El pasado 11 de junio, Villacarrillo celebró con toda solemnidad la fiesta del Corpus Christi. Una fiesta de la que hay constancia escrita que ya se celebraba en el año 1364, y desde entonces ininterrumpidamente hasta hoy. Las dos parroquias se reunieron en el templo de la Asunción para celebrar la solemne Eucaristía por la mañana.
A las 7 de la tarde, tras la Santa Misa en la parroquia de San Francisco, salía el Santísimo por las calles acompañado por los niños de primera comunión, adoración nocturna masculina y femenina, cofradías, grupos parroquiales y multitud de fieles. Las calles, bellamente adornadas para el paso de la Custodia y numerosos altares para el Santísimo hechos por las cofradías y los vecinos en honor del Señor.
Siguiendo la tradición, la semana siguiente se ha celebrado de forma solemne la Octava del Corpus con exposición y adoración del Santísimo cada día. El lunes, el grupo de catequistas celebró la clausura del curso. Participaron en la Adoración y en la Eucaristía y después en el patio de la Asunción compartieron un hermoso tiempo de convivencia.
Ya el domingo, por la mañana se ha celebrado la “Pascua del Enfermo”. Organizado el acto por el grupo de visitadores de enfermos y ministros de la Comunión de nuestra parroquia se impartido el sacramento de la Santa Unción, que recibieron un buen grupo de mayores y enfermos. Ha sido un precioso momento para subrayar la importancia de los mayores, enfermos e impedidos en la vida de nuestras comunidades. Feligreses voluntarios colaboraron con sus coches para el traslado de los mayores a la celebración.
Por la tarde, como estaba anunciado, tras la Misa Solemne de la Octava del Corpus en la Asunción, salió en procesión el Santísimo por los ruedos de la parroquia. En el recorrido diversos altares para la parada y oración al Señor, hechos por la Adoración Nocturna, las Cofradías, el coro y las catequistas de primera comunión de nuestra parroquia.
Damos gracias al Señor por el curso que termina. Un curso en que hemos trabajado por cuidar y acrecentar la comunión entre todos los que formamos nuestra parroquia. No solo en las Asambleas Sinodales que nos marcaba el Plan Diocesano de Pastoral, sino en todas las actividades. Todos los que hemos participado hemos sentido la importancia y el gozo que supone vivir la fe en comunión fraterna.
Se sumaron a la fiesta más de 50 peregrinos llegados a pie desde Aldeire, La Calahorra y Alquife
El domingo 18 de junio se vivió con mucha emoción en la parroquia de Jérez del Marquesado y en los pueblos de alrededor. En Jérez, se celebraba el 399 aniversario de la proclamación de la Tizná como Patrona del pueblo y daba comienzo el año de preparación para el IV Centenario del patronazgo de la Tizná. Además, ese hecho, que ocurrió el 18 de junio de 1624, volvió a recordarse un 18 de junio también y con amenaza de tormenta, aunque no tan fuerte como al que provocó que la Tizná fuese proclamada Patrona allá por el siglo XVII.
Una Misa, que fue retransmitida en directo por Canal Sur Televisión, fue el acto principal. Asistieron, como cada vez que hay algo relacionado con la Tizná, la mayor parte de los jerezanos. Pero también se sumaron otras muchas personas de los pueblos de alrededor, que quisieron sumarse a la celebración y vivir su devoción a la Tizna.
Así, de la Calahorra, Aldeire y Alquife, un grupo de más de 50 personas peregrinaron por el Camino Mozárabe, desde bien temprano, para participar en la Eucaristía. Les sorprendió la lluvia por el camino, pero llegaron sanos y salvos a la Misa. Dirigía la peregrinación el párroco de esos tres pueblos, José Manuel Suárez, gran devoto de la Tizna, quien, además, concelebró en la Eucaristía.
Para los peregrinos, mereció la pena la caminata, por el paisaje y, sobre todo, por el encuentro con la Tizná.
Tras la Misa, la lluvia impidió que saliera la procesión, en un primer momento. Después, tras un pequeño claro en el cielo, salió la imagen de la Tizná en procesión, aunque solo por un tramo corto del recorrido previsto, ante la amenaza de más lluvia.
Fue un día de fiesta que pudo ser seguido en todo el mundo, sobre todo en Andalucía, a través de las cámaras de Canal Sur. De hecho, esa retransmisión de la Misa fue el programa más visto en la cadena durante la mañana, según los índices de audiencia. También, desde Cataluña y otros lugares de España, donde hay tantos jerezanos, se sumaron a este día de fiesta a través de la televisión.
