Dice el martirologio romano de los dos santos apóstoles, Pedro y Pablo, cuya fiesta celebramos solemnemente el 29 de junio, que «Simón, hijo de Jonás y hermano de Andrés, fue el primero entre los discípulos que confesó a Cristo como Hijo de Dios vivo, y por ello fue llamado Pedro. Pablo, apóstol de los gentiles, predicó a Cristo crucificado a judíos y griegos».
«Los dos –continúa el texto oficial–, con la fuerza de la fe y el amor a Jesucristo, anunciaron el Evangelio en la ciudad de Roma, donde, en tiempo del emperador Nerón, ambos sufrieron el martirio: Pedro, como narra la tradición, crucificado cabeza abajo y sepultado en el Vaticano, cerca de la vía Triunfal, y Pablo, degollado y enterrado en la vía Ostiense. En este día, su triunfo es celebrado por todo el mundo con honor y veneración».
¿Y cómo es que dos de los santos más venerados por la Iglesia no cuentan con una fiesta propia? Lo cierto es que la tradición cristiana siempre los ha considerado inseparables pues, en palabras de Benedicto XVI, «juntos representan todo el Evangelio de Cristo». Como una especie de contrapunto de Rómulo y Remo, fundadores de Roma, representan la nueva fraternidad instituida por Cristo. A pesar de sus muy diferentes modos de ser y de pensar, ambos acogieron la gracia que les hizo vivir como hermanos, la comunión plena que anhela la Iglesia.
Con nombre de apóstol
La devoción a los santos apóstoles Pedro y Pablo se hace presente en Málaga a través de numerosas parroquias y entidades encomendadas a su patronazgo. San Pedro es el titular de nada menos que seis parroquias: una en la capital, en la avenida de la Aurora; y cinco en la provincia: Antequera, Cártama, Corumbela, Pizarra y Villanueva de Tapia. También lleva su nombre la casa de Espiritualidad de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia en la zona de la Malagueta, Villa San Pedro.
El apóstol de los gentiles, por su parte, es el titular de una única parroquia en toda la Diócesis, concretamente en el popular barrio malagueño de La Trinidad. Forma parte, no obstante, de la nomenclatura de dos de los centros teológicos de la Diócesis: el Centro Superior de Estudios Teológicos (CESET) y el Instituto Superior de Ciencias Religiosas. Asimismo, lleva el nombre de San Pablo un Centro de Educación Infantil de la Fundación Victoria situado en calle Pizarro.
Tras la ordenación sacerdotal, los cinco nuevos sacerdotes celebran sus primeras misas en sus parroquias de origen. La primera tuvo lugar el domingo 26 de junio, en la parroquia de la Inmaculada Concepción de Alameda, presidida por Santiago Bremermann.
La iglesia de la Inmaculada Concepción acogía a familia, amigos y vecinos de Santiago, tanto sacerdotes como seglares, y al Seminario en pleno, para celebrar la primera Eucaristía que Santiago presidiría como sacerdote el día después de recibir la ordenación de manos del Sr. Obispo, D. Jesús Catalá, en la Catedral.
Los padres de Santiago, Marcelo y Gabriela, los hermanos Karin, Agustín y Carolina, y la abuela María Auxiliadora, a la que cariñosamente llaman «Iaia», no dejaban de agradecer a todos los fieles su compañía en un día memorable para su familia.
Al son de las bellas voces del coro parroquias, comenzó la procesión de entrada, encabezada por los seminaristas, seguida por un numeroso grupo de sacerdotes de la zona y de la Serranía, donde Santiago ha desarrollado su diaconado, y coronada con los cinco nuevos sacerdotes (Santiago, Eduardo, Rafa, Juan Manuel y Aaron) y el sacerdote Juan Carlos Millán, quien lo guió como maestro de ceremonia.
Las lecturas fueron proclamadas por familiares y fieles de la comunidad parroquial, el salmo cantado por miembros del coro, y el Evangelio proclamado por el párroco, Rubén Montoya. La homilía corrió a cargo de José Luis Pastor, arcipreste de Ronda y Serranía, quien ha acogido a Santiago en la parroquia durante el diaconado. José Luis alabó los dones y virtudes del joven sacerdote y le dirigió sabios consejos para su vida sacerdotal que comienza, destacando que se entregue sin reservas y «sin recortes para el Señor».
