La iglesia del Sagrario es el punto de encuentro del podcast Entre Arte y Fe para conocer el púlpito, que antes perteneció al Convento de la Inmaculada Concepción, de las religiosas Clarisas, fundado en 1505. Aquí pueden escuchar el podcast completo
Del 18 al 19 de mayo en la Conferencia Episcopal Española ha tenido lugar las sesiones de trabajo y formación preparadas para las distintas oficinas y comisiones diocesanas para el Sostenimiento de la Iglesia.
La Iglesia Asidonense junto a las distintas Diócesis de España se han reunido en Madrid, en concreto en la Conferencia Episcopal Española para trabajar juntos en las II Jornadas de Sostenimiento de la Iglesia organizadas por el Secretariado que recibe el mismo nombre cuyo Obispo responsable es Mons. Joseba Segura y su Director José María Albalad. Tanto el Obispo de la Diócesis de Bilbao como el Director fueron los encargados de abrir este encuentro, para seguir con la ponencia inaugural, “Corresponsabilidad. La entrega de cada fiel a la misión de la Iglesia”, que estuvo a cargo del Director de la Oficina de Desarrollo de la Diócesis de Charlotte (Estados Unidos), Jim Kelley. Tras está se llevo a cabo una sesión de trabajo con el ponente en la que se habló sobre los pasosy recursos para poner en marcha la corresponsabilidad en una Diócesis.
“Avances en España: una mirada desde las diócesis” es el tema que se expuso este primer día por la tarde. Primero se diseñó un mapa general de las comisiones diocesanas para valorar el camino recorrido y se planteó nuevos proyectos. Después, todos los allí presenten pudieron conocer las experiencias de las Diócesis de Cuenca, Plasencia, Santiago de Compostela y Toledo.
El viernes 19, el Secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia presentó algunas herramientas para el trabajo con las parroquias, entre ellas, un programa piloto sobre corresponsabilidad parroquial. Además, adelantó dos nuevas iniciativas: unos premios a buenas prácticas de experiencias corresponsables en diócesis y parroquias y la financiación de proyectos.
Por último, Pilar Arias y José Luis Bravo, de la Diócesis de Madrid, mostraron un caso práctico sobre captación de suscripciones en las parroquias. Igualmente contamos con la formación del Vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española, Fernando Giménez Barriocanal. Las jornadas se cerraron con una sesión de trabajo por grupos y la puesta en común.
El pasado domingo, día de la Ascensión del Señor, la comunidad parroquial de San Isidro Labrador celebraba el último día del triduo en honor de su patrón. Una ofrenda de frutos del campo generosamente donados por la asociación de vecinos del barrio, la alhóndiga Casur-Unica y los fieles, va a hacer posible que se llenen las despensas de la casa de Nazaret y el comedor social La Milagrosa.
Al término de la Eucaristía, la Mayordomía de la Virgen del Rosario “Porta Coeli”, invitaba a todos los feligreses a participar en la bendición de un azulejo conmemorativo que se ha instalado en la calle Doctor Martínez Oña, número 8. Cabe destacar la valentía de la comunidad de vecinos al permitir este testimonio público de fe. Desde ayer, la Virgen les acompaña y protege a todos los viandantes que pasan junto a ella.
Esta celebración se enmarca dentro de los actos preparados para la primera salida de la Virgen del Rosario, el próximo 7 de octubre. El rezo de la Salve precedió el momento en que los niños de la parroquia descubrieron el azulejo. A continuación, el coro parroquial cantó el himno a la Virgen y seguidamente el párroco procedió a la bendición del mismo.
El azulejo es obra del pintor malagueño hiperrealista José Ladrón de Guevara, cuya obra ha sido expuesta en galerías de arte nacionales y en Londres. La Mayordomía hace esta aportación artística a la ciudad, gracias a la apuesta de los vecinos que han permitido su ubicación en su edificio. El azulejo da fe del momento en que un rosario de globos, soltado en el santuario de la Virgen del Mar, apareció enganchado en este lugar. Fue esta señal la que hizo que el grupo de oración se decantara por la advocación del Rosario, para la imagen de su titular.
Al acto acudieron fieles de la parroquia de Regiones, miembros de la Hermandad de la Estrella, Mayordomía de San Luis y vecinos del edificio.
