Las actividades que se desarrollarán próximamente centran la reunión del Consejo
El Palacio Episcopal acogió el jueves, 8 de junio, una nueva reunión del Consejo Presbiteral presidida por el obispo de Córdoba, en la que se abordaron las actividades que se desarrollarán próximamente y que marcarán el calendario de la diócesis cordobesa.
Por un lado, el sacerdote Carlos Gallardo presentó la Misión diocesana que se desarrollará en Hinojosa del Duque, mientras que el presbítero Fernando Suárez habló del Programa de Acompañantes “Discípulos y Apóstoles”.
Por otro lado, los miembros del Consejo fueron informados sobre la Fundación “Casa Sacerdotal”, a cargo del Ecónomo Diocesano y de Manuel Hinojosa, miembro de la Delegación para el Clero.
Además, se centraron en la próxima apertura del Yermo camaldulense de la Inmaculada, en el término municipal de Hinojosa del Duque, los preparativos para la JMJ Lisboa 2023 y el funcionamiento de la Comunidad “Rescatados de María”.
La entidad atendió en 2022 a un total de 19.112 personas desde las parroquias y a través de sus diferentes proyectos y servicios, entre ellos 3.648 menores de edad
Los Llanos de Aridane, 8 de junio de 2023. La escasez de vivienda, la precariedad o carencia de trabajo, la soledad no deseada de tantas personas, especialmente de nuestros mayores, la marginalidad derivada de un amplio abanico de situaciones, la progresiva y cada vez mayor desigualdad social, etc, nos sitúan en un panorama social que nos obliga a replantearnos qué estamos haciendo como sociedad. Esta es la principal conclusión que se desprende de la información recopilada en la Memoria Institucional de Cáritas Diocesana de Tenerife, que ha sido presentada esta mañana en el Museo Benahorita de Los Llanos de Aridane (La Palma), en un acto que ha contado con la presencia del obispo de la Diócesis, Bernardo Álvarez; del director de Cáritas Diocesana de Tenerife, Juan Rognoni; del secretario general de la entidad, Ricardo Iglesias; y del delegado arciprestal de Cáritas en Los Llanos de Aridane, Jorge Concepción.
Según dicha memoria, Cáritas Diocesana de Tenerife atendió en 2022 a un total de 5.360 hogares y 19.112 personas (entre ellas 3.648 menores de edad), a través de los 17 arciprestazgos que conforman la Diócesis Nivariense y de los diferentes programas y proyectos que desarrolla. Ello supuso un 23% más de personas beneficiarias que en 2019 y unas cifras muy similares a las de los dos últimos años. Además, según los datos recogidos en la Memoria, muchas de estas personas acudían por primera vez a alguno de los servicios ofrecidos por Cáritas, una tendencia que previsiblemente se mantendrá a lo largo de este año. En palabras del director de la entidad, Juan Rognoni, se trata de datos que “manifiestan lo que tantas veces hemos afirmado, como es la cronificación de la pobreza”, lo que nos obliga a “hacer el ejercicio personal como sociedad de ver al hermano y hermana que están cerca y en necesidad para ofrecerle nuestra mano y ayudarle a levantarse”.
Especialmente significativo continúa siendo el trabajo que se lleva a cabo en el marco de la Campaña de Emergencia de Solidaridad con la isla de La Palma, donde la institución atendió a 3.048 personas (1.161 familias y 600 menores) damnificadas por la erupción volcánica de “Tajogaite”. En concreto, la institución católica continúa dando respuesta en las necesidades propias de la emergencia, ofreciendo apoyo económico para poder sufragar gastos básicos, y en coordinación con las Cáritas Arciprestales se están planificando distintos proyectos de reconstrucción y apoyo a las zonas y personas afectadas.
Por otro lado, en las parroquias de la provincia de Santa Cruz de Tenerife fueron atendidas el año pasado un total de 10.799 personas, tanto la cobertura de sus necesidades básicas como talleres y acciones para la mejora de su calidad de vida. El resto, otras 8.313 personas, se beneficiaron de los distintos proyectos específicos que tiene la institución. En esta línea, hay que destacar que un total de 1.402 personas participaron en el Programa de Empleo, que presenta dos líneas de acción. Por un lado, Cáritas Diocesana de Tenerife atendió a 947 personas a través del proyecto insular en red “Barrios por el Empleo: Juntos más Fuertes” y a otras 455 en distintos Itinerarios de Inserción Sociolaboral. Del total de participantes acompañados, 444 personas recibieron formación profesional y/o complementaria y un total de 471 (el 33%) lograron la inserción. No obstante, las acciones para la mejora de la empleabilidad son un eje transversal de todos los programas y proyectos de la entidad, entendiendo que “el acceso al empleo es un elemento fundamental para la integración personal y familiar de las personas”.
