Ante el Obispo, el Consejo Episcopal y la Curia Diocesana han realizado la profesión de fe y el juramento de fidelidad
El rezo del Ángelus ha iniciado el acto en el que el nuevo Vicario General de la Diócesis, Jesús Daniel Alonso Porras, ha tomado posesión de su cargo junto al Vicario de la Ciudad, Juan Luis Carnerero de la Torre, y el Vicario del Valle del Guadalquivir, David Aguilera Malagón.
Los tres han realizado la profesión de fe y el juramento de fidelidad ante el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, y el Consejo Episcopal en un acto al que han asistido los miembros de la Curia Diocesana.
Mons. Demetrio Fernández se ha dirigido, por un lado, al que hasta ahora ha desempeñado el cargo de Vicario General, Antonio Prieto, obispo electo de Alcalá de Henares, para agradecerle su trabajo y su dedicación durante todos estos años al servicio de la diócesis de Córdoba. Seguidamente, ha mostrado su agradecimiento tanto al Consejo Episcopal como a los sacerdotes por estar siempre al servicio del Obispo y de la Iglesia, destacando especialmente “los buenos sacerdotes que tiene la diócesis de Córdoba”, y ha alentado a los nuevos Vicarios a continuar trabajando por el bien de la Iglesia.
Por su parte, el obispo electo de Alcalá de Henares ha subrayado su agradecimiento a la Curia y a los miembros del Consejo Episcopal a quienes considera “hermanos y amigos”, mientras que el nuevo Vicario General ha agradecido la confianza depositada en él del Obispo y ha manifestado su deseo de estar “a la altura” de su antecesor.
Finalmente, el párroco de la parroquia de Cristo Rey de Córdoba, José Ángel Moraño, también se ha despedido en este día del Consejo Episcopal, tras cumplir ocho años como miembro del mismo.
El Padre Pedro Guerrero y María Antonia de Jesús Tirado, se encuentra en la fase romana.
D. Carlos González, Cristina Gaztelu, María Amparo Rodríguez-Pascual y Sebastiana Collado son nombres que se dan a conocer para que los fieles puedan encomendarse a ellos y pedirle favores.
El sacerdote diocesano, Federico Mantaras es la persona encargada desde el pasado 24 de septiembre de 2022 de la Delegación Diocesana de la Causa de los Santos. Este presbítero nos cuenta que su labor tiene como fin la promoción de la santidad en la Iglesia Asidonense, además de dar a conocer a personas que han vivido de una forma heroica la virtudes cristianas. En este caso nos recuerda al Padre Guerrero y María Antonio Jesús Tirado, los cuales se encuentran en la fase romana esperando ser declarados venerables. Asimismo, si realizan algún milagro recibirán la beatificación.
Por otro lado, Federico Mantaras nos da a conocer la historia de 4 personas para que los fieles puedan encomendarse a ellos y pedirle favores:
Sebastiana Collado Mercado nació la noche del 24 de diciembre de 1926 en Navas de San Juan (Jaén). Era mujer sencilla y humilde, carecía de toda formación académica, hasta el punto de que nunca llegó a aprender a leer ni a escribir. Casada con Eulogio Galera González, ambos llegaron muy jóvenes como colonos a Guadalcacín, pedanía de jerez, procedentes de su pueblo natal. Se casa con 22 años y tuvo tres hijos. Eulogio, que de joven era un hombre rudo y egoísta, después de hacer un Cursillo de Cristiandad queda transformado totalmente, y se convierte en una persona de fe vivida. Cuando Sebastiana ve el cambio dado por su marido, también ella acude a hacer un Cursillo. Allí descubre la presencia de Jesús en el sagrario y las tres noches que dura las pasa acurrucada sobre una alfombra a los pies del Señor. Desde esa fecha comienza a vivir, con su marido, una vida en Gracia, dedicada a la casa, a la oración, a la educación de sus hijos y nietos y a la asistencia de los necesitados que encuentra en su camino. Contó con el acompañamiento espiritual de su párroco D.
