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Iglesia por el Trabajo Decente y elección de Granada para el Encuentro Nacional de Hermandades 2023, en Iglesia Noticia

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Iglesia por el Trabajo Decente y elección de Granada para el Encuentro Nacional de Hermandades 2023, en Iglesia Noticia

Podcast del informativo diocesano, Iglesia Noticia, escuchado en COPE Granada y Motril este domingo 2 de octubre a las 09:45.

De entre la actualidad de esta semana, nuestro informativo diocesano “Iglesia Noticia” recuerda que Granada ha tenido la dicha de ser elegida como sede del Encuentro Nacional de Hermandades y Cofradías 2023.

Adelantamos también la celebración de la Eucaristía del cincuenta aniversario de los colegios Monaita y Mulhacén, e informamos de la celebración del Día del Trabajo Decente que se llevará a cabo el próximo 7 de octubre.

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50 aniversario de los colegios El Romeral y Sierra Blanca (Catedral-Málaga)

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Homilía de Mons. Jesús Catalá durante la Eucaristía celebrada en la Catedral de Málaga con motivo del 50 aniversario de los colegios El Romeral y Sierra Blanca

50 ANIVERSARIO DE LOS COLEGIOS EL ROMERAL Y SIERRA BLANCA

(Catedral-Málaga, 2 octubre 2022)

Lecturas: Hab 1, 2-3; 2, 2-4; Sal 94, 1-2.6-9; 2 Tm 1, 6-8.13-14; Lc 17, 5-10. (Domingo Ordinario XXVII-C)

1.- Estamos a principios del curso reanudando las actividades. La Iglesia nos ofrece en este tiempo la celebración del día de “Témporas de acción de gracias, de penitencia y de petición”, como inicio de un tiempo nuevo. Hemos de ser agradecidos por los dones que Dios nos ofrece y por la oportunidad de hacer tantas cosas buenas. Las “Témporas” son al mismo tiempo: agradecimiento y petición de nuevas bendiciones.

En este marco litúrgico celebramos hoy el Cincuenta Aniversario de la creación de los Colegios Attendis en la Diócesis de Málaga: El Romeral y Sierra Blanca; y damos gracias a Dios por los dones recibidos en este tiempo en la hermosa tarea educativa, solicitando el perdón por nuestras limitaciones e infidelidades y pidiendo por los buenos frutos en el futuro.

En 1971 en Málaga un grupo de padres preocupados por la educación de sus hijos y por el ambiente social cada vez más laicista, promovieron los dos primeros colegios de Attendis, inspirados por las enseñanzas de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei. 

2.- Los iniciadores de estos colegios tenían como propósito que las familias fueran fermento de transformación en dicha sociedad y comenzaron en octubre de 1972 con unos 600 alumnos de entre los 6 y 12 años. 

Los padres deseaban para sus hijos, siguiendo las enseñanzas de Josemaría Escrivá de Balaguer, hoy santo, una educación con ideario católico, para formar “cristianos verdaderos, hombres y mujeres íntegros, capaces de afrontar con espíritu abierto las situaciones que la vida les depare, de servir a sus conciudadanos y de contribuir a la solución de los problemas de la humanidad, de llevar el testimonio de Cristo” (cf. Es Cristo que pasa, Homilías, en El matrimonio vocación cristiana). 

Este tipo de educación solo se puede realizar mediante una acción conjunta de padres cristianos, junto con los profesores y alumnos, formando una auténtica comunidad educativa.

Entre los muchos frutos de esta educación el Señor nos ha regalado varias vocaciones al sacerdocio; algunos sacerdotes concelebran hoy con nosotros; también varias religiosas de especial consagración y muchas personas que han vivido y viven su matrimonio con amor y fidelidad, dando testimonio en nuestra sociedad a quienes denigran la familia o a quienes niegan la posibilidad de mantenerse unidos de por vida. Los matrimonios cristianos sois un hermoso ejemplo y testimonio.

¡Muchas felicidades por este aniversario y por vuestro testimonio de fe!

3.- El profeta Habacuc, ante los problemas y dificultades que vivía la gente, les anima a poner la fe como fundamento de su vida y les dice que el justo vivirá por su fe, mientras que el altanero, el orgulloso, el lleno de sí, el que dice no necesitar a nadie, no triunfará (cf. Hab 2, 4). 

Hoy, muchos siglos después, acogemos las enseñanzas del profeta Habacuc, porque necesitamos fundamentar nuestra vida en Dios; y porque también hoy existen los mismos problemas de entonces.

En el bautismo recibimos las tres virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad, como dones de Dios. La fe es un don de Dios sobre el que descansan los demás dones; y toda renovación se hace por la fe. 

No hay que poner el corazón en las cosas caducas, que no sacian el corazón del hombre; es necesario mantenerse firmes en la fe y confiados plenamente en Dios. No podemos fiarnos de nuestras estructuras, porque son caducas y necesitan reformarse; y esa reforma se debe hacer siempre a la luz de Cristo.