Acción de gracias
Santiago tomó la palabra en el momento de la acción de gracias y se dirigió a cada uno de los miembros de su familia y del Seminario, resaltando las virtudes de cada uno de ellos y agradeciendo a Dios todo lo que han aportado en su vida.
Recordó cómo fue su llegada a la parroquia, después de estar tres años lejos de su padre, y dónde hunde las raíces su vocación: «en el 2016 mi vida comenzó a cambiar inesperadamente. Precisamente en una de las convivencias que hace el Seminario, el «Venid y lo veréis», a la que acudí con un grupo de mi pueblo. Sentí algo muy fuerte e inexplicable. En la Capilla del Buen Pastor sentó que el Señor me miraba y hablaba de una forma distinta, Me confundí, me asusté, me pregunté qué era esto. Pero, a la vez, sentí aquel lugar como muy familiar. A los pocos días, con algo de timidez, se lo comenté al que era entonces mi párroco, Miguel Antequera. Me recomendó con alegría hacer el Curso de Discernimiento Vocacional. Y sí lo hice».
Tras emocionar a todos los presentes, concluyó su disertación dirigiéndose al pueblo: «Querido pueblo de Alameda, querida comunidad parroquial, solo os puedo dar las gracias. Nos acogisteis con los brazos abiertos desde el primer momento (…) Si hoy he llegado hasta aquí, ha sido en gran parte por vuestros rezos (…) Hoy sale un curilla un poco inexperto, con sus defectos, que aún le falta experiencia en la vida y en el ministerio. Rezad por mí. Unidos siempre en la oración y en la amistad».
Al concluir la celebración, todos los presentes saludaron al nuevo sacerdote y compartieron un generoso ágape organizado por la parroquia y la familia.
Hasta el 1 de julio está abierto el plazo de preinscripción de la Escuela de Magisterio María Inmaculada de Antequera. En ella es posible estudiar los grados de Maestro en Educación Infantil, en Educación Primaria y el título de la DECA.
La Escuela de Magisterio es un centro adscrito a la Universidad de Málaga donde la formación es integral y está acompañada por el carisma eclesial de las hermanas franciscanas de los Sagrados Corazones y los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Hermanos de La Salle).
Para solicitar plaza, puede hacerse la preinscripción del 23 de junio al 1 de julio (ambos inclusive). Dicha solicitud se tramitará por vía internet en www.uma.es, en destacados, cliqueando en Preinscripción en estudios de Grado.
El Centro Universitario de Magisterio “María Inmaculada” de Antequera es un centro eclesial que está adscrito a la Universidad de Málaga. Esta institución universitaria es de titularidad de la Diócesis de Málaga y las instituciones religiosas de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones y los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Hermanos de La Salle). En un clima de amistad académica y con un trato personalizado, este centro ofrece los grados de Maestro en Educación Infantil, en Educación Primaria y el título de la DECA, todo ello enraizado en los valores cristianos.
Después de la preinscripción, es necesario llamar el 7 de julio (de 9:00h a 14:00h) al 952 842 881 o contactar en secretaria@eummia.es, para obtener la cita para efectuar la matrícula online.
La Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Vélez-Málaga presenta la programación conmemorativa de su 75 Aniversario que se está desarrollando desde hace unas semanas, en un acto celebrado en la sede de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga.
La presentación de la programación del 75 Aniversario corrió a cargo del propio presidente de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Vélez-Málaga, Francisco Javier García del Corral, quien destacó principalmente dos proyectos, “porque quedarán una vez pasado este aniversario de forma física, y no solo en el recuerdo”, decía García. Se tratan de un comic, que está realizando y maquetando el dibujante veleño Daniel Jimeno, y el libro donde se recogen los 5 siglos de Historia de la Semana Santa de Vélez-Málaga.
Del comic, en concreto, indicaba que pretenden que sea un “instrumento para acercarnos a los más jóvenes, que conozcan a nuestras 19 cofradías -y Agrupación- y aprendan a distinguirlas cuando las vean en las calles, reconociendo sus banderas, guiones o cruz guía, los colores de los penitentes o sus imágenes”.
