El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, ha detallado desde Canarias el propósito central de la próxima visita del Papa León XIV al archipiélago. Aunque el motivo principal de su presencia en la Diócesis Nivariense, en San Cristóbal de la Laguna, es su participación en el Congreso Diálogo Fe-Cultura, Argüello ha aprovechado para «animar al obispo y a su diócesis» ante lo que considera un «gran acontecimiento».
La visita del pontífice a Canarias tiene un significado especial, ya que busca cumplir un deseo que tenía el Papa Francisco de viajar a las islas. Según Argüello, León XIV quiere «subrayar este aspecto de la acogida tan grande que aquí se está realizando a los que llegan a veces en condiciones muy tremendas, fundamentalmente desde África».
Argüello ha sido contundente al afirmar que la crisis migratoria no es un asunto local. «El problema no es de las islas, ni siquiera es de España, solo es un problema de la Unión Europea», ha declarado, insistiendo en que «pide una respuesta de todos». Ha señalado la importancia de abordar las «causas de pobreza y de violencia» que originan la migración y ha abogado por transformar las antiguas relaciones de colonización de Europa con África en una «fuerte cooperación».
El presidente de la Conferencia Episcopal ha descrito la situación como una «problemática compleja» sin «soluciones de varita mágica». Ha mencionado la influencia de las «mafias», el «capitalismo global» que busca «mano de obra barata», la «caída de la natalidad fortísima» en Europa y cómo la presencia de inmigrantes afecta a que los salarios se mantengan bajos.
La agenda del viaje apostólico
Sobre la organización del viaje, Argüello ha confirmado que una delegación vaticana se encuentra en España para cerrar los detalles de la agenda. Aunque el horario preciso está por definirse, ha asegurado que el Papa «quiere en cada diócesis poder celebrar la eucaristía, en un acto abierto que será multitudinario». Estas grandes celebraciones tendrán lugar tanto en Madrid y Barcelona como en las dos diócesis canarias.
El viaje, calificado por la Santa Sede como de «tamaño medio o largo», durará una semana y ha sido preparado «en no mucho tiempo». Argüello ha revelado que la comisión ejecutiva de la Conferencia Episcopal insistió en noviembre ante el Papa para lograr «un viaje más largo» de lo que se planteó inicialmente, una confirmación que llegó en enero.
Más allá de la logística, Luis Argüello ha hecho un llamamiento a la «preparación del corazón» para acoger el significado de la visita. Ha afirmado que es «una llamada grande a vivir la comunión en la iglesia y a reforzar nuestro testimonio misionero» en toda España. En este sentido, ha explicado que las diócesis anfitrionas tienen la «responsabilidad» de acoger al Papa en nombre de «toda la iglesia española».


























