La localidad natal del obispo mártir ha celebrado un solemne triduo que culminará este 30 de agosto con una Eucaristía y la posterior procesión por las calles del municipio.
La comunidad parroquial de Lanteira se vuelca estos días en la celebración de los cultos en honor a su paisano más ilustre, el beato Manuel Medina Olmos, obispo mártir de Guadix. Este año, las celebraciones adquieren un significado especialmente profundo al cumplirse el nonagésimo aniversario de su martirio, acontecido el 30 de agosto de 1936, junto al obispo de Almería, Diego Ventaja Milán, y un grupo de compañeros sacerdotes y laicos.
Durante estas jornadas, la iglesia parroquial de la Anunciación ha acogido la celebración de un solemne triduo preparatorio, que se ha adentrado en el legado epistolar de Don Manuel para desvelar los tres pilares de su alma: su paternidad espiritual, el profundo afecto que le unía a su tierra de Lanteira y, por último, la entereza de una fe inquebrantable frente a los rigores de la persecución.
El día grande de la fiesta es este 30 de agosto, día exacto del aniversario del martirio, del que se cumple este año el 90 aniversario. Primero, la parroquia celebrará una solemne Eucaristía, donde toda la comunidad se unirá en oración para dar gracias por el testimonio de fidelidad de su obispo. Después, se celebrará una procesión con la imagen del obispo mártir. Los vecinos acompañarán la imagen del beato por las calles del pueblo, renovando así una devoción que, noventa años después, sigue plenamente viva en el corazón de Lanteira.
José Antonio Robles
Párroco de Lanteira