En cuanto al libro, la finalidad es recopilar la información de estos más de 500 años de historia que se encuentra en un sinfín de fuentes, para facilitar que alguien se pueda informar de forma completa en un monográfico.
Conciertos, funciones religiosas, procesiones, congreso de formación cofrade, exposiciones o actos institucionales como el celebrado en Málaga, son los seis apartados en los que se concentra la amplia programación en la que, como señalaba García, han tenido como referencia la celebración del Centenario de la Agrupación de Málaga. En dicha presentación participó también Pablo Atencia, presidente de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, quien afirmó que los 75 años de la Agrupación veleña es un hito histórico que coincide con “una fecha tan redonda” como los 100 que acaban de cumplir en Málaga, donde precisamente señalaba que entre los nombres históricos ha sido reseñable el de Enrique Navarro, figura relevante en la Semana Santa de Málaga nacido en Vélez-Málaga.
El presidente de la corporación de Vélez-Málaga destacó algunos de los aspectos en los que se centra el programa: Los formativos, con conferencias y jornadas, donde se mezclan los temas formativos para profundizar en la fe con otros temas más cofrades, configuración canónica de las asociaciones de fieles, administración y conservación del patrimonio de las cofradías como bienes eclesiásticos, o el arte en la Semana Santa veleña. La caridad, con la colaboración con el Seminario Diocesano y la creación de un programa de ayuda infantil. El Víacrucis agrupacional, que será la primera vez que se realice, y con el que se pretende recordar el recorrido que realizaban todas las cofradías veleñas al principio del siglo XVII, del que aún se realiza una parte importante de calles por la mayoría de las cofradías, pero sin duda, una de las actividades que más está llamando la atención es la procesión Magna, la primera que se realizará en Vélez-Málaga y que ha recibido el apoyo unánime de las cofradías: el desfile procesional de 17 tronos, con 18 de las imágenes de la Semana Santa veleña. El cartel anunciador de la Magna es obra del pintor veleño Antonio Belda, y fue presentado por la vicepresidenta y responsable de comunicación de la Agrupación de Cofradías de Vélez-Málaga, Vanesa Fernández, quien fue encargada de conducir el acto y hacer una breve crónica de las actividades que ya se habían llevado a cabo.
Haciendo mención a la homilía del obispo de Málaga, Monseñor Jesús Catalá, recordaba que este 75 aniversario, que se cumple el 1 de enero de 1948, daba comienzo con una Misa de Apertura celebrada a finales de mayo, que dio paso a una de las actividades culturales, el concierto de ópera y zarzuela que ofreció la Orquesta Sinfónica de Málaga.
Y dentro de los actos religiosos, además de participar en el cortejo de la procesión del Corpus Christi, Fernández explicaba que se realizó una alfombra con 3.000 kilos de sal en una superficie de más de 206 metros cuadrados y unos 35 metros lineales en los que entre los 8 motivos con varios símbolos religiosos y otros representativos de Vélez-Málaga, no podía faltar el logo de nuestro 75 Aniversario, obra del artista veleño Martín España.
La Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Vélez-Málaga se ha volcado en la difusión de su programación a través de audiovisuales, entre los que también se encuentra un video elaborado para promocionar la procesión Magna, patrocinado por la Diputación de Málaga.
Francisco Javier García del Corral también mencionó que esta programación no sería posible sin contar con los patrocinadores: Ayuntamiento de Vélez-Málaga, Diputación Provincial y Junta de Andalucía, y los colaboradores: Colegio de Abogados de Málaga, Asociación de Empresarios de Vélez-Málaga y el Ingenio.
En la sede de la Agrupación de Cofradías de Málaga también presidieron el acto Jesús Lupiáñez, como coordinador asesor en la Delegación de la Junta de Andalucía, y Antonio Moreno Ferrer.
Lupiáñez, además de resaltar la implicación de la Junta con la Agrupación especialmente en esta efeméride, destacó que entre las tradiciones de la Semana Santa veleña se encuentra un plato singular, como es el ajobacalao.
Finalmente, para cerrar el acto, el alcalde de Vélez-Málaga insistió en la buena sintonía entre la agrupación de la ciudad y de Málaga, invitando a todos los malagueños a que aprovechen las diferentes actividades de esta completa programación para conocer Vélez-Málaga, que estará “engalanada” especialmente para la Magna.