Francisco Querejeta. El Señor la asocia a su cruz cuando, a la muerte de su hija, tiene que hacerse cargo de sus nietos, algunos de ellos hundidos en las adicciones. Desde una profunda vida de oración, tiene tiempo también para desarrollar, con su palabra llena de bondad y cercanía, una gran tarea evangelizadora en la pedanía de Guadalcacín y en el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis de Jerez. Destacó por su generosidad, como la viuda del Evangelio lo daba todo, por su amor a la Iglesia, por su sufrimiento silencioso y ofrecido, y por su palabra profunda y penetrante cuando hablaba de Cristo. Falleció en Jerez el 2021, a los 95 años de edad.
Carlos González García-Mier nació en Jerez de la Frontera el 26 de agosto de 1927, hijo de Millán y Concepción, el menor de tres hermanos. Cuando tenía seis años se quedó sin madre y fue criado por su padre y dos tías solteras.
Estudió de pequeño en los Salesianos, pero pronto pasará al Colegio de los Marianistas, donde hace el bachillerato. Con diecisiete años ingresa en la Escuela de Comercio, estudiando a la vez solfeo y piano, y dibujo lineal y artístico. Cuando termina marcha a Madrid a hacer la carrera de ingeniero agrónomo. Estando en Madrid acude un día a Misa y escucha la Palabra que dice: “la mies es mucha y los obreros son poco”, esa frase le tocó el corazón y hace que deje sus estudios y que decida entrar en el Seminario Metropolitano de Sevilla. Esto fue en el año 1946, cuando tenía diecinueve años. Cinco años más tarde es ordenado sacerdote, el 19 de mayo de 1951. Recién ordenado, es enviado a atender el poblado del Torviscal (Utrera), a la vez que ejercía de maestro director de coro del Colegio de San Juan de Aznalfarache.
Posteriormente, es enviado a Madrid a estudiar ciencias económicas. Allí, además, hará estudios de Graduado Social, de Doctrina Social de la Iglesia y se diplomará en la Escuela de Altos Estudios Internacionales. Vuelve a Sevilla el 1559 y es nombrado Consiliario de Cáritas y profesor del Seminario. El año
1961 es destinado a Jerez, donde dará clases de religión en el Instituto Padre Luis Coloma y a los alumnos de Formación Profesional de enología. En aquel tiempo realizará una gran labor social paliando la escasez de viviendas que padecía Jerez. Para ello, organizó una Cooperativa dedicada a la construcción de casas en la zona rural de Cuartillo. Más tarde, participará en la fundación de la Hermandad de Donantes de Sangre. En el año 1972 fundó en Jerez la Delegación Diocesana de Scouts Católicos, y en 1974 es nombrado párroco de San Marcos. Al mismo tiempo, ejerce de consiliario de Cursillos de Cristiandad, adaptando, además, éste a los jóvenes, denominándolo “Encuentros en la Esperanza”. Don Carlos también traerá a su parroquia el Camino Neocatecumenal, al que se entregó en cuerpo y alma. El año 1981 asumirá la Dirección Espiritual del Seminario Diocesano de Jerez, recién creado. Después de una vida de entrega dedicada a los jóvenes, al acompañamiento espiritual, a la asistencia de los más pobres y a la evangelización del los alejados, desgastado por el trabajo, fallece a los 81 años de edad, el 20 de julio de 2008.