En cuanto al área de Vivienda-Inclusión Social, el año pasado fueron atendidas 3.786 personas. De ellas, 192 fueron acogidas en alguno de los siete recursos alojativos para personas en situación de sin hogar que gestiona la entidad en la isla de Tenerife, donde se proporciona cobertura de necesidades básicas y acompañamiento psico-socioeducativo y para la mejora de la empleabilidad. Del total de atendidas, 14 familias son monomarentales (mujeres solas con hijos menores a su cargo).
La situación de crisis sanitaria que todavía hoy seguimos viviendo, y la consecuencia administrativa directa de dicha situación, ha propiciado la ralentización de todos los procesos burocráticos, lo que ha aumentado aún más la dificultad de las personas para finalizar sus procesos y lograr la plena reinserción social. De igual modo, la pandemia ha sacado a la luz la realidad de muchas personas en situación de exclusión residencial extrema, sobreviviendo en lugares poco salubres y dignos. En esta línea, Cáritas Diocesana de Tenerife ha visto cómo aumentaban notablemente las personas en situación de sin hogar atendidas por el proyecto de Unidades Móviles de Atención en Calle (UMAC), tanto en la isla de Tenerife como en La Palma. Así, en 2022 fueron acompañadas un total de 1.253 personas en situación de sin hogar, un 70% más que en 2019.
En comunión con el objetivo pastoral de nuestra Diócesis, que nos invita a mirar a las periferias existenciales, Cáritas Diocesana de Tenerife sigue trabajando intensamente en materia de Vivienda y Empleo, como respuesta a las demandas planteadas desde el territorio. Ello, sin olvidarnos del acompañamiento de las personas acogidas en nuestros recursos alojativos y que, por diferentes motivos, no pueden acceder a una vivienda; de los migrantes, que la situación de pobreza y conflicto expulsa hasta nuestras fronteras; de los mayores que pasan la jornada en nuestros Centros de Día o que acompañamos en sus domicilios a través del voluntariado; o nuestra apuesta por la economía solidaria, donde las empresas de inserción constituyen una alternativa al modelo excluyente que prima en la sociedad.
Porque en Cáritas apostamos por “tejer redes, hacer comunidad, sumar trabajo, sueños, hacer común-unión con otros, que son las llaves que nos permiten entrar en otros mundos posibles, donde fluyen corrientes de amor, justicia y fraternidad, que transforman y alimentan la esperanza de las personas”. En esta línea de transversalidad de nuestras acciones, y respondiendo a nuestra misión como cristianos que conocemos quiénes son los preferidos del Señor, seguimos impulsando proyectos como “Base 25”, cuyo objetivo es prevenir el sinhogarismo y proporcionar alternativas habitacionales a personas y familias en situación de vulnerabilidad y exclusión residencial, acompañándolas en su plena inclusión social. “Base 25” atendió a 741 hogares y 1.911 personas el año pasado, entre las que había 610 menores de edad. Lo hizo con un equipo multidisciplinar, que asesora e interviene socio-jurídicamente y desde el empleo a personas y familias afectadas por desahucios y ejecuciones hipotecarias, entre otras.
Además, 81 personas se beneficiaron de la atención de los centros diurnos para mayores y otros servicios especializados para este colectivo, como el proyecto “Santa Luisa de Marillac” en La Gomera, siendo esta otra de las líneas de acción de la institución, que apuesta por el envejecimiento activo incluso de aquellas personas en mayor situación de vulnerabilidad social. Igualmente, dentro del trabajo por el Derecho a la Salud se desarrolla el proyecto de desintoxicación y deshabituación alcohólica “Drago”, que atendió a 213 personas, de las cuales el 35% recibió la alta terapéutica.
Por otro lado, y en el marco de la economía solidaria, en agosto de 2016 se pusieron en marcha dos empresas para la inserción sociolaboral de los colectivos más vulnerables, “114 Espacio Creativo”, dedicada al diseño, las artes gráficas y el desarrollo de eventos; y “Buscándome las Habichuelas”, especializada en la producción y comercialización de productos agropecuarios ecológicos. Ambas continúan creciendo y diversificando sus acciones, aumentando además sus plantillas. No en vano, desde agosto de 2017 “Buscándome las Habichuelas” inició una nueva línea de negocio vinculada a la “ECOcina”, con la elaboración de envasados, conservas y caterings ecológicos. Además, participa en el programa Ecocomedores del Gobierno de Canarias y en el Proyecto GOSA (Grupo Operativo de Sostenibilidad Alimentaria) del Ministerio de Agricultura.
Mientras, en el área de Cooperación Internacional se desarrollaron tres líneas de trabajo: la educación para el desarrollo, en la que se enmarca la tienda de comercio justo “El Surco”, ubicada en La Laguna; las emergencias internacionales, donde se trabaja de forma coordinada con la Confederación Cáritas Española; y la cooperación para el desarrollo, a través de la cooperación fraterna con realidades específicas de los países del Sur.
