El 15 de octubre celebramos la fiesta de santa Teresa de Jesús, mística, reformadora del Carmelo y doctora de la Iglesia. La historia de esta mujer es apasionante y comienza con el nacimiento de una niña de Ávila, Teresa de Cepeda y Ahumada, que vino al mundo el 28 de marzo de 1515 y lo dejó el 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes. Ha servido de inspiración a innumerables discípulos; baste citar dos ejemplos del siglo XX: la filósofa y mística Edith Stein, que tomó el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz cuando se hizo monja carmelita de clausura, y la de Agnes Gonxha Bojaxhiu, que tomó el nombre de Teresa de Calcuta, entregada a los más pobres.
Teresa disfrutó de una infancia y juventud acomodadas, con posibilidad de leer numerosas novelas de caballerías, a las que era muy aficionada, y que hicieron despertar de un modo sin igual su imaginación. También tuvo acceso a libros de espiritualidad, como el Tercer Abecedario Espiritual de Francisco de Osuna, o numerosas vidas de santos. Ella misma afirmará después que su infancia pasó entre libros y por eso recomendará vivamente que en sus conventos haya una buena biblioteca, colmada de obras que puedan alimentar el alma de las monjas. Para santa Teresa la lectura piadosa era tan necesaria como el alimento para el cuerpo.
Su reforma buscó la renovación de la Iglesia, volviendo a los orígenes fundacionales de su orden, a la forma original, a la esencia de la vida religiosa. Pone las virtudes evangélicas como fundamento de todo el edificio espiritual: el desapego de las riquezas, la caridad en las relaciones humanas, la humildad como amor a la verdad, la determinación como fruto de la audacia cristiana, la esperanza teologal. Otro aspecto nuclear de su espiritualidad es la centralidad de Cristo. Enseña la importancia de la oración, que es el mejor camino para llegar a la perfección de la caridad y a la unión con el Señor; concede una gran importancia a la meditación de la Pasión del Señor y a la Eucaristía, que es presencia de Cristo, en la Iglesia, corazón de la Liturgia y alimento de la vida de fe del creyente. Fue ella una mujer, sin duda, adelantada a su tiempo, pues siglos después el Concilio Vaticano II acometería esta misma tarea poniendo en valor el estudio de la Biblia, la doctrina de los Santos Padres y la Sagrada Tradición de la Iglesia; dando así un impulso renovado a la Teología.
Además de un inmenso legado en el que podemos encontrar algunas de las más hermosas obras de espiritualidad, santa Teresa nos dejó la inquietud por buscar lo esencial en nuestra relación con Dios. Ella ha pasado a la historia de la espiritualidad como una gran maestra de la oración. ¿Qué es la oración para Teresa? Algo a la vez elevado y sencillo. “No es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama” (Vida, VIII, 5). Teresa esgrimirá el argumento definitivo para animar a los que temen emprender el camino de la oración: “A los que tratan de oración el mismo Señor les hace la costa, pues, por un poco de trabajo, da gusto para que con Él se pasen los trabajos” (Vida, VIII, 8).
En la oración, Santa Teresa encontró la puerta obligada a Las Moradas. Un lugar donde, como ella misma dice, ocurren las cosas más secretas entre Dios y el alma. El lugar donde entramos en comunión con el Señor y nos abandonamos a su voluntad sabiendo que suyos somos, que para Él nacimos. Dios quiera que todos nosotros incrementando nuestra oración alcancemos tantas gracias como el Señor concedió a Teresa de Jesús y descubramos en nuestra vida que solo Dios basta. Para todos mi abrazo fraterno y mi bendición.
+ José Ángel Saiz Meneses
Arzobispo de Sevilla
Teresa de Jesús. Apuntar a lo esencial | Carta pastoral del arzobispo de Sevilla (16-10-2022) 108.71 KB
Emotivo y fructífero encuentro el celebrado en la tarde de ayer jueves, 13 de octubre – memoria de la última aparición de la Virgen de Fátima- en la Santa Iglesia Catedral de Huelva, donde un grupo de matrimonios se dio cita para escuchar y vivir el anuncio catequético del Proyecto Amor Conyugal.