María Amparo Rodríguez-Pascual Villumbrales (Amparito) nació en Jerez de la Frontera (Cádiz) el 29 de abril de 1931. La tercera de seis hermanas, se cría en una familia cristiana donde su padre, Angel, de la Asociación Católica de Propagandistas, le inculca desde pequeña el amor a Cristo. Estudió en las Salesianas y, después, en la Escuela de Comercio. El año 1955 contrajo matrimonio con José Belmonte Fernández con el que tuvo 10 hijos. Amparito se dedicó a la crianza y educación de sus hijos, teniendo claro que su misión era llevarlos al Cielo. En 1977 su marido abandona el hogar familiar y se separa, dejando a la familia en una situación económica muv precaria. En estas adversas circunstancias, Amparito lucha por sacar adelante a sus hijos, confiando en la providencia de Dios y sin desfallecer ante las muchas dificultades que se presentan. En los momentos más oscuros, cuando la situación se hacía dramática, decía: “Cuando las cosas se ponen difíciles, es que Dios se quiere lucir”. Nunca dejó de rezar por su esposo, al que perdonó de corazón y, fruto de estas plegarias, pudo éste reconciliarse con el Señor dos años antes de su muerte. Su primera “obsesión” era “que todos sus hijos estuvieran en Dios”, para ello oraba continuamente. Ella sabía que, al igual que el parto se hace con dolor, era necesario sufrir con Cristo para parir a sus hijos a la Vida eterna. En sus últimos meses, ofreció a Dios su vida y los dolores de su enfermedad de manera serena y alegre. Falleció el 25 marzo de 2018, Domingo de Ramos, rodeada de sus hijos con una frase de despedida: “os espero en el Cielo”
Cristina Gaztelu Vargas nació en El Puerto de Santa María (Cádiz), el día 22 de febrero de 1994, hija única de una familia católica. Perteneció con sus padres a la comunidad de los Siervos de Jesús, en la que fue creciendo en la fe. Desde niña fue sensible y cariñosa, capaz de ver y disfrutar la belleza de Dios en la música, la pintura, la fotografía, la literatura… Cristo quiso asociarla a su cruz desde muy jovencita, padeciendo en el colegio acoso escolar. Eso la hizo sufrir mucho, pero, a la vez, le permitió tomar la costumbre de ofrecer al Señor todo lo que sucedía en su vida por el bien de los que sufren.
En su corazón ardía el deseo de vivir buscando el bien y la verdad. Su apostolado se centró en su familia, en sus amigos y en el uso de las redes sociales, que aprovechaba para difundir el amor de Dios. También sus estudios en Publicidad le permitieron dar a conocer con más fuerza y eficacia el Evangelio.
Los últimos ocho meses de su vida luchó contra un cáncer de mandíbula que le causaba tremendos dolores.
Abrazó junto a Cristo sus sufrimientos ofreciéndolos por la salvación del mundo y por los que en su vida le hicieron daño. Tras esta batalla final, descansó en el Señor el día 26 de junio de 2018, a los 24 años de edad.
Se celebraba este lunes 29 de mayo en la Casa de Espiritualidad de Aguadulce la reunión ordinaria del Consejo Presbiteral –órgano consultivo que, en representación del presbiterio, asesora y ayuda al obispo en el gobierno de la diócesis- donde se presentó el documento marco que servirá para la elaboración del plan pastoral bienal 2023-2025, con el objetivo general de «caminamos en comunidad para evangelizar».
A finales del curso pasado se constituyeron cuatro comisiones con la tarea de abordar el estudio cuatro realidades importantes dentro de la pastoral diocesana: 1.- cuestiones pastorales de la iniciación cristiana, 2.- pastoral de exequias y atención a los tanatorios, 3.- claves para una economía diocesana y 4.- reordenación pastoral del territorio diocesano, y que igualmente presentaban sus conclusiones al Consejo presbiteral para que éstas pudieran ser elevadas como propuestas al obispo diocesano.
Con motivo de la solemnidad de Pentecostés, los niños del primer curso de Catequesis, el despertar religioso, tuvieron una celebración fin de curso.
Los acompañaron los padres que han sido sus propios catequistas que a la vez han sido preparados y asesorados por el equipo catequético parroquial para el despertar.
Se han ido reuniendo un viernes al mes formando tres grupos. Los padres con los catequistas que les daban el material del mes. Los niños mientras tanto con otros catequistas iban al Sagrario hacer oración y otros catequistas revisaban las fichas de los niños con el trabajo desarrollado durante el mes.
Una metodología para comenzar la catequesis en familia e implicar a los padres en la acción catequética. De hecho, algunos padres pasan luego a ser catequistas de sus hijos junto con otros niños.