Los apóstoles pidieron a Jesús: «Auméntanos la fe» (Lc 17, 5), porque se veían faltos de fundamento para evangelizar. 

Nosotros pedimos al Señor que aumente nuestra fe y nuestro amor, porque necesitamos su fuerza para llevar adelante la misión que nos encomienda. Es necesario que nos mantengamos firmes en la fe y confiando plenamente en el Señor. Solo así nuestra actividad dará sus mejores frutos.

4.- El apóstol Pablo nos exhorta a dar testimonio del Señor con valentía: «Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de fortaleza, de amor y de templanza» (2 Tm 1, 7). 

Profesar la fe cristiana hoy día no es fácil, considerando que nunca ha sido fácil. Los poderes políticos, ideológicos y mediáticos de nuestra sociedad quieren imponer una educación sin Dios y una escuela estatal única para todos, que elimina la transcendencia, socavando de ese modo el derecho constitucional de los padres a educar según sus propias convicciones. No existe la “educación neutra”, como algunos pretenden defender; es una falacia, porque la educación siempre tiene unos valores o unos contravalores. Los Colegios Attendis sois una alternativa necesaria frente a esta actitud intolerante y dictatorial.

En esta sociedad, descreída y pagana, no nos avergoncemos del Señor (cf. 2 Tm 1, 8); antes bien, tomemos parte en los trabajos del Evangelio como nos anima san Pablo (cf. 2 Tm 1, 8).

Pongamos como fundamento de nuestra vida a Cristo Jesús (cf. 2 Tm 1, 13); y velemos por el precioso depósito recibido del Señor con la ayuda del Espíritu Santo (cf. 2 Tm 1, 14). La Iglesia es la depositaria de la gran riqueza de la revelación; y nosotros, como miembros, también somos depositarios para compartirlo.

Queridos padres y educadores, tenéis una misión eclesial importante: educar a vuestros hijos y alumnos desde la verdadera fe cristiana, desde la luz del Evangelio, desde Cristo que es el Hijo de Dios hecho hombre. ¡No renunciéis a esa tarea, porque os la ha confiado Dios!

5.- El Señor nos pide en el evangelio que hagamos la voluntad del Padre, como también Él hacía su voluntad, que tenía como alimento (cf. Jn 4, 34). 

Y pone el ejemplo del criado que regresa de su trabajo, cuyo amo le pide que le sirva primero a él antes de comer: «¿Acaso tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado?» (Lc 17, 9).

«Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid: Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer» (Lc 17, 10). Ante el Señor podemos reconocernos siervos inútiles, porque a veces no hacemos ni siquiera lo que nos manda.

Todos los fieles cristianos tenemos la tarea, recibida en el bautismo, de vivir según la voluntad de Dios, dejando aparte la nuestra, al igual que Cristo, que no vino a hacer su voluntad sino la voluntad del Padre (cf. Lc 22, 42).

6.- Os animo a continuar dando testimonio de vuestra fe en vuestras familias, en el ambiente educativo y en medio de la sociedad. Y os exhorto a continuar ofreciendo a esta sociedad la oferta de una educación con identidad cristiana. 

¡Enhorabuena con motivo del Cincuenta Aniversario de los Colegios de El Romeral y Sierra Blanca y buen trabajo en el futuro! Pongamos ese futuro en manos del Señor.

Pedimos a la Santísima Virgen María que nos acompañe en este inicio del curso y que nos haga testigos valientes del Evangelio.

Los ángeles custodios, cuyo recuerdo hacemos hoy, nos guíen en nuestro camino hacia Dios. Amén.

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El Colegio Sierra Blanca-El Romeral cumple medio siglo

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Este domingo, 2 de octubre, se cumplen 50 años desde que el primer colegio del Grupo Attendis abriera sus puertas. La Catedral de Málaga acoge la Misa de Acción de Gracias que estará presidida por Mons. Jesús Catalá y concelebrada por sacerdotes antiguos alumnos del colegio.

Los responsables de ponerlo en marcha fueron un grupo de padres, explica Inmaculada Atencia, hija de uno de los matrimonios promotores y antigua alumna. «Eran amigos entre ellos y se sentían muy comprometidos con la sociedad que les tocó vivir. Por ello, quisieron crear un colegio que además de la formación académica estuviera centrado en la formación humana y cristiana, centrado en la familia como motor de la sociedad. Mi padre, Manuel Atencia, recuerda en sus memorias, «Apuntes de una vida», a aquellos primeros promotores que junto a sus esposas pusieron en pie este colegio incluso arriesgando su patrimonio: Blas Castro y Carmen Fortuny, Daniel Vázquez y Chantal de Lajudie, José Luis Esteve y Trinidad Krauel, Ramón Moreno y María Angelica Rodríguez, Germán Barceló y Concepción Rubio y ellos mismos, Manuel Atencia e Inés Robledo. Siempre conservaron la amistad. Recuerdo que cuando mi madre hablaba del colegio se le iluminaba la cara. Creo que para ellos fue el proyecto más bonito que llevaron a cabo».