Basado en las catequesis de San Juan Pablo II, propone un camino para profundizar y vivir la vocación matrimonial como Dios la pensó. La celebración fue presidida por el párroco de Ntra. Sra. de la Merced y vicario episcopal para la Administración de los Bienes Diocesanos y Relaciones Institucionales, Jaime J. Cano, quien ya solicito el proyecto tras vivir su primer retiro el pasado mes de mayo .
Al finalizar, los esposos onubenses Daniel y Saray dieron su bellísimo testimonio de fe y conversión tras descubrir este itinerario. Desde el proyecto dan gracias a Dios por «este precioso camino de fe, formación y vida en nuestra diócesis, tan necesario para los tiempos de hoy».
Además de la tradicional peregrinación diocesana a Tierra Santa realizada el pasado mes de julio, este año el Secretariado Diocesano de Peregrinaciones ha programado una peregrinación a Fátima que se inició el pasado día 12 y se prolongará hasta el próximo 16 de octubre. La visita incluye, además de la estancia en Fátima y la participación en los actos principales del Santuario, la visita a Coimbra, Grutas de Mira de Aire, Nazaré, Batalha, Alcobaça, Tomar y Lisboa.
El Santuario de Fátima es, eminentemente, un lugar dedicado a la oración en el que el rezo del Rosario marca el ritmo orante del día. Peregrinar a Fátima es recorrer un camino de descendimiento, de conversión, de hacerse pequeños, como niños (Mt 18,3) –como los tres pastorcitos–, para ser capaces de ver, desde la humildad y la sencillez, el gran misterio del amor de Dios que nos trae el mensaje de Fátima. El centro de la peregrinación es la celebración de la Santa Misa y la participación en la procesión de antorchas.
Las acciones formativas para el empleo se imparten en todo el territorio diocesano.
Cáritas Diocesana de Cádiz ha iniciado, en este último cuatrimestre del año, nuevas acciones formativas para la inclusión cofinanciadas por el Fondo Social Europeo (FSE) enmarcadas en el Programa Operativo de Inclusión Social y Economía Social (POISES 2020-2023) y por fondos propios de Cáritas.
Desde Cáritas adecuamos la formación a las capacidades de las personas que acompañamos en sus itinerarios de inserción socio laboral. De este modo, se realizan acciones formativas iniciales en las que el acceso a algún sector laboral se trabaja de manera conjunta con la adquisición de competencias personales, sociales y técnicas. Este modelo de formación es un “paso inicial” para la incorporación o reincorporación a la formación profesional. En esta línea, se está impartiendo ya un taller prelaboral en el Campo de Gibraltar y otro que comenzará en el mes de noviembre en Chiclana de la Frontera.
En un nivel de formación más especializada, ha comenzado un curso de Atención Sociosanitaria para personas dependientes para alumnos del Campo de Gibraltar (Algeciras, La Línea de la Concepción) y otro de operaciones básicas de pisos y limpieza para alumnos de Chiclana de la Frontera y San Fernando.
Finalmente, en un tercer nivel de formación se va a impartir, para alumnos con formación previa en la rama profesional, formación en elpuesto de trabajo de grandes almacenes para alumnos de Cádiz, San Fernando, Conil de la Frontera y Vejer de la Frontera y prácticas no laborales en empresa de la rama de hostelería para alumnos de Conil, Medina Sidonia y San Fernando.
Toda esta formación está dirigida a personas desempleadas en situación de exclusión social y/o laboral que Cáritas atiende y acompaña en su vocación de estar siempre junto a los últimos de nuestra sociedad. En total, más de 50 alumnos verán mejorada su capacitación profesional gracias a esta formación.
La última edición de cursos, realizada antes del verano, alcanzó un 50% de inserción laboral. La mayoría de los alumnos fueron contratados en las empresas colaboradoras donde realizaron sus prácticas. Este esfuerzo formativo ha sido posible gracias al Ayuntamiento de Medina Sidonia, a las empresas colaboradoras de las diferentes ramas profesionales, al voluntariado de Cáritas en los arciprestazgos y a las parroquias de la Diócesis que han cedidos sus instalaciones para impartir la formación.
