El Palacio Episcopal de Málaga (Plaza del Obispo 6) ha sido el lugar de presentación del libro «Cartas que curan» que recoge algunas de las cartas que enviaron los ciudadanos a los enfermos ingresados por Covid durante la época más dura de la pandemia y que han sido recopiladas por la enfermera Belén Navarrete, promotora de esta iniciativa en el Hospital Regional Universitario de Málaga.
En el acto, el martes 7 de junio a las 19.30 horas, y que fue moderado por la periodista Carolina Porras, intervinieron el doctor Juan de Dios Colmenero, exjefe de servicio de la Unidad de Enfermedades Infecciosas, y el presidente de Cáritas Española, Manuel Bretón.
Como explicaba la propia Belén en una entrevista a DiocesisMálaga: la idea de pedir cartas para los enfermos «surgió en febrero del 2020 con los primeros pacientes en aislamiento por Covid19. Era tal la desesperación y zozobra que sentíamos al ver tanto miedo en sus caras, que cuando recibí un WhatsApp de la iniciativa que llevaban en los hospitales de Madrid, pensé que esa iniciativa era necesaria y maravillosa para nuestros pacientes. Puse en marcha el proyecto de las «Cartas Solidarias «. Se lo presenté a mis compañeros y no dudaron en ayudarme a ponerlo en práctica».
Los beneficios del libro van destinados a Red Madre, Comedor de Santo Domingo y Cáritas.
El Palacio Episcopal de Málaga (Plaza del Obispo 6) será el lugar de presentación del libro «Cartas que curan» que recoge algunas de las cartas que enviaron los ciudadanos a los enfermos ingresados por Covid durante la época más dura de la pandemia y que han sido recopiladas por la enfermera Belén Navarrete, promotora de esta iniciativa en el Hospital Regional Universitario de Málaga.
En el acto, que será moderado por la periodista Carolina Porras, intervendrán el doctor Juan de Dios Colmenero, exjefe de servicio de la Unidad de Enfermedades Infecciosas, y el presidente de Cáritas Española, Manuel Bretón.
Como explicaba la propia Belén en una entrevista a DiocesisMálaga: la idea de pedir cartas para los enfermos «surgió en febrero del 2020 con los primeros pacientes en aislamiento por Covid19. Era tal la desesperación y zozobra que sentíamos al ver tanto miedo en sus caras, que cuando recibí un WhatsApp de la iniciativa que llevaban en los hospitales de Madrid, pensé que esa iniciativa era necesaria y maravillosa para nuestros pacientes. Puse en marcha el proyecto de las «Cartas Solidarias «. Se lo presenté a mis compañeros y no dudaron en ayudarme a ponerlo en práctica».
Los beneficios del libro irán destinados a Red Madre, Comedor de Santo Domingo y Cáritas.
Tendrá lugar el martes 7 de junio a las 19.30 horas.
La delegada de Enseñanza, Carmen Velasco, protagonizó el programa EL ESPEJO, en COPE Málaga. En el transcurso de la entrevista se mostró preocupada con el aterrizaje de la reforma educativa y cercana al profesorado al que valoró «muy comprometido con la Iglesia diocesana». Aquí puedes escuchar el podcast.
Encarni Llamas Fortes
Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.
Las delegaciones de Medios de Comunicación de las diócesis andaluzas emiten cada semana un espacio regional en la cadena COPE: El Espejo Andalucía.
Desde el viernes 28 de febrero de 2020, Día de Andalucía, el programa El Espejo que se emite los viernes en la Cadena COPE a las 13.33 horas, comienza con una sección regional protagoniza
«Me habéis oído decir muchas veces que los laicos no son los ayudantes y servidores de los párrocos, aunque éstos tengan la responsabilidad de regir la comunidad. No son los sacerdotes quienes atribuyen a los laicos sus funciones ni sus tareas; el Espíritu Santo da a cada fiel cristiano su vocación y misión propia, que debe asumir y llevar a cabo». Son palabras del obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, en la homilía de la Misa de Pentecostés celebrada este domingo en la Catedral.