A partir de ahora, queda un año para preparar el IV Centenario de la proclamación de la Tizná como Patrona de Jérez del Marquesado. Ya hay pensadas varias actividades y celebraciones a lo largo de este año de preparación y alguna más para cuando se celebren esos 400 años de fidelidad de Jérez a su Patrona, que solo es respuesta al amor y protección que siente todo el pueblo de parte de la Tizná. Pues eso, 400 años de relación mutua.
En radio Guadix-Cadena Ser se emitió un reportaje con la experiencia vivida pro estos peregrinos de Aldeire, La Calahorra y Alquife. Se puede escuchar aquí: https://fb.watch/lilvDwc-AX/?mibextid=2Rb1fB
Como cada año, Encuentro Matrimonial, va a celebrar el encuentro de verano para sacerdotes y consagrados/as. Este año lleva por título “La verdad os hará libres”. Poder, dinero, sexo. Son las grandes tentaciones del mundo, pero, gracias a Dios, a las personas consagradas vuestra vocación os protege de ellas. ¿Piensas que esto es cierto?, ¿lo crees así? Este año reflexionaremos sobre esto en este encuentro de verano.
Si eres sacerdote o consagrado/a, te invitamos a vivir estos días con nosotros. Es un tiempo para compartir vivencias, vida, experiencias pastorales, profundizar en un tema, orar… y hacerlo en un ambiente distendido y entre personas que tienen tu misma vocación y experiencias similares: otros sacerdotes y consagrados/as. Pero, siguiendo el carisma de Encuentro Matrimonial, también formarán parte del equipo que imparte el encuentro dos matrimonios, que ampliarán la perspectiva con el enfoque propio de su sacramento. Y es que cuando caminamos juntos los dos sacramentos, matrimonio y orden sacerdotal, ambos mejoramos y nos fortalecemos. Como lo hacéis también las personas consagradas cuando aportáis vuestra vocación y os conectáis a la de otros.
El encuentro se celebrará en el Seminario Claretiano de Colmenar Viejo (Madrid) del 24 al 28 de julio. Para aquellos que no podáis desplazaros os ofrecemos la posibilidad de vivirlo online.
Esto es lo que dicen algunos de los participantes:
“He realizado muchos ejercicios espirituales, pero sin duda este encuentro es de lo mejor que he vivido porque se trata de una espiritualidad encarnada en la vida y en las relaciones humanas. Y contrastada con la vivencia de matrimonios que nos retan a seguir creciendo y dando lo mejor de nosotros, los sacerdotes y consagrados/as” (Pedro Angulo. Sacerdote diocesano)
“Para nosotros dos participar en el encuentro de sacerdotes y consagrados/as ha sido una experiencia retadora y enriquecedora. Allí confirmamos la necesidad que tenemos los unos de los otros y que todos, sacerdotes, consagrados/as y matrimonios, estamos llamados a la entrega y al compromiso de hacer visible el amor de Dios”. (Juanjo y Marian. Matrimonio)
“Esta experiencia me gusta porque hay más diálogo y más encuentro con el otro, la vida consagrada se ve de otra manera. Se puede hablar sin que te juzguen y por eso puedo mostrarme tal y como soy. Se ora desde la vida. Los matrimonios que nos acompañan me aportan vida y otra forma diferente de enfocar la vida”. (Isabel Monforte. Congregación del Amor de Dios)
El 20 de junio ha sido presentado el Instrumentum Laboris para el Sínodo de la Sinodalidad. Los puntos clave del texto, que recoge la voz de todo el Santo Pueblo Fiel de Dios, fueron expuestos en rueda de prensa.
Se trata de un documento «de toda la Iglesia, no escrito en el escritorio, sino en el que todos son coautores, cada uno por la parte que está llamado a desempeñar en la Iglesia». Así describen el cardenal Jean-Claude Hollerich, relator general de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, y el cardenal Mario Grech, secretario general de la Secretaría General del Sínodo, el Instrumentum Laboris (IL) de la primera sesión de la Asamblea sobre el tema: «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación, misión», que se celebrará en el Aula Pablo VI del Vaticano del 4 al 29 de octubre de 2023.
El padre Giacomo Costa, consultor de la Secretaría General del Sínodo, presentó la metodología de la Asamblea sinodal, y un sacerdote, una religiosa y una laica ofrecieron sus testimonios sobre la preparación de los miembros de la asamblea de octubre y el posible uso del documento por parte de los grupos locales.
