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Domingo III del Tiempo ordinario. Ciclo B. 21 de enero de 2024

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Domingo III del Tiempo ordinario. Ciclo B. 21 de enero de 2024

Han ocurrido muchas cosas al mismo tiempo en la persona de Jesús: su bautismo en el río Jordán y su retiro en el desierto. Ambos hechos han ido provocando un cambio en su vida y lo han ido llevando a tomar una determinación que se ve apresurada e influenciada con la noticia de la detención y arresto de Juan el Bautista.

 

Este momento crítico en vez de acobardar a Jesús, se convierte en un fuerte acicate que le hace tomar el relevo e iniciar esa nueva etapa de su vida que consistirá en darse a conocer al mismo tiempo que anunciar el Reino de Dios.

Desde el inicio de su misión, teniendo como ejemplo a Juan, Jesús va a entender lo arriesgado que va a suponer su tarea encomendada por el Padre, ya que a partir de ahora va a vivir las tensiones que su mensaje y actuaciones van a provocar a nivel religioso, político y social, hasta poner en riesgo su propia vida.

El evangelista nos sitúa a Jesús en un escenario, Galilea, que es muy distinto del escenario en donde Juan el Bautista ha realizado su misión profética, Judea, centro religioso y político. Esto viene a marcar la diferencia entre ambos personajes y va a dejar claro que Jesús no es una continuidad de Juan sino el inicio de algo nuevo.

Jesús va a desarrollar su ministerio de mensajero del Reino de Dios en la región de Galilea, tierra de creyentes poco ortodoxos que se mezclan con paganos, lugar de marginación e inferior a Judea. Y es aquí donde Jesús desde el principio nos muestra su preferencia por los alejados y los que viven en las periferias de la sociedad, los más pequeños y débiles.

Marcos nos presenta a Jesús como el Maestro de un grupo de discípulos que él ha elegido y a los que ha invitado a seguirle. Se trata de un grupo de pescadores, gente inculta y que prometen poco por no ser los mejores en ninguno de los sentidos. Pero ellos, seducidos por el Señor, dejan sus pertenencias, sus trabajos, sus familias, su mundo… para unirse a quien será para ellos ese tesoro soñado por descubrir día a día: el Hijo de Dios.

Emilio J. Fernández, sacerdote

https://elpozodedios.blogspot.com/

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Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Día 4

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Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Día 4

Que nunca pasemos de largo de los necesitados

Vio al herido, pero pasó de largo” (Lc 10,31)

Reflexión día 4: Domingo, 21 de enero

 

El sacerdote y el levita que pasan de largo pueden haber tenido buenas razones religiosas para no ayudar: necesitaban estar preparados para realizar ciertos rituales religiosos y podrían haberse arriesgado a la contaminación ritual si el hombre hubiera estado muerto. Sin embargo, en muchas ocasiones, Jesús critica el liderazgo religioso por poner las reglas de la religión por delante de la obligación de hacer siempre el bien.

El comienzo del texto de la Semana de Oración nos dice cómo el maestro de la ley quiso justificarse. El sacerdote y el levita en la parábola se habrían sentido justificados en lo que habían hecho. Como cristianos, ¿estamos dispuestos a ir más allá de lo convencional? A veces, nuestra miopía eclesial, culturalmente condicionada, puede impedirnos ver lo que se nos revela en la vida y en el testimonio de tantas hermanas y hermanos de otras tradiciones. Cuando abrimos nuestros ojos para reconocer el amor de Dios revelado en nuestros hermanos cristianos, nos acercamos más a ellos y nos sentimos atraídos a una unión más profunda con ellos.

Esta parábola de Jesús no solo nos desafía a hacer el bien, sino también a ampliar nuestra visión. No solo aprendemos lo bueno y santo de aquellos que comparten nuestra cosmovisión confesional o religiosa, sino también de aquellos que son diferentes a nosotros. El buen samaritano es muchas veces quien menos esperamos.

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Apertura del año jubilar del convento de las carmelitas descalzas de Ronda

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El sacerdote rondeño Salvador Aguilera ha presidido este domingo, 21 de enero, la apertura del año jubilar concedido por la Santa Sede a las carmelitas descalzas del convento del Corazón Eucarístico de Jesús en Ronda con motivo del centenario de la comunidad.

