Veneradas como Patronas en Puebla de Don Fadrique y Huéscar, están siendo restauradas en Valencia
El viernes 17 de noviembre, las sagradas imágenes de Santa Alodía y Santa Nunilón fueron trasladadas a la ciudad de Valencia, con el propósito de ser restauradas por el taller “GAIA”, que se encuentra en esa ciudad. Este taller cuenta con larga experiencia en restauración en patrimonio religioso y amplio reconocimiento a nivel nacional. Las imágenes son las que se custodian en la parroquia de “Las Santas Mártires del Monte”, situada a las faldas del monte de la Sagra, en el término municipal de Puebla de Don Fadrique
Se llevan a restaurar porque las imágenes presentan serios daños en su hechura y policromía, pues sufren los traslados en carrozas y a pie cuando son trasladadas a los dos municipios que las veneran como patronas, Huéscar y Puebla de Don Fadrique. Los representantes de ambos municipios -alcaldes, párrocos, Comisión de fiestas de Huéscar y Hermandad de Las Santas de Puebla- las despidieron con toda la veneración y con el anhelo de recibirlas a primeros de marzo, y poder festejarlas en la Pascua de Resurrección del 2024.
Este domingo se celebra la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, una fecha que, según señala el profesor del Centro Superior de Estudios Teológicos Andrés García Infante se sitúa al final del año litúrgico «para recordarnos que todo tiene su principio y su fin en Cristo, pues,pese a que en el correr de la historia humana el mal gane muchas batallas, la guerra la tiene perdida para siempre. Que Jesús sea el Rey significa que es el Amor –con mayúsculas- el que tendrá la última palabra al final de la historia. En definitiva, es un mensaje de esperanza que nos ayuda a seguir caminando con confianza, incluso en medio de la mayor de las oscuridades».
Para adentrarse en la figura de Jesucristo como Rey del Universo es importante definir en primer lugar quién es Jesucristo. Para Andrés García, profesor del CESET, «ya en los evangelios podemos apreciar la fe en Jesús como verdadero Dios y verdadero hombre. Los primeros cristianos, para aproximarse al misterio de su persona, emplearon una serie de títulos: Cristo, Mesías, Señor, Hijo de Dios, Logos, Hijo del Hombre, Hijo de David… Todos ellos conforman el núcleo de la primitiva confesión de fe, que no fue otra cosa más que la respuesta de la primera comunidad de testigos al impacto que supuso en sus vidas la figura de Jesús. Posteriormente, el Magisterio ha ido profundizando y desarrollando este núcleo esencial, ayudándose de categorías filosóficas. Así pues, los concilios de la era patrística vienen a consignar la fe de la Iglesia: Jesucristo es verdadero Dios (Nicea, 325 d.C.), es una única persona (Éfeso, 431 d.C.), en dos naturalezas: la divina y la humana (Calcedonia, 451 d.C.)».
En cuanto a la denominación de Jesús como Jesucristo, el profesor explica que «la palabra “Cristo” proviene del griego Christós que es la traducción del término hebreo “Mesías”. Que Jesús sea el Cristo significa que es el Ungido por Dios, aquel que fue profetizado desde antiguo y que, en la plenitud de los tiempos, fue enviado para la liberación del pueblo. Podemos afirmar que este título cristólogico pone el acento en la dimensión soteriológica (salvífica) de su misión, hasta tal punto que llegó a considerarse un elemento esencial de su ser personal, de ahí que se fundiera con su nombre: Jesucristo».
Un mesías desde la lógica de Dios
Con respecto al título de rey, García Infante recuerda que «el pueblo de Israel esperaba a un libertador poderoso, al Mesías Rey que, investido con el poder que procede de Dios, liberaría al pueblo de sus enemigos terrenales y restituiría la vieja gloria de Israel. Esta connotación mundana del poder puede rastrearse en la escena evangélica de la multiplicación de los panes y los peces, milagro recogido en los cuatro evangelios. En efecto, tras el milagro la muchedumbre quiere hacer rey a Jesús, pues los allí presentes consideran que lo que acaba de hacer es una demostración de que Él es el Mesías y, por tanto, va a acaudillar al pueblo para liberarse del yugo de Roma. Pero nada más lejos, la lógica de Dios no es la nuestra, pues donde nosotros entendemos el poder como dominio, Dios lo entiende como servicio por amor a los demás. Por eso Jesús se retira al monte y no secunda las pretensiones de la multitud».