Ignacio Moreno, hijo de otro de los promotores, explica que «de pequeños íbamos a pasar el domingo, junto a las familias de otros promotores, a un campo a las afueras de Málaga y comíamos bocadillos, era el lugar donde se iba a construir el colegio. Pienso que en los años 70 tuvieron mucho mérito, ya que, aunque cada uno tenía su profesión (arquitecto, médico, abogado…) se lanzaron a crear un colegio cuyo el lema era: «Maximas libertas maximas responsabilitas», y es que, esa libertad que nos había dado Dios tenía que ir ligada a la responsabilidad. Pero hablar de libertad en aquellos años tenía mucho mérito. Le echaron mucho valor y se endeudaron por el ideal de dar una formación integral a sus hijos». 

José Luis Estévez es hijo de uno de los arquitectos que construyó el colegio en seis meses y que se encontraba entre aquellos promotores. «Al pensar en esos años, puedo decir que el colegio fue el lugar donde comencé a conocer y a tratar a Dios, y a día de hoy persisto» explica. «Éramos un curso muy unido y el 80 por ciento de mis amigos actuales son del colegio. Con el paso de los años destacaría los valores que nos inculcaron y la libertad, todos hemos sido muy libres. Siempre me viene a la memoria un profesor Don José Ferrary, padre del actual deán de la Catedral de Málaga, que nos enseñó lo más importante en la vida: «saber estar»».

Y es que, el nombre de este profesor sale a relucir casi siempre que un alumno de El Romeral habla de su colegio. Lo que sabe muy bien Pedro Arjona, otro de los profesores, que fue su compañero y lleva más de 40 años impartiendo clase en esas aulas. «José Ferrary se desvivía por el centro y se recorría Málaga entera buscando lo que hiciese falta». Arjona destaca también al primer director del centro, Isidoro Labrador, y sobre todo a las familias que «siguiendo la estela de aquellos primeros promotores son lo mejor que tenemos, los padres y los alumnos. En estos 50 años han salido del colegio 21 sacerdotes».

A aquella primera promoción pertenece Alberto Cuevas, tenía apenas 11 años aquel 2 de octubre de 1972 cuando El Romeral abrió sus puertas por primera vez y, ha sido durante 25 años presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos. «Fuimos creciendo al mismo tiempo que el colegio y recuerdo sobre todo una gran unión entre los padres, los profesores y los alumnos, todos unidos en torno a una misma idea y remando en la misma dirección. También recuerdo especialmente la implicación del profesorado y cómo por encima de la educación académica destacaban la importancia de los valores humanos que permanecen y que son el estandarte del colegio». 

Los actuales directores del Colegio Sierra Blanca- El Romeral, María García y Juan José Sánchez, explican que para ellos supone «una gran responsabilidad y un gran honor continuar con el ideal de aquellos primeros promotores».

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Nuestra Señora de la Fuensanta es coronada ante la atenta mirada de más de 5.000 personas

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Alcaudete se ha engalanado para celebrar, esta tarde, un gran acontecimiento mariano: la coronación Canónica de su patrona, la Santísima Virgen de la Fuensanta. Una fecha muy esperada, por fieles y devotos, después de tener que posponerla durante dos años, a causa de la pandemia de la Covid-19.

La Eucaristía de coronación, ha estado presidida por el Obispo diocesano, Don Sebastián Chico Martínez y concelebrada por el Obispo emérito de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro; y más de una treintena de sacerdotes diocesanos, entre ellos el Provicario General, e hijo del pueblo, D. José Antonio Sánchez Ortiz. También han estado presentes en la celebración los seminaristas.

A las seis de la tarde daba comienzo la procesión de entrada en el parque municipal de la Virgen de la Fuensanta, donde se ha celebrado la Santa Misa. Miles de sillas, alrededor de cuatro mil, estaban ocupadas por alcaudetenses,  devotos y fieles; así como representantes de cofradías de Alcaudete  y otras tantas llegadas desde todos los puntos de la Diócesis que no quisieron perderse esta celebración tan emotiva y simbólica.  Junto al alcalde la localidad han estado presentes la Consejera de Salud de la Junta de Andalucía; la Subdelegada del Gobierno; el Delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía; el Presidente de la Diputación; el Subdelegado de Defensa; miembros de las corporaciones municipales de otras ciudades de la provincia, así como otras autoridades civiles y militares.

Los párrocos del pueblo, D. José Antonio García Romero y D. Manuel Carmona, han sido los encargados, al inicio de la celebración, de dar lectura a la bula por la que desde el Dicasterio para el Culto Divino se autoriza la coronación canónica de la patrona de Alcaudete y de su divino Hijo.

Las lecturas las han leído los miembros de la  la Cofradía de Ntra. Sra. de la Santísima Virgen de la Fuensanta Coronada y el Evangelio ha sido proclamado por el Diácono permanente, D. Francisco José Cano de Haro.