Discernimiento mundial
Un texto que «no da respuestas, sino que se limita a plantear preguntas». Serán los obispos, dijo el Cardenal Hollerich, «ya que están llamados a perfeccionar el discernimiento iniciado en el proceso del sínodo mundial», quienes intentarán «dar respuestas». Y deja claro que este texto debe utilizarse con «armonía-consenso-guía del Espíritu». No tendremos que encontrar todas las respuestas, se suma Grech, pero «una Iglesia verdaderamente sinodal podrá responder a muchas de las preguntas del hombre de hoy».
Punto de llegada y de partida del «caminar juntos»
El texto «es el fruto de este proceso de escucha», explicó Grech, el punto de llegada de un «caminar juntos» que se ofrece también como punto de partida para la segunda fase del Sínodo, la de la doble Asamblea de octubre de 2023 y octubre de 2024.
Paz Barbero ha sido la conferenciante y encargada de realizar esta labor de restauración que se presentó hace unos días en la Parroquia de Santa Ana de Algodonales.
En la jornada de ayer, el Obispado de Asidonia-Jerez, en concreto el Auditorio San Juan Pablo II acogió la conferencia a cargo de Paz Barbero, la cual ha explicado todo el proceso de restauración que ha llevado a cabo con la patrona de Algodonales, la Virgen del Rosario. Cabe mencionar que esta presentación ya se realizó en la Parroquia de Santa Ana. Este día estuvo presente Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, quien además presidió la Eucaristía con motivo de la llegada de la Virgen restaurada.
Por otro lado, cabe destacar que con esta presentación se ha podido conocer aún más la riqueza patrimonial de la Diócesis de Asidonia-Jerez. Asimismo, la puesta en valor para su conservación, ya que hablamos de una imagen que data del siglo XVIII realizada por Cristóbal Ramos.
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera» (Mt 11, 28-30).
Celebramos en nuestra Santa Iglesia Catedral la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, con motivo del 125 aniversario de la consagración de Sevilla al Corazón de Cristo y del 75 aniversario de la edificación y bendición del Monumento del Sagrado Corazón de San Juan de Aznalfarache. Fue en el año 1898, cuando el beato Marcelo Spínola consagró al Sagrado Corazón de Jesús Archidiócesis de Sevilla.
La devoción al Sagrado Corazón de Jesús surge en Francia, en Paray Le Monial, con las apariciones de Nuestro Señor a la religiosa de la Visitación santa Margarita María Alacoque (1647-1690). Dichas revelaciones pondrán énfasis en el sentido de la reparación, que posteriormente los teólogos desarrollarán y explicarán, y, a la vez, se multiplicarán las cofradías que ayudarán a muchas personas a vivir esta espiritualidad que subraya sobre todo el amor de Cristo; en las revelaciones también se le urge para que promueva la institución de una fiesta del Sagrado Corazón.
Un siglo después, en 1765, la Santa Sede autorizó a los obispos polacos y a la archicofradía romana del Sagrado Corazón la celebración de dicha fiesta. Pero no sería hasta el año 1856 cuando el beato Pío IX estableció el culto universal de esta fiesta, extendiéndola a toda la Iglesia Católica e incrementándose de manera notable su arraigo y popularidad.
El culto y devoción al Sagrado Corazón de Jesús se convertiría así en la segunda parte del siglo XIX y en la primera del siglo XX en una de las características más relevantes y fecundas de la piedad de todos los miembros de la Iglesia, pastores y fieles. Si repasamos las biografías de los santos, beatos y fundadores de dicha época, y el arte y la literatura, encontraremos numerosas pruebas.
La devoción al Sagrado Corazón es devoción a la persona de Cristo mismo. El corazón representa el ser humano en su totalidad, es el centro de la persona humana, el que le da unidad. El Corazón de Cristo es el símbolo del amor de Dios revelado en Cristo y manifestado sobre todo en su pasión y muerte en la cruz. El símbolo de ese amor es el Corazón de Cristo herido por nuestros pecados. El Antiguo Testamento revela el amor de Dios, el corazón de Dios, y el Nuevo Testamento lo manifiesta en plenitud. San Juan afirma: ” Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3,16). El amor de Cristo por el Padre y por la salvación de los hombres, lo llevará a morir en la cruz. Él mismo había declarado: ” Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (Jn 15,13).