Con respecto a los perfiles de beneficiarios en 2022, la mayoría de las personas atendidas fueron mujeres (en torno a un 65%), y a medida que se acerca el fin de la vida laboral se localizan situaciones de mayor vulnerabilidad. En concreto, las personas de entre 40 y 60 años representan casi el 60% de los beneficiarios de la acción de Cáritas. Por ello, Cáritas Diocesana de Tenerife plantea la “sistemática vulneración” y la “precarización de los derechos” de las personas que se atienden diariamente tanto en las parroquias como en los distintos programas y proyectos con los que cuenta la institución, ya que los datos continúan reflejando que el 29,1% de la población en Canarias (unas 600.000 personas, según el último informe de la Fundación Foessa, publicado en marzo de 2022) se encuentra en situación de “desventaja importante” y más de 300.000 están en situación de “exclusión severa”. No en vano, dicho informe expone que hoy existen en Canarias más de 120.000 núcleos familiares donde todas las personas activas están en paro.
Igualmente, la entidad sigue constatando el aumento de las personas migrantes llegadas a Canarias en situación administrativa irregular, a las que se trata de dar respuesta desde los diferentes proyectos y desde el Programa de Migraciones, que de forma transversal atiende las especificidades de este colectivo. En esta línea, Cáritas denuncia que “las medidas diseñadas por la UE de control de flujos migratorios tendentes a convertir territorios como Canarias en “cárceles para migrantes”, cierre y externalización de fronteras y deportaciones, no son ajenas a las causas (conflictos armados, pobreza y desigualdades, cambio climático, etc.) que obligan a las personas migrantes a salir de sus países. Así, la entidad considera que “es imprescindible priorizar políticas de desarrollo justo en los países de origen, así como evitar que sigan siendo víctimas de organizaciones delictivas que se aprovechan de la desesperación y la falta de oportunidades en los países empobrecidos. Hemos de denunciar que más de 2.000 personas perdieron la vida en 2022 intentando alcanzar las costas españolas”. Al respecto, el director de Cáritas Tenerife, Juan Rognoni, insiste en la necesidad de “implementar medidas urgentes y eficaces” encaminadas a luchar contra la exclusión social y la pobreza, para hacer desaparecer el alto porcentaje de trabajadores y pensionistas en situación de exclusión. Igualmente, Rognoni recuerda la labor que desarrollan las personas voluntarias, que participan con su dedicación en el desarrollo de los proyectos, que representan la base y el cimiento de Cáritas. Así, durante 2022 contamos con 852 personas voluntarias (650 mujeres y 202 hombres) en nuestros proyectos y los 17 Arciprestazgos de la Diócesis.
En el apartado económico, Cáritas Tenerife tuvo unos ingresos de 9.932.451,16 euros el año pasado, de los cuales 5.272.593,54 euros (un 53%) procedieron de aportaciones privadas provenientes de donantes particulares, fundaciones, empresas y las colectas parroquiales del primer domingo de mes; el resto, un total de 4.659.857,62 euros (el 47%) procedieron de recursos públicos. En este sentido, desde la entidad se agradece el esfuerzo de la ciudadanía en una época tan complicada como la actual, donde de nuevo ha salido a relucir la solidaridad y el apoyo a los más vulnerables, especialmente en el caso de la emergencia en La Palma.
Desde las comunidades cristianas parroquiales, Cáritas Diocesana de Tenerife seguirá incidiendo en la formación y el empleo decente como bases sobre las que se asientan los procesos de intervención con los más vulnerables. En esta línea, seguiremos avanzando en el trabajo de las Cáritas parroquiales y el voluntariado, con la apuesta por la promoción y la participación de las personas participantes en nuestras acciones, desde las referencias que nos da nuestro Modelo de Acción Social. En definitiva, queremos consolidar el protagonismo de nuestras Cáritas parroquiales, para que sean verdaderos agentes de desarrollo comunitario en los territorios donde se ubican.
Con motivo del Día de la Caridad, celebrado en la solemnidad del Corpus Christi, Cáritas Diócesis de Cartagena ha presentado su memoria anual, que recoge el trabajo realizado por la entidad en 2022.
Desciende el número de personas atendidas, sin llegar aún a los datos previos a la pandemia.
Cáritas Diócesis de Cartagena ha presentado esta mañana, en rueda de prensa, su memoria institucional de 2022; el documento que recoge el impacto de las acciones desarrolladas por esta institución el pasado año en la Región de Murcia. Una presentación que se enmarca en las actividades realizadas esta semana con motivo del Día de la Caridad, que la Iglesia celebra en la solemnidad del Corpus Christi.