La celebración ha comenzado a las 12.00 horas en el atrio de la iglesia, cuya puerta se ha decorado especialmente, en un emotivo acto en el que han participado, de forma extraordinaria, religiosas de todas las congregaciones de vida activa y contemplativa de la ciudad de Ronda. Estas últimas habían recibido un permiso especial de parte del Sr. Obispo para abandonar momentáneamente sus clausuras y poder acudir así a este evento histórico. Así pues, además de las propias carmelitas descalzas, han asistido hermanas de las comunidades contemplativas de clarisas y franciscanas descalzas, así como de las de vida activa esclavas del Divino Corazón, madres de desamparados y San José de la Montaña, hermanitas de los pobres y hermanas de la cruz.

En este acto se ha contado con la presencia de representantes del Ayuntamiento, de la Policía Nacional, de la Guardia Civil, de la Agrupación de Hermandades y de las distintas cofradías de Ronda, así como de hermandades de otros lugares de la diócesis como Alhaurín de la Torre, Archidona o Arriate; y de fuera de ella como la Hermandad de la Paz de Córdoba. También han asistido responsables de la Fundación Asprodisis de Ronda. 

Apertura del Año Jubilar por el centenario de las carmelitas descalzas de Ronda
Apertura del Año Jubilar por el centenario de las carmelitas descalzas de Ronda

Tras una monición en la que se ha pedido por que «las personas que entren en el convento en este año jubilar alcancen la misericordia de Dios a través de la penitencia, la Eucaristía y la oración por el Sumo Pontífice» (requisitos para ganar el jubileo); y la lectura por parte de un diácono del decreto de concesión del año jubilar; el presidente ha recibido de manos de la priora de la comunidad anfitriona la reliquia con la mano de Santa Teresa que custodia y ha iniciado la procesión de entrada. En la ceremonia ha participado la Schola Cantorum San Eugenio de Toledo que ha interpretado, entre otros cantos de la Misa, diversas piezas inspiradas en los escritos de Santa Teresa. 

A ambos lados del altar se habían dispuestos sendas imágenes de San Manuel González, obispo de Málaga bajo cuyo episcopado se fundó el convento, y del beato Tiburcio Arnaiz, que dirigió la fundación.

Apertura del Año Jubilar por el centenario de las carmelitas descalzas de Ronda
Apertura del Año Jubilar por el centenario de las carmelitas descalzas de Ronda

Durante la homilía, Salvador Aguilera, que actualmente trabaja como oficial en la Santa Sede, aludió a la importancia del templo jubilar deseando «que quien entre por esta puerta en el templo de Dios, también Dios entre en el templo de su alma». Asimismo, agradeció a Dios la historia centenaria del convento, exclamando: «¡Cuántas gracias a dado Dios a Ronda a través de este Carmelo!».

La apertura del año jubilar se llevó a cabo en el contexto de la novena a la patrona de Ronda, la Virgen de la Paz, en el día en que se cumplieron 48 años del regreso de la mano de Santa Teresa a Ronda. A partir de ahora y hasta el próximo 23 de noviembre, todos los fieles que visiten dicho templo jubilar, con las condiciones requeridas por la Iglesia Católica, es decir, recibir el sacramento de la confesión, rezar por las intenciones del Sumo Pontífice y recibir la Eucaristía, al visitar ese templo jubilar, lucrarán Indulgencia plenaria. 

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Comunicado de la Archidiócesis de Sevilla

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Ante las imágenes que el programa ‘Cuatro al día’ (Cuatro) mostró en la tarde del jueves 18 de enero de 2024 sobre presuntos hechos ocurridos en la Casa Sacerdotal, la Archidiócesis de Sevilla comunica:

