Un año más, y con motivo del mes del rosario en octubre, la Hermandad del Santo Sepulcro y María Santísima de la Esperanza, de Caniles, celebró un rosario vespertino, el pasado sábado 8 de octubre. Presidió el rosario la imagen de su titular mariana, que recorrió las calles de la localidad, acompañada por muchos devotos.
Durante el trayecto de la procesión, el párroco, Rafael Tenorio, pidió por la paz del mundo y por la lluvia, tan necesaria para nuestros campos. Al finalizar, en la parroquia se celebró la Santa Misa. Rafael Tenorio Párroco de Caniles
Tras dos años de parón por la pandemia, la comunidad jesuita del Sagrado Corazón de Jesús de Málaga vuelve a ofrecer a la sociedad malagueña su espacio de diálogo de la fe con la cultura, el Aula Pedro Arrupe. El sociólogo y escritor José María Rodríguez Olaizola SJ será el encargado de inaugurarla con una conferencia el 20 de octubre
El jueves 20 de octubre a las 20.00 horas, se inaugura en la iglesia del Sagrado Corazón (Plaza de San Ignacio) una nueva edición del Aula Pedro Arrupe con la ponencia de uno de las personas más influyentes en la actualidad en la Iglesia Española, el jesuita José María Rodríguez Olaizola. Este escritor y poeta, cuyos libros se agotan nada más salir al mercado, creador de la herramienta Rezandovoy con la que decenas de miles de personas rezan a diario desde su móvil y que cuenta también con muchos miles de seguidores en sus perfiles sociales, hablará sobre “Pistas para la espiritualidad después de una pandemia”.
El ciclo de conferencias organizado por los jesuitas continuará el 10 de noviembre, también a las 20.00 horas, con una charla del sacerdote de la Diócesis de Málaga Fermín Negre, autor del libro «Muéveme». Este fundador y miembro del grupo IXCÍS tratará de responder con sus palabras y con su música a la pregunta: “¿Hacia dónde nos mueve el Espíritu?”.
La conferencia del mes de diciembre correrá a cargo del profesor de Teología Moral de la Universidad Gregoriana de Roma Diego Alonso-Lasheras de Zabala SJ. Este jesuita hablará el jueves día 1 sobre las “Dimensiones religiosas de la guerra en Ucrania”.
¿Dónde estaba Dios durante la pandemia?
En una entrevista concedida a DiocesisMálaga y publicada íntegra tanto en texto como en audio (podcast) en la web diocesana, José María Rodríguez Olaizola adelantó el tema sobre el que hablará en su ponencia del próximo día 20: «Durante la pandemia –afirma–, quien más quien menos nos preguntamos si después cambiaría algo nuestro mundo. “Saldremos mejores”, decíamos, pero luego la realidad es que no sé si lo hemos conseguido. Lo que voy a compartir en mi ponencia son unas preguntas. En primer lugar, ¿en qué cambia nuestra imagen de Dios? ¿Qué hemos aprendido? O una pregunta más directa: ¿Dónde estaba Dios durante la pandemia? En segundo lugar, mirando al mundo, ¿Qué hemos aprendido del Reino de Dios? ¿Dónde hemos intuido semillas del Reino? Y lo tercero es mirarse al espejo. La pandemia tiene algo de espejo también, que nos enfrenta a nuestra propia imagen. La pregunta de “¿quién soy yo?” cobra nuevos matices. Trataré de ir ofreciendo alguna de las respuestas que yo he encontrado».
El Colegio de Médicos de Málaga ha organizado una jornada con conferencias en torno a la figura humanista de San Lucas: médico, pintor y escritor, con motivo de la celebración de la fiesta del patrón de la Medicina. Tendrá lugar en la sede del colegio, el viernes 14 de octubre, a las 19.00 horas.
El programa del acto, dedicado al evangelista y autor de los Hechos de los Apóstoles, se abre con unas palabras del secretario del Colegio de Médicos de Málaga, Dr. Ildefonso Fernández Baca.