En la homilía, D. Mariano Cabeza, párroco de San Juan Evangelista de Mancha Real, agradeció a los padres su interés y compromiso que los faculta como testigos del Señor. En la liturgia participaron activamente los catequistas y los niños.
Al finalizar la celebración se le hizo entrega de los cuadernillos como prueba y resultado del trabajo del curso pastoral y se les invitó a la gran fiesta del Corpus Christi que será el fin de curso pastoral para todos los grupos de la Parroquia.
El próximo viernes 2 de junio, a las ocho de la tarde, el Movimiento Cultural Cristiano organiza la charla coloquio “Las adicciones: a río revuelto…” en la Casa Cultura y Solidaridad “Pepe Barrera” de Úbeda.
En nuestra sociedad, la enfermedad psicológica de las adicciones va en aumento constante. A las clásicas de las drogas, el alcohol o el juego, se unen otras más insertadas en nuestros comportamientos cotidianos como la comida y la pornografía, las compras compulsivas o las relacionadas con internet (videojuegos, redes sociales, etc.)
La XIV Encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias en España alertaba del aumento del uso compulsivo de internet en todos los tramos de edad. La reciente pandemia del año 2020 ha contribuido sobremanera a extender este uso según los expertos. La cuestión de fondo es quien se beneficia de las adicciones y sus consecuencias en las personas.
El profesor de instituto y Militante del Movimiento Cultural Cristiano Guillermo Navarro nos presentará este tema de máxima actualidad para continuar con un diálogo entre los asistentes. La entrada es libre hasta completar el aforo.
Este domingo, 28 de mayo, con motivo de la festividad próxima del Corpus Christi, se ha celebrado el primer encuentro del voluntariado de Cáritas del arciprestazgo de Linares. Más de 40 voluntarios han acudido de las diferentes Cáritas Parroquiales de esta ciudad para participar en este evento. Una jornada de hermandad y convivencia, de enriquecimiento y formación, que bajo el lema «La realidad en la que actuamos»; Ha servido para reflexionar sobre la labor del voluntariado y su proceder ante las frágiles situaciones sociales y familiares que se producen en la actualidad.
El encuentro comenzaba a las 11 h. de la mañana en la Capilla del Centro Parroquial con la celebración de la Eucaristía, presidida por nuestro párroco, D. Miguel Cámara del Moral, que ha alentado a los voluntarios invitándoles a una renovación personal, a la vivencia de la Caridad y a recibir fuerza del Espíritu Santo para llevar a todos la alegría del Evangelio.
A continuación, tras la bienvenida y agradecimientos por la asistencia a los presentes da comienzo la conferencia titulada «La realidad en la que actúa cáritas«; a cargo de D. Sebastián Martínez Pulido, animador del territorio de Cáritas de la Vicaría Episcopal de Andújar, Bailén, La Carolina y Linares. En su ponencia analizó la realidad de la pobreza actual, señalando que las personas son mucho más que los problemas que tienen, esa carga a la espalda no es lo que las definen. Subrayó la importancia de ver «PERSONAS» en cada pobre y marginado, respetando su dignidad.
La sesión continuó con unas charlas coloquio sobre la «realidad de la ciudad de linares»; impartidas por D. Alejandro Chivo, Trabajador Social del Centro de Salud de los Marqueses de Linares, Dña Eva Martínez, Psicóloga Sanitaria y Jurídica, directora de un Gabinete de Psicología y mediación familiar y D. Antonio Torres, trabajador Social de la Fundación Secretariado Gitano.
En sus exposiciones compartieron con los asistentes distintas perspectivas de vulnerabilidad debidas a cuestiones de salud, exclusión social, brecha digital, desempleo, inmigrantes, soledad, baja estima….resaltando las posibles actuaciones del voluntariado para cada situación, siendo siempre la principal ayuda la escucha.
Seguidamente, se realizó un «homenaje sorpresa» a los voluntarios de más edad, mayores de 70 años, pertenecientes a las Cáritas Parroquiales de Linares, como reconocimiento a la labor desarrollada y a su compromiso en favor de los más pobres y desamparados. Momentos de alegría y satisfacción para todos los presentes viendo resplandecer sus caras al hacerles entrega de un escrito de agradecimiento, un ramo de flores y un merecido aplauso.