  1. La Casa Sacerdotal tiene como finalidad primordial acoger y dotar de residencia estable y habitual a los sacerdotes diocesanos de la Archidiócesis de Sevilla, fundamentalmente los mayores o los que tienen necesidades de cuidados intensivos o especiales. Como todos los centros de la Archidiócesis, cumple la normativa exigida.
  2. Las impactantes imágenes y testimonios aparecidos en el programa ‘Cuatro al día’ (Cuatro) están fuera de contexto y están siendo objeto de investigación.
  3. La Casa Sacerdotal abrió sus puertas al programa ‘Cuatro al día’ (Cuatro) para que los redactores conocieran sus instalaciones y entrevistaran a su director, a los trabajadores y especialmente a todos sus residentes. Todos ellos rechazaron las acusaciones de maltrato y manifestaron su deseo de intervenir en el programa.
  4. Lamentamos, que habiéndose abierto las puertas de la Casa Sacerdotal al programa ‘Cuatro al día’ (Cuatro) para dar a conocer el testimonio de residentes, equipo directivo y trabajadores, desde el plató del programa y desde su web se acusara a la Casa Sacerdotal de ser “la casa sacerdotal de los horrores”. Esta afirmación es injusta para todos los que allí residen, trabajan y conviven. Por eso se solicitó, durante la conexión en directo del programa, la retirada de ese desafortunado titular.
  5. En la Casa Sacerdotal residen sacerdotes, muchos de ellos jubilados, ancianos y familiares de los mismos, que forman juntos una familia. Los trabajadores cumplen con la legalidad vigente y están comprometidos con una rigurosa tarea asistencial. Los residentes viven en familia haciendo de la Casa Sacerdotal su propio hogar.
  6. La Casa sacerdotal goza del afecto y cuidado de toda la Archidiócesis de Sevilla, especialmente de su arzobispo y de todos cuantos han visto cómo desde su creación se ha convertido en referente en la atención a los sacerdotes, enfermos y sus familiares. Reiteramos nuestro apoyo incondicional al director y a todo el equipo humano que la atiende.
  7. La Archidiócesis se reserva cualquier acción legal en defensa de la reputación de los residentes y trabajadores de la Casa Sacerdotal.

Homilía exequial en el funeral de D. Antonio Rodríguez Carmona

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LECTURAS: 2Cor 4,14 – 5,1; Salmo 18; Lc 24, 13-35

Querida familia de D. Antonio: hermana, cuñado y sobrinos. Sr. Vicario general, Sr. Deán y Cabildo de nuestra Catedral, hermanos sacerdotes y diáconos, un saludo especial a los que habéis venido de Guadix, Málaga y Granada, religiosas y religiosos, profesoras de la Facultad de Teología de Granada, padres claretianos (en cuya residencia ha vivido los últimos días), Asociación de Antiguos Alumnos del Seminario, alumnos de D. Antonio, residentes y personal de nuestra casa sacerdotal de san Juan de Ávila, hermanas y hermanos todos.

Acabamos de escuchar a San Pablo en la segunda carta a los corintios: “No nos fijamos en lo que se ve, sino en lo profundo, porque lo que se ve es transitorio y lo que no se ve es eterno”. 2 Cor 4,18

Ante el cuerpo de nuestro querido D. Antonio, desde el cariño de tanta gente, un saludo del Arzobispo de Granada y del obispo de Guadix, que quieren, de alguna manera agradecida, estar presente entre nosotros, así como tantos sacerdotes y antiguos alumnos que han formado parte de la vida y la tarea de D. Antonio, algunos han llamado desde otras diócesis.

Fue en Granada el 12 de julio de 1933, donde nació y fue bautizado D. Antonio.  Sus padres, José y Concepción, lo educaron en la fe. Aunque un tiempo de su infancia vivió un pueblo de Sevilla, cada verano visitaba a su tío sacerdote Don Cecilio, entonces Párroco de Dalías, y sin perder su conexión con nuestra diócesis realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Conciliar de Almería, siendo ordenado Diácono el 21 de diciembre de 1957 por Mons. Alfonso Ródenas. Fue enviado a Roma, como alumno del Colegio Español de San José, en cuya Capilla fue ordenado Presbítero el 19 de marzo de 1958 por el Obispo Mons. Samoré.

Años más tarde completaría sus estudios: Doctor en Teología por la Facultad de Teología de Granada, Licenciado en Sagrada Escritura por el Pontificio Instituto Bíblico de Roma y Doctor en Filología Bíblica Trilingüe, por la Universidad Complutense.