Seguidamente, tendrá lugar la exposición de las dos ponencias centrales: “Perfil histórico de San Lucas, médico humanista”, por el Dr. Ángel Rodríguez Cabezas, miembro de la Sociedad Española de Historia de la Medicina; y “Reflexiones sobre San Lucas”, por el Dr. Jesús Antonio Rueda Cuenca, vicesecretario de la Asociación Española de Médicos Escritores y Artistas.
El cierre del acto correrá a cargo del profesor Quintín Calle Carabias, presidente de la Asociación Erasmiana de Málaga.
La entrada es libre y gratuita hasta completar aforo.
El Colegio de Médicos de Málaga ha organizado una jornada con conferencias en torno a la figura humanista de San Lucas: médico, pintor y escritor, con motivo de la celebración de la fiesta del patrón de la Medicina. Tendrá lugar en la sede del colegio, el viernes 14 de octubre, a las 19.00 horas.
El programa del acto, dedicado al evangelista y autor de los Hechos de los Apóstoles, se abre con unas palabras del secretario del Colegio de Médicos de Málaga, Dr. Ildefonso Fernández Baca.
Seguidamente, tendrá lugar la exposición de las dos ponencias centrales: “Perfil histórico de San Lucas, médico humanista”, por el Dr. Ángel Rodríguez Cabezas, miembro de la Sociedad Española de Historia de la Medicina; y “Reflexiones sobre San Lucas”, por el Dr. Jesús Antonio Rueda Cuenca, vicesecretario de la Asociación Española de Médicos Escritores y Artistas.
El cierre del acto correrá a cargo del profesor Quintín Calle Carabias, presidente de la Asociación Erasmiana de Málaga.
La entrada es libre y gratuita hasta completar aforo.
El 12 de octubre se cumplen 75 años de la entrada a Málaga del siervo de Dios Ángel Herrera Oria como obispo de la Diócesis, coincidiendo con la festividad del Pilar por expreso deseo del que luego sería nombrado cardenal. Con este motivo, se celebrará la Eucaristía, en la Catedral, a las 11.00 horas.
Como recuerda el periodista de Diario Sur Ángel Escalera, las crónicas publicadas aquel día memorable, señalaban que «su entrada en la ciudad fue apoteósica. Las primeras autoridades provinciales y locales lo recibieron en Fuente Olletas. Tras la bienvenida oficial del alcalde de la ciudad, José Luis Estrada Segalerva, el nuevo obispo recorrió las calles en un coche abierto tirado por un tronco de caballos. Después de una breve parada en el convento de las Adoratrices, la comitiva se dirigió a la parroquia de la Victoria, donde se había montado un altar para la ocasión. Allí, de rodillas, besó la reliquia que le presentó el deán, Julio de la Calle. Seguidamente, se revistió de roquete, amito, alba, cíngulo, estola y pluvial blanco y mitra. Seguidamente, y bajo palio, se encamino hacia la Catedral. En el recorrido, la gente que llenaba las calles no cesó de vitorear al prelado, que correspondió dando la bendición a sus fieles. En la puerta principal del templo, monseñor Herrera Orial hizo su juramento y se adentró en la Catedral, en la que no había un hueco libre. Desde el púlpito, el obispo se dirigió por primera vez a los malagueños demostrando su brillante oratoria (algo de lo que hizo gala continuamente en la misa de una de los domingos, hasta el punto de que sus sermones se radiaban y eran escuchados en los hogares y los bares con gran atención)».
El proceso de beatificación del que fuera obispo de Málaga de 1947 a 1966 está actualmente en fase romana.
El 12 de octubre se cumplen 75 años de la entrada a Málaga del siervo de Dios Ángel Herrera Oria como obispo de la Diócesis, coincidiendo con la festividad del Pilar por expreso deseo del que luego sería nombrado cardenal. Con este motivo, se celebrará la Eucaristía, en la Catedral, a las 11.00 horas.