La memoria presenta las cifras de la atención prestada por Cáritas Diocesana en 2022; datos sobre voluntariado; detalles organizativos; el desglose de los proyectos desarrollados este último año; y también los recursos financieros de la entidad.
El obispo de Cartagena y presidente de Cáritas Diocesana, Mons. José Manuel Lorca, ha destacado los proyectos de empleo de Cáritas, que permiten que las personas puedan «gobernar su propia vida»; así como la buena respuesta de las empresas a la hora de colaborar con esta entidad de la Iglesia: «Cáritas está cumpliendo bien su trabajo; no hemos conseguido todo porque erradicar la pobreza absolutamente, como es la pretensión de Cáritas desde el principio, es una tarea difícil; pero no es imposible. En ello estamos y vamos por buen camino».
El director de Cáritas Diócesis de Cartagena, José Antonio Planes, ha subrayado que Cáritas «ora et labora» (reza y trabaja), y que por eso «moviliza al conjunto de la sociedad» para dar a conocer la realidad de la pobreza en la Región: «Desde Cáritas seguimos trabajando con la administración pública y entidades sociales, con muchísima esperanza de que podamos abordar con éxito esta situación tan dramática».
«Compartir con el conjunto de la sociedad el trabajo realizado por Cáritas es también un canto a la esperanza y a la generación de oportunidades, y un agradecimiento a los apoyos que recibimos diariamente», ha concluido la responsable de Relaciones Institucionales de Cáritas, María Hernández.
Más de 87.000 personas atendidas en la Región de Murcia
En la memoria se detalla que, en 2022, Cáritas Diócesis de Cartagena dio repuesta a 87.395 personas. Esto supone un descenso de 5.700 con respecto al año anterior, todavía lejos de las cifras anteriores a la pandemia (72.025 personas atendidas en 2019). Todo en un contexto en el que las situaciones de pobreza se han cronificado, con cifras muy por encima de los niveles anteriores a la gran recesión de 2008.
Por otra parte, los socios y donantes han incrementado la cuantía de su aportación media en 2022; y también ha aumentado el número de voluntarios, con 317 nuevas incorporaciones. En total, Cáritas suma más de 2.800 agentes voluntarios en la Región de Murcia, más de 16.000 colaboradores (donantes, socios y empresas), y cerca de 900 alianzas realizadas con entidades, colectivos y empresas.
En cuanto a su actividad, Cáritas ha desarrollado cuatro grandes programas de acción social en el último año, centrados en acogida y acompañamiento; infancia y juventud; empleo y formación; y vivienda y personas sin hogar. A ellos se suman otros proyectos dedicados a personas migrantes, a personas reclusas y a la cooperación internacional.
Estos programas se desarrollan a través de diferentes líneas de actuación, centros y servicios, con más de 170 puntos de atención desde las Cáritas parroquiales, territoriales y proyectos diocesanos, además de la empresa de inserción eh!laboras.
Alcalá de Henares se prepara para acoger a los autobuses que llegarán de Córdoba y de La Rambla
Ya está todo preparado para la celebración de la consagración episcopal de D. Antonio Prieto Lucena, obispo electo de Alcalá de Henares.
La Catedral Magistral de los Santos Justo y Pastor se encuentra engalanada para esta celebración tan especial, a la que está previsto que acudan más de quinientos cordobeses, procedentes una gran mayoría de la parroquia de San Miguel Arcángel de Córdoba, donde D. Antonio Prieto ha estado los últimos años, así como de La Rambla, su localidad natal.
Dos autobuses completos se han llenado de fieles de la parroquia de San Miguel y otros dos de La Rambla. A estos se suman las numerosas familias, seminaristas, familiares y amigos que viajarán de manera particular hasta Alcalá de Henares para asistir a la consagración episcopal de este presbítero tan querido en la diócesis de Córdoba.
D. Antonio Prieto ha servido durante 23 años a la diócesis de Córdoba y ahora se convertirá en Obispo de la diócesis de Alcalá de Henares, una diócesis que está viviendo el acontecimiento con mucha intensidad y mucho gozo, ya que el último obispo consagrado en la Catedral fue hacia el año 850.
Tendrá lugar el sábado, 17 de junio, en Las Ermitas con el lema “Unidos en el Sagrado Corazón”
El Secretariado de Córdoba de Ayuda a la Iglesia Necesitada está organizando una vigilia de oración con el lema “Unidos en el Sagrado Corazón” en Las Ermitas. Está previsto que comience el sábado 17 de junio, a las 19:45 horas, con el rezo del Santo Rosario, tras el cual será la vigilia de oración.
Monseñor Demetrio Fernández presidirá la misa ante el Sagrado Corazón de las Ermitas el domingo 18 de junio, a las 10:00 horas.