El encuentro concluyó tras una comida de confraternidad, a la que estaban invitados, también, los familiares de los miembros de las Cáritas asistentes. Una deliciosa paella compartida entre unas 60 personas, en un ambiente distinguido y festivo que brindó la ocasión de conocernos mejor, dialogar entre nosotros, intercambiar, saber más de las situaciones de otras Cáritas de Linares, estrechando lazos de unión. Ha sido un encuentro de voluntarios entrañable suscitando en todo el deseo de asistir a la siguiente convocatoria.
Parroquia del Sagrado Corazón y de Ntra. Sra. del Pilar de Linares
El pasado viernes, la comunidad parroquial de Cambil celebramos la misa en los barrios del Arenal, la Placeta y San Marcos, con la imagen de la Inmaculada.
También, se volvió a organizar la Semana Santa Chica, con los pasos del Señor del Mármol chico, la Virgen de la Paz y el Nazareno. Además, pudimos escuchar Manuel Fernández Monteagudo, el pregonero de este año, expresarnos sus vivencias religiosas con gran sencillez y hondura.
Fue una tarde-noche de muchas emociones. Ver a los niños disfrutar, procesionar por nuestros barrios y celebrar la misa en medio del pueblo, con tantas personas de distintas generaciones e incluso de distintos países… el Señor y la Virgen se alegraron especialmente.
Agradecer a todos los que lo hicisteis posible y un recuerdo especial a José Navarrete, el anterior párroco, que promovió este acto con los más pequeños.
Con motivo del Corpus Christi, la Diócesis de Huelva, en colaboración con el Ayuntamiento de la capital, vuelve a celebrar una nueva edición del concurso de altares y balcones. El plazo de inscripciones permanecerá abierto hasta el próximo seis de junio de un certamen diseñado para mejorar la imagen y el atractivo turístico de la celebración.
Las bases, disponibles en la web del Ayuntamiento de Huelva, recogen la obligación de contener expresas referencias litúrgicas a la festividad, valorándose especialmente la calidad artística de las instalaciones efímeras y el mantenimiento de los elementos tradicionales en el exorno de altares y balcones.
Ya está abierto el plazo y el formulario y la documentación se pueden entregar por correo electrónico: corpus@huelva.eso de manera presencial en Participación Ciudadana hasta el 6 de junio a las 14:00.
Un primer premio valorado en 1.000 euros y un diploma estará seguido de un segundo premio de 500 euros y diploma en cuanto a los altares mientras que para el caso de los balcones se concederá un primer premio de 500 euros y un segundo premio de 300 euros teniendo ambos un diploma.
Los altares que se presenten a concurso deberán estar situados en las calles del itinerario oficial de la procesión del Corpus. Mientras que los balcones se permitirán también en las calles circundantes. Las calles del recorrido del Corpus serán: Méndez Núñez, Concepción, Palacios, Arquitecto Pérez Carasa, Vázquez López, Gran Vía, Santa Ángela de la Cruz, Garcí Fernández, Isabel La católica, Esperanza Coronada, La Paz, Miguel Redondo.
El jurado estará integrado por Juan Bautista Quintero Cartes, Alonso Sánchez y Sonia Maraver. Fallará el mismo día del Corpus y se comunicará una vez termine la procesión por teléfono.
El Cabildo Catedral y la Hermandad de la Sagrada Cena invitan a todos los niños que han celebrado este año su Primera Comunión que participen en la Misa Solemne por la Festividad del Corpus Christi.
Ambas instituciones piden que acudan vestidos con sus trajes de Primera Comunión al culto que tendrá lugar en la Parroquia de la Purísima Concepción a las 19.00 horas el próximo jueves 8 de junio.
Posteriormente, alrededor de las 20.00 horas, podrán acompañar al Santísimo Sacramento por la procesión de las calles de nuestra ciudad.
Los niños tendrán un lugar destacado en el cortejo procesional acompañados por sus padres y catequistas.