Como recuerda el periodista de Diario Sur Ángel Escalera, las crónicas publicadas aquel día memorable, señalaban que «su entrada en la ciudad fue apoteósica. Las primeras autoridades provinciales y locales lo recibieron en Fuente Olletas. Tras la bienvenida oficial del alcalde de la ciudad, José Luis Estrada Segalerva, el nuevo obispo recorrió las calles en un coche abierto tirado por un tronco de caballos. Después de una breve parada en el convento de las Adoratrices, la comitiva se dirigió a la parroquia de la Victoria, donde se había montado un altar para la ocasión. Allí, de rodillas, besó la reliquia que le presentó el deán, Julio de la Calle. Seguidamente, se revistió de roquete, amito, alba, cíngulo, estola y pluvial blanco y mitra. Seguidamente, y bajo palio, se encamino hacia la Catedral. En el recorrido, la gente que llenaba las calles no cesó de vitorear al prelado, que correspondió dando la bendición a sus fieles. En la puerta principal del templo, monseñor Herrera Orial hizo su juramento y se adentró en la Catedral, en la que no había un hueco libre. Desde el púlpito, el obispo se dirigió por primera vez a los malagueños demostrando su brillante oratoria (algo de lo que hizo gala continuamente en la misa de una de los domingos, hasta el punto de que sus sermones se radiaban y eran escuchados en los hogares y los bares con gran atención)».
El proceso de beatificación del que fuera obispo de Málaga de 1947 a 1966 está actualmente en fase romana.
El 11 de octubre es la fecha en la que la Iglesia celebra a uno de los papas que más ha marcado la historia reciente de la Iglesia, san Juan XXIII.
Nacido en 1881 en la provincia de Bérgamo (Italia), fue el cuarto de trece hermanos. Gracias a una beca, estudió en el Pontificio Seminario Romano y, nada más ordenarse, fue nombrado secretario personal del obispo de su diócesis natal, lo que le dio la oportunidad de conocer muy a fondo los problemas que afectaban a la Iglesia de su tiempo. Vivió en primera persona las dos guerras mundiales y la Iglesia le encomendó difíciles destinos como diplomático, en los que destacó por su espíritu conciliador y pacífico. Creado cardenal en 1953, fue elegido papa en 1958 impresionando al mundo entero por su humildad y ganándose el título de “el papa de la bondad”. El Espíritu Santo suscitó en él convocar el Concilio Vaticano II que renovaría la Iglesia, dándole el impulso necesario para afrontar los retos de la modernidad.
Dejó huella en todo el mundo y, en nuestra Diócesis, su memoria continúa muy presente gracias a la importante avenida de la capital que lleva su nombre, al igual que uno de los colegios diocesanos de la Fundación Victoria, concretamente el situado en la localidad de Estepona.
Tras las últimas firmas, el sábado 22 de octubre, a las 11.00 horas, el Sr. Obispo D. Jesús Catalá ordenará, en la Catedral de Málaga, a ocho nuevos diáconos: el seminarista Álvaro López Cardosa, que seguirá con su formación hasta la ordenación sacerdotal el próximo año y siete seglares que concluyen su proceso de formación como diáconos permanentes. Se trata de una celebración histórica pues nunca ha sido tan numerosa una ordenación de diáconos permanentes en la Iglesia de Málaga.
La noticia la hizo pública el Sr. Obispo, durante el Encuentro de Inicio de Curso Pastoral del clero, que se celebró, en la mañana del 15 de septiembre, en el Seminario Diocesano.