Aunque en Granada residió muchos años, nunca perdió su vinculación con su diócesis de Almería. Desde 1960 ha sido ininterrumpidamente profesor de nuestro Seminario Diocesano, y Rector de los Seminarios Mayor y Menor. Así, sucedió al Padre Méndez en el rectorado del Seminario Menor de Almería de 1961 a 1969, y después sucedió a D. Isidoro Requena en el rectorado del Seminario Mayor, cuya comunidad residía entonces en Granada, de 1973 a 1983. Canónigo Lectoral del Cabildo Catedral de Almería desde 1980 hasta 2004, que pasó a emérito por edad. En 1988 fue designado Consultor de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española.

Maestro, escritor, conferenciante, asiduo en las distintas Jornadas, Cursos, Talleres y Encuentros, ya fuesen formativos, pastorales o de espiritualidad. Seguidor de la espiritualidad de san Carlos de Foucauld, puso con humildad su sabiduría al servicio de la Palabra de Dios, buscando siempre que todos se alimentaran de ella. “Tú, Señor, salvas a la gente humilde y haces bajar los ojos a los orgullosos”, como hemos cantado en el salmo 18,27.

Estos últimos años volvió para quedarse en nuestra Casa Sacerdotal. Tan solo en unos pocos meses la enfermedad lo dejó impedido y regresó a Granada, para estar más cerca de su familia, hasta que el día 17 de enero de 2024 ha sido llamado a la presencia del Señor, tras cumplir 90 años de vida y 65 de ministerio sacerdotal, llegando a la meta quien como el salmista exclamaba: “Tu Palabra, Señor, es luz para mis pasos. Ya he sufrido bastante; dame de nuevo la vida tal como lo prometiste”. 119, 105-107

¿Cuántas veces ha aparecido la “Palabra de Dios” en este obituario de D. Antonio?

“Lo que se ve es transitorio, y lo que no se ve es eterno”.

Los discípulos de Emaús del Evangelio que hemos proclamado estaban cegados y decepcionados por lo que habían visto, la muerte del maestro. Pero Jesús, que seguía siendo el Buen Pastor, salió a la búsqueda de las ovejas perdidas. Como en todas las apariciones del Resucitado, que nos narran los Evangelios, releedlas de vez en cuando, sobre todo para afianzar nuestra esperanza en la Resurrección. En tan solo 19 meses, desde el 28 de junio de 2022 hasta hoy, he celebrado los funerales de 8 de nuestros sacerdotes. Y ante esta realidad resuena la Palabra de Dios: “¡Qué torpes y necios sois para comprender lo que dijeron los profetas! … Y se puso a explicarles todo lo que las Escrituras hablaban de él…” Lc 24, 25-27

He elegido este texto del Evangelio, pues fundamentalmente, D. Antonio, ha dedicado toda su vida a explicar las Escrituras, como Jesús en el camino de Emaús. En la Facultad de Teología de Cartuja fue profesor de Nuevo Testamento desde 1980 y Vicerrector académico en dos etapas de 1988 a 1993 y de 2000 a 2003. Miembro de la Asociación Bíblica Española, ha plasmado su paso en numerosas publicaciones, algunas editadas por la Comisión Episcopal para el Clero de la Conferencia Episcopal Española, para la formación de los sacerdotes. Y es que don Antonio estuvo siempre preocupado por la formación del clero, la elaboración de una buena homilía y de que todo el pueblo de Dios conociera la Palabra de Dios, gracias a los esfuerzos del Concilio Vaticano II.