La festividad del Corpus Christi celebra la fiesta del Sacramento de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre.
Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su amor a la humanidad.
Con el lema «Generar esperanza«, la Iglesia celebra el 4 de junio, solemnidad de la Santísima Trinidad, la Jornada Pro Orantibus, dedicada a la vida contemplativa.
Con motivo de esta Jornada, la Comisión Episcopal para la Vida consagrada ha organizado un encuentro online para el 7 de junio de las 16.30 a las 18.30 horas.
Intervendrán el benedictino P. Juan Manuel Apesteguía; la carmelita hermana Patricia Noya; y la cisterciense hermana María Pilar Avellaneda. Actuará como moderadora, la subdirectora de contenidos sociorreligiosos de ABSIDE MEDIA, Irene Pozo.
¿Cuál es el mensaje de los obispos?
Los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada resaltan que en el “luminoso horizonte” de la vida contemplativa “está «generar esperanza», que es el lema de la Jornada de este año.
Un lema que pone el foco en la esperanza ante una realidad en la que “no es difícil encontrar motivos para la tristeza y la desazón: amanecemos cada día con noticias de violencia, injusticia, egoísmo, exclusión, pobreza y sinsentido”. También, a una escala más personal, “al mirar con sinceridad nuestro interior y el conjunto de nuestras relaciones, nos topamos con heridas y sinsabores que pueden ir sumiéndonos poco a poco en un desaliento paralizante”.
Los obispos lamentan que “esta percepción amarga” parece haber contagiado incluso a los más jóvenes, “entre quienes también se detectan altas dosis de desmoralización y abatimiento, e incluso un preocupante aumento de suicidios”. A ellos, recuerdan, se dirige con frecuencia el papa Francisco para “instarlos vivamente a la esperanza”.
Así lo hizo en su mensaje a los jóvenes cubanos en 2015: Invito a la esperanza, que «nos habla de una realidad que está enraizada en lo profundo del ser humano, independientemente de las circunstancias concretas y los condicionamientos históricos en que vive. Nos habla de una sed, de una aspiración, de un anhelo de plenitud, de vida lograda, de un querer tocar lo grande, lo que llena el corazón y eleva el espíritu hacia cosas grandes, como la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor”. […] La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna».
La vida contemplativa alienta nuestra esperanza
Estas palabras -recogidas años después en la encíclica Fratelli tutti- “pueden ayudarnos a reconocer, celebrar y orar por aquellos hermanos y hermanas que, abrazando la vida contemplativa, alientan nuestra esperanza y la requieren”. Ellos y ellas, matizan los obispos en su mensaje, “al renunciar al espíritu mundano y entregar radicalmente la vida «a querer tocar lo grande […], la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor», se convierten en parábola de la esperanza última para la Iglesia y para toda la humanidad”.
En cada convento y monasterio “la esperanza que brota de la fe en la realidad última de Dios se hace carne cotidiana” al cultivar la oración y la celebración; la fraternidad y la reconciliación; la hospitalidad y la caridad; el trabajo y el descanso. Así, “cuantos caminamos tratando de dar respuesta a la sed de una vida lograda en medio de tantas desdichas agradecemos el testimonio de la vocación contemplativa, que se goza en buscar y esperar cada día al Señor que viene para que todos tengamos vida, y vida en abundancia; para que tengamos esperanza”.
Los contemplativos “también lanzan su mirada al resto del pueblo de Dios, deseando recibir los dolores y las alegrías de este mundo para poder esperar por todos y con todos”. Por eso, en esta Jornada Pro Orantibus “no dejemos de acercarnos, si tenemos ocasión, a nuestros hermanos y hermanas contemplativos, con el fin de compartir entre todos los consuelos y las fatigas de los hombres y mujeres de esta tierra.Comprometámonos juntos en la misión de generar esperanza donde haga más falta, donde más urgente sea el anuncio del Señor resucitado. Y recemos también por ellos, para que puedan recibir el sostén de nuestra plegaria sincera ante Dios y se vean apoyados en su deseo de peregrinar sin desfallecer a la luz del rostro del Señor”.