Una semana más, la revista de la diócesis de Córdoba recoge la actualidad de la semana en su edición digital y un amplio reportaje sobre la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén
La ciudad de Córdoba se convirtió el pasado fin de semana en el epicentro de la actividad de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén. Una vigilia de oración, el solemne acto de cruzamiento e investidura de nuevos caballeros, damas y eclesiásticos y una misa de acción de gracias centraron su programa de estos días.
Paralela a esta cita, se celebró también la misa en honor a la Virgen del Pilar a la que acudió el Cuerpo de la Guardia Civil, así como la inauguración de la nueva sede interparroquial de Cáritas en Palma del Río.
Asimismo, en la revista se pueden conocer otras noticias que marcarán la actualidad diocesana como la bendición y consagración del altar de la nueva parroquia “San Juan Pablo II”.
Octubre es mes misionero, porque nos abre la mente y el corazón a la Iglesia universal con el mandato de Jesús: “Id y haced discípulos a todas las gentes, predicando el Evangelio y bautizando en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Yo estaré con vosotros todos los días hasta el final de los tiempos”. El domingo 23 de octubre celebraremos el día mundial de las misiones, Domund 2022. Vayamos preparando nuestro corazón y nuestro bolsillo para ser generosos en esta obra grandiosa de las misiones, que consiste en anunciar a Jesucristo y la consiguiente promoción humana de las personas a las que se llega.
“Seréis mis testigos” es el lema de este año. Testigo es el que ve, experimenta, vive. El anuncio del Evangelio no se realiza por la repetición de algo aprendido, sino por la transmisión de algo recibido, de lo que uno ha visto y oído, de la transmisión de la propia experiencia. Es el Espíritu Santo el que nos llena de su amor, nos unge con su unción, nos hace entender y vivir que somos hijos de Dios por Jesucristo. Y de esa experiencia somos testigos ante los demás. El mundo de hoy prefiere los testigos a los maestros y se escucha a los maestros es porque son testigos, decía Pablo VI. El mundo de hoy está harto de palabras, y por eso necesita el testimonio de la vida entregada.
Es precisamente el testimonio lo que atrae. La evangelización no es un programa de marketing, de propaganda, de publicidad. La evangelización se realiza por atracción, y lo que atrae es la vida vivida, la belleza de una vida salvada por Jesucristo del pecado y de la muerte y trasladada al reino de la luz, de la vida, de la esperanza sin término en el cielo. Y este testimonio no es el de una persona aislada y por su cuenta, sino el testimonio de la Iglesia. A la misión uno es enviado y va en comunión con la comunidad que le envía y en comunión con la comunidad que le recibe.
Uno puede y debe ser misionero en su propia familia, en el ambiente donde vive, en el trabajo o donde se encuentre. Y no porque siempre esté hablando de Dios, sino porque vive de otra manera, y su vida resulta un atractivo para quien la conoce.
Pero Jesucristo habla de que seréis mis testigos hasta los confines de la tierra. Uno llegará hasta donde pueda, pero el horizonte misionero no conoce fronteras, es universal. En su corazón vive el deseo universal de llegar a todos, de que todos conozcan el amor de Dios manifestado en Cristo Jesús con el don de su Espíritu Santo.
Son quinientos mil misioneros y misioneras por todo el mundo, procedentes de todas las latitudes y destinados a todos los lugares de la tierra. También hasta nosotros, porque España es también país de misión y hace años que recibimos misioneros que vienen a evangelizarnos con sus vidas transformadas por el amor de Cristo. Este escuadrón de hombres y mujeres (más mujeres que hombres, porque ellas son más generosas) es el mejor testimonio que tiene la Iglesia ante el mundo.
La inmensa mayoría de ellos han dejado familia, casa, amigos, la propia cultura, etc. y se han entregado a la misión de llevar el Evangelio hasta los confines de la tierra. No lo hacen por dinero, ni por negocio, ni por fama, ni por ningún interés de este mundo. Lo hacen por amor a Dios y a los hombres a los que son enviados. Lo hacen gratis, dando gratis la fe que han recibido gratis. Y no para una temporadita, sino para toda la vida, dando su vida y gastándola para que otros reciban la vida que Jesucristo nos ha merecido en la Cruz y en la Resurrección.