Mons. Catalá ha advertido, asimismo, de que «a veces, algunos laicos pretenden ocupar puestos en las estructuras eclesiásticas, creyendo que así alcanzan mayor relevancia y poder. En nuestra sociedad hay alguna ideología que puja para que las mujeres ocupen ciertos cargos de poder. Pero en la Iglesia las cosas no son así; porque los mejores puestos son los del servicio, como dijo Jesús: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos» (Mc 9, 35). Toda misión y todo cargo es un servicio a la Iglesia y, por tanto, a los demás; no es una cota de poder».
En el día del Apostolado Seglar y la Acción Católica, el prelado ha insistido en que «una Iglesia sinodal debe apartarse del clericalismo, tan criticado por el papa Francisco. El proceso sinodal debe llevarnos a vivir mejor la comunión y a procurar que todos seamos protagonistas de la vida de la Iglesia y de su vocación misionera. Para ello es necesario el diálogo y la escucha mutua, así como la escucha del Espíritu para discernir qué pide hoy a la Iglesia; ella cuenta con cada uno para seguir caminando y promoviendo espacios en los que todos nos sintamos corresponsables, dispuestos a dialogar y acoger incluso a quienes piensan de modo distinto».
D. Jesús ha dado, finalmente, las gracias a Dios «por el trabajo que se está realizando en la diócesis, por la coordinación y actividad de la Delegación diocesana de Apostolado seglar, los movimientos y asociaciones, la Acción Católica. Por el testimonio abnegado de tantos laicos de nuestras comunidades cristianas y de cada uno de vosotros, que os esforzáis por vivir vuestra vocación laical en la Iglesia y en el mundo, desde las claves de la sinodalidad y del discernimiento. Ésta es la tarea que el Espíritu nos confía hoy a cada uno de nosotros».
El Palacio Episcopal de Málaga (Plaza del Obispo 6) será el lugar de presentación del libro «Cartas que curan» que recoge algunas de las cartas que enviaron los ciudadanos a los enfermos ingresados por Covid durante la época más dura de la pandemia y que han sido recopiladas por la enfermera Belén Navarrete, promotora de esta iniciativa en el Hospital Regional Universitario de Málaga.
En el acto, que será moderado por la periodista Carolina Porras, intervendrán el doctor Juan de Dios Colmenero, Director de la Unidad de Enfermedades Infecciosas, Medicina Preventiva y Microbiología, y el presidente de Cáritas Española, Manuel Bretón.
Como explicaba la propia Belén en una entrevista a DiocesisMálaga: la idea de pedir cartas para los enfermos «surgió en febrero del 2020 con los primeros pacientes en aislamiento por Covid19. Era tal la desesperación y zozobra que sentíamos al ver tanto miedo en sus caras, que cuando recibí un WhatsApp de la iniciativa que llevaban en los hospitales de Madrid, pensé que esa iniciativa era necesaria y maravillosa para nuestros pacientes. Puse en marcha el proyecto de las «Cartas Solidarias «. Se lo presenté a mis compañeros y no dudaron en ayudarme a ponerlo en práctica».
Los beneficios del libro irán destinados a Red Madre y a Cáritas.
Tendrá lugar el martes 7 de junio a las 19.30 horas.
La Fundación Diocesana de Enseñanza Santa María de la Victoria, como continuadora de la centenaria obra educativa de la Diócesis de Málaga, nace el 1 de noviembre de 1992, por iniciativa del entonces Administrador Apostólico de Málaga, Cardenal Fernando Sebastián Aguilar, fusionando en una única Institución los antiguos Patronatos: Diocesano de Enseñanza Primaria (Colegios diocesanos y parroquiales), Mixto (Escuelas Rurales) y el de Santa Rosa de Lima (Bachillerato). Patronatos que fueron fundados en las décadas de los años cincuenta y sesenta a instancia del Obispo de Málaga, Cardenal Ángel Herrera Oria.