Santa Catalina de Siena –recuerda el profesor– «decía que “somos hijos del Rey, pero que no se nos olvide que su corona es de espinas”. Esto sería algo que los cristianos debiéramos grabarnos a fuego. Sí, Jesús es Rey, pero tengamos presente que fue entronizado en la cruz y coronado de espinas. La realeza mesiánica de Cristo se basa en la potencia salvífica del amor de Dios, que lo lleva a la donación de sí en favor de toda la humanidad. En consecuencia, Jesús nos enseña que el Reino de Dios poco tiene que ver con los reinos de este mundo, pues no se basa en el afán de dominación, en la sinrazón de las armas. Todavía hoy sigue presente la tentación de recurrir a la violencia para imponer la fe; o confundir el Reino de Dios con una ideología. Que Dios nos libre de esta unión blasfema que deforma de manera grotesca la fe y traiciona su raíz más profunda».
Conocer la figura de Jesucristo es, en realidad, conocer lo más profundo del ser humano. Andrés García lo explica remitiendose al Concilio Vaticano II: «el número 22 de la Gaudium et Spes nos dice lo siguiente: «En realidad, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado. Porque Adán, el primer hombre, era figura del que había de venir, es decir, Cristo nuestro Señor, Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación. Nada extraño, pues, que todas las verdades hasta aquí expuestas encuentren en Cristo su fuente y su corona». En consecuencia, es el misterio del hombre lo que se esclarece a la luz de Cristo, no el misterio del hombre bajo el signo del pecado. Ciertamente Jesucristo viene a restaurar la herida fundamental que causó el primer pecado en el exordio de la historia, pero va mucho más allá, pues no solo restaura la naturaleza caída, sino que la diviniza al asumirla como propia. Pensemos que aquella tentación de la serpiente antigua -que como toda tentación contiene una imagen de verdad, pero retorcida-, el «seréis como dioses» que falsea nuestra condición creatural (cf. Gn 3,5), es una pobre desfiguración del plan divino, que consiste en la divinización de la humanidad, no a espaldas de Dios, sino en y desde Dios mismo, desde el Hijo. Concebir la encarnación en clave de divinización que lleva a nuestra naturaleza más allá del dominio del sufrimiento, el pecado y la muerte, es algo que está presente en los Padres. Basten algunos ejemplos: «El Verbo de Dios (…) que por su inmenso amor se hizo lo que nosotros somos para hacernos llegar a ser lo que es Él mismo» (San Ireneo) o «El Verbo se hizo carne para hacer al hombre capaz de recibir la divinidad; Si el Hijo no fuera verdadero Dios, el hombre unido a una criatura, no podría ser divinizado» (San Atanasio). La reflexión precedente tiene por objetivo resituar la cuestión en un marco más amplio: nuestra relación con Dios no está mediada por el pecado –y esta desviación en la comprensión de este dato fundamental ha dado origen a vivencias malsanas de la fe-, sino que se fundamenta en un nexo mucho más profundo, anterior a la caída. Esto nos ayudará a tener presente un dato fundamental que, no pocas veces, ha sido eclipsado por la visión reduccionista anteriormente expuesta: la Encarnación supone la cumbre de la creación».
Andrés Eduardo García Infante es profesor de Filosofía del Conocimiento y de Teología Dogmática en el Centro Superior de Estudios Teológicos (CESET) y autor de “Echad las redes. Teología para principiantes”
Casa Diocesana Málaga acogerá, del 27 al 29 de noviembre, el IV Encuentro Nacional de Colegios Diocesanos en el que se darán cita en torno a 60 representantes de la titularidad de los 330 colegios pertenecientes a las diócesis de España. Las comunidades de Valencia y Andalucía son las que más colegios diocesanos aglutinan (algo más de un 47% del total). Málaga estará representada por los centros agrupados en la Fundación Victoria.