Estamos en la semana del Corpus, y digo semana porque en muchos lugares se celebra
el Corpus en jueves, como corresponde, y en el calendario oficial la fiesta del Corpus se
celebra el domingo siguiente. Y a lo largo de la semana en todas partes acentuamos la
belleza y la grandeza de este santísimo Sacramento.
Se trata de un precioso invento de Jesús, Dios verdadero y hombre verdadero. Ha
conseguido hacerse contemporáneo nuestro –y de todos los hombres de todos los
tiempos, en todos los lugares de la tierra- a través de este sacramento tan sencillo y tan
sublime. “Tomad, comed, esto es mi cuerpo… esta es mi sangre”, y el pan se convierte
en el cuerpo de Cristo y el vino en su sangre. Jesús está en medio de nosotros, a partir
de ese momento de la consagración en la Santa Misa, y viene para quedarse. Es
imprescindible un sacerdote ordenado para que se realice este gran milagro de la
Eucaristía.
No lo vemos, pero está aquí, cerca de nosotros, junto a nosotros para que podamos
sentir de cerca su compañía y recibir el influjo de su Espíritu Santo, que de la Eucaristía
fluye continuamente. Ha crecido exponencialmente la práctica de la adoración
eucarística en adultos y en jóvenes, en niños y en ancianos. Es un dato muy positivo,
después de una crisis de fe en la Eucaristía, que nos ha tenido alejados de ella. Se
multiplican las capillas de adoración permanente, las horas santas ante el Santísimo, las
visitas a Jesús en el sagrario, las noches de adoración para jóvenes, los adoremus.
Muchos jóvenes constatan que ha sido esa cercanía viva de Jesús la que va cambiando
sus vidas. En torno a la primera comunión se multiplican las experiencias de adoración
con Jesús en el sagrario. Dios está aquí, venid a adorarlo.
Y Jesús viene hasta nosotros para perpetuar su ofrenda sacrificial, provocando nuestra
propia ofrenda, la ofrenda de nuestra vida unida a la suya. La vida cristiana se resume
en esa ofrenda permanente de nuestra propia vida al Padre, unidos a Jesucristo, movidos
por el Espíritu Santo. Cada día ofrecemos nuestros trabajos, nuestras obras, nuestros
sufrimientos, nuestra vida entera. Y eso es posible uniéndonos a la celebración
eucarística y acudiendo a la oración en la presencia eucarística. Nuestra vida vale muy
poco, y se nos va como el agua en un cesto, pasa como un suspiro. Sin embargo,
ofrecida cada día con Jesucristo, adquiere un valor casi infinito, un valor eterno,
completa en nuestra carne lo que falta a la pasión de Cristo en favor de su cuerpo que es
la Iglesia. La Eucaristía es una provocación permanente a hacer de nuestra vida una
ofrenda a Dios para el servicio de los demás.
En la Eucaristía comemos todos del mismo pan, que nos va haciendo uno en el amor. El
aglutinante de esa unión es el Espíritu Santo y el alimento continuo es la carne y la
sangre de Cristo, traída hasta nosotros por la celebración eucarística. Al comer el cuerpo
de Cristo nos viene a la mente el mandato del amor fraterno: “Amaos los unos a los
otros como yo os he amado, en esto conocerán que sois mis discípulos”. La seña de
identidad de un cristiano es el amor fraterno, que brota de comer la carne de Cristo.
Comiendo esta carne, el Espíritu Santo nos lleva a tocar la carne herida de su cuerpo
místico, es decir, nos lleva a acercarnos a los que sufren por cualquier causa para
llevarles el consuelo de Cristo, muerto y resucitado. Nos lleva a compartir su suerte,
como hace Jesús con nosotros.
“Tú tienes mucho que ver. Somos oportunidad. Somos esperanza”, nos dice el cartel de
Cáritas este año. Cada persona cuenta, la persona es lo primero. Nuestra caridad puede
abrir puertas de esperanza a muchos que carecen de ella. Abre tu corazón y tu bolsillo a
la campaña de Cáritas en estos días, y durante todo el año. Serás tú el primer
beneficiado.
Recibid mi afecto y mi bendición:
Celebramos la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Celebramos este misterio de fe y de amor que hemos recibido: El don de la Eucaristía y el mandato de repetir sus gestos y sus palabras de la última Cena: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía» (1 Cor 11, 24).
Repetiremos el gesto de “partir el pan”, ese momento inefable en el que Dios se hace tan cercano al ser humano, que se convierte en alimento espiritual expresando un amor sin límites. «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros». En esta entrega Cristo se refería también a cada uno de nosotros, y entregaba su vida por la salvación de cada hombre y de cada mujer de todo tiempo y lugar. Por nuestra parte, debemos sentirnos conmovidos interiormente, porque esta manifestación de amor no es un algo lejano, sino un acontecimiento que se actualiza en la celebración de la Eucaristía.