La Delegación Diocesana de Migraciones de Málaga convoca un encuentro de silencio y reflexión sobre la defensa de los derechos de las personas migrantes y refugiadas. Es el miércoles 8 de junio en la plaza de la Aduana de la capital, a las 20.00 horas. La Diócesis de Málaga apoya la recogida de firmas para la Iniciativa Legislativa Popular que busca ampliar la última regularización extraordinaria de migrantes llevada a cabo en España.
Los Círculos de Silencio están inspirados en la “no violencia” y comienzan en Francia por iniciativa de un sacerdote franciscano francés, Alain J. Richard, para promover la solidaridad con los inmigrantes y que apela a la conciencia de quienes hacen las leyes, de quienes las aplican y de aquellos en cuyo nombre son hechas. «Si no cambiamos nuestras conciencias, no podremos cambiar el mundo. Ésa es la premisa sobre la que gira este encuentro en el que pueden participar creyentes y no creyentes. En él se invita a todos los asistentes a reflexionar u orar durante media hora, en silencio, sobre el drama que están viviendo los emigrantes y refugiados». El objetivo no es promover acciones concretas, sino, como explica Ramón Muñoz, que cada persona «a raíz de esta reflexión, se sienta interpelada y urgida a actuar en su propio ambiente acogiendo a estas personas, dándole voz, porque su grito se ha debilitado y silenciado a causa de la indiferencia de los pueblos ricos. No podemos caer nosotros mismos en la indiferencia que humilla, en la habitualidad que anestesia el ánimo, como nos recordaba el papa Francisco en la bula de convocación del Jubileo de la Misericordia. Nuestra denuncia y nuestra presión pueden hacer cambiar la política de nuestros gobiernos». Y añade: «con este gesto queremos hacer realidad la recomendación que nos hacía el Papa a las diócesis, de que la celebración de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado no se redujera sólo a un hecho puntual. Por eso ponemos en marcha el “Círculo de Silencio” con vocación de perdurabilidad, hasta que los derechos de estos hermanos nuestros sean respetados».
En la provincia se desarrollan también en otros puntos de la provincia, como Álora y Alhaurín de la Torre.
En la solemnidad de Pentecostés, la Diócesis de Cartagena ha celebrado la clausura de la fase diocesana del Sínodo.
Más responsabilidad para los laicos, especialmente para la mujer, y menos clericalismo, son algunas de las premisas que se recogen en las conclusiones de la consulta sinodal en la Diócesis.
La Iglesia de Cartagena quiere ser de puertas abiertas para todos, también para las personas que se encuentran en situación irregular.
Después de 7 meses de trabajo, este domingo, en la solemnidad de Pentecostés, la Diócesis de Cartagena ha clausurado la fase de consulta diocesana del Sínodo con una gran celebración en la catedral. En un ambiente festivo, a las 18:30 horas comenzaba la acogida de los diferentes grupos. A las 19:00 horas, se iniciaba un tiempo de oración en el que se han compartido las diferentes experiencias y conclusiones extraídas de este tiempo de consulta.
La tarde ha finalizado con la celebración de la Eucaristía, con gran representación de todas las realidades y zonas de la Diócesis, presidida por el obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, quien ha destacado la gran participación de los laicos en esta consulta. «Ojalá el proceso sinodal suscite en nuestra Iglesia un nuevo despertar a la fe en Cristo que coseche frutos abundantes en relación con una mayor implicación de las personas creyentes en la vida de la Iglesia. Hermanos, abracemos la idea de la complementariedad y de la fraternidad como elementos esenciales en el caminar conjunto de una Iglesia sinodal, para ser “sal y luz en el mundo”», manifestaba el obispo.
Desde octubre de 2021 a abril de este año, las diferentes parroquias y demás realidades eclesiales han tenido la oportunidad de participar en la consulta a la que el Papa Francisco invitaba a toda la Iglesia universal para interrogarse sobre su vida y misión, como un proceso que finalizará en octubre de 2023 con la celebración del Sínodo de los Obispos en Roma. Finalizado este tiempo, el Equipo Sinodal Diocesano se ha encargado de redactar una síntesis que reflejara todo lo trabajado.