El programa del encuentro lleva como título «La formación del profesorado», un aspecto que será desarrollado por distintos ponentes y que animará la participación de los asistentes.
Raquel Pérez Sanjuán, directora del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Educación de la Conferencia Episcopal Española ha remarcado la importancia de reflexionar sobre la formación del profesorado: «es algo en lo que siempre incidimos y que constatamos día a día. En la formación del profesorado es donde nos lo jugamos todo, donde tendríamos que poner todas las fuerzas porque, al final, es quien está día a día con el alumnado, el que está en contacto con las familias. En este encuentro querríamos ofrecer un marco general para que luego ya, cada colegio diocesano, cada titularidad, pueda ver por dónde quiere organizar la formación de sus docentes».
Para Pérez Sanjuán, «este cuarto encuentro se enmarca en el camino que queremos recorrer conjuntamente los colegios diocesanos presentes en más de 20 diócesis españolas. La idea es coordinarnos, conocer mejor la realidad de los centros en las distintas diócesis, compartir buenas prácticas, reflexionar juntos sobre los desafíos educativos que tenemos en la actualidad y leer juntos la realidad, también desde el marco eclesial que se nos presenta con el pacto educativo global. Son momentos de encuentro muy enriquecedores que, al final, van haciendo camino y van tejiendo red».
Del 27 al 29 de noviembre
El lunes 27, el abogado, economista y asesor de entidades educativas Carlos Díez Menéndez moderará un coloquio sobre aspectos relativos a la selección de personal, contratación y evaluación.
El martes 28 de noviembre, la jornada comenzará con la ponencia de la profesora de la Facultad de Magisterio y Educación de la Universidad Católica de Valencia (UCV) Mª Dolores Valencia García sobre los aspectos pedagógicos desde la identidad cristiana para la formación del profesorado. Asimismo, habrá un tiempo para el intercambio de experiencias entre los participantes.
Por la tarde, se realizará una presentación de la Fundación Victoria, incluyendo una visita al colegio diocesano Cardenal Herrera Oria. Posteriormente, los participantes se trasladarán a la Catedral para realizar una visita guiada y celebrar la Eucaristía, que será presidida por el arzobispo emérito de Granada, Mons. Javier Martínez
El miércoles 29, los participantes se dividirán por comunidades autónomas para compartir un tiempo de diálogo sobre los asuntos mas específicos.
En el contexto de este encuentro se desarrollará, asimismo, la reunión de delegados diocesanos de enseñanza coordinadores de comunidades autónomas que reflexionarán sobre el estado de la Enseñanza de la Religión Católica en las distintas comunidades autónomas así como la participación de las diócesis en el próximo Congreso 2024 «La Iglesia en la Educación».
Cada viernes, Caritas parroquial de Santiago se encarga de repartir entre diferentes instituciones malagueñas el aceite que recogen a los pies de la Virgen de las Ánimas. La responsable de esta actividad es Manoli, como todos la conocen en la parroquia.
En la Iglesia de Santiago Apóstol de la capital, se encuentra el cuadro de la Virgen de las Ánimas, pintado por Juan Niño de Guevara, que despierta mucha devoción en los fieles que le llevan el aceite, tanto de girasol como de oliva; mientras le hacen sus peticiones, le cuentan inquietudes o le piden por la salvación de sus difuntos.
Las donaciones de aceite han cambiado en estos últimos años, así lo ha notado el director de Cáritas parroquial, Jose Luis Morales «antes de la pandemia, recibíamos casi mil litros al mes. Actualmente recibimos unos seiscientos litros». Además, Manoli, asegura que se ha notado la subida del aceite. Aún así, añade que «la devoción por las Ánimas no se reduce y, están muy agradecidos por estas ofrendas a la Virgen de las Ánimas», a la que se dedica la Misa de los viernes.
Manoli, que lleva volcada en esta labor, desde que se quedó viuda, hace 13 años, explica que, «todas las tardes antes de Eucaristía, recojo el aceite y lo divido en bolsas para llevarlo a unas dependencias donde vendrán a recogerlo».