El sufrimiento y la muerte en cruz son una muestra de su amor por nosotros. San Pablo se maravillaba profundamente pensando en ello y llegando a afirmar que “Dios nos demostró su amor en que, siendo nosotros todavía pecadores, Cristo murió por nosotros” (Rom 5,8). El Apóstol de los gentiles experimentó ese amor en un nivel personal profundo: toda su vida transcurre en la fe en el Hijo de Dios: ” vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí. Y mi vida de ahora en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí” (Gál 2,20).
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera» (Mt 11, 28-30). Cuando Jesús recorría los caminos de Galilea anunciando el reino de Dios y curando a muchos enfermos, sentía compasión de las muchedumbres, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas sin pastor. Esa mirada de Jesús se hace presente hoy, y se extiende a nuestro mundo.
También hoy mira el Señor a tantas personas caídas al borde del camino y abandonadas, en condiciones de vida muy difíciles y desprovistas de acompañamiento y apoyo para encontrar un sentido y una meta a su existencia. Multitudes cansadas y agobiadas en los países más pobres, oprimidos en la indigencia; y también en los países más ricos, donde encontramos muchas personas insatisfechas, que no encuentran la paz y la alegría, aun teniéndolo todo materialmente.
Jesús promete que dará a alivio y descanso, pero pone una condición: tomar su yugo y aprender de él, manso y humilde de corazón. Nos podemos preguntar en qué consiste ese yugo que aligera y alivia en lugar de oprimir. El yugo de Cristo es el mandamiento del amor que ha dejado a sus discípulos. Ahí está la solución a los males de la humanidad, ahí está la curación para sus heridas materiales y morales. Un nuevo estilo de vida que se fundamenta en el amor fraterno, que tiene su fuente en el amor de Dios, y que lleva incluso a cargar con el peso de los demás con amor de hermano. Una vez recibido el alivio y el consuelo de Cristo, estamos llamados a convertirnos en descanso y consuelo para los hermanos, con actitud mansa y humilde, a imitación del Maestro (cf. Benedicto XVI, Ángelus, 3 julio de 2011).
Ayer celebrábamos la memoria litúrgica del Corazón Inmaculado de María. Que la Virgen nos ayude a aprender de Jesús la humildad verdadera, a tomar con decisión su yugo ligero, para experimentar la paz interior y ser capaces de consolar a otros hermanos y hermanas que recorren con fatiga el camino de la vida; que seamos alivio para cuantos tienen necesidad de ayuda, de acompañamiento, de alegría y esperanza.
Hoy es un día de fiesta grande para toda la familia diocesana. Renovamos y actualizamos nuestra consagración al Sagrado Corazón de Jesús grabando en nuestro corazón y en nuestro entendimiento su teología y espiritualidad, bellamente recogidas en el prefacio de la Misa: “El cual, con amor admirable, se entregó por nosotros y, elevado sobre la cruz, hizo que de la herida de su costado brotaran, con el agua y la sangre, los sacramentos de la Iglesia, para que así, acercándose al Corazón abierto del Salvador, todos puedan beber siempre con gozo de las fuentes de la salvación”. Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.
• Los Obispos ofrecen indicaciones que guían y purifican la Piedad popular, al tiempo que muestran su fuerza evangelizadora
• En su Carta pastoral, los Obispos recuerdan y actualizan la identidad católica de las Hermandades
• Junto a los tres fines clásicos de las Hermandades (formación, culto y acción caritativa) los Obispos presentan un cuarto fin: el servicio a la nueva evangelización
(Sevilla, 19 de junio de 2023) Coincidiendo con los días en los que se cumple el treinta aniversario del cuarto viaje apostólico de San Juan Pablo II a España, realizado del 12 al 17 de junio de 1993, los Obispos del Sur de España han publicado la Carta pastoral María Estrella de la Evangelización. La fuerza evangelizadora de la Piedad popular. Recuperan algunas de las enseñanzas que el Santo Padre nos dejó, que son estímulo para el tiempo presente y que manifiestan la fuerza evangelizadora que tiene la piedad popular. En aquel viaje apostólico, el Papa San Juan Pablo II visitó Sevilla para clausurar el XLV Congreso Eucarístico Internacional, y Huelva, donde visitó el Santuario de Nuestra Señora de la Cinta y el Monasterio de la Rábida y, como romero, peregrinó al santuario de Nuestra Señora del Rocío.