Homilía
El Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, ha comenzado su homilía saludando a las autoridades que han acudido a la coronación, para después, dirigiéndose a Don Amadeo, su predecesor, ha dado las gracias por ese camino que inició, de la mano de la parroquia y la Cofradía de Nuestra Señora de la Fuensanta, para que le fuera concedido este reconocimiento pontificio.

 El Prelado, en referencia al Evangelio proclamado ha expresado: Vivimos tiempos intensos, con grandes riesgos de desorientación y de empobrecimiento de nuestro patrimonio religioso y moral, es decir, de nuestra fe. Por eso este acontecimiento que estamos viviendo nos tiene que llamar a un arraigamiento y fortalecimiento de nuestra fe y de nuestras convicciones morales. Nos llama a gritar desde lo más profundo de nuestro corazón: ¡Madre ayúdanos a que nuestra fe sea auténtica! Y podamos mover montañas en nuestro mundo: la montaña de la desesperanza, de la soledad, de la enfermedad, de la guerra, de las injusticias… del pecado y de la muerte”.

También, Don Sebastián ha querido hacer memoria de la historia de la devoción a la Virgen de la Fuensanta y en este sentido recordó La corona no es un adorno caprichoso, es traducción iconográfica del mensaje evangélico. Es un signo santo que tiene a Cristo como último referente y un estímulo para nuestra vida cristiana. La Iglesia siempre ha mirado a la Virgen María como Virgen coronada por Dios: “La coronaste de gloria y dignidad”, como dice el Salmo. Y así hemos de contemplarla nosotros.

En este sentido, Don Sebastián ha explicado la otra corona que quiere lucir la Santísima Virgen, “La primera cosa que la Virgen espera de nosotros es que como Ella tengamos siempre en cuenta la presencia y la importancia de Dios en nuestra vida.

La segunda condición de nuestra devoción tiene que ser el conservar y acoger el Evangelio de Jesucristo, su palabra, como camino real y eficaz de vida, que nos lleve a vivir al “estilo de Jesús”, que nos lleve a vivir como hijos de Dios y como hermanos de todos.

Y la tercera cualidad que espera de nosotros, es el respeto y el amor a la Iglesia de Jesucristo, donde hemos sido injertados a la fe, donde debemos crecer y encontrar el alimento que la nutre. Ella reunió a los Apóstoles en la fe, en el recuerdo y en el amor de Jesucristo. Ella acoge, protege y tutela como una madre espiritual a todos los discípulos de Cristo y a todos sus devotos.

No se puede ser devoto de la Virgen sin amar de todo corazón a esta Iglesia que es la familia de los discípulos de Jesús reunidos bajo su manto maternal.

Queridos hermanos, devotos de la Virgen de la Fuensanta, conservad este gran tesoro, que habéis heredado de vuestros antepasados y que tan profundamente se encuentra arraigado en Alcaudete y en toda esta Comarca”.

Dirigiéndose a la imagen de María, madre de los alcaudetenses, ha concluido con esta oración: Santísima Virgen de la Fuensanta, te suplicamos que nos alcances de tu Hijo las gracias y favores que ponemos en tus manos en este día. Te consagramos nuestras vidas para que nunca nos alejemos de Ti. Que seamos como tú en la vida, testigos transparentes del Evangelio de tu Hijo Jesucristo. Socórrenos siempre en nuestras necesidades espirituales y temporales, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén”.

Acto de coronación
Tras la predicación, ha tenido lugar el acto de coronación canónica, propiamente dicho.

Acompañada del alcalde de la localidad y portando las coronas del Niño y su madre, ha subido hasta el altar efímero, Julia, la santera, una octogenaria que ha dedicado su vida a cuidado de la Virgen de la Fuensanta . El Obispo ha bendecido sendas coronas, para después pronunciar las palabras del rito de la coronación. A continuación, el Prelado, bajo la atenta mirada de Don Amadeo, ha subido hasta donde se encontraba la Virgen de la Fuensanta. Ha coronado primero al niño y, después, a la patrona de Alcaudete, a la que en un gesto de profunda devoción ha besado al terminar. En ese momento, el silencio y la emoción de los alcaudetenses han sido roto por un aplauso que ha resonado en todo el parque municipal y un gran estruendo de cohetes, mientras se interpretaba el aleluya.

La Santa Misa ha proseguido, acompañada por la música y las voces del Coro y Orquesta MusicAlma, con D. José Gregorio Trujillo en la dirección y con la colaboración especial del profesorado de los Conservatorios de Jaén, Granada y Madrid, la Coral Polifónica de la Basílica de San Juan de Dios de Granada y las voces solistas de Fuensanta Rey y Pastora Soler. La cantante sevillana ha interpretado durante las ofrendas un Ave María y al finalizar la comunión una emocionada Salve.

El Hermano Mayor de la Cofradía ha hecho el acción de gracias, “casi una década para ver a nuestra Madre coronada con una corona de amor. Hoy es amor, fe, caridad. Hoy, aquí, los más necesitados tendrán una acción caritativa, porque son los privilegiados del Señor”.