La Eucaristía es el centro de la vida de la Iglesia. A través de ella Cristo hace presente a lo largo de los siglos su misterio de muerte y resurrección. En ella lo recibimos como “pan vivo que ha bajado del cielo” (Jn 6, 51), y con Él se nos da la prenda de la vida eterna.
Los cristianos, a lo largo de la historia, hemos sentido la necesidad de manifestar también exteriormente la alegría y la gratitud por la realidad de un don tan grande. Por eso fuimos madurando en la conciencia de que la celebración no podía quedar limitada dentro de los muros del templo, sino que era necesario llevarla por las calles de los pueblos y ciudades. Así nació la procesión del Corpus Christi que la Iglesia celebra, desde hace muchos siglos, con solemnidad y alegría. También nosotros lo hacemos por las calles de nuestra ciudad -probablemente desde finales del siglo XIV- saliendo al encuentro de nuestros hermanos y mostrando a todos el sacramento de la presencia de Cristo.
Toda la vida y actividad de Jesús está llena de amor compasivo. Se acerca a los que sufren, alivia su dolor, toca a los leprosos, libera a los poseídos por el mal, los rescata de la marginación y los reintegra en la sociedad. Nosotros debemos vivir esta misma actitud del Maestro y fomentar una cultura de la caridad, de la solidaridad. Esta semana hemos conocido el informe anual de Cáritas Diocesana, con datos que reflejan una realidad que nos llevan a fijar la mirada en el otro, a estar atentos unos a otros. El mandamiento del amor a Dios y al prójimo nos lleva a tomar conciencia de los demás, porque estamos llamados a vivir en fraternidad, en familia, y esto se traduce en justicia y solidaridad.
La experiencia personal del sufrimiento nos ayuda a ponernos en el lugar del otro, del pobre, del que sufre. La vivencia del dolor puede ser el camino para superar el egocentrismo, el narcisismo, y fijar la mirada en los demás. Es necesario que, en una sociedad tan impregnada de individualismo y egoísmo, se viva la responsabilidad de unos sobre otros.
Somos guardianes de nuestros hermanos, es decir, hemos de cuidar de nuestros hermanos; todos estamos llamados a cuidar los unos de otros; y no sólo de una forma genérica y difusa, sino de un modo concreto y eficaz, porque en realidad somos interdependientes, personas que viven en relación, que han de estar unidas, como granos de trigo llamados a formar un mismo pan, como hijos de Dios llamados a vivir en familia.
Que esta celebración de la Eucaristía, y las procesiones que hacemos por nuestras calles, reavive las raíces cristianas y eucarísticas de esta ciudad, afiance nuestra comunión con el Señor y nos ayude a hacer de nuestra vida un camino solidario de la mano de María, Nuestra Señora de los Reyes, Madre de la Misericordia. Que así sea.
El sacerdote Antonio Gil en su columna de esta semana señala: «querido señor obispo, querido Antonio,beso con unción tu anillo episcopal»
Llega esta semana, el día 10 de junio, la consagración episcopal del sacerdote cordobés, Antonio Prieto, como nuevo obispo de la diócesis de Alcalá de Henares, acto solemne que tendrá lugar en su Catedral Magistral de los Santos Justo y Pastor. Una noticia que, desde que se dio a conocer, ha llenado de júbilo el corazón de nuestra Diócesis y de gozo a tantas personas como han trabajado pastoralmente junto a él en multitud de ámbitos, afanes y quehaceres.
Una buena muestra de ello han sido los diversos actos de despedida, desde la Misa de acción de gracias en la Catedral, hasta los efusivos y fraternales homenajes que don Antonio ha ido recibiendo con su sencillez y cercanía, sin perder su sonrisa fraternal, con la que nos ha transmitido a todos, paz, confianza y optimismo. “Tu vida será fecunda para Dios y para su Iglesia”, le dijo nuestro obispo, monseñor Demetrio Fernández, en la homilía de la misa de acción de gracias, destacando su “figura de sacerdote cercano y siempre referente” en sus múltiples ministerios, sirviendo a la Diócesis. Asimismo, el Deán Presidente, Joaquín Alberto Nieva, en nombre del Cabildo Catedral, le hizo entrega de una urna-relicario con la reliquia de los Santos Mártires de Córdoba, transmitiéndole con brisa de susurro, el anhelo de que “te acompañen en esta nueva etapa al servicio de la Iglesia”. Y esa larga lista de personas que, a lo largo de estos días, han felicitado con emoción y gratitud al nuevo obispo, para quienes tiene ya una bendición especial.
Desde esta columna de nuestra revista diocesana, querido señor obispo, querido Antonio, beso con unción tu anillo episcopal, uniéndome a las palabras que te dijo el papa Francisco, cuando te recibió: “Entrégate como un buen pastor”.