En esos lugares marianos, San Juan Pablo II llamó a María Santísima “Estrella de la Evangelización” y reclamó una nueva evangelización, frente al secularismo y la descristianización que iban creciendo en la sociedad. Pasados treinta años, los Obispos constatan que esos fenómenos de secularismo y descristianización afectan también gravemente a realidades y expresiones vinculadas a la Piedad popular. Por ello, con esta Carta pastoral, quieren de nuevo volver la mirada al hermoso patrimonio eclesial de la Piedad popular a fin de ofrecer orientaciones que ayuden a mostrar su fuerza evangelizadora y favorezcan su purificación, siempre necesaria”.
Comienza la Carta pastoral presentando cómo se integra la Piedad popular en la vida del cristiano, que cree, celebra, se compromete y ora desde la fe en Jesucristo y en comunión con la Iglesia.
La Piedad popular, cuando es genuina, tiene como fuente la fe, vivida con autenticidad y coherencia: carece de sentido profesar con los labios el Credo y vivir de manera contraría a la fe y moral de la Iglesia.
Los Obispos también recuerdan la importancia de la Liturgia, como la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia. Así, se debe dar preeminencia a la participación en la Misa dominical, al sacramento de la Penitencia, a la oración litúrgica y al año litúrgico sobre cualquier manifestación devocional. Igualmente, es importante, dicen, que las prácticas devocionales no alteren las celebraciones litúrgicas.
Recuerdan los Obispos en su Carta que el compromiso nacido de la caridad es constitutivo de la vida cristiana y que la promoción de la justicia, la preocupación por los más necesitados o la defensa de la dignidad humana no son tareas opcionales para el seguidor de Jesucristo. Así, una vida de fe que no se traduzca en obras concretas de caridad no es auténtica. La Piedad popular se presenta como escuela de compromiso cristiano.
También la oración es constitutiva del cristiano y, por tanto, lo ha de ser en la Piedad popular, que nace de la oración y conduce a ella. Así, las Hermandades están llamadas a ser talleres de santidad.
En la segunda parte de su Carta pastoral, los Obispos recuerdan cómo en la última visita ad limina de los Obispos españoles celebrada en enero de 2022, durante el encuentro con los Obispos de Andalucía, Extremadura, Murcia e Islas Canarias, el Papa Francisco les pidió expresamente estar cerca de las Hermandades y Cofradías, reconociendo su aportación importantísima a la Piedad popular. Atendiendo a esa llamada, los Obispos recorren los rasgos de la identidad católica de las Hermandades y su contribución específica a la evangelización.
Presentación de la Carta Pastoral por parte de los Arzobispos de Sevilla y Granada
Tanto San Juan Pablo II como Benedicto XVI han hablado de la importancia de la Piedad popular y de las Hermandades en la tarea de la nueva evangelización. Francisco, además, ha invitado a las Hermandades a celebrar el Jubileo de 2025, dejándose animar por el Espíritu Santo. Para ello, deben recorrer el camino de la “evangelicidad”, es decir, caminar tras las huellas de Cristo, en la escucha cotidiana de la Palabra de Dios; de la “eclesialidad”, entendida como caminar juntos, recuperado su sinodalidad y proponiendo proyectos comunitarios de formación, discernimiento y deliberación en contacto vivo con la Iglesia local, los obispos y las diócesis; y de la “misionariedad”, o sea, caminar anunciando el Evangelio, testimoniando la fe y cuidando especialmente a quienes padecen las nuevas pobrezas de nuestro tiempo
Sobre la identidad católica de las Hermanases, los Obispos recuerdan cómo, aunque nacieron en el siglo XI, hoy siguen manteniendo sus mismos fines, que son formación, culto y acción caritativa. Sin embargo, la llamada de los últimos Papas a impulsar una nueva etapa evangelizadora hace ver la necesidad de añadir un cuarto fin: la participación activa en la misión evangelizadora de la Iglesia.
Y sobre la tarea evangelizadora de las Hermandades, recuerdan que, si la Iglesia existe para evangelizar, las Hermandades que sean auténticamente eclesiales existirán también para evangelizar. La primera preocupación de una Junta de gobierno no ha de ser tanto el cuidado del patrimonio material cuanto llevar el Evangelio a todos sus miembros.
Así, las Hermandades pueden contribuir decisivamente a la tarea evangelizadora si contribuyen a la transmisión de la fe, se comprometen en la práctica de las obras de misericordia y son portadoras de esperanza para nuestro mundo.