Tras la firma del acta, la celebración ha concluido con la bendición final y el canto del himno a Nuestra Señora de la Fuensanta.

Al finalizar la Eucaristía, la Virgen de la Fuensanta, ya coronada ha sido procesionada, de manera extraordinaria por Alcaudete. Acompañada por numerosas mujeres ataviadas con la mantilla que han querido así honrar a su patrona; asimismo, cofradías de Alcaudete y de otras ciudades y pueblos de la Diócesis y de las agrupaciones musicales.

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Gratitud y júbilo en la acogida y bienvenida del arzobispo coadjutor de Granada

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En la Eucaristía de inicio de su ministerio como arzobispo coadjutor.

Eucaristía celebrada esta mañana en la S.I Catedral, en la que nuestro arzobispo D. Javier lo acoge “con los brazos abiertos”, así como la Iglesia en Granada; y D. José María habla de “misión compartida” , en la que “no traigo otra cosa que el Evangelio de Cristo”.

Con júbilo y gratitud el Pueblo de Dios ha acogido esta mañana en la S.I Catedral el inicio del ministerio episcopal de D. José María Gil Tamayo como arzobispo coadjutor, tras ser designado por el Santo Padre a petición del arzobispo de Granada, D. Javier Martínez, para ayudarle en la labor pastoral de la Archidiócesis, que ha vivido esta jornada como una fiesta.

La Eucaristía ha estado concelebrada por 36 arzobispos y obispos y 206 sacerdotes. A ella han asistido distintas autoridades civiles, como los alcaldes de Granada y Ávila, militares, académicas, y representantes de la vida social y política de Ávila, Granada y Madrid.

Entre el numeroso Pueblo de Dios, también se encontraban fieles de toda la provincia de Granada, así como de las diócesis de Ávila -de donde procede D. José María-, Madrid y Mérida-Badajoz, diócesis originaria, incluso de su pueblo natal –Zalamea de la Serena.

La celebración comenzó con la acogida por parte del Cabildo catedralicio de ambos arzobispos, que llegaron juntos hasta la puerta de la Encarnación. Allí besaron el lignum crucis y accedieron para orar de forma personal unos minutos a los pies del altar.

La Catedral vibró de aplausos tras la lectura de las Letras Apostólicas por las que el Santo Padre concede el nuevo ministerio en la sede de Granada, en una “misión compartida” como el propio D. José María aludió durante sus palabras al término de la Eucaristía.

“PROFUNDA GRATITUD” Y “REGALO GRANDE”
En su homilía, D. Javier Martínez expresó su “profunda gratitud” y “el regalo grande” que es el recibimiento en el inicio del ministerio de quien compartirá misión en la Diócesis. A los arzobispos, obispos y sacerdotes ha dado las gracias “por vuestra comunión”.

Con los brazos abiertos de su pastor y de la Iglesia de Granada ha sido recibido D. José María en esta Eucaristía de inicio de su ministerio pastoral. Mons. Martínez habló de la misión de la Iglesia que es “proclamar el Evangelio” y del Cuerpo de Cristo que es la propia Iglesia.

“A mí me corresponde, aún como arzobispo de Granada, darte todo el espacio que te permita a ti vivir y expresar plenamente las muchas riquezas que Dios te ha dado, y a ti el darte a esta Iglesia y amarla como Cristo la ama, y a la diócesis amar a su nuevo pastor, y seguirlo y obedecerlo como el Señor”, señaló.

“MISIÓN COMPARTIDA”
Por su parte, D. José María Gil Tamayo habló de la “misión compartida” que a partir de ahora ejercerá junto a D. Javier, a quien ha venido a ayudar, en plena comunión, hasta su retirada una vez sea aceptada la renuncia que presente al Santo Padre por motivos de edad.

“Soy un obispo que el Sucesor de Pedro y Cabeza del Colegio Episcopal, que nos preside en la caridad, envía a serviros y no traigo otra cosa que el Evangelio de Cristo”, señaló en sus palabras con las que, momentos antes de la bendición final, concluyó la celebración.

“Vengo a ejercitar mi servicio episcopal en misión compartida con D. Javier, en profunda comunión con él y con el presbiterio de Granada”, al mismo tiempo que reconocía que “sé por convicción y por experiencia que el obispo no puede nada sin los sacerdotes”.

El momento más conmovedor durante sus palabras fueron al inicio, al recordar a su madre, fallecida hace dos meses, así como a su padre y su hermano sacerdote. Asimismo, Mons. Gil Tamayo expresó su invitación a “poner en permanente práctica el Mandamiento Nuevo de Jesús, amar a todos con su corazón, a ser una Iglesia ‘hospital de campaña’, como nos pide el Papa”.

De la vida consagrada y contemplativa, de la familia, los jóvenes y el apostolado seglar también aludió ante ese reto de ser “hospital de campaña”, estando “en primer lugar los pobres, los enfermos, los desvalidos”.