Damos gracias a Dios por nuestros misioneros, pedimos por ellos para que sean sostenidos en su labor evangelizadora, nos sentimos alentados por su testimonio. Y extendemos la mano pidiendo una limosna para las misiones. Seamos generosos
En las últimas décadas se ha ido difundiendo la llamada “pirámide de la alimentación”, que intenta concienciar a la ciudadanía acerca de la necesidad de una alimentación sana y equilibrada. Con el tiempo hemos ido aprendiendo que conviene comer al menos cinco raciones diarias de frutas, verduras y hortalizas, así como pastas y cereales integrales (la base de la pirámide); también debemos consumir, con menor frecuencia, lácteos, legumbres, pescados y carnes blancas; la parte superior de la pirámide incluye las carnes rojas, los alimentos procesados y los embutidos, de consumo esporádico; y, finalmente, los dulces y la bollería ocupan la cúspide de la pirámide, porque su consumo debe ser muy restrictivo.
Lo que no se sabe tanto es que estas pirámides alimentarias, tal como las conocemos, surgieron en Suecia en la década de los años 1970. Fruto de la crisis del petróleo y del aumento de los precios, las familias modestas se encontraban en dificultades para asegurar una alimentación adecuada. La pirámide de la alimentación nació en este contexto de crisis económica y de inflación desbocada, para ayudar a las familias a llegar a fin de mes con la despensa y el estómago bien surtidos. Es decir, todo empezó por un motivo más socioeconómico que nutricional. También hoy hablamos de inflación, del coste de la cesta de la compra, del precio de la canasta básica, de las dificultades para llegar a fin de mes. En 2020 casi 3.100 millones de personas en el mundo no pudieron permitirse mantener una dieta saludable.
Y todo ello ocurre en un mundo que se desgarra entre el hambre y la obesidad, entre la desnutrición y el sobrepeso. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay 650 millones de personas adultas que sufren obesidad, así como 350 millones de adolescentes y 39 millones de niños y niñas. Desde 1975 la obesidad se ha triplicado en el mundo. Da la impresión de que hemos aprendido la figura de las pirámides alimentarias, pero no las llevamos a la práctica cotidiana. Y también parece que la desigualdad en el mundo se agudiza y permanece.
Las desigualdades de nuestro mundo no son nuevas y podemos verlas, por ejemplo, en las pirámides del antiguo Egipto. Hace exactamente cien años, en noviembre de 1922, el arqueólogo británico Howard Carter descubrió la tumba KV62, perteneciente al faraón Tutankamón, en el Valle de los Reyes (Egipto). En su sepultura, entre otros muchos objetos, se encontraron un centenar de cajas con diversos frutos, cereales, vino y miel, así como 48 cajas de madera con carne. Sin duda, la alimentación de faraón era más rica, variada y abundante que la de los miles de esclavos que construyeron su pirámide mortuoria. Ahora bien, como dice el salmista, “no te preocupes si se enriquece un hombre y aumenta el fasto de su casa: cuando muera, no se llevará nada, su boato no bajará con él” (Sal 48,17-18).
La pirámide sigue siendo una imagen que nos ayuda a entender la injusta desigualdad de nuestro mundo, de un modo visual e intuitivo. Desde hace años, los informes del banco privado Crédit Suisse, presentados anualmente ante el Foro Económico Mundial de Davos, se apoyan en la figura de la pirámide para alertar sobre la tendencia global a la desigualdad y a la concentración de la riqueza. En el informe de 2022 se indica que la base de la pirámide está formada por el 50% de la población adulta mundial,que posee menos del 1% de la riqueza global, mientras que el 10% más alto de la pirámide disponedel 82% de la riqueza global. El pasado 22 de septiembre el Papa Francisco recibió a los participantes en el encuentro DeloitteGlobal, a los que dirigió estas palabras: “Muchas poblaciones o grupos sociales viven de forma no digna en el plano de la alimentación, de la salud, de la instrucción y de otros derechos fundamentales. La humanidad está globalizada e interconectada, pero la pobreza, la injusticia y las desigualdades permanecen”.