Las Hermanas Mensajeras de la Esperanza organizan un retiro femenino en clave de discernimiento vocacional los días 4, 5, 6 y 7 de agosto en el Monasterio «Santa María» de Estepona.
Las Hermanas Mensajeras de la Esperanza, asociación de fieles que tiene su casa en Estepona (Málaga), convoca a un retiro espiritual para chicas en clave de discernimiento. El lema es «Yo en la orilla» y el programa contempla: el día primero, «En una misma barca»; el segundo, «Los tesoros de la tierra»; el tercero, «Olas en el mar» y el cuarto, «Al atardecer de la vida».
Las plazas son limitadas y el precio es la colaboración que, libremente, cada cual quiera aportar.
Información e inscripciones en: H.H. Mensajeras de la Esperanza. Monasterio “Santa María”, en Diseminado Los Pedregales. 29680. Estepona. (Málaga). Teléfono: 611 19 06 90, correo electrónico: mensajerasdelaesperanza@gmail.com
MENSAJERAS DE LA ESPERANZA
La capilla del Convento de las Hermanas Mensajeras de la Esperanza acogen también, durante todo el verano, los lunes y los miércoles, el rezo del Rosario (18.00 horas), Estación al Santísimo, rezo de vísperas y oración (18.30 horas) y encuentro (19.30 horas, solo los lunes).
La jornada del 24 de junio tuvo como hilo conductor la vocación. La mañana comenzó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el cardenal De Donais, y las conferencias del día se centraron en la identidad y misión de la familia cristiana, ser cristianos en la era digital, la vocación y misión en las periferias existenciales, el catecumenado matrimonial y la formación de acompañantes y formadores, tanto laicos, como presbíteros y seminaristas.
Los testimonios compartidos provenían de Francia, Italia, Holanda, Brasil, Bélgica, Argentina, USA, Taiwan y España. Los españoles Antonio Crespo y Celia María Cuevas presentaron las experiencias de educación a los jóvenes en la sexualidad y la afectividad.
Los delegados de Pastoral Familiar de la diócesis, Ramón Acosta y Rosa Bejarano destacan varias preguntas que se lanzaron a los participantes durante el día: “¿Qué hacemos para descubrir el tesoro que Dios ha puesto en nuestro matrimonio? ¿Cómo ayudar a otros matrimonios a qué lo descubran? ¿Reconocemos el papel esencial de la parroquia como zona de cultivo de pequeñas iglesias domésticas?”, y destacan que esos mismos interrogantes se plantean en todo el mundo.
«Hay tantas cosas buenas en las familias, también tantas dificultades y sufrimientos que son necesarias familias fuertes y enraizadas en el amor para que abracen y acompañen a otras con más problemas. Nuestra vocación y el arduo camino hacia la santidad pasa por reconocer y aligerar las cruces de otras familias. Muchas veces esas luces de dolor deben despertarnos para entender lo que Dios nos pide en cada momento; esto nos hace cambiar nuestra mirada ante el otro y hace que nos levantemos de nuestras comodidades para acompañar en la aventura de descubrir ese tesoro que Dios ha puesto en el camino de cada familia», afirman Rosa y Ramón.
Las novedades digitales también estuvieron presentes en los distintos encuentros del día interrogando a los presentes con la siguiente cuestión: “A Zaqueo Jesús le dijo hoy estaré en tu casa, ¿cómo se hace presente hoy con las herramientas digitales para entrar en cada familia? Ha de ser un modo por el que las pantallas nos alejen de las pantallas. No cerremos las puertas del cenáculo por miedo y abramos las puertas digitales para que el Espíritu Santo entre en cada familia, para que hagan lo virtual real con su presencia”.
«¿Por qué tanto tiempo para preparar a un sacerdote y tan poco para los esposos?”, lanzó el papa Francisco; y es que, en las distintas ponencias se insistió en la necesidad de un cambio en la pastoral vocacional, «en la que se incluya, de forma explícita al matrimonio junto a la vida consagrada. Olvidemos el siempre lo hemos hecho así, pues hablamos de preparar para dar respuesta a una vocación. Tenemos que prepararnos para una vida que hay que vivir, no llenemos las paredes de diplomas, sino de corazones que quieren construir juntos un futuro en común; para ello se necesitan más profesores y matrimonios expertos, en los seminarios, para que luego haya más sacerdotes comprometidos con las familias», fueron algunas de las ideas centrales del día, que centraron la atención de los delegados de la diócesis de Málaga.