Paqui Pallarés
Delegada de Medios de Comunicación Social

HOMILÍA DE D. JAVIER MARTÍNEZ, EL 1 DE OCTUBRE DE 2022

HOMLÍA DE D. JOSÉ MARÍA GIL TAMAYO, EL 1 DE OCTUBRE DE 2022

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Canal Sur retransmite, mañana, la Misa desde San Juan Evangelista de Mancha Real

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Canal Sur Televisión conectará mañana, domingo 2 de octubre, a las 10 horas, en directo desde la Iglesia de San Juan Evangelista en Mancha Real  para ofrecer la misa de novena de la Virgen del Rosario, patrona de la localidad.

La imagen, obra del granadino José Navas Parejo, sustituyó a la de Sebastián de Solís, una de las pocas esculturas que el autor realizó para procesionar entre los siglos XVII y XVIII, y que desapareció durante la Guerra Civil.

Las fiestas de la Virgen del Rosario se celebran en torno al 7 de octubre y gozan de una gran tradición en este municipio de Jaén. Una de las costumbres asociadas a ella y que ha llegado a nuestros días son “Las Moniduras”, unos cantos tradicionales que recorren las calles de la localidad puerta por puerta para anunciar la cercanía de las fiestas.

Aunque si por algo es conocida la hermandad en toda la provincia es por su procesión. Cada año, el trono de la Virgen es llevado por mujeres costaleras que realizan una “levantá” durante la salida.

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Imágenes de la bienvenida de la Iglesia al Arzobispo coadjutor

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Imágenes de la bienvenida de la Iglesia al Arzobispo coadjutor

El pueblo de Dios recibió con alegría al nuevo Arzobispo coadjutor de Granada, D. José María Gil Tamayo. Compartimos las fotografías con detalles de esta bienvenida del Pueblo de Dios a su nuevo destino apostólico.

Los miembros del Cabildo catedralicio fueron los primeros en recibir al nuevo prelado de Granada. La ceremonia contó con la presencia de decenas de obispos procedentes otras diócesis de España.

Al terminar de pronunciar su primera alocución como arzobispo en la archidiócesis, el Arzobispo coadjutor permaneció ante el altar para saludar a las autoridades presentes y al resto de fieles.

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Galería de fotos de la ceremonia de toma de posesión del arzobispo coadjutor

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Galería de fotos de la ceremonia de toma de posesión del arzobispo coadjutor

Ofrecemos una galería de imágenes con los momentos más destacados de la ceremonia de toma de posesión del nuevo Arzobispo coadjutor de Granada, Mons. José María Gil Tamayo.

La archidiócesis de Granada cuenta desde este 1 de octubre con un nuevo Arzobispo con derecho a sucesión. Tras la lectura de las Letras Apostólicas, que confirmaban el nombramiento, se procesión a la celebración eucarística junto al pueblo de Dios de la diócesis de Granada.

Después de la comunión, D. José María Gil Tamayo procedió a pronunciar sus primeras palabras como ministro episcopal de la archidiócesis, en una alocución dirigida a toda la Iglesia.

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Vida Ascendente celebrará una Eucaristía de inicio de curso en la Parroquia Santa María La Blanca

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Vida Ascendente celebrará una Eucaristía de inicio de curso en la Parroquia Santa María La Blanca

El próximo 4 de octubre, el movimiento Vida Ascendente dará inicio al nuevo curso con la celebración de la Eucaristía en la Parroquia Santa María la Blanca, a las once de la mañana.

El movimiento laical de jubilados y mayores tiene la finalidad de crecer en la fe, fomentar la amistad y la pertenencia a la Iglesia y sociedad.

En este sentido, inician el curso 2022-23 con el nombramiento de José Luis López como su nuevo presidente, “que ha asumido el cargo con ilusión y responsabilidad”, en sustitución de Loli Fernández, “a quien estamos muy agradecidos por su aportación y experiencia”, manifiestan fuentes de Vida Ascendente.

Los mayores, miembros activos de la Iglesia y de la sociedad, “aportamos fe, experiencia y tiempo con alegría y esperanza” a los grupos y a los elementos básicos de la vida del movimiento.

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«No traigo otra cosa que el Evangelio de Cristo»

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Alocución de D. José María Gil Tamayo, en la Eucaristía de inicio de su ministerio como arzobispo coadjutor de Granada, al término de la Eucaristía que tuvo lugar en la S.I Catedral el 1 de octubre de 2022.

Sr. Arzobispo de Granada, cardenales, arzobispos y obispos presentes, expresión de nuestra comunión episcopal, Sr. Consejero Encargado de Negocios de la Nunciatura en España, queridos sacerdotes concelebrantes de Granada, de Ávila, de la CEE y de otras diócesis hermanas.

Autoridades (Autonómicas, provinciales y locales; civiles y militares. Saludo especialmente a los Alcaldes de Granada y Ávila). Gracias por vuestra presencia, señal de la colaboración institucional con la Iglesia en favor del bien común de los ciudadanos de Granada.