En otras ocasiones, el mismo Santo Padre se ha referido a la “pirámide invertida” como imagen adecuada para entender la Iglesia desde las claves del servicio evangélico y la sinodalidad. Así, dijo en su Discurso en la conmemoración del 50º aniversario de la institución del Sínodo de los obispos el 17 de octubre de 2015: “En esta Iglesia, como en una pirámide invertida, la cima se encuentra por debajo de la base. Por eso, quienes ejercen la autoridad se llaman «ministros»: porque, según el significado originario de la palabra, son los más pequeños de todos”.Más allá de las implicaciones eclesiológicas que esta afirmación incluye, quiero aquí subrayar la fuerza de esta imagen de la pirámide invertida para abordar la realidad del hambre en el mundo. ¡Ojalá los ricos y poderosos estuvieran real y efectivamente al servicio de las personas más pobres del mundo! Si así fuera, la realidad iría cambiando de acuerdo con el plan de Dios.
Nos lo exigen los millones de personas que sufren este flagelo del hambre. Según los datos del informe “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo” (SOFI 2022), elaborado por los organismos especializados de Naciones Unidas, hay 828 millones de personas que sufren hambre en el mundo, lo que significa el 9,8% de la población mundial. Este dato supone 46 millones más que en el año anterior y 150 millones más que en 2019, antes de la pandemia por covid-19.
Quiera el Señor que la ocasión que nos brinda el Día Mundial de la Alimentación, este 16 de octubre, sea un momento para avanzar en la conversión que el Señor nos pide: revertir la pirámide de la desigualdad para que cada persona pueda vivir en dignidad, lograr la seguridad alimentaria y disponer de una nutrición saludable.
Fernando Chica Arellano Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA
Durante los días 7, 8 y 9 de este mes de octubre, un centenar de miembros de SPEI MATER, pertenecientes a varias diócesis españolas, se han reunido en la Hospedería del Valle de los Caídos.
«¿Para qué nació SPEI MATER hace ahora 10 años, en España?», preguntaba de modo más pedagógico que retórico D. Juan Antonio Reig Plà, Obispo emérito de la diócesis de Alcalá de Henares, al comienzo de su homilía en la Eucaristía del sábado día 8. Y él mismo contestaba de este modo:
«En primer lugar, para introducir la pastoral de la vida en la pastoral ordinaria de la Iglesia. Para que en todas las parroquias, incluidas las comunidades cristianas, religiosos de vida consagrada, movimientos… tomen conciencia de que el cuidado de la vida humana viene inspirado por la fe (…).
Y, en segundo lugar, Spei Mater, madre de la esperanza, nace para dar una respuesta integral colocando a las personas que se encuentran con el drama del aborto, de la debilidad, de la ancianidad, con la eutanasia… delante de Cristo, que es el único que cura y ofrece una respuesta adecuada para la vida humana desde el momento del nacimiento hasta el de la muerte «.
Nos recordaba María José Mansilla, iniciadora y presidenta nacional de Spei Mater, cómo esta asociación nació, de hecho, hace doce años de la mano de Magaly Llaguno y Vicky Thorn, fallecida recientementey . Y ahora, en 2022, celebramos la erección canónica como Asociación Pública de fieles, llevada a cabo por D. Juan Antonio Reig».
Ello significa que la misión encomendada a Spei Mater es la misma misión de la Iglesia en cuanto a la defensa de la vida y de la dignidad de la persona humana.
La misión de Spei Mater está encomendada a la Virgen María. Por ello, iniciamos el IV Encuentro con una Eucaristía en acción de gracias a Dios y a la Virgen del Rosario, cuya festividad celebra la Iglesia el día 7 de octubre.
El Padre D. Jesús Chavarría, director espiritual de Spei Mater, puso énfasis en algo que se ha reiterado después a lo largo del encuentro hasta la saciedad: la necesidad de combatir la cultura de la muerte con la oración, de la que el Santo Rosario y los 150 salmos son su mejor instrumento, al que conviene añadir también la oración personal.
María José Mansilla, en su primera intervención utilizó alguna frase de Santa Teresa de Calcuta para enfocar el verdadero sentido de Spei Mater: » Esto no es una empresa», por lo que no debemos -dijo Mansilla- obsesionarnos con los números ni es éste el modo como debemos mirarnos o evaluarnos después de 10 años.