Este relato catequético de Emaús, bien puede ser también nuestro sendero de fe, del encuentro con el Señor. San Lucas nos enseña, en este camino de ida y vuelta, a comprender nuestra vida en el seguimiento del Señor. Y los elementos que va desgranando son esenciales y no pueden faltar a la hora de cualquier tipo de discernimiento espiritual.  Dejemos acompañar y empapar nuestra vida por la explicación de las Escrituras, entremos a esa cena de intimidad que es la Eucaristía, volvamos –aunque sea de noche- por encima de todos los miedos, a la Iglesia reunida con María, en torno a Pedro, con los apóstoles y las mujeres seguidoras del Señor.  Y luego, pero solo, después de este proceso, “id por todo el mundo y predicar el Evangelio…” Mt 18,19

D. Antonio ya ha recorrido el camino, ya ha llegado a la meta. El día de Santo Tomás de Aquino, va a hacer dos años, después de una larga charla, de corazón a corazón, hablando de su vida y de la Biblia, D. Antonio, me regaló y dedicó, el que era entonces su último libro, “Les hablaba en parábolas”, donde dice: “Dios nos ha dado su Palabra que es creadora de vida nueva y es luz que ilumina el camino que nos lleva a Él por medio de Jesús. Es Palabra que debemos acoger con agradecimiento para crecer en la vida nueva de Hijos de Dios”.

Querido D. Antonio, “¿No es cierto que ardía nuestro corazón mientras nos hablaba y nos explicaba las escrituras por el camino?” Lc 24,32 Descanse en paz.

+ Antonio Gómez Cantero

 

Reunión de nuestros obispos con el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

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Tras el encuentro mantenido con el papa Francisco el lunes 15 de enero, los obispos de Canarias tuvieron la oportunidad de reunirse con el obispo Anthony Ekpo, subsecretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano, y otros miembros del Dicasterio.

Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral tiene la tarea de promover la persona humana y su dignidad dada por Dios, los derechos humanos, la salud, la justicia y la paz. Se interesa principalmente por cuestiones relacionadas con la economía y el trabajo, el cuidado de la creación y de la tierra como “casa común”, las migraciones y las emergencias humanitarias.

Profundiza y difunde la doctrina social de la Iglesia sobre el desarrollo humano integral y reconoce e interpreta a la luz del Evangelio las necesidades y preocupaciones del género humano de su tiempo y del futuro.

Apoya a las Iglesias particulares, a las conferencias episcopales, a sus uniones regionales y continentales y a las estructuras jerárquicas orientales en el campo de la promoción humana integral, reconociendo su contribución.

Se vale de la contribución de expertos pertenecientes a institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica y de organizaciones para el desarrollo y la intervención humanitaria. Colabora con los representantes de la sociedad civil y organismos internacionales, respetando las competencias de la Secretaría de Estado.

Palabra de Vida de la 3º semana de enero de 2023

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El 30 de septiembre del año 2019, anticipándose a la conmemoración en el año siguiente del décimo sexto centenario de la muerte de San Jerónimo, el Papa Francisco instituyó el Domingo de la Palabra de Dios, fijando su celebración anual el tercer domingo del tiempo ordinario. El 21 de enero somos invitados con toda la Iglesia Católica a la celebración de esta Jornada que este año tiene como lema la afirmación de Jesús transmitida por el evangelista san Juan: Permaneced en mi Palabra (Jn 8, 31). El objetivo del Domingo de la Palabra de Dios, tal como fue establecido por el Papa, es celebrar, reflexionar y divulgar la Palabra de Dios. Al celebrar la Jornada el primer día de la semana, somos especialmente invitados a alcanzar ese objetivo en la celebración de la Misa dominical, donde Cristo mismo sale a nuestro encuentro en su Palabra, proclamada viva en la Liturgia, y en la Comunión eucarística. Percibir que en la celebración litúrgica es el Señor mismo quien dirige su palabra a cada uno, comunicándole aquello que en cada momento está necesitando escuchar, es fundamental para avanzar en la vida cristiana.

Además, el Domingo de la Palabra de Dios tiene lugar en el marco más amplio de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que se desarrolla del día 18 al 25 de enero. El texto bíblico que inspira este año la semana en la que los cristianos de todas las confesiones unimos nuestras voces para pedir la unidad de todos los seguidores de Cristo en la única Iglesia que Él fundó está tomado del evangelio de san Lucas, en el pasaje en el que un maestro de la ley, que preguntó a Jesús para ponerlo a prueba, qué tenía que hacer para alcanzar la vida eterna, recibió como respuesta una pregunta de Jesús sobre lo que está escrito en la ley. El maestro respondió demostrando conocer la Escritura y dijo: Amarás al Señor tu Dios… y al prójimo como a ti mismo (Lc 10, 27). Jesús entonces añadió: Haz esto y tendrás la vida. La elección de este pasaje nos deja una enseñanza fundamental para progresar en el camino de la unidad: de nada nos sirve conocer las Escrituras, que contienen la Palabra de Dios, si no la ponemos en práctica. Para que todos los cristianos nos unamos en la única Iglesia de Cristo es imprescindible la escucha atenta de la Palabra de Dios y su cumplimiento.