Miembros de la Vida Consagrada y de Hermandades y Cofradías, seminaristas. Hermanos y hermanas presentes en esta celebración y venidos de Ávila, de Madrid, Badajoz y de Zalamea de la Serena, mi pueblo natal, con su párroco.

Queridos familiares, entre los que echo de menos y presentes a la vez en la Comunión de los Santos a mi madre Isabel recientemente fallecida y a mi padre Juan Antonio y a mi hermano sacerdote Juan Antonio, también fallecidos. Lo mismo al arzobispo D. Antonio Montero, granadino total, de Churriana de la Vega, el obispo que me ordenó sacerdote y ha sido para mí un verdadero padre y maestro.

Hemos escuchado los textos bíblicos que han sido proclamados en esta celebración y que he escogido con permiso de S. Teresa del Niño Jesús, cuya fiesta celebramos hoy,

“Supliqué y me fue dada la prudencia, invoqué y vino a mí el espíritu de sabiduría…” (1ª Lectura. Sb 7,7-10). Pido para mí en mi ministerio la sabiduría para guiar en comunión al Pueblo de Dios, la sabiduría de la cruz, de la que habla S. Pablo, que es necedad y locura a los ojos del mundo, pero que expresa los valores del Reino que proclama Jesús: “Nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; pero para los llamados —judíos o griegos—, un Cristo que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios” (1Co, 1, 23-24). Vengo a servir, a serviros. No soy ningún líder, ideólogo o superhombre, soy un obispo que el Sucesor de Pedro y Cabeza del Colegio Episcopal, que nos preside en la caridad, envía a serviros y no traigo otra cosa que el Evangelio de Cristo.

“Yo presbítero con ellos y testigo de la pasión de Cristo…” (2º Lectura: 1Pe 5, 1ss). Vengo a ejercitar mi servicio episcopal en misión compartida con D. Javier, en profunda comunión con él y con el presbiterio de Granada. Querido D. Javier, gracias por su acogida y cariño que me ha dispensado desde que el Papa nos notificó mi nombramiento. Queridos sacerdotes de Granada: sé por convicción y por experiencia que el obispo no puede nada sin los sacerdotes. La diócesis, nos dice el Concilio, se encomienda a un obispo para que la apaciente en colaboración con sus presbíteros (cfr. CD, n.11). Pido vuestra ayuda.

“Como el Padre me ha amado, así os he amado yo… Este es mi mandamiento, que os améis unos a otros como yo os he amado…” (Evangelio: Jn 15, 9-17). Queridos hermanos: estamos llamados a poner en permanente práctica el Mandamiento Nuevo de Jesús, amar a todos con su corazón, a ser una Iglesia “hospital de campaña”, como nos pide el papa. La caridad en unidad es el gran impulso evangelizador para nuestro mundo. “Que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” (Jn 17, 20), pide Jesús al Padre en la oración sacerdotal..

“El Señor es mi Pastor, nada me falta…”, no ha recordado el bello Salmo 22. El Señor es nuestro Buen Pastor, que nos apacienta a todos. Nos dice el Directorio para el Ministerio de los Obispos “Apostolorum successores” que “entre las diversas imágenes, la de Pastor ilustra con particular elocuencia el conjunto del ministerio episcopal, en cuanto que pone de manifiesto el significado, fin, estilo, dinamismo evangelizador y misionero del ministerio pastoral del Obispo en la Iglesia. Cristo Buen Pastor indica al Obispo la cotidiana fidelidad a la propia misión, la total y serena entrega a la Iglesia, la alegría de conducir al Señor el Pueblo de Dios que se le confía y la felicidad de acoger en la unidad de la comunión eclesial a todos los hijos de Dios dispersos (cf. Mt 15, 24; 10, 6).” (n.2). Pedidle, hermanos, que yo sepa ser buen pastor para esta querida diócesis de Granada. Que como nos dice el Papa sea un pastor vaya “delante para mostrar el camino, en medio para escuchar lo que siente el pueblo y detrás para ayudar a los que están algo rezagados y para que el pueblo sienta con sus instinto dónde están las mejores hierbas” (Discurso a la diócesis de Roma, 18-9-2021).

Queridos hermanos, Iglesia de Granada, me pongo hoy a caminar con vosotros, con esta Iglesia que lleva ya un largo camino llenos de santidad y de realidades cristianas vivas y con esperanza ante los retos evangelizadores que se nos presente, sabiéndonos como nos dice el Papa Francisco ser una Iglesia en salida. ¡No somos “administradores de decadencia”! ¡Que el pesimismo no nos contamine ni nos paralice! ¡Fortalezcamos la esperanza! Dios no nos va a faltar.

No tenemos más programa que el que el Papa Francisco nos recuerda en su exhortación Evangelii Gaudium llamándonos a una nueva etapa evangelizadora donde “la alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría”,

No se trata sino de dar cumplimiento al mandato misional de Jesús aquí y ahora: “Id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todas las cosas que os he mandado” (Mt 28,19-20).