Los candidatos al diaconado son: Álvaro López Cardosa, seminarista de sexto curso candidato al diaconado camino al presbiterado, natural de la parroquia de la Santísima Trinidad, en Málaga; Dionisio Arcos Savignac, de la parroquia de Santiago Apóstol, en Málaga; Juan Fernández Navarro, de la parroquia de Nuestra Señora del Socorro, en Casabermeja; Pedro Javier Marín Galiano, de la parroquia de Santa María de la Victoria y San Lázaro, en Málaga; Carlos Rafael Martínez Jiménez, de la parroquia de Santa Fe y Nuestra Señora del Carmen, en Los Boliches; Jesús Francisco Martínez Vives, de la parroquia Madre del Buen Consejo, en Torremolinos; Juan Muñoz Jiménez, de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario y Cristo Rey, en Málaga; y Antonio Rubio Núñez, de la parroquia de Santa María de la Victoria y San Lázaro, en Málaga. Estos siete últimos son los candidatos al diaconado permanente.
Últimas firmas
Durante el proceso formativo han recibido los ministerios laicales de lector y acólito y el rito de admisión a órdenes. El lunes 10 de octubre, los siete candidatos al diaconado permanente firmaron, ante el Sr. Obispo y los sacerdotes que los han ido acompañando en este tiempo de formación, la profesión de fe y las promesas y las esposas firmaron su consentimiento; y el seminarista Álvaro López firmó la petición de diaconado, el celibato y la profesión de fe.
Candidato al diaconado, Álvaro López Cardosa, junto a D. Jesús Catalá y los compañeros seminaristas, tras la firma en la Capilla del Buen Pastor
Entrevista
Juan Manuel Ortiz Palomo es el rector del Seminario Diocesano y el responsable de la formación de los diáconos permanentes. ¿Qué supone para la Iglesia de Málaga la ordenación de siete diáconos permanentes? Es un hecho histórico que no se ha dado antes en nuestra historia.
Efectivamente, Encarni. La celebración del 22 de octubre es un hecho histórico para nuestra Diócesis. Que estos siete varones apostólicos, estos diáconos, como se relata en los Hechos de los Apóstoles, reciban de manos de D. Jesús su ordenación es un hito porque hasta ahora han sido grupos más pequeños e incluso ordenaciones de un solo candidato.
Una alegría que se una a este grupo un joven seminarista que seguirá su camino hacia la ordenación sacerdotal el próximo mes de junio. ¿Un signo de sinodalidad?
En el caso de Álvaro, el seminarista que ha solicitado la ordenación como diácono para, como bien indicas, el próximo mes de junio, si Dios quiere, recibir la del presbiterado, es de nuevo una alegría que el Seminario siga dando fruto para nuestra diócesis. Todavía hay jóvenes que escuchan la llamada y quieren responder con generosidad a lo que el Señor pide de ellos. El que la ordenación sea de todos es un signo de que vamos avanzando en la misma dirección y queremos que esta gran fiesta que son las ordenaciones, implique a muchas más comunidades, en este caso ocho comunidades distintas para los ocho diáconos que recibirán el ministerio.
¿Qué supone para ti ser responsable de la formación de estos servidores?
Pues hay grados de responsabilidad. Por un lado, el estar al frente del Seminario y convivir todos los días con los seminaristas te permite tener una perspectiva, ayudarles en el discernimiento y acompañarles para que, cuando llegue el momento, como ocurre ahora con Álvaro, puedan tomar la decisión con conocimiento y desde esa experiencia de Dios que se les intenta ofrecer en esta casa del Seminario.
En el caso de los diáconos permanentes, la relación es distinta. Son hombres adultos, maduros y con una gran experiencia de vida como padres de familia, esposos y profesionales. A mí me enriquecen mucho sus experiencias maduras y reposadas que, en muchas ocasiones, han supuesto una verdadera sorpresa dentro de su vida matrimonial y han discernido primero con sus familias; y después, desde el Seminario, se les ha ido acompañando y ayudando para fortalecer en ellos los elementos de juicio necesarios para pedir la ordenación.
Desde luego, es una responsabilidad, porque al final la Iglesia lo que te pide es una palabra sobre la idoneidad de los candidatos, pero también una alegría el poder acompañar, junto al resto de los formadores a los distintos candidatos que se acercan para pedir el diaconado. El Señor sigue actuando en su Iglesia, se sigue haciendo presente a través de los ministros, es una gran alegría y un gran gozo que se manifiesta especialmente en días como el que viviremos el 22 de octubre.