Como decía la santa de Calcuta, estamos llamados «a ser una isla de misericordia en un mar de indiferencia», la indiferencia que expresa el individualismo de esta sociedad en la que no nos importa el otro ni lo que le pase.
«Dios nos llama a ser fieles, no a tener éxito», expresión también de la santa de origen albanés que la iniciadora de Spei Mater puso en primer plano para insistir una vez más en que esta Asociación Pública de fieles no es un voluntariado, sino que es una vocación. Añadió al respecto que, «quien vive esto como un voluntariado, no persevera».
Los números, los testimonios dados… como expresión de los frutos, son a veces necesarios, pero no es lo perfecto ni lo bueno. Ofrecer a Dios el sacrificio de no recoger nunca frutos, de fracasar, es algo que forma parte de esta misión cuyo objeto principal es el anuncio de Cristo Salvador.
Mansilla destacó también algunas de las fortalezas de Spei Mater, tales como su diocesaneidad, metodología clara, unidad… También es algo muy importante el que nos declaramos católicos, y como tales actuemos: la acción de Spei Mater es la acción pastoral de la Iglesia en favor de la vida.
Comentó María José que nuestro mayor fallo se refiere a la escasa comunicación y divulgación en los medios, algo que debe favorecerse siempre en beneficio de las personas para que puedan ser ayudadas.
Concluyó, por último, que nada se puede sin la oración: Es el tiempo de las Parroquias por la Vida.
La totalidad de asistentes participamos en grupos de trabajo que concluyeron en dos mesas redondas, mediante las que se analizaron las fortalezas, debilidades y propuestas de mejora, elaboradas por las distintas diócesis.
También hemos tenido la suerte de poder escuchar al prior de la abadía benedictina del Valle de los Caídos, Padre Santiago Cantera, doctor en Geografía e Historia, antiguo profesor en la universidad San Pablo CEU de Madrid, y que ha publicado una veintena de libros, parte de ellos en el extranjero.
Su charla llevaba por título: «Razones para la esperanza».
«Como cristianos, nunca debemos caer en la desesperanza (…) La esperanza, virtud teologal, es una disposición que parte de Dios y es infundida por Él en la voluntad del hombre y tiene su fundamento en que confiamos alcanzar la vida eterna, apoyados por la gracia de Dios», nos dijo al principio de su exposición.
A continuación, el prior benedictino basó buena parte de su intervención en textos de lo que él llamó ‘testigos de la esperanza’. Así pues, nos recordó cómo en 1988 Juan Pablo II, en Salzburgo, decía que la fe y la esperanza no son un mero consuelo; la fe y la esperanza transforman nuestro estado actual, nuestra vida presente y nos mueven a ser testigos.
Citó también al cardenal Francisco Javier Nguyen Van Thuan, autor de libros como «El camino de la esperanza» o «El gozo de la esperanza», que añade otro valor o matiz a la esperanza cristiana cuando dice: «El cristiano debe ser un peregrino alegre, feliz y gozoso por la esperanza».
Tras un recorrido histórico en el que el padre prior analizó los fracasos de las ideologías de la modernidad y de la propia situación actual del mundo, nos invitó a poner nuestros ojos en la Virgen Madre de la Esperanza: «María sostuvo la Fe, la Esperanza y la Caridad de los primeros discípulos, en la resurrección de su Hijo, Cristo».
Es Cristo resucitado la verdadera razón de nuestra esperanza.
El domingo por la mañana, el Padre Jesús Chavarría, en su intervención titulada: «Spe Salvi», nos condujo de la mano de versos del franciscano y maestro de capilla del siglo XVI, Giovanni Pierluigi Da Palestrina, de nuevo frente a la cruz de Cristo: «Salve, oh cruz, nuestra única esperanza en este tiempo de pasión. Aumenta la justicia de los virtuosos y concédeles el perdón a los débiles».
Hoy, decía el Padre Chavarría, tenemos un reto, el reto que supone que Dios ha confiado en nosotros y que debe corresponderse mediante la fe en nuestra esperanza y confianza en Él. Con la esperanza tocamos la raíz de la Iglesia ya que, mediante la Encarnación de Dios en este mundo, el hombre puede mirar con esperanza hacia la vida eterna. Para ello, concluía D. Jesús, es imprescindible la conversión de cada uno de nosotros.