En la transmisión de la fe, la Hermandades están llamadas a ser escuelas de vida cristiana. Parroquias, movimientos y colegios pueden encontrar en las Hermandades, cuando cuidan su identidad eclesial, un entorno complementario de fe, donde desarrollar de manera completa los itinerarios de iniciación cristiana. Es recomendable que, junto a las vocalías de infancia y juventud, en las Juntas de gobierno de las Hermandades exista también una vocalía de iniciación cristiana, que, de acuerdo con las directrices diocesanas y de la propia parroquia, ofrezca los recursos para que niños, jóvenes y adultos puedan completar su iniciación cristiana, catequética y sacramentalmente. Se entiende así, que solo pueden formar parte de una junta de gobierno quienes hayan completado su iniciación, habiendo recibido los sacramentos del Bautismo, Confirmación y Eucaristía, junto con el hábito de la Confesión sacramental. Otra tarea que las Hermandades pueden aportar en la misión evangelizadora es ser refugios de misericordia, donde se ofrece el consuelo de la misericordia divina a tantas personas heridas, pero también, como recuerda el Papa Francisco, saliendo al encuentro de las heridas de nuestros contemporáneos y haciendo de la Iglesia un “hospital de campaña”.
Finalmente, dicen los Obispos, las Hermandades contribuirán a la evangelización si son portadoras de esperanza. Las Hermandades, a través de la devoción a sus Titulares, están llamadas a dar testimonio de Cristo Resucitado mediante el acompañamiento en el duelo y las prácticas de la Piedad popular que ayudan a mantener encendida la llama de la esperanza.
También son evangelización las Hermandades por el camino de la belleza, con la veneración de las imágenes-sabiendo que no se veneran por ellas mismas, sino por lo que representan- y las procesiones, que han de cuidarse para que sean auténticas manifestaciones de fe.
La Carta está firmada el 14 de junio de 2023, coincidiendo con el 30º aniversario de la visita de San Juan Pablo II al Santuario de Nuestra Señora del Rocío
Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez preside esta Comisión Episcopal desde el mes de abril del pasado año 2022.
La localidad diocesana de Chipiona, en concreto el Santuario de Nuestra Señora de Regla ha acogido desde la jornada de ayer a la Comisión Episcopal para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado, la cual preside desde el mes de abril del pasado año Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez. Este encuentro tiene como finalidad el cierre del curso 2022/2023, además de plantear los retos pendientes a llevar a cabo durante el curso 2023/2024.
Cabe mencionar que en este encuentro ha estado presente, además de Monseñor José Rico Pavés, Monseñor Santiago Gómez Sierra, Obispo de la Diócesis de Huelva y Monseñor Amodeo Rodríguez Magro, Obispo emérito de la Diócesis de Jaén. Asimismo, recordar también la presencia de los demás miembros de la Comisión.
El Sr. Obispo de Asidonia-Jerez presidió de la Eucaristía en Olvera con motivo de la celebración del Corpus Chico, además de presidir el claustro de profesores de los Institutos Teológicos de la Diócesis.
La jornada del fin de semana comenzó el sábado con el encuentro de profesores de los Institutos Teológicos de la Diócesis de Asidonia-Jerez. Esta reunión, que estuvo presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, se realiza al final del curso pastoral, ya que tiene como fin exponer las distintas informaciones realizadas durante todo el curso, además de plantear los retos en mente para el año que viene.
Tras este primer día, Monseñor José Rico Pavés se trasladó hasta el Olvera donde tras la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, llevan a cabo el Corpus Chico, celebración de la Eucaristía que estuvo presidida por el Sr. Obispo de la Iglesia Asidonense y procesión de Jesús Sacramentado por las calles del municipio de la zona de la sierra de la Diócesis.
En la homilía, el prelado ha recordado la importancia de saber que Cristo nos ama a cada uno de nosotros, ya que Él se entregó por todos para que alcancemos la vida eterna. Asimismo, ha mencionado que el Señor nos acompaña en nuestro día a día, tanto en los momentos alegres como tristes, ya que nuestro corazón esta llamado a llegar a Él y así llenarse de paz y verdad con el fin de crecer como cristianos.
Por otro lado, ha destacado que debemos seguir el camino que el Señor nos pide para trabajar en su Iglesia, y de esta forma evangelizar y mostrar al mundo la alegría del Evangelio. Es más, recuerda que llevar una vida cristiana donde llevemos a cabo nuestra vocación es un ejemplo para que los que no creen, ya que verán en cada persona la Buena Noticia.
En otro orden de ideas, ha subrayado que debemos tener los oídos abierto para seguir la voluntad del Señor, y la mejor forma de escuchar lo que nos pide es a través de la cercanía con Él. Cercanía que conseguimos con la oración, los Sacramentos o la caridad con el prójimo.