«No dejemos solos a quienes viven situaciones difíciles», repitieron tanto el papa Francisco como los ponentes en varias ocasiones: «una pastoral de los vínculos que los una en los momentos difíciles. Una pastoral de la misión en la que sean protagonistas en la misma construcción de la Iglesia. No dejemos solos a quienes viven situaciones difíciles. Algunas de las experiencias que presentaron hablaban de una línea telefónica de ayuda a las familias con problemas».
La jornada concluyó con un encuentro en diversas parroquias de Roma.
El hilo conductor de la mañana del sábado fue la familia como camino de la santidad, con experiencias llegadas desde Italia, USA, Paraguay, Indonesia y Australia. El X Encuentro Mundial de Familias, en el que han participado los delegados de Pastoral Familiar de la diócesis de Málaga, concluyó el domingo 26 con el rezo del Angelus y el envío de las familias, de parte del Papa, desde la Plaza de San Pedro.
Después de los tres días de testimonios fuertes, esperanzadores y reconfortantes en el Congreso Teológico-Pastoral, cerca de 25.000 fieles de los diferentes países participantes en el X Encuentro Mundial de las Familias, entre ellos los delegados de Pastoral Familiar de la diócesis de Málaga, asistieron, en la tarde de este sábado 25 de junio, a la celebración eucarística en la Plaza de San Pedro. Presidida por el Cardenal Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, la homilía fue pronunciada por el papa Francisco, quien destacó que era «el momento de la acción de gracias».
«Hoy presentamos ante Dios con gratitud —como en un gran ofertorio— todo lo que el Espíritu Santo ha sembrado en ustedes, queridas familias», indicó el Papa, quien expresó que ahora presentan todo al Señor, «y le pedimos a Él que los sostenga con su fuerza y con su amor». «Todos ustedes cónyuges, formando su familia, con la gracia de Cristo han hecho esta elección valiente: no usar su libertad para ustedes mismos, sino para amar a las personas que Dios ha puesto a su lado», añadía el Papa.
«No hay nada más estimulante para los hijos que ver a los propios padres vivir el matrimonio y la familia como una misión, con fidelidad y paciencia, a pesar de las dificultades, los momentos tristes y las pruebas», expresaba el Papa, «también ustedes están invitadas a no tener otras prioridades, a “no volverse atrás”, es decir, a no echar de menos la vida de antes, la libertad de antes, con sus ilusiones engañosas. Cuando no se acoge la novedad de la llamada de Dios la vida se fosiliza, añorando el pasado. Cuando Jesús llama, también al matrimonio y a la familia, pide que miremos hacia adelante y siempre nos precede en el camino, siempre nos precede en el amor y en el servicio. Quien lo sigue no queda defraudado».
Al final de la celebración eucarística, el Cardenal Farrell dirigió un saludo al Papa, en nombre de todas las familias reunidas en la Plaza de San Pedro y de aquellas conectadas a través de los medios y las redes sociales, expresó su gratitud a Francisco por haber hecho posible este X Encuentro Mundial de las Familias y recordó que con este X Encuentro Mundial concluye el Año de la Familia Amoris laetitia, cinco años después de la publicación de la exhortación postsinodal. El Purpurado anunció que el próximo encuentro de las familias con el papa Francisco será el ‘Jubileo de las Familias’, que se celebrará en Roma en el marco del Jubileo de 2025, mientras que el XI Encuentro Mundial de las Familias tendrá lugar en 2028. A las palabras de saludo del prefecto siguió la entrega del mandato misionero a las familias presentes en la Misa. La invitación es a anunciar a todos la belleza de la familia y del Evangelio con especial atención a los más frágiles, llevando esperanza «a los que no la tienen» y «multiplicando el amor y la vida».
Este sitio utiliza cookies funcionales y scripts externos para mejorar tu experiencia. A la izquierda se especifica qué cookies y scripts se usan y cómo impactan en tu visita. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento. Tus decisiones no tendrán impacto en tu visita.