En esta consulta han participado 8.776 personas, de las que 7.269 son adultas mayores de 31 años; 969 jóvenes, entre 15 y 30 años; y 538 niños menores de 14 años. «Fue particularmente inesperado el contraste entre el entusiasmo de los mayores frente a la indiferencia y falta de sentido vital de los jóvenes; la participación de algunas personas alejadas, incluso no creyentes; y la indiferencia y falta de entusiasmo de algunos sacerdotes», explica el documento de síntesis, elaborado por el Equipo Sinodal Diocesano.
«La mayoría de las opiniones manifiestan cariño y respeto a la Iglesia, y las aportaciones buscan cómo mejorar su sinodalidad y eficiencia evangelizadora; todo el mundo tenía muchas ganas de participar y expresar su opinión», aseguran desde el Equipo Sinodal Diocesano.
Una consulta a la que se ha animado a participar de forma insistente a quienes forman parte de la Iglesia diocesana y a toda la sociedad murciana en general. Al inicio de la consulta diocesana del Sínodo se habilitaron en la web de la Diócesis de Cartagena dos encuestas para facilitar la participación, una de ellas dedicada especialmente para las personas que, por diferentes motivos, se sienten alejadas de la Iglesia. Más de 250 han respondido a ese cuestionario, con alusiones a temas sobre situaciones irregulares y el tratamiento que la Iglesia les da, cómo se han sentido desubicados y no acompañados. «Nos piden que ofrezcamos una respuesta inclusiva», asegura Juan José González, coordinador del Equipo Sinodal Diocesano.
«Ha sido un trabajo muy ilusionante, hemos descubierto una Iglesia de Cartagena viva, alegre, ansiosa por participar y deseosa de que el Espíritu Santo pueda obrar en ella», asegura María Salcedo, miembro del Equipo Sinodal Diocesano.
Al leer las conclusiones se ha de tener en cuenta que puede haber premisas que encontremos en positivo y negativo, como la petición de una mayor implicación de los laicos y la desgana que a veces impide la participación. «La misma realidad puede ser diferente en una parroquia u otra, y hemos querido recoger todas las ideas aportadas a la consulta», explica el sacerdote José León.
Entre las ideas que se repiten está la mayor corresponsabilidad del laicado, insistiendo «en la necesaria participación de la mujer en la Iglesia en condiciones de igualdad y en todas las esferas de la estructura eclesial, en los órganos de decisión». El laicado demanda una formación permanente que les ayude a prepararse para la misión. El clericalismo es uno de los problemas a los que se enfrenta la Iglesia, una actitud que impide, a veces, a los sacerdotes delegar responsabilidades y estar cercanos a algunas realidades. La Diócesis quiere ser una Iglesia más comprometida con el Evangelio, cercana a todos, sin distinción, próxima a la realidad de la sociedad de hoy, para eso «es necesaria la conversión pastoral a la que insistentemente invita el Papa Francisco, que haga posible el acercamiento y la escucha de todas las realidades de la sociedad; entenderlas y respetarlas. Abierta a una sociedad que no conoce a Dios». Una Iglesia cercana, sobre todo, a los que sufren.
Según José León, muchas parroquias han implicado también en la consulta a las asociaciones de vecinos de los barrios e incluso a comunidades de otras religiones, por lo que «esta consulta no solo refleja el sentir de la Iglesia, sino cómo se percibe también desde el resto de la sociedad».
¿Y ahora qué?
Durante este tiempo, la Diócesis de Cartagena no se ha preguntado solo por cómo está viviendo su fe sino también sobre cómo quiere ser Iglesia, por eso, el documento con la síntesis que recoge todas las aportaciones realiza una propuesta al obispo sobre los pasos que se pueden dar para ser más sinodal y más evangélica. El primer paso sería generar un verdadero proceso de conversión tanto a nivel personal como comunitario, para predicar con valentía el Evangelio.
Hay que dar protagonismo a los jóvenes y a los movimientos eclesiales, impulsando la creación del Consejo de Pastoral Diocesano y fomentando el consejo pastoral en las parroquias como órgano asesor y motivador de la vida parroquial.