En este sentido, Morales, afirma que se dedica «únicamente a llamar y citar a las entidades, para que vengan, y los viernes, es Manoli la que se encarga de repartirlo entre las cerca de 50 instituciones, todas relacionadas con la caridad: Cáritas parroquiales, asociaciones, colegios, residencias…, como por ejemplo, Hermanitas de los Pobres, el Cottolengo de Málaga y Calor y Café». Y es que, como asegura con cariño Jose Luis, «Manoli es la directora general del aceite».
Con motivo de la Jornada Mundial del Pobre, los programas religiosos de COPE Málaga inauguran una nueva sección: «¿Qué te mueve?», protagonizada por voluntarios de diversas instituciones de la Iglesia de Málaga. Para abrir la sección, el vicario para la Acción Caritativa y Social, Juan Manuel Ortiz Palomo, se centra en el lema de la Jornada: «No apartes tu mirada del pobre». Aquí tienes el podcast.
Pedro Sánchez anuncia que va a «reforzar el marco jurídico para que los delitos de agresión y abusos sexuales a menores no estén limitados a un momento concreto y la responsabilidad civil no prescriba». En esto estoy de acuerdo con el presidente electo. Según un informe de la Fundación de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR), el abuso se produce casi en un 65% en ámbitos familiares.
Creo que es un dato desconocido por la opinión pública. Según las cifras, un 23% de los abusadores son los padres, el tío alcanza un 5,4%, en un 2,8 % se sitúa el abuelo, el hermano en un 2,1%, la madre en un 1,4% o las abuelas en un 0,3%. A estas cifras hay que sumar los casos que se dan en el ámbito educativo -un 3,7%- o en el eclesial -un 0,2%-. Da igual el número. Lo que importa, lo único que importa es la víctima.
Enzarzarse en una discusión numérica distrae; a lo sumo permitirá, si se ajusta a la realidad, evidenciar la magnitud del crimen o denostar el espacio donde se dé, si hablamos de datos falsos o proyectados por ecuación de encuesta. En 2021, en esta misma columna así lo dije y lo ratifico: «Donde hay un niño o niña, ahí debemos estar siempre para protegerlos. Siempre».
Por eso me alegra la propuesta presidencial de que los casos de abusos a menores no prescriban; en la Iglesia Católica, por ejemplo, así ya se daba; es una cuestión de justicia y prevención. Jesús de Nazaret, en el Evangelio, advierte de que es inevitable que los escándalos ocurran, pero ay de aquel que los provoque. O de quien no colabore para erradicarlos. Pues eso. Unamos fuerzas para proteger a la infancia porque obviar a una sola víctima es desprecio incalificable.
Artículo publicado en la sección de OPINIÓN del DIARIO SUR
El sacerdote y profesor de los Centros Teológicos de la Diócesis de Málaga, Emilio López Navas, ayuda a profundizar en el evangelio de este domingo, solemnidad de Jesucristo, Rey del universo, 26 de noviembre de 2023.
Cuando nos asomamos al Evangelio de Cristo, es decir, cuando nos acercamos al mensaje central que Jesús de Nazaret quiso transmitir en su predicación terrenal, descubrimos que, aunque use conceptos compartidos por todos (incluso por nosotros, dos mil años después), el contenido de esos términos varía y mucho.
Hoy celebramos Cristo Rey, y lo hacemos contemplando cómo nuestro Regidor se identifica con los más necesitados. La imagen del Rey, entonces, queda modificada por este nuevo tipo de presencia divina entre nosotros. Si queremos ser buenos ciudadanos de este Reino que trae Jesucristo, si queremos tratar bien al que manda en esta nueva realidad (que comienza ya aquí y que no acabará nunca), no nos queda otra que hacerle caso y atenderlo allí donde nos ha explicado que se complace en estar.