Normas básicas para la admisión al diaconado permanente
Al pensar en el Diaconado Permanente para nuestra diócesis de Málaga, hay varios elementos indispensables a tener en cuenta, siendo estos fundamentales:
Concilio Vaticano II: LG 29, Los diáconos.
La experiencia de Diaconado Permanente en esta diócesis donde, por Decreto firmado por el entonces Obispo D. Ramón Buxarráis y publicado en el Boletín Oficial, el 23 de abril de 1981, fue establecido.
Experiencia de los propios Diáconos Permanentes, del Sr. Obispo y de los sacerdotes y comunidades donde han venido y vienen realizando su tarea pastoral.
El Decreto y el Reglamento para la Comisión Diocesana para el Diaconado, firmado por D. Fernando Sebastián Aguilar, Arzobispo Administrador Apostólico, de 8 de noviembre de 1992.
Las últimas Normas Básicas para la Formación de los Diáconos Permanentes en las Diócesis Españolas, de la Conferencia Episcopal, LXXIII Asamblea Plenaria, de 14 de abril de 2000. Fundamentalmente, por ellas nos regimos. En ellas se trata de: Teología del Diaconado, Vocación al Diaconado y Requisitos para el Discernimiento, Formación de los Diáconos y Misión Pastoral.
Concreción en nuestra diócesis
Teniendo en cuenta lo anterior y partiendo de ello, lo resumimos para nuestra diócesis en los siguientes puntos:
Elementos básicos
Edad apropiada (NBCEE, 19). Entre 35 y 60 años. No más jóvenes: falta experiencia de vida matrimonial y familiar. No mayores: ya está la vida orientada y decidida.
Situación personal. Salud física y psíquica bien probada y que pueda facilitar la tarea que se le encomendare de servicio a una parroquia. Ser persona de digna madurez humana en cuanto a responsabilidad, equilibrio, buen criterio, capacidad de diálogo… Y con la práctica habitual de las virtudes evangélicas: oración, piedad, sentido de iglesia, buena integración y cariño en la iglesia diocesana, espíritu de pobreza y obediencia, celo apostólico, disponibilidad, amor a los hermanos… (NBCEE, 14). Medios de vida suficientes (NBCEE, 22).
Situación familiar. Si se es casado o viudo, haya una situación familiar bien llevada. De buen ejemplo público, tanto en el presente como en el pasado. Para el esposo seguir el camino del Diaconado, la esposa ha de estar plenamente de acuerdo, y estar dotada de aquellas virtudes y cualidades cristianas y humanas que no sólo no supongan impedimento al ministerio que ha de desempeñar el marido, sino que lo facilite, mediante su colaboración (NBCEE, 20). En relación a los hijos, ser modelo de buen padre. Y tener la situación de ellos correctamente orientada. La educación de los hijos será ejemplar y deberá existir un auténtico testimonio de hogar cristiano (NBCEE, 20). Igualmente que la esposa, también los hijos han de aceptar y apoyar la vocación diaconal del candidato (NBCEE, 18 y 20).
Dimensión creyente. Ser hombre de años ya de vida cristiana ejemplar y manifiesta, viviendo el Evangelio según los criterios de la iglesia de hoy, y los criterios concretos y prácticos que nos pide la iglesia particular de Málaga. Con talante y estilo de buen pastor, ya que ha de acompañar y servir a una comunidad en aquello que se le encomiende.
Dimensión parroquial. Participación habitual y bien asimilada, por sí mismo y por los demás, en la vida de la parroquia en la que colabora. Estar bien integrado y sirviendo adecuadamente en las tareas que haya en la parroquia o movimiento. Para ello, destaque en capacidad de escucha, de servicio humilde, de entrega constante, de buena relación con el párroco y con los miembros de la comunidad parroquial… Es vocación personal. Pero el párroco y la comunidad parroquial han de informar positivamente.