También se remarca la necesidad de formación permanente e integral, y la corresponsabilidad del laicado, «impulsando la participación activa de la mujer, a través de los ministerios y su presencia en los servicios de responsabilidad».
Se anima a los sacerdotes a escuchar más a sus feligreses, generando unidad, familiaridad y fraternidad en las comunidades parroquiales. Para ello también es necesario actualizar la formación de los seminaristas, «acentuando su carácter sinodal e inculcando mentalidad y criterios prácticos para organizar la participación del laico; revisando profundamente su formación para no crear futuros sacerdotes clericalistas, favoreciendo su actitud de servicio».
La Iglesia debe ser «más abierta e inclusiva», donde haya sitio para todos, independientemente de su religión o situación personal; que tienda puentes, que evite los prejuicios e impulse el respeto; que escuche, fomentando el diálogo, y sea servicial. Una Iglesia generosa y comprometida con los pobres. Una Iglesia en salida, sobre todo hacia los más jóvenes. Cercana también en la transmisión del Evangelio, adaptándose a las nuevas tecnologías, y revisando y actualizando la liturgia.
Ha sido denominada por muchos como la «romería del reencuentro». Y es que la familiar y singular estampa de la celebración de la Solemne Misa de Pentecostés en el Real de El Rocío ha tenido este año, de alguna manera, un cariz nuevo -el que siempre sopla el Espíritu Santo- tras dos años sin la presencia multitudinaria, orante y devota de los rocieros sobre las arenas de la aldea almonteña con ocasión de esta celebración.
También ha sido la primera pontifical de Pentecostés de Mons. Santiago Gómez como obispo de Huelva en este enclave natural, después de que el pasado año presidiera la solemnidad en la parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Almonte, donde permanecía la Blanca Paloma, debido a la pandemia.
La emoción era patente, dibujando la impronta de la comunión en la Eucaristía, reencuentro por excelencia con el Señor. La Solemne Misa ha sido concelebrada por el obispo de Asidonia-Jerez, Mons. José Rico Pavés; el vicario general de la diócesis, padre Emilio Rodríguez, y vicarios episcopales; el vicario episcopal del Condado, párroco de Almonte y rector del Santuario de Nuestra Señora del Rocío, Francisco M. Valencia; el vicario parroquial, José Antonio Castilla; y buena parte del clero diocesano y por los capellanes de las hermandades -presentes las 125 filiales con sus simpecados e insignias junto a la Hermandad Matriz de Almonte-, además de otros sacerdotes concelebrantes y diáconos. También han asistido seminaristas y autoridades civiles y militares.
El silencio orante ha impregnado esta celebración, un silencio interior llenado con la proclamación de la Palabra que alimenta el corazón y acompañado por el canto del coro de la Hermandad Matriz de Almonte y antiguos componentes.
“Después de dos años, de nuevo nos hemos reunido aquí, como la primera Iglesia, junto con María, la madre de Jesús (Hech 1,14), viviendo Pentecostés con la Virgen del Rocío, haciendo nuestra la súplica de la Secuencia: Ven, Espíritu Divino …Ven, dulce huésped del alma, …Entra hasta el fondo del alma… Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro”, ha expresado el Pastor de la diócesis onubense al inicio de su homilía.
Mons. Gómez Sierra ha continuado diciendo que “el fuego del Espíritu Santo es una llama que arde, pero no destruye; más aún, ardiendo hace emerger lo mejor de cada persona”. Y ha añadido: “Queridos hermanos y hermanas, dejemos que el fuego del Espíritu Santo transforme nuestro corazón, siempre sujeto a las debilidades humanas”.
Tras señalar que “todos los bautizados tenemos la encomienda del Señor de llevar esta llama divina a todos los hombres, estamos llamados a colaborar con Dios, que con su fuego quiere renovar la faz de la tierra”, ha recordado que, en el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar –que se celebra hoy- “se nos presenta una oportunidad singular para seguir construyendo juntos”.