La Solemnidad de la Ascensión del Señor fue un día muy especial para la comunidad parroquial de Adra ya que tuvo la gran alegría de que 30 jóvenes y adultos recibieran los sacramentos de la iniciación cristiana, entre ellos un adulto, Gonzalo que recibió el Bautismo, y otros dos, la Primera Comunión y Confirmación. La celebración estuvo presidida por nuestro obispo Antonio y preparada con esmero por el Párroco José María Sánchez.
Las confirmaciones son fruto de la formación sistemática para la vida cristiana y los Sacramentos que se lleva a cabo todos los miércoles a las 20:30h. Desde la parroquia animan a todos los feligreses a sumarse al grupo que continuará el próximo curso pastoral 2023-2024.
Hace casi quince años, concretamente en 2009, un grupo de estudiosos del sistema terrestre, encabezados por Johan Rockströn, del Centro de Resiliencia de Estocolmo, y Will Steffen, de la Universidad Nacional Australiana, en colaboración con notables académicos, entre los que destacaba el Premio Nobel James Hansen, introdujeron la noción de límites planetarios. Paulatinamente este concepto ha ido adquiriendo consistencia a la hora de analizar la situación medioambiental global y señalar soluciones. Estos estudiosos individuaron nueve procesos claves para asegurar la estabilidad de la Tierra. Los designaron fronteras o límites planetarios porque, de ser traspasados, lastiman la habitabilidad, sostenibilidad y pervivencia de nuestro planeta. El susodicho novenario está compuesto por la crisis climática, la acidificación de los océanos, el agujero de ozono, el ciclo del nitrógeno y fósforo, el uso del agua, la deforestación y otros cambios del uso del suelo, la contaminación de partículas de la atmósfera, la contaminación química y la pérdida de biodiversidad.
Dichos autores identificaban tres límites que, ya en 2009, al parecer habían sido cruzados: el ciclo del nitrógeno, la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. Desde entonces, los datos indican que hemos franqueado dos fronteras más. En efecto, se ha producido una perjudicial modificación en el uso del suelo: muchas praderas han sido aradas e hiperfertilizadas, numerosos humedales desecados y multitud de bosques degradados o deforestados. De este modo, la mitad de la superficie terrestre habitable (dejando a un lado desiertos y glaciares, por ejemplo) está dedicada a usos agrícolas. Muchos científicos dicen también que la concentración de sustancias con efectos nocivos no ha dejado de incrementarse en cualquier rincón del planeta desde mediados del siglo XX, por lo cual no son pocos los que afirman que hace tiempo que atravesamos el umbral permitido de contaminación química.
Sin duda, el calentamiento global o el cambio climático es el fenómeno al que mayor relieve se otorga desde un punto de vista científico y mediático; y hay buenos motivos para preocuparse por esta emergencia planetaria. Pero hoy quisiera detenerme en la pérdida de biodiversidad, otro de los límites ampliamente rebasados. Es un hecho que tiene graves consecuencias y que, sin embargo, apenas recibe la atención que se merece. Aprovechando que cada 22 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Diversidad Biológica quisiera brindar alguna reflexión.
Digamos, de entrada, que un millón de especies de animales y vegetales están en peligro de extinción. En buena parte, ello se debe a la acción humana, que ha alterado el medio ambiente terrestre en un 75% y el marino en un 66%. Como si se tratara de un efecto boomerang, esta tendencia vulnera la supervivencia de la especie humana. Y es que, en concreto, más del 80% de nuestra dieta está basada en plantas; los peces proporcionan el 20% de las proteínas animales a unos 3.000 millones de personas; y el 80% de los que pueblan las zonas rurales de los países del Sur del planeta dependen de medicamentos naturales obtenidos a partir de la vegetación de su entorno. A este respecto, el Papa Francisco recordó que “los recursos de la tierra están siendo depredados a causa de formas inmediatistas de entender la economía y la actividad comercial y productiva. La pérdida de selvas y bosques implica al mismo tiempo la pérdida de especies que podrían significar en el futuro recursos sumamente importantes, no sólo para la alimentación, sino también para la curación de enfermedades y para múltiples servicios. Las diversas especies contienen genes que pueden ser recursos claves para resolver en el futuro alguna necesidad humana o para regular algún problema ambiental. Pero no basta pensar en las distintas especies sólo como eventuales «recursos» explotables, olvidando que tienen un valor en sí mismas. Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales que ya no podremos conocer, que nuestros hijos ya no podrán ver, perdidas para siempre. La inmensa mayoría se extinguen por razones que tienen que ver con alguna acción humana. Por nuestra causa, miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia ni podrán comunicarnos su propio mensaje. No tenemos derecho” (Laudato Si’, n. 32).