Por último, mencionando la procesión de Jesús Sacramentado que se realiza tras la Eucaristía, ha destacado que el Señor pasará por las calles para los que creen, pero también para los que creen. Subrayando, que este momento es el que debemos aprovechar para orar ante Él.
Día mundial de las personas refugiadas, el 20 de junio. Acogidas desde la apertura en 2022 de su Centro de Protección Internacional en Calahonda (Motril). Proceden de Ucrania, Rusia, Perú, Colombia, Venezuela, Georgia, Afganistán, Cuba, El Salvador e Irán.
El Programa de Acogida y Protección Internacional de San Juan de Dios ofrece una atención personalizada a las personas refugiadas y solicitantes de asilo, de acuerdo con sus necesidades y favoreciendo su independencia. “Desde hace 450 años, la Orden no ha dudado en atender las necesidades más profundas que quienes lo necesitan, adaptándose siempre a los tiempos y a los conflictos de cada época”, explica el director-gerente de los centros de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en Granada, José Luis Castellar. “Nuestro centro abrió sus puertas con el inicio de la guerra de Ucrania para dar respuesta y acogida a estas personas ante ese importante conflicto y hemos seguido avanzando en esta línea con personas de otras nacionalidades haciendo posible que, desde la calidez y el trato más humano, sientan Granada y nuestro centro como su nuevo hogar, y que ellos se sientan a la vez queridos y arropados”.
Sin embargo, la gran diversidad de culturas, procedencias y edades de las personas refugiadas suponen un reto constante para los equipos profesionales del Programa de Acogida y Protección Internacional de la Orden, no solo en Granada, sino también a nivel nacional, habiéndose atendido en este primer semestre de 2023 en España a más de 800 personas refugiadas (el 36% menores) en su Programa de Acogida y Protección Internacional, que se desarrolla en 11 centros y dispositivos de San Juan de Dios y dos de las Hermanas Hospitalarias
La atención que se les presta es personalizada, basada en el valor de la hospitalidad y adaptada a sus necesidades concretas. Esto permite una mejor integración y, por ello, en 2022 el 65% de las personas refugiadas adultas acogidas en San Juan de Dios en España logró obtener un contrato laboral.
A pesar de ello, encontrar vivienda es el mayor desafío que afrontan debido a los elevados precios, una demanda limitada y unos requisitos imposibles de cumplir. «Nuestro principal objetivo es que las familias que acogemos puedan ir adquiriendo en estas viviendas una independencia y autonomía a corto plazo, sin depender de las ayudas económicas que se le proporcionan desde el Programa de Protección Internacional”, explica la responsable del Centro de Protección Internacional de la Orden en Calahonda, Andrea Castillo. “En el caso concreto de nuestro centro en Calahonda al situarse en una zona costera se agrava la dificultad de encontrar una vivienda en régimen de alquiler para larga duración en la misma zona. No obstante, con mucho esfuerzo estamos consiguiendo que estas familias vayan encontrando un lugar adecuado a sus necesidades, un hogar donde puedan volver a la normalidad y a la intimidad de sus vidas”.
Este programa —que forma parte del Sistema de Acogida del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones— va mucho más allá de cubrir necesidades básicas como un alojamiento seguro y manutención. Durante 18 meses se ofrece atención personalizada y adaptada a las necesidades concretas de cada persona, promoviendo su autonomía y la reparación emocional de los traumas que arrastran. “Actualmente, además de todos los talleres de adaptación al entorno, la formación específica en idiomas y la atención que prestamos desde nuestro equipo de psicólogos, trabajadores sociales e integradores, en un principio para la acogida y después para su incorporación en una vivienda independiente, nos encontramos inmersos en el desarrollo de talleres de empleo con prácticas en empresas con el fin de facilitar también la incorporación de estas personas al mercado laboral”, cuenta Andrea Castillo. “En este sentido, confiamos plenamente en la respuesta de las empresas granadinas para darles una oportunidad profesional”.
PROGRAMA DE ACOGIDA Y PROTECCIÓN INTERNACIONAL DE SAN JUAN DE DIOS EN ESPAÑA
Desde que San Juan de Dios comenzó este Programa de Acogida a finales de 2017, se ha atendido a más de 1.900 personas refugiadas y solicitantes de asilo procedentes de 36 países de todo el mundo, entre ellos Ucrania, Rusia, Afganistán, Siria, Yemen, Senegal, Camerún, Nigeria, Etiopía, Honduras, Cuba y Venezuela. La realidad es que cada día más personas sufren desplazamientos forzosos, según afirma ACNUR, sumando actualmente 110 millones de personas. La causa principal son los conflictos armados, seguido de persecuciones, discriminación y otras formas de violencia.