NOTE: Estos ajustes solo se aplicarán al navegador y dispositivo que estés usando actualmente.
Numerosas personas se han dado cita esta mañana en la Santa Iglesia Catedral de Huelva con motivo de la Misa de Clausura diocesana del X Encuentro Mundial de las Familias celebrado en Roma, que ha sido presidida por el obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, y concelebrada por el vicario episcopal de Huelva-Ciudad, Joaquín Sierra; el vicario episcopal para la Administración de los Bienes Diocesanos y Relaciones Institucionales, Jaime J. Cano; sacerdotes diocesanos, así como diáconos y seminaristas.
Asimismo, ha contado con la asistencia del alcalde Huelva, Gabriel Cruz; la primera teniente de alcalde, María Villadeamigo; miembros de la Delegación Diocesana para la Familia y Vida, encabezada por los delegados, y de movimientos eclesiales.
En su homilia, Mons. Gómez Sierra, ha alentado a que «seamos testigos en nuestra vida personal y en nuestras familias de la verdadera libertad que nos ha traído Cristo. Mostremos la hermosura de la existencia humana y de la familia cristiana siendo testigos de cómo la libertad y el amor se viven juntos».
Previamente, el Pastor de la diócesis había resaltado que las lecturas de este domingo, «nos invitan a meditar sobre la libertad y el seguimiento de Cristo, dos temas que pueden ser también claves para entender el amor familiar como vocación y como camino de santidad».
El Obispo, en relación al Evangelio, que relata cómo Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén, ha expresado que «Cristo obra con libertad: sabe que allí le espera la muerte, pero libremente y obediente al Padre se entrega por amor. Vive la libertad como servicio. La libertad la llena de sentido por el amor. Libertad y amor coinciden en la persona de Cristo».
También se ha referido a la lectura proclamada de la Carta de San Pablo a los Gálatas, cuando expresa: Vosotros, hermanos, habéis sido llamados a la libertad. Al respecto, ha señalado que «hemos sido llamados a la libertad, pero esa libertad que está sometida a una tensión interior, el apóstol la pone en esa polaridad: conducirse según la carne o según el Espíritu». El obispo ha añadido que «vivir según la carne significa seguir la tendencia egoísta de la naturaleza humana. En cambio, vivir según el Espíritu es dejarse guiar en las intenciones y en las obras por el amor de Dios, que Cristo nos ha dado», para remarcar, más adelante, que «libertad y amor coinciden, a imitación de la persona de Cristo, en sus discípulos». Y, desde esta clave, «podemos acercarnos a la experiencia de un chico y de una chica que dejan a sus padres y contraen matrimonio, libremente, para toda la vida y abiertos a los hijos. Es la experiencia de la libertad y el amor, que de nuevo se dan de manera inseparable», ha explicado.
En este sentido, el Obispo ha recordado «cuánto sufrimiento se vive en los matrimonios y en las familias cuando cada uno reivindica su libertad como la pura posibilidad de hacer lo que quiera». Y ha subrayado que «sin amor no hay libertad, y sin libertad no hay amor. Esto es así en todas las etapas de la vida de un matrimonio, y para todos los estados de vida, casados o consagrados».
A la conclusión de la Eucaristía, que ha sido acompañada en el canto por la Coral de la Catedral de Huelva, dirigida por Sergio Lazo, el Obispo ha agradecido a la Delegación Diocesana para la Familia y Vida su labor especialmente estos días, así como a los movimientos que han participado en las diferentes actividades.
Posteriormente, se ha conectado con Roma, a través de los medios proporcionados por el Ayuntamiento de Huelva, para seguir en directo el Ángelus del Papa con el que se cierra este acontecimiento en toda la Iglesia universal: el décimo encuentro mundial de la familia y el año extraordinario Familia Amoris Laetitia.
Y es que desde el pasado 22 de junio tiene lugar en Roma el X Encuentro Mundial de las Familias, presidido por el papa Francisco con el lema «El amor familiar: vocación y camino de santidad», mientras que, de manera simultánea, las diócesis del mundo han celebrado este encuentro uniéndose al Papa en un acontecimiento común.