Es una vida convertida a Cristo y nutrida de esperanza en Él, lo que ha permitido vidas como la de las personas que dieron su testimonio a continuación.
Los testimonios del domingo, día 9, por la mañana, evidenciaron la vocación martirial de los miembros de Spei Mater, a la que había apelado también monseñor Reig la noche anterior, llamados a anunciar el evangelio de la vida y la misericordia con su propia vida: una enfermera, una matrona y un médico.
Especialmente, el testimonio del doctor D. José Sastre, que habló sobre las dificultades que encuentran los especialistas en cuidados paliativos y que se ven abocados a perder fama, prestigio, oportunidades profesionales y también dinero, por defender la vida y la muerte digna de sus pacientes, causó gran impacto a los asistentes al encuentro.
Concluyeron estas jornadas con la Eucaristía dominical, celebrada en la impresionante Basílica de la Santa Cruz del Valle. Sobre la roca, en un día espléndido de sol, la Cruz sellaba nuestras despedidas y abrazos. En el corazón, un sello: ¡Oh Crux Spes Unica!
En nuestra Diócesis Proyecto Raquel acompaña desde hace 8 años a las personas heridas por un aborto procurado.
Este servicio pastoral cuenta con un teléfono de atención personalizada 639 854 330 para que, de forma totalmente confidencial, las personas que especialmente se han preparado para acompañar a las mujeres y hombres que han participado en un aborto provocado ofrezcan un sincero apoyo y acompañamiento, tanto espiritual como psicológico, para la recuperación humana completa en todos los órdenes de todas esas personas heridas.
Tras este intenso verano en el que hemos vivido el Camino de Santiago y la PEJ’22, retomamos el curso, y por ende los encuentros EJE. Esta vez nos trasladamos hasta la localidad de Martos, en la que, coincidiendo con el Rosario diocesano Misionero de antorchas, tuvo lugar este encuentro.
Una muy buena cantidad de jóvenes de muchos puntos de nuestra provincia, y sobre todo del Arciprestazgo de Martos-Torredonjimeno acudieron. Para estos últimos, ha sido un día muy especial ya que por fin les fue entregada y bendecida la cruz de los jóvenes de este arciprestazgo.
El encuentro comenzó a las 18;30 horas con la acogida de los jóvenes en la Parroquia de Santa Marta, desde la cual salimos en marcha con la cruz hasta la Parroquia de San Amador. Una vez en la parroquia de San Amador, comenzó el Rosario Misionero de antorchas, acompañando por las calles aledañas a la parroquia a la Santísima Virgen del Rosario, cuya fiesta celebrábamos. Una vez finalizado el Rosario, tuvo lugar en la plazoleta de la parroquia, el encuentro de Jesús con los jóvenes, en el que ante Jesús Sacramentado, los jóvenes de Martos que han participado en el Camino de Santiago y la PEJ, nos contaron su testimonio. El día acabó con un rato de convivencia en un ambiente festivo y alegre.
En definitiva, una vez más, pudimos comprobar que Cristo es el EJE de la vida de los jóvenes.
El mes de noviembre para nuestra diócesis es el pistoletazo de salida para convocar a los jóvenes de nuestra diócesis a comenzar el Año de la Juventud dedicado este año en el plan pastoral diocesano, junto a la conversión pastoral, para vivirlo y animarlo en todos nuestros ambientes, comunidades parroquiales, Delegaciones y secretariados, como también las congregaciones y movimientos. En vista a la JMJ Lisboa 2023 tenemos una oportunidad única de valorar el tesoro de la juventud ofreciendo a nuestros jóvenes el encuentro con Cristo, el eternamente Joven, especialmente en unos días en los que podremos disfrutar de la Bajada de la Virgen de la Cabeza, patrona de nuestra diócesis, a Andújar. Os dejamos los próximos eventos de la pastoral juvenil para este mes:
1) ENCUENTRO Y VIGILIA DIOCESANA DE JÓVENES «BAJADA 2022». Viernes 4 de noviembre en Andújar.