El obispo de Huelva ha apuntado a la cita electoral de los andaluces de cara al 19 de junio, esgrimiendo que “la Iglesia sabe que la fe ni es, ni puede reducirse a un programa de acción política. Los católicos votamos a diferentes partidos, pero todos debemos tener en cuenta las afinidades o incompatibilidades de nuestros principios morales con los proyectos, programas y actuaciones de cada uno de ellos”. En este sentido, ha remitido a la nota de los Obispos de las diócesis de Andalucía, publicada el pasado 1 de junio, que aludía a que “en esa coherencia con la fe cristiana, es necesario respetar el derecho a la vida humana, inviolable desde su concepción hasta su muerte natural; el reconocimiento, la promoción y la ayuda a la familia, como unión estable entre un hombre y una mujer, abierta a la vida; la protección del derecho de los padres a educar a sus hijos según las propias convicciones morales y religiosas; el respeto a la dignidad de toda persona, a la libertad religiosa, a los valores espirituales y a la objeción de conciencia; la defensa y ayuda a los más débiles de la sociedad, como ancianos, jóvenes, parados e inmigrantes”.
Asimismo, en este “Rocío del reencuentro”, D. Santiago Gómez ha subrayado que “las personas, a menudo reducidas a individuos desvinculados que compiten o entran en conflicto entre sí, alcanzadas por el Espíritu de Cristo, se abren a la experiencia de la comunión”. Y “este es el efecto de la obra de Dios: la unidad; por eso, la comunión, la fraternidad, la amistad acompañan las manifestaciones verdaderas de la fe, como hoy testimonian aquí los miles de peregrinos del Rocío”.
“Ahora es el momento para vivir cerca de la Celestial Patrona de Almonte y fortalecer nuestra devoción, amistad y comunión”, ha expresado, para dirigirse después a la Virgen con estas palabras:
“Madre y Señora del Rocío, escucha hoy nuestra plegaria, la plegaria de los pastores y de los fieles que acudimos a Ti desde tantos lugares. Acompáñanos como en el cenáculo de Jerusalén, para que recibamos el Espíritu Santo, que, antes que nadie, hizo maravillas en Ti y que nos haga personas nuevas.
Blanca Paloma almonteña, intercede para que pare el horror de la guerra y el sonido de las bombas en tantas partes del mundo, especialmente en la nación ucraniana; para que seamos artesanos de amistad y concordia en todos los ámbitos de nuestra vida.
Robadora de corazones, moldea los nuestros con los dones del Espíritu, para que estemos cerca de los refugiados, de los inmigrantes, de los pobres, de los que no cuentan, de los enfermos.
Salud de los Enfermos, Rosa temprana, Estrella Reluciente de la mañana, Lirio de la Marisma…, Blanca Paloma, sigue acompañando a esta Iglesia de Huelva y a las iglesias hermanas, a Almonte y a los pueblos y ciudades de donde vienen las hermandades filiales, a la familia rociera y a todas las personas que se postran ante tus plantas.
Santa Madre de Dios, Rocío, Señora, Pastora que alumbra el camino, la luz de nuestra aurora, lucero que ilumina el tiempo de todas nuestras horas…
Ruega por nosotros, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén”.
Después de la celebración de este momento central de la romería en la Solemnidad de Pentecostés, esta medianoche se procederá al rezo del Rosario desde la Plaza de Doñana con la Hermandad Matriz y cantado por el Coro de la Hermandad del Rocío de Emigrantes, en el que participarán todas las hermandades filiales con sus simpecados, procesionando por las calles de la aldea hasta pasar por la puerta principal del Santuario.
Ya en la madrugada de mañana lunes, 6 de junio, será la esperada procesión a hombros de los almonteños de la Virgen del Rocío, que visitará cada uno de los simpecados de todas las hermandades filiales que, con agradecimiento y plegarias, la esperan para rezar la Salve.
Lee aquí la homilía completa del obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra.
Escucha la homilía completa:
Presentación de las hermandades filiales
El obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez, asistió ayer sábado, 4 de junio, a la presentación de las hermandades filiales ante la Puerta Mayor del Santuario de Ntra. Sra. del Rocío.