Pues bien, en las lecturas que se proclaman en la celebración de la Santa Misa del 21 de enero, Domingo de la Palabra de Dios, tenemos enseñanzas de vida que nos permitirán fortalecer el amor a Dios y al prójimo, y ver frutos de unidad. En la primera, el relato de la predicación de Jonás y la conversión de los ninivitas nos muestra la necesidad de no echar en saco roto las oportunidades que nos da el Señor de volver a Él y abandonar la vida de pecado. La Palabra de Dios tiene fuerza para lograr el cambio de vida que tanto nos cuesta alcanzar. En la segunda lectura, san Pablo nos advierte de la premura del tiempo presente: la figura de este mundo se acaba, no podemos dejar para mañana la conversión de hoy. Hemos de estar vigilantes, sabiendo que aquí estamos de paso y que hemos sido creados para mucho más. En el evangelio, Jesucristo mismo anuncia que el plazo se ha cumplido; no debemos buscar otro salvador fuera de Él. Porque sólo en Él está la salvación, la vida se juega en la respuesta que damos a la llamada de Cristo. Ojalá se cumpla siempre en nosotros lo que vemos realizado en los apóstoles llamados por el Señor: dejándolo todo, le siguieron.

 

+ José Rico Pavés

Obispo de Asidonia-Jerez

Oración por la Unidad de los Cristianos

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La Iglesia celebra la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos del 18 al 25 de enero de este año 2024 con el lema «Amarás al Señor, tu Dios… y a tu prójimo como a ti mismo» (cf. Lc 10,27). Los cristianos de Burkina Faso han propuesto como tema de reflexión la parábola del buen samaritano, en la que Jesús explica en qué consiste amar al prójimo. San Agustín y otros Padres de la Iglesia interpretaron esta parábola en sentido cristológico: El camino de Jerusalén a Jericó aparece como imagen de la historia universal, el hombre que yace medio muerto al borde del camino es imagen de la humanidad, herida por el pecado, y Nuestro Señor Jesucristo es el Buen Samaritano.

La constitución pastoral Gaudium et spes del Concilio Vaticano II, nos recuerda en el número 22 que “en realidad, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado. El que es imagen de Dios invisible (Col 1,15) es también el hombre perfecto, que ha devuelto a la descendencia de Adán la semejanza divina, deformada por el primer pecado. En él, la naturaleza humana asumida, no absorbida, ha sido elevada también en nosotros a dignidad sin igual. El Hijo de Dios con su encarnación se ha unido, en cierto modo, con todo hombre. Trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María, se hizo verdaderamente uno de los nuestros, semejantes en todo a nosotros, excepto en el pecado”.

El corazón de nuestro mundo y el corazón de nuestros contemporáneos se hallan profundamente heridos. Como consecuencia de las divisiones entre las personas, entre diferentes colectivos dentro de la sociedad, o entre las naciones. Las causas de estas divisiones son variadas, desde los antagonismos ideológicos o políticos a la contraposición de intereses económicos, pasando por cuestiones socio-religiosas. A la luz de la revelación y de la fe, la raíz profunda de todas las heridas es el pecado, que separa de Dios, de uno mismo y del hermano. Las consecuencias de esta división profunda se manifiestan en todos los niveles, ya sea en la relación entre naciones, entre ámbitos de la sociedad o entre personas.

El Buen Samaritano se compadeció, curó las heridas y subió a aquel malherido en su propia cabalgadura. Comparte lo suyo hasta el punto de ceder su medio de transporte y llevar al malherido hasta la posada próxima. Los Padres de la Iglesia han interpretado tradicionalmente esta parábola viendo en la posada una imagen de