Con motivo de la Bajada de la Virgen de la Cabeza a Andújar el Señor Obispo nos invita a los jóvenes a encontrarnos con la Madre y Patrona de la Diócesis en un encuentro y vigilia Diocesana. En dicho encuentro se inaugurará el Año de la Juventud en nuestra Iglesia diocesana.
PROPUESTA DE HORARIO
-18,00h. Acogida en la parroquia de San Bartolomé. A continuación bendición y entrega de la Cruz de los jóvenes del Arciprestazgo de Andújar. Marcha hacia la parroquia de Santa María.
-19,00h. Eucaristía en la parroquia de Santa María, presidida por el Obispo. Apertura del Año de la Juventud ante la Patrona de la Diócesis.
-20,00h. Vigilia de oración juvenil. Exposición del Santísimo y Bendición.
– Terminamos con una chocolatada
2) SEMANA DE LA JUVENTUD
Una semana pensada para vivirla en nuestros ambientes de Fe y comunidades parroquiales, invitando especialmente a los jóvenes a ser protagonistas de este Año dedicado en nuestra diócesis a la Juventud.
La semana de la Juventud será del 13 al 20 de noviembre del 2022, comenzará con el domingo 13 de noviembre, semana XXXIII del tiempo Ordinario; y concluirá el Domingo de la Solemnidad de Cristo Rey en la que toda la Iglesia celebra la Jornada Mundial de la Juventud convocada por el Papa Francisco, en la Eucaristía celebrada por el Obispo en la Basílica-Santuario de la Virgen de la Cabeza a las 12,00h. Aquí puedes ver el mensaje del Papa: https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/youth/documents/papa-francesco_20220815_messaggio-giovani_2022.html
PRESENTACIÓN DE LA SEMANA
-Domingo 13 de noviembre: Bendición de los Jóvenes en comunidades parroquiales. Se enviará en formato digital el subsidio litúrgico adaptado para las celebraciones.
-Martes 15 de noviembre: Presentación ONLINE del itinerario «RISE UP» para trabajar con jóvenes en el acompañamiento de grupos juveniles. Orientaciones para crear grupos de jóvenes nuevos en nuestras comunidades y orientaciones para acompañantes.
-Miércoles 16 de noviembre: FACE TO FACE. A las 9 de la noche en la Cripta de la Catedral de Jaén.
– Jueves 15 de noviembre. Cadena de Oración especial por los jóvenes con Exposición del Santísimo Sacramento en las comunidades parroquiales. Se enviará guión.
-Finde semana del 18 al 20 de noviembre: PEJ´22 al Santuario Virgen de la Cabeza (Peregrinación y Encuentro de Jóvenes a la Virgen de la Cabeza)
3) PEJ´22 – PEREGRINACIÓN Y ENCUENTRO DE JÓVENES EN LA VIRGEN DE LA CABEZA. Fin de semana del 18 al 20 de noviembre en el Andújar – Santuario Virgen de la Cabeza
LEMA DEL ENCUENTRO: María se levantó y se puso en camino (Lc 1,39)
PROPUESTA DE HORARIO.
Es una cita tradicional de los jóvenes, después de los meses más duros de pandemia, volvemos a invitar a nuestros jóvenes a hacer el camino y peregrinación al Santuario y encontrarse con la Virgen María, en unas jornadas llenas de convivencia, oración y ambiente lúdico. Se llevará a cabo con el planteamiento similar a otros años, ampliaremos toda la información los próximos días, para inscripciones y precios.
-El viernes 18 de noviembre tendremos la acogida en Andújar.
– El sábado 19 realizaremos de madrugada la peregrinación a la Virgen, por el tradicional Camino Viejo. A la llegada nos situaremos en la Casa Cofradía de la hermandad Matriz de Andújar. Se plantea el sábado por la tarde con diversas actividades.
-El domingo 20 de noviembre se finalizará el encuentro sobre todo con la Clausura de la Semana de la Juventud en la Eucaristía presidida por el Sr. Obispo, en la que celebraremos con toda la Iglesia la Jornada Mundial de la Juventud, Solemnidad de Cristo Rey.