Precisamente porque el campo de la biodiversidad es tan amplio (¡es diverso por definición!) puede ser importante resaltar un caso concreto: las abejas. Resulta que en nuestro planeta existen más de 20.000 especies de abejas, que polinizan más del 80% de las plantas de la Tierra y más de 90 tipos diferentes de cultivos. Sólo con esto nos podemos hacer una idea de la importancia de las abejas, lo cual llevó a la comunidad internacional a declarar cada 20 de mayo como el Día Mundial de las Abejas. Se calcula que el valor económico de la labor de polinización de las abejas y otros polinizadores para la agricultura es de unos 265.000 millones de euros anuales en todo el mundo. “El cuidado de los ecosistemas supone una mirada que vaya más allá de lo inmediato, porque cuando sólo se busca un rédito económico rápido y fácil, a nadie le interesa realmente su preservación. Pero el costo de los daños que se ocasionan por el descuido egoísta es muchísimo más alto que el beneficio económico que se pueda obtener” (Laudato Si’, n. 36).
Está claro que la biodiversidad terrestre depende en gran medida de la polinización, un proceso natural que permite que se fecunden las flores y den así frutos y semillas. Las abejas, y otros insectos como mariposas y abejorros, son de colosal importancia en este proceso. El problema está en que, en todo el mundo, el 40% de los polinizadores invertebrados, en particular abejas y mariposas, se enfrentan a la extinción. Concretamente, en Europa está disminuyendo el 37% de las poblaciones de abejas. Confluyen diversos factores que amenazan a las abejas y a otros polinizadores: la pérdida y el deterioro de hábitats; la extensión de la agricultura industrializada, con los monocultivos y el uso de plaguicidas; los parásitos y enfermedades; las especies vegetales y animales invasoras; y los impactos del cambio climático.
Estas consideraciones tienen que interpelarnos y hacernos pensar. Es errado creer que las problemáticas aludidas no nos incumben, que ya habrá alguien que las solucione, que tal vez no será para tanto, etc. No es cuestión de caer en el pánico, pero tampoco podemos seguir igual, cruzados de brazos. Debemos generar cambios en nuestras vidas. Cambios, naturalmente, a mejor. Cuidar la variedad de formas de vida en el planeta y la interacción entre ellas no es algo baladí sino fundamental.
¿Cómo podemos actuar para proteger la biodiversidad? Ya sabemos que “una ecología integral también está hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo” (Laudato Si’, n. 230). En este sentido, e intentando ayudar, sugiero unas iniciativas muy sencillas y concretas: consumir miel silvestre y otros productos de abejas; cultivar especies variadas de plantas, que florezcan en distintas épocas del año; reducir el uso de plaguicidas tóxicos; no debemos hacer fogatas, tirar basura o cualquier otro elemento que dañe el entorno;no compremos especies exóticas. No son souvernirs, ni mascotas, ni juguetes. Y mucho menos las abandonemos, porque con ello también se contribuye a aumentar otro de los grandes enemigos de la biodiversidad: las especies invasoras. Tampoco liberemos especies o semillas que no son propias del lugar, ni destrocemos los nidos ni las crías de animales que veamos. En definitiva, se trata de comportarnos sensatamente, siendo conscientes de “que esas acciones derraman un bien en la sociedad que siempre produce frutos más allá de lo que se pueda constatar, porque provocan en el seno de esta tierra un bien que siempre tiende a difundirse, a veces invisiblemente” (Laudato Si’, n. 212).
Salvaguardar la biodiversidad es una hermosa y urgente tarea de la que nadie queda eximido. Por el contrario, todos estamos llamados a contemplar el mundo con otros ojos que no sean los de la avidez. Las generaciones venideras nos agradecerán mucho que pasemos de una voraz y compulsiva explotación de los recursos naturales a un encuentro con la creación, cuidándola y acogiendo todos sus dones. Pidamos a Dios con este propósito que sepamos abandonar la mirada depredadora y adquirir una amorosa y contemplativa.
Fernando Chica Arellano Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA
Don Sebastián Chico Martínez, Obispo de la Diócesis, administró el Sacramento de la Confirmación a treinta y siete jóvenes y adultos de nuestra Parroquia de San Ildefonso de Jaén, en la tarde del pasado viernes.