Dimensión política. Los diáconos deben permanecer al margen de toda actividad de partido. Solamente, con permiso del Obispo, pueden desarrollar algún tipo de actividad sindical (NBCEE, 24).
Solicitud para ser Diácono
Solicitud personal al Señor Obispo, exponiéndole las razones por las que se desea ser admitido al Diaconado Permanente. Esta solicitud ha de estar acompañada por el consentimiento de la esposa, si se es casado. En la solicitud, indicar cómo se encuentra el candidato en los “Elementos básicos” anteriormente dichos. Solicitud que ha de ser avalada, por escrito, por el párroco de la parroquia donde se está inserto, y por personas que le conozcan.
Proceso de discernimiento vocacional (NBCEE,15-24)
La persona que desee prepararse para el Diaconado, antes de considerarse y ser considerado como candidato, deberá seguir un proceso de discernimiento vocacional, que durará el tiempo que sea necesario.
De por sí, compete hacerlo al Obispo diocesano, que tendrá en cuenta la idoneidad del solicitante y la necesidad de este ministerio en la diócesis (NBCEE, 17) y delegará para el discernimiento en la persona o personas que él considere.
Pasado un tiempo oportuno, esta persona o personas encargadas de acompañar el discernimiento vocacional, harán al Sr. Obispo el informe que crean acertado.
Formación de los candidatos (NBCEE, 25-51 y 59-65)
La formación abarca, lógicamente, las dimensiones humana, espiritual, intelectual y pastoral. Todas ellas se han de tener en cuenta y llevarse a cabo con la máxima dignidad y preparación (NBCEE, 45).
En cuanto a los estudios requeridos: Tener buena capacidad intelectual. Con los estudios de COU o el equivalente, como básico. A partir de eso, como formación doctrinal o teológica, realizar y aprobar los tres años de Diplomatura del Instituto Superior de Ciencias Religiosas. Mejor si en dicho Instituto, o en centro similar, se cursan los cinco años de Ciencias Religiosas. En todo caso, seguir un plan que abarque el elenco fundamental de la Teología, más las materias necesarias de Homilética, Liturgia, Planificación Pastoral, etc. necesarias luego en la tarea ordinaria de una parroquia.
Promoción al diaconado
A lo largo del proceso, vaya recibiendo los ministerios de Lector y Acólito y el rito de Admisión. Cuando el candidato haya realizado su proceso de discernimiento, y haya cubierto su tiempo de formación, después de haberlo pensado maduramente ante el Señor, y con el consejo de quienes lo han acompañado, pedirá al Obispo diocesano ser ordenado Diácono. El Obispo realizará las consultas que considere necesarias antes de admitirlo a dicha ordenación. Entre esas consultas estarán los informes solicitados al párroco de donde proviene, al párroco de donde ha colaborado en estos años de formación y a los miembros que el Obispo crea oportuno de la comunidad cristiana.
Francisco José Sánchez Heras, director de Cáritas Diocesana
Publicado: 10/10/2022: 23
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Podcasts diocesanos
El programa IGLESIA NOTICIA, en COPE Málaga, pone en marcha una nueva sección para esta temporada. Bajo el título «Tu Cáritas más cercana», cada semana iremos visitando, a través de las ondas de la radio, la labor generosa del equipo de una de las Cáritas parroquiales de nuestra diócesis. En este primer podcast, el director de Cáritas Málaga, Francisco Sánchez, explica la inmensa labor de tu Cáritas más cercana.
Santa Teresa de Lisieux es patrona del movimiento MIES, los Misioneros de la Esperanza. En este mes de octubre, mes misionero por excelencia, José Ruiz Córdoba, responsable general sacerdote de MIES explica el por qué de este patronazgo. Aquí puedes escuchar el podcast.
Encarni Llamas Fortes
Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.