Esta circunstancia provoca que el juicio –esa realidad que aterra a algunos y de la que otros creen que saldrán impunes sin hacer nada– se vuelve a la vez más sencillo y comprometedor. Sencillo porque, desafortunadamente, tenemos seguro delante de nosotros miles de oportunidades de acompañar a Cristo Pobre (y si no es así, habrá que revisar la mirada con la que afrontamos nuestra realidad), y más comprometedor porque quien se acerca a quien sufre se arriesga a compartir el dolor para poder derrotarlo. Se trata de ser misericordiosos, como el Padre… porque la misericordia se ríe del juicio.
El dibujante malagueño Patxi Velasco Fano lanza sus ilustraciones para vivir el camino del Adviento: cuatro domingos guiados por los cuatro puntos cardinales y una brújula cuyo centro es Jesús, que viene para orientar la vida.
El propio dibujante explica que «este año construiremos una brújula. Cada domingo, un punto cardinal para dejar que el Evangelio oriente nuestra vida y nos lleve a Jesús, que nos da un precioso horizonte y llena de sentido la vida».
El primer templo de la Archidiócesis acogió esta celebración en la mañana de ayer.
En la jornada de ayer, la Archidiócesis de Sevilla vivía un día especial. El primer templo de la Iglesia Hispalense acogía la celebración de la Eucaristía donde se beatificaban 20 mártires del siglo XX. Presidida esta Santa Misa por el Cardenal D. Marcello Semeraro, contó además con la presencia de distintas Diócesis de España, entre las que se encontraba Asidonia-Jerez representada por su pastor diocesano, Monseñor José Rico Pavés.
Esta beatificación, fue un momento de alegría para toda la Iglesia. Destacando Asidonia-Jerez, ya que 3 de los mártires nacieron en localidades diocesanas como Ubrique y Algodonales. Cabe recordar, que en aquel momento cuando sucede este martirio, la Iglesia Asidonense no se había creado y pertenecían todos estos municipios a la Archidiócesis de Sevilla.
AQUÍ PARA VER LA INFORMACIÓN DE LOS BEATOS NACIDOS EN ALGODONALES :
Con motivo de la VII Jornada Mundial de los Pobres, que la Iglesia universal convoca y celebra el próximo domingo 19 de noviembre y a partir del último informe de la Fundación FOESSA de Cáritas “Ingresos y gastos: una ecuación que condiciona nuestra calidad de vida” la HOAC de Jaén difundirá esta reflexión en las parroquias donde participan los militantes de la entidad cristiana, para más adelante organizar un diálogo sobre las distintas realidades de pobreza que se perpetúan en una comunidad como la de Andalucía, “que sigue liderando la lista de comunidades con los barrios más desfavorecidos”.
En el mensaje del Papa Francisco titulado, “No apartes tu rostro del pobre (Tb 4, 7)” recuerda que “vivimos un momento histórico que no favorece la atención hacia los más pobres. La llamada al bienestar sube cada vez más de volumen, mientras las voces del que vive en la pobreza se silencian, tendiendo a descuidar todo aquello que no forma parte de los modelos de vida destinados sobre todo a las generaciones más jóvenes, que son las más frágiles frente al cambio cultural en curso. Lo que es desagradable y provoca sufrimiento se pone entre paréntesis…, la realidad virtual se apodera de la vida real…y los pobres se vuelven imágenes que pueden conmover por algunos instantes, pero cuando se encuentran en carne y hueso por la calle, entonces intervienen el fastidio y la marginación. La prisa, cotidiana compañera de la vida, impide detenerse, socorrer y hacerse cargo de los demás…; la vocación de todo cristiano es implicarse personalmente”. Debemos atender el grito, tantas veces silenciado, del empobrecimiento.
Según el informe de la Fundación FOESSA hay una asfixia a los hogares vulnerables. El coste de la alimentación y la vivienda está socavando la economía de los hogares, golpeando más duramente a las familias con menos ingresos. Muchas familias que ya se encontraban en situación de vulnerabilidad, especialmente las que dependen de un trabajo precario o de la percepción del ingreso mínimo, miran el futuro con angustia. Exactamente, el 8,1% de la población (3,8 millones de personas) que componen los hogares con pobreza material severa.
El elevado porcentaje de trabajadores pobres (11,7%), y la baja cobertura e intensidad protectora de los ingresos mínimos (solo lo perciben el 44% de la población en pobreza severa) impide que puedan hacer frente a la carestía de la vida.