En nuestra diócesis, la Delegación Diocesana para la Familia y Vida ha organizado estos días actividadesque se han desarrollado en distintas localizaciones, según las vicarías territoriales. Este programa se iniciaba este martes, 21 de junio, con un Rosario por la Familia y la Vida en el Santuario de Ntra. Sra. de la Cinta, patrona de Huelva, que dio paso a la Eucaristía de apertura presidida por el rector del santuario, Andrés Vázquez.
A lo largo de la semana se han venido sucediendo otros actos, como los que han acogido las parroquias de Valverde del Camino y Lepe, a cargo del Camino Neocatecumenal y de los Equipos de Nuestra Señora, respectivamente, o el celebrado el pasado viernes en el Santuario de Nuestra Señora del Rocío, donde numerosas familias asistieron a la Santa Misa presidida por el vicario episcopal de la zona Francisco M. Valencia, y posterior la adoración eucarística, en donde los matrimonios y familias fueron bendecidos.
Para finalizar, José Luis Gadea y Magüi Gálvez, iniciadores del Proyecto Amor Conyugal, realizaron una ponencia sobre ‘El Amor en el matrimonio’ exponiendo la importancia de descubrir el matrimonio como vocación y camino de santidad.
Ya en la jornada de ayer sábado, 25 de junio, familias de la diócesis participaron en un encuentro, también enmarcado en los actos diocesanos con motivo del X Encuentro Mundial de las Familias. La cita, que se desarrolló en el Colegio Diocesano Sagrado Corazón de Jesús, se inició con una oración a cargo de la familia Ponce-Medina y las palabras del vicario episcopal de Huelva-Ciudad, Joaquín Sierra.
Asimismo, continuó con la ponencia ‘El para siempre y la belleza del amor’, que pronunciaron los delegados diocesanos para la Familia y Vida, para seguir con los testimonios de personas de diferentes movimientos e iniciativas eclesiales y terminar con una comida compartida.
Este encuentro es la culminación del Año Extraordinario Familia Amoris Laetitia que se viene celebrando desde el 19 de marzo de 2021 con ocasión del quinto aniversario de la publicación de la exhortación apostólica Amoris Laetitia sobre la belleza y la alegría del amor familiar.
Coincidiendo con el X Encuentro Mundial de la Familia, la clausura del Año de la Familia Amoris Laetitia, y en la Octava del Corpus, la Catedral de Cádiz acogió el acto de entrega de tres nuevas medallas Pro Ecclesia Gadicense et Septense.
Esta distinción, que se presentó en el marco del Año Jubilar por el 750 Aniversario del Traslado de la Sede de Medina Sidonia a Cádiz y el 600 de la creación de la diócesis de Ceuta, reconocen la dedicación de personas de nuestra diócesis en favor de la Iglesia en ámbitos como la atención a la comunidad parroquial, la caridad o el desarrollo de iniciativas pastorales.
Así, en esta ocasión, Pedro Jesús Oliva Fernández, Teresa Giertych y Miguel Lobato, son las personas cuya labor en nuestra comunidad diocesana se ha visto reconocida con esta distinción.
En este marco de celebración de la familia, el obispo diocesano, que presidió la ceremonia e hizo entrega de las medallas, aseguró que “debemos admirar el bien que supone la familia, darnos cuenta del valor que tiene en el plan de Dios, darnos cuenta de la responsabilidad que Dios ha puesto en nuestras manos para que el matrimonio sea signo del amor de Cristo a su Iglesia, y por tanto para vivir un matrimonio cristiano. La responsabilidad de la convivencia en casa con el cuidado de los hijos, de los mayores, de los allegados… de manera que podamos mostrar un mundo nuevo”.
Asimismo, Mons. Rafael Zornoza habló, como hablaba San Pablo, de la libertad. “Hoy, vivir el ideal cristiano, y más el ideal de la familia, y ser discípulos del Señor en nuestras propias familias supone superar muchas dificultades y muchas tentaciones. A esto hay que añadir un componente cultural, un mundo relativista, que parece que desconoce la verdad y la evita conscientemente y que quiere manipular de alguna forma la situación de los encuentros personales, incluso de las familias, que oscurece verdades y realidades de nuestra propia vida. Vivir con la libertad de los hijos de Dios supone superar en nosotros las pasiones”.
Por otro lado, el Cabildo Catedral reconoció la labor de Julio Reyero, en el 25 aniversario como capataz de las custodias de “El Cogollo” y Ana de Villa, por su dedicación y mantenimiento, durante tantos años, de ambas custodias.