El Obispo se mostró en todo momento muy cercano a los jóvenes y los animo a dar testimonio de su fe en medio de nuestra sociedad. Les dio las gracias por su valentía a la hora de decir “Sí” al Señor y los alentó a ser testigos en medio de sus comunidades. Tuvo, también, palabras de cariño para los padres y padrinos: “Gracias por mantener el compromiso, de acompañar en la fe a estos jóvenes, adquirido el día de su Bautismo”.
Junto a Don Sebastián han concelebrado nuestro párroco, D. Carmelo Zamora, y el Vicario Parroquial, D. Manuel Morales.
La Eucaristía fue seguida por un gran número de personas que quisieron acompañar en esta bonita celebración a todos nuestros jóvenes.
Mons. Rico Pavés presidió el viernes con el Colegio de las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl la Eucaristía con motivo del 400 aniversario de la inspiración de Santa Luisa de Marillac y el sábado la Santa Misa con el Colegio Salesiano Oratorio Torres Silva por cumplirse el 75 aniversario de su creación.
El primer templo de la Diócesis acogió a las puertas del fin de semana al Colegio de las Hijas de Caridad de San Vicente de Paúl. Esta institución presente en Jerez celebraba el 400 aniversario de la inspiración de su fundadora, Santa Luisa de Marillac. Por este motivo de alegría, toda esta realidad se unió junto a su pastor diocesano el pasado viernes en la celebración de la Santa Misa. Este momento fue de fiesta para la Iglesia Asidonense y la Compañía de la Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.
Ya una vez entrado en el fin de semana, fue el turno del Colegio Oratorio Torres Silva, primera casa Salesiana en Jerez que cumplía 75 años desde su creación. Por este motivo, la advocación mariana de Auxilio de los cristianos presente en esta institución se trasladaba durante la semana hasta la Basílica de Nuestra Señora de la Merced Coronada donde el sábado Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, presidiría la Eucaristía con motivo del aniversario de la creación del colegio.
En la homilía, el Sr. Obispo de Asidonia-Jerez ha recordado que debemos preparar nuestro corazón hasta la festividad de Pentecostés que celebraremos este domingo, ya que así recibiremos el amor del Señor y ensancharemos nuestro corazón llegando a plenitud, la cual esta en el cielo y no en este mundo. Asimismo, ha dado gracias a Dios por estos 75 años del Colegio Salesiano Oratorio Torres Silva donde se ha desarrollado una gran labor, la cual debe seguir adelante por muchos años más.
Por otro lado, el prelado ha recordado que sin la docilidad al Espíritu Santo no seremos capaces de crecer en nuestra fe, y por lo tanto no podremos estar junto al Señor que es nuestra alegría, fuente de vida eterna. Asimismo, debemos tener presente a María porque ella es puerta para llegar a Cristo y así recibir el Espíritu Santo.
En otro orden de ideas, el Sr. Obispo de Asidonia-Jerez ha recordado la importancia de conocer nuestra misión en la Iglesia y así santificaremos nuestra vida llevando a cabo la tarea evangelizadora por todos los lugares a donde Cristo nos llame.
Por último, tras finalizar la Eucaristía la imagen de María Auxiliadora realizó el traslado hasta su sede en el Colegio Salesiano del Oratorio Torres Silva.
En la Parroquia San Sebastián de Sevilla se ha celebrado una misa de acción de gracias con ocasión del décimo aniversario del proyecto Lázaro, dedicado a personas sin hogar. El proyecto se ha desarrollado desde el principio en la Cáritas parroquial, y surgió por iniciativa de su anterior director, Sixto Martín, que junto con el párroco, Isacio Siguero, vieron la necesidad de atender a estas personas que viven en las calles de la feligresía.
La ceremonia fue presidida por Salvador Dianez, vicario episcopal para la Pastoral Social y concelebrada por Siguero y sacerdotes del arciprestazgo de San Bernardo. Contó con la participación del director de Cáritas diocesana, Mariano Pérez de Ayala, un numeroso grupo de voluntarios y de personas sin hogar atendidas por el proyecto a lo largo de estos años.
Tras la celebración hubo un encuentro donde se pudieron compartir testimonios y vivencias de estos diez años de vida de este proyecto que ha dado importantes frutos y que cuenta con la implicación de un significativo número de voluntarios. El proyecto Lázaro, en coordinación con otros que se dedican a las personas sin hogar, se ha consolidado como un servicio que mantiene la identidad de Cáritas y se ha ido especializando en la atención y el cuidado de estas personas.