La vivienda es otro factor de exclusión, el principal factor que desequilibra la economía de las familias. En la actualidad, hacen falta 7,7 años de renta bruta anual para acceder a una vivienda en propiedad, cuando en 1987 bastaba con 2,9 años. El alquiler tampoco está sirviendo para rebajar el esfuerzo financiero de las familias. La mita de la población que vive de alquiler pasa aprietos financieros: un 16% de la población dedica más del 60% de sus ingresos al pago del alquiler, lo que supone “un nivel extremo de estrés financiero”, mientras que cerca del 30% pasa “estrés moderado”, según datos de FOESSA, correspondientes al 2020.
Pero es que, además, en muchas ocasiones, las familias con aprietos económicos no pueden afrontar con garantías los suministros y gastos de mantenimiento. La Encuesta de Condiciones de Vida del INE (2022) refleja que el número de familias que no pudieron mantener su vivienda a una temperatura adecuada aumentó un 189% con respecto a 2008, lo que guarda una relación estrecha con el hecho de que el precio de la electricidad aumentó en un 82% y el de los combustibles líquidos para el suministro de calefacciones en un 180%.
Igualmente, aparecen estrategias preocupantes para la calidad de vida de las familias, como puede ser el subarriendo de habitaciones, el uso de viviendas inseguras e inadecuadas. En apenas cinco años, el porcentaje de familias que alquilan habitaciones ha llegado al 6,6% en 2022 (más de 1,2 millones de hogares), mientras que las familias en viviendas inseguras (pisos compartidos, cedidos sin contrato o en situación de desahucio) ya forman el 23,2% (4,2 millones de hogares) y en viviendas inadecuadas (no cumplen las condiciones mínimas) ha aumentado del 25% de 2017 al 30% en 2021 (5,6 millones de familias).
Por todo ello el informe demanda la planificación y coordinación de las políticas de empleo orientadas prioritariamente a los colectivos con un acceso más complicado al mercado laboral, teniéndose en cuenta “la situación personal y familiar de la persona trabajadora, facilitando la conciliación; un acceso a la formación que no sea exclusivamente online y programas formativos acompañados de acciones socio educativas”, demandándose mayor esfuerzo para reducir la precariedad laboral, atendiendo de modo directo la duración de los contratos y la parcialidad en las jornadas, para permitir que más personas accedan a empleos a tiempo completo con todos los beneficios que ello conlleva, sin olvidarse de que “también se deben mejorar los ingresos, garantizando que estos sean justos y reflejen adecuadamente su contribución a la sociedad».
Además, se fija particularmente en la situación de las trabajadoras del hogar, para quienes reclama avances legislativos orientados a lograr “la equiparación plena de derechos laborales” y acceso a las prestaciones de la Seguridad Social.
Propone “acciones concretas y efectivas de intervención para garantizar el acceso a una vivienda digna y adecuada”, siendo “decisivo ampliar el número de viviendas sociales en alquiler, lo que brindaría a las familias una opción accesible y segura para obtener viviendas de calidad a precios asequibles”, al tiempo que apuesta por “incrementar el número de viviendas de emergencia”.
Por último, la Fundación de Cáritas reclama “un sistema de garantía de ingresos mínimos con cobertura suficiente, alcanzando al conjunto de la población en situación de pobreza severa, incluidas las personas en situación administrativa irregular”. En paralelo, insiste en la necesidad de simplificar la normativa o agilizar los trámites para que las prestaciones se asignen “automáticamente” y que la cuantías respondan a la situación real de los precios y la composición familiar. Además, pide un compromiso para lograr “la complementariedad entre las prestaciones brindadas por cada uno de los niveles de la Administración pública”.
En esta Jornada Mundial de los Pobres, la HOAC de Jaén reclama una política de fraternidad al servicio del verdadero bien común para atender las situaciones de pobreza que pasa, como propone el informe FOESSA, por políticas decididas en materia de vivienda, empleo y protección social, reclamando vivienda pública, trabajo digno y protección suficiente.