“Hoy, en este «id» -nos dice el Papa- están presentes los escenarios y los desafíos siempre nuevos de la misión evangelizadora de la Iglesia, y todos somos llamados a esta nueva «salida» misionera. Cada cristiano y cada comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar esta llamada: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio”. Esta es la misión a la que de forma renovada estamos llamados en el aquí de nuestra tierra de Granada y de Andalucía, de España, en el ahora del siglo XXI, sin añoranzas estériles ni ilusionismo que nos paralicen o evadan de la tarea.

Anunciemos el Evangelio en nuestro mundo, que se ha secularizado, siendo “evangelizadores con espíritu”, con experiencia de Cristo, y así pongamos a Dios en el centro de nuestra vida, de nuestras costumbres, de nuestra cultura. En coherencia con la tradición cristiana de nuestros mayores y, en respeto exquisito a la libertad de nuestros conciudadanos, ser consecuentes sin complejos con nuestra fe en lo personal y en lo social. No basta con el culto externo, sino que estamos llamados a ser seguidores de Jesús con nuestra vida y ser transformadores de la sociedad con la luz del Evangelio. Cristo es la vocación suprema del hombre (cfr. GS 22).

¡Qué gran tarea cristiana de fortalecimiento de la fe de nuestro pueblo, de proclamar la primacía de Dios en los hombres y mujeres de nuestra tierra, la que tiene la gran realidad de nuestras hermandades y cofradías! Nos dice el Papa Francisco que “las realidades de la religiosidad popular son encarnadas, porque han brotado de la encarnación de la fe cristiana en una cultura popular. Por eso mismo incluyen una relación personal… con Dios, Jesucristo, María, un santo. Tienen carne, tienen rostros” (EG, 90) y contribuyen a mantener vivo el tejido social de la fe y de la propia ciudadanía en nuestra sociedad tan dada al individualismo y a la fragmentación. La religiosidad popular es una verdadera espiritualidad encarnada en la cultura de los sencillos.

Qué importante es para esta misión potenciar la iniciación cristiana y la educación en la fe. Que gran tarea la labor educativa cristiana tan presente en nuestra diócesis. Qué gran valor el del testimonio de la Vida Consagrada (Vida contemplativa). Así como el del apostolado seglar, de la familia, de la pastoral juvenil y cómo no pensar en el reto que tiene ante sí la pastoral universitaria, con esa riqueza humana y cultural que es para Granada la presencia de tantos miles de universitarios entre nosotros y de todo ello saldrá fruto de la pastoral vocacional. Dios sigue llamando, queridos seminaristas.

Nos dice el papa Francisco que “nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social y nacional, sin preocuparnos por la salud de las instituciones de la sociedad civil, sin opinar sobre los acontecimientos que afectan a los ciudadanos. ¿Quién pretendería encerrar en un templo y acallar el mensaje de san Francisco de Asís y de la santa Teresa de Calcuta? Ellos no podrían aceptarlo. Una auténtica fe —que nunca es cómoda e individualista— siempre implica un profundo deseo de cambiar el mundo, de transmitir valores, de dejar algo mejor detrás de nuestro paso por la tierra” (EG 183)

Nuestra tarea, nuestra misión, no sería la de Jesús si no ponemos en un primer lugar a los pobres, a los enfermos, a los más desvalidos. “De nuestra fe en Cristo hecho pobre, y siempre cercano a los pobres y excluidos, brota la preocupación por el desarrollo integral de los más abandonados de la sociedad. Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad; esto supone que seamos dóciles y atentos para escuchar el clamor del pobre y socorrerlo” (EG 186-187), nos señala también el Papa Francisco. ¡Gracias por la labor que Cáritas y otras instituciones de la Iglesia como Manos Unidas, así como las que la Vida Consagrada desarrolla en favor de los más pobres!

Queridos enfermos, que nos seguís a través de 13TV os llevo en el corazón y me encomiendo a vuestras oraciones y sacrificio. En la Iglesia no existen clases pasivas. Ayudadnos en la misión evangelizadora.

Me pongo bajo la protección de Nuestra Señora de las Angustias, Madre y Señora de Granada. “María –decía S. Juan Pablo II, del que el próximo mes de noviembre se cumplirán 40 años de su visita a Granada- es lo que debe ser la Iglesia”. Que ella nos ayude a ser una Iglesia en comunión, en participación y misión compartida, en sinodalidad.

Que S. Cecilio, S. Juan de Dios, el beato Fray Leopoldo y demás santos granadinos, intercedan por nosotros.

Gracias a todos por vuestra presencia y mi agradecimiento de manera especial a los que habéis trabajado tanto por preparar esta celebración y mi llegada: liturgia, coro, logística, etc. Perdonad tanto trabajo. Gracias a todos. ¡Dios os bendiga!

+ José María Gil Tamayo
Arzobispo Coadjutor de Granada

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