La Memoria anual de actividades refleja que la cifra de personas atendidas en nuestra red de acogida es menor que el año anterior, aunque su nivel de pobreza es más intenso.
El año 2022 ha arrastrado aún las consecuencias de la pandemia COVID19. A esto hay que sumar los efectos de la crisis derivada de la guerra de Ucrania. El aumento del coste de la vida generado el pasado año provocó un fuerte incremento en los niveles de precariedad de las familias. Este escenario hace constatar cómo los vaivenes y las crisis globales afectan a todas las capas sociales, pero especialmente a las más vulnerables.
En nuestras zonas urbanas, uno de los elementos centrales que determinan la profundidad de las dificultades en las condiciones de vida de las familias y, por ende, la intensidad de las estrategias y renuncias que deben acometer para mantenerse a flote es la vivienda. La vivienda se ha convertido en un pozo sin fondo para los ingresos de las familias. Por tanto, si bien el esfuerzo en el mercado laboral es necesario y remarcable, nunca será suficiente si las mejoras laborales van acompañadas de aumentos desproporcionados en relación con el nivel de gasto necesario que deben hacer las familias en cuestiones esenciales. Es fundamental el derecho a ingresos suficientes, pero éste depende también del montante de gastos que se tenga que cubrir para vivir dignamente. Las personas no pueden soportar cualquier precio para alimentarse, calentarse y mucho menos para alojarse. Por tanto, es valorable la implantación del IMV que debería subir y ampliarse, pero es necesario pedir el aumento del salario mínimo, para que se den unas condiciones de vida dignas en los hogares. Es primordial moderar el precio y/o encontrar los mecanismos para garantizar un acceso y mantenimiento a la vivienda digna.
Esta situación social descrita ha marcado la labor de Cáritas durante el pasado año, según los datos presentados en la Memoria 2022, que se ha dado a conocer esta mañana en Cádiz, por Monseñor Rafael Zornoza Boy, obispo de Cádiz y Ceuta y Vicente Pablo Ortells Polo, director de Cáritas Diocesana de Cádiz, durante una rueda de prensa celebrada en el Obispado de Cádiz y Ceuta.
Más recursos menos personas atendidas Durante 2022, Cáritas invirtió la cifra récord de 2.918.580,11 euros, más de un millón más que el año anterior, en sus diferentes proyectos sociales. El programa que más inversión ha concentrado ha sido el de atención primaria y acompañamiento a las familias que ha concentrado un 50’90% del total de los recursos.
Los datos de la Memoria reflejan que la mejora de la situación económica tras la crisis sanitaria y la reapertura progresiva de la economía a lo largo de 2021 ayudó a aliviar las situaciones puntuales de emergencia de algunos hogares. En 2022, en el programa de Acogida y Asistencia se atendieron a 5.141 familias (6.842 en 2021).
“Este descenso de familias es una buena noticia, porque refleja que muchas familias han podido salir adelante con la ayuda de Cáritas y otras entidades y, también, con el apoyo del Ingreso Mínimo Vital. Aunque sigan viviendo en un frágil equilibrio han dejado de acudir a Cáritas. Sin embargo, las familias que siguen viniendo a nosotros presentan un grado de exclusión más grave que necesita de más apoyos durante más tiempo” ha explicado el director diocesano. El programa de Acogida y Asistencia concentra el 85% de todas las personas atendidas en Cáritas Diocesana de Cádiz.
Un elemento importante que explica el aumento de las ayudas ofrecidas a las familias es la subvención extraordinaria que la Junta de Andalucía ofreció a Cáritas Regional para su distribución entre las Cáritas Diocesanas de Andalucía. De este modo, Cáritas Diocesana de Cádiz, ha apoyado a 3.147 personas en situación de exclusión y grave exclusión (personas sin hogar). Este trabajo, se ha realizado gracias al trabajo conjunto de todas las áreas de trabajo de Cáritas (equipos de Cáritas en parroquias y programas diocesanos). Por tipo de ayuda de mayor a menor, los conceptos han sido en vivienda, pobreza energética, salud, educación y brecha digital.
Con una dotación total de 653.953,27 euros, el segundo esfuerzo financiero de Cáritas ha sido el realizado sobre los itinerarios de inserción sociolaboral y la empresa de inserción (Inserta Cádiz SL). Tal como ha explicado el director de Cáritas Diocesana, Vicente Pablo Ortells, “La convicción de que el empleo es la vía prioritaria y capaz por sí misma de solucionar los problemas en las familias choca con la realidad de las condiciones que ofrece el mercado de trabajo y la evolución de los sueldos y cómo estos se traducen en la capacidad de generar unas condiciones de vida realmente dignas. Desde la Gran Recesión: el empleo ya no es un mecanismo inclusivo suficiente, pues no es un mecanismo al que todas las personas tengan acceso (hay sectores de población que tienen grandes dificultades de empleabilidad porque este mercado los expulsa) y, aun cuando se logra un empleo, la calidad de este es incompatible con la calidad de vida”. De este modo, Cáritas realiza un gran esfuerzo por lograr mejorar la empleabilidad de las personas que vienen a Cáritas demandando ayuda.
A través de nuestros itinerarios de inserción laboral desarrollado en los dispositivos de empleo existentes en toda la Diócesis y la Agencia de Colocación, Caritas acompañó en la búsqueda de empleo a 612 personas de las cuales 167 (27,29%) encontraron empleo.
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Personas sin hogar y formación para la inclusión Los otros dos grandes apartados que han exigido un mayor esfuerzo financiero durante 2022 son el programa que atiende a las personas en situación de sin hogar y la acción formativa destinada a mejora la empleabilidad de personas desempleadas. La inversión en la acción a favor de las personas sin hogar asciende a 297.462,24 euros. En esta área se han atendido a 698 personas a través del proyecto de calle (La Línea de la Concepción), los servicios de atención social (San Fernando, Chiclana de la Frontera, Algeciras y La Línea de la Concepción), el Centro de Día (La Línea de la Concepción) y los talleres socioeducativos “Luz y Sal” (San Fernando) que impartió 22 talleres en el año 2022 para 41 personas. Cáritas sigue alertando que en 2022 volvió a aumentar el número de mujeres que sufren esta grave situación de exclusión (incremento del 4,21%).
Por su parte, la Escuela de Formación, en su modalidad de formación para la inclusión de personas desempleadas, desarrollo 21 acciones formativas (Grandes Almacenes, Hostelería, cuidados personales, PRL, Manipulador de Alimentos, Carpintería Metálica, Instalaciones eléctricas…), formó a 132 personas y logro la inserción laboral de 54 alumnos (41%). Los recursos invertidos en esta materia fueron de 247.077,12 euros.
Apuesta por la austeridad Aun cuando en los últimos años, Cáritas Diocesana de Cádiz ha tenido un importante incremento de recursos económicos debido a la situación social vivida en el pasado próximo, se ha podido mantener un nivel de austeridad en el apartado de Gestión y Administración elevado manteniendo las mismas cifras de años anteriores. Es decir, de cada 100 euros invertidos en acciones de lucha contra la pobreza, únicamente sólo se han destinado a gastos de gestión 3,9 euros.
Finalmente, la Memoria recoge también los datos de las personas que están detrás de toda esta actividad socio caritativa, sostenida gracias a 764 personas voluntarias, 33 trabajadores contratados y 689 socios y donantes.
Agradecimientos Al final de la presentación de la memoria, tanto Monseñor Zornoza Boy como Vicente Pablo Ortells, agradecieron a todos los que, con su apoyo, han hecho posible la acción de Cáritas. Especial mención han hecho a las empresas colaboradoras que apoyan nuestro programa de empleo y la formación para la inclusión. También han valorado la colaboración de los ayuntamientos y de la administración provincial y autonómica por su apoyo.
Por otra parte, han pedido que no se desactive la solidaridad y la generosidad al creer que la pobreza ha disminuido por el fin de la pandemia. Por ello, han rogado que se mantengan las donaciones y la labor de Cáritas no se vea en riesgo.
Por último, han ofrecido información para donar y poder continuar con la obra social de Cáritas. Si se quiere colaborar se puede hacer través de la cuenta de donaciones ES98 2103 4000 67 3300000639 o a través de la www.caritas.es/cadiz y en el teléfono 956212080.
Tú tienes mucho que ver En la rueda de prensa, Monseñor Zornoza Boy explicó que la presentación de esta memoria se hace con motivo de la celebración del Corpus Christi – Día de Caridad. Bajo el lema “Tú tienes mucho que ver. Somos oportunidad. Somos esperanza”, Cáritas convoca este año el Día de Caridad con un mensaje que busca ser una invitación “a abrir los ojos”, a dejarse “mirar y tocar por la ternura de Dios” para conseguir “el milagro de contagiar vida y oportunidad”. Con esa llamada, Cáritas propone tomar parte en la vida social para abrir la mente, reenfocar la mirada y ver juntos esa otra realidad del mundo de la que formamos parte: la de tantas personas que no pueden acceder a los mismos derechos, de quienes están en desventaja social y que viven en la tristeza, la soledad y la pobreza.
De ahí el objetivo de la campaña de este año de arrojar luz sobre la verdadera dimensión de esa realidad de los descartados en la que los miles de voluntarios y trabajadores de Cáritas están presentes cada día. Son muchas las personas y familias que se van quedando sin sueños y sin expectativas, que transitan por calles y barrios de forma anónima, aunque cada una de ellas tiene nombre e historia, alma y anhelos.