Frente a esta realidad, el Programa de Acogida y Protección Internacional atiende a colectivos especialmente vulnerables como personas mayores, gravemente enfermas, familias monoparentales con hijos menores, personas con discapacidad, con trastorno mental y víctimas de torturas u otras formas de violencia.
Tal y como explica Merlys Mosquera, responsable del Programa de Acogida y Protección Internacional de San Juan de Dios en España: “Cuando hablamos de integral nos referimos a que, además de un hogar seguro, ofrecemos acompañamiento psicológico y legal, y se desarrollan itinerarios de empleo y formación, según el perfil y las expectativas de cada uno”. Esta atención integral incluye también la escolarización 100% de los menores y el aprendizaje del idioma de acogida, entre otras acciones. Por ello, los equipos de San Juan de Dios de los centros donde se acoge y acompaña a estas personas son multidisciplinares, e incluyen desde psicólogos a profesionales del ámbito social (trabajadores, educadores, integradores) o sanitario, según las necesidades de cada persona o familia.
TESTIMONIO
Rachel y Yasmanis compartiendo con su hijo una tarde de juegos en el Centro de Protección Internacional de San Juan de Dios en Calahonda. Foto: Orden San Juan de Dios en Granada
Rachel y Yasmanis y su hijo de cinco años, todos de origen cubano, se encuentran en el Centro de Protección Internacional de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en Calahonda (Granada). Su vida en Cuba junto a su familia era estable y feliz, a pesar de las condiciones del país. Sin embargo, las represalias por parte del Gobierno cubano en julio de 2021 tras las manifestaciones del pueblo por las duras condiciones de la población agravadas fuertemente por la llegada de la pandemia los hicieron huir del país, donde estaban gravemente perseguidos incluso después del excarcelamiento de Yasmanis tras la manifestación pacífica. Para buscar su futuro tuvieron que vender su casa y todo lo que tenían, dejar atrás lo material y lo sentimental, para luchar por un futuro. Así, tras mucho esfuerzo, el 26 de octubre de 2021 consiguen partir de Cuba a Rusia, uno de los únicos cuatro países permitidos por las autoridades cubanas para salir de la isla.
En su larga travesía pasaron de Rusia a Serbia, Bosnia, Croacia, Eslovenia e Italia antes de poder llegar a España, el país en el que soñaban su futuro. Un difícil viaje de miles de kilómetros en el que trabajaron arduamente en lo que podían para poder vivir y conseguir acercarse siempre un poco más a nuestro país. “Siempre vimos a España ya desde Cuba como un país muy cercano, diferente, acogedor, con un calor de la gente especial muy parecido al de nuestra tierra, pero con libertad en las calles, en las casas… y que nos brindaría un entorno seguro para poder seguir trabajando duro para labrarnos un futuro, seguir avanzando y darle un buen futuro a nuestra familia”, cuentan Yasmanis y Rachel.
Durante su andadura a través de todos estos países, literalmente cruzaron ríos, bosques, montañas y fronteras de gran peligro para llegar a nuestro país, la mayoría de todos estos trayectos a pie durante kilómetros y kilómetros.
Desde febrero se encuentran en nuestro centro y afirman que la diferencia desde que llegaron al Centro de Protección Internacional de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en Calahonda es que se sienten entre hermanos, como en familia por la gran calidez de la acogida que han vivido desde el primer momento. “Desde los psicólogos que atendieron nuestros miedos, nuestros estados de ánimos que estaban tremendamente bajos después de todo lo sufrido… hasta la ayuda de los trabajadores sociales y todo el personal que hace que nos sintamos arropados, que aprendamos cosas nuevas de este país, que podamos formarnos para adaptarnos mejor y tener una oportunidad real de trabajo aquí”, cuenta la pareja. “Hasta llegar a este país que admiramos, nuestra travesía fue durísima y vivimos situaciones de todo tipo con el miedo adicional de llevar con nosotros a nuestro hijo pequeño. No le deseamos a nadie un camino tan difícil ni unas vivencias tan fuertes como las nuestras solo por el simple hecho de querer un futuro real, libre y sano. Aquí nos están ayudando a asimilar todo, a sentirnos queridos, recuperar la calma, la confianza y a creer ese futuro real y mejor para nuestra familia”.