Precisamente, la ceremonia finalizó con una procesión claustral por las naves de la Catedral con la custodia de Ana de Villa.
Perfil de los galardonados
Pedro Jesús Oliva Fernández: Nacido en Cádiz, en un ambiente de profundas raíces cristianas. Como estudiante descubrió su vocación por la sanidad y por la música. Fue miembro activo de las parroquias de Ntra. Sra. del Rosario y de San Antonio, a la vez que profundizaba en su formación católica. Los marianistas del Oratorio de San Felipe Neri le encargaron la animación musical de sus celebraciones, a la vez que desempeñaba otras labores pastorales. Se casó y tuvo una hija, a la que educó en valores cristianos. Recibió los ministerios de Lector y Acólito. Por residencia en la feligresía, comenzó a colaborar en la parroquia de Santo Tomás de Aquino, y fue nombrado auxiliar de la capellanía del Hospital Puerta del Mar. Al mismo tiempo, comenzó a cooperar en la atención religiosa de los tanatorios de Cádiz. Actualmente sigue desempeñando esas labores de forma desinteresada, a la vez que presta servicio pastoral en la Parroquia de San Antonio, a cuya feligresía se ha trasladado. Hombre de fe profunda, formada y militante, ha dedicado su vida a la Iglesia, en especial, a los enfermos, según el compromiso que se hizo a sí mismo de dedicarles su tiempo y su cariño.
Teresa Giertych: Nacida en el seno de una familia polaca que emigró a Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial, y que conservó como un tesoro la fe heredada de sus mayores. Estudió en Londres filología española, realizando estudios de post-grado en Cracovia. Se casó y tiene a tres hijos. Desde su llegada a Cádiz, trabaja como profesora de Inglés en el Colegio San Felipe Neri (Marianistas), destacando en la comunidad educativa como miembro muy querido.
Para intensificar su labor apostólica se gradúa en el Master de Orientación y Mediación Familiar en la Facultad de Teología de Granada, donde ha sido también profesora. Fundamentalmente, desarrolla su vocación como orientadora familiar en el Centro de Orientación Familiar (COF). Buscando prestar un mayor servicio, ejerce como catequista de preparación al matrimonio, impartiendo a la vez cursos y conferencias en parroquias, colegios y otros centros. Es miembro activo de su parroquia de Santa Ana, y colabora a menudo con Cáritas Diocesana de Cádiz. La preocupación por el diálogo fe-cultura le ha llevado a estar dispuesta siempre a colaborar en prensa escrita y en otros medios de comunicación. Persona entrañable, cristiana ejemplar y apóstol infatigable.
Miguel Lobato: Nacido en El Puerto de Santa María, casado y padre de tres hijos, comenzó a colaborar como monaguillo a la edad de 8 años, en la Iglesia de San Francisco. De ahí pasó a la parroquia de San Antonio, y, por fin, a la parroquia de San Lorenzo, y a la S.A.I. Catedral de Cádiz, lugares donde ha desempeñado la mayor parte de su vida pastoral. Trabajando en los Astilleros de Matagorda, presta en la capilla del Astillero también su servicio en la liturgia, siendo conocido cariñosamente entre sus compañeros como “padre Miguel”. En San Lorenzo, por su profunda convicción cristiana, se vincula a la Orden Seglar Servita como hermano profeso, prestando servicio como acólito y responsable de liturgia durante más de 30 años. También ha colaborado en la Catedral de Cádiz, con las Madres Concepcionistas de Montañés, y con las Hermanas Reparadoras de la calle Zaragoza. Presta su servicio como acólito desde su llegada a la parroquia San Lorenzo. Maestro de monaguillos y hombre de Iglesia, continúa con su humilde servicio, como él dice, hasta que la Virgen de los Dolores se lo permita.
#gallery-1 { margin: auto; } #gallery-1 .gallery-item { float: left; margin-top: 10px; text-align: center; width: 14%; } #gallery-1 img { border: 2px solid #cfcfcf; } #gallery-1 .gallery-caption { margin-left: 0; } /* see gallery_shortcode() in wp-includes/media.php */ Ver este artículo en la web de la diócesis