El obispo presidió ayer la Eucaristía de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, a la que siguió la entrega del Premio Lolo de Periodismo Joven.
El obispo de Cartagena y también presidente de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales, Mons. José Manuel Lorca, presidió ayer la Misa de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que fue retransmitida por La2 de TVE desde la Basílica de la Vera Cruz de Caravaca. Una jornada que la Iglesia celebra en la solemnidad de la Ascensión del Señor, este año bajo el lema Hablar con el corazón, «en la verdad y en el amor» (Ef 4,15).
«La experiencia del alegre encuentro con el Resucitado nos ha hecho a los discípulos verdaderos testigos de su victoria sobre la muerte y nos ha dado la responsabilidad de contarlo». Con estas palabras comenzaba el obispo la homilía, para destacar la misión de cada cristiano de «enseñar al mundo entero la maravillosa novedad de la salvación que viene de Jesucristo». También recordó el mensaje del Santo Padre para esta jornada, donde pide «hablar desde la verdad y el amor». Para ello, el Papa pone como modelo al propio Jesucristo, que «habla siempre al corazón, que propone y no impone; que comunica porque nos ama y nos ama hasta el extremo, hasta dar la vida». La propuesta de la Iglesia a los comunicadores, resumió el obispo, es «escuchar ahora más que nunca con el corazón, que no insulta, no calumnia, no manipula, sino que viene a aportar su grano de arena a la construcción del bien común».
El testimonio de la Iglesia, «necesario» en el mundo de la comunicación
Terminada la Eucaristía, la sala de cabildos de la Cofradía de la Vera Cruz acogió la entrega del XIV Premio Lolo de Periodismo Joven, de la Unión Católica de Informadores y Periodistas de España (UCIPE). Este reconocimiento lleva el nombre del primer periodista laico beatificado, Manuel Lozano Garrido, Lolo, y busca poner en valor la trayectoria de jóvenes periodistas que, con su vida y su labor, siguen los pasos de este beato.
Este año, el galardón ha sido concedido por unanimidad a Josué Villalón Álvarez, periodista de Ayuda a la Iglesia Necesita (ACN), por su «compromiso profesional con los cristianos perseguidos en el mundo, junto a quienes ha vivido in situ la realidad de su día a día para trasladarla en forma de reportajes escritos y audiovisuales», y también de radio, en el programa de ACN Perseguidos, pero no olvidados, emitido en Radio María desde hace ocho años.
En sus palabras de agradecimiento, Josué Villalón destacó cómo este premio le invita, especialmente, a renovar su compromiso con los cristianos perseguidos, que pese a ser «los más olvidados, amenazados y marginados, guardan un tesoro enorme: el haber descubierto el verdadero sentido de sus vidas, que es seguir a Jesucristo». Subrayó que Dios es el «fundamento» de su profesión, como cristiano y periodista, y cómo su trabajo le ayuda a redescubrir esa vocación, común a todos, que es «el amor, el darse a los demás». Por último, pidió oraciones para los comunicadores: «Estamos en un mundo totalmente a contracorriente, pero este testimonio de la Iglesia es necesario también en el mundo de la comunicación y es tarea de todos».
En su intervención, el obispo felicitó a Josué Villalón por este reconocimiento y destacó la labor de Ayuda a la Iglesia Necesitada: «Que Dios os bendiga y os colme de gracia; que seamos personas que vibremos ante la verdad y que todo el mundo conozca que hay verdaderos testimonios de gente que vive por y para los demás».
Durante el acto, además, el presidente de UCIPE, Rafael Ortega, le impuso una insignia a Mons. Lorca Planes y entregó a la Delegación de Medios de Comunicación Social de la Diócesis de Cartagena un trofeo con el símbolo de la pluma y la cruz, por su ayuda a ACN y su labor en el Obispado.
La Secretaría general del Sínodo de los Obispos invita a las Diócesis a rezar el Santo Rosario el próximo 31 de mayo
Con motivo de la XVI Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos, desde la secretaría general se invita a todas las Diócesis al rezo del Santo Rosario por los frutos de dicha Asamblea. Las parroquias y comunidades y especialmente los santuarios marianos están llamados a organizar el rezo del Santo Rosario comunitario.
La recomendación es empezar el Santo Rosario invocando al Espíritu Santo y terminarlo con una oración especial por el Sínodo. Desde la secretaría general se ha puesto a disposición el subsidio litúrgico para el rezo, que se puede descargar a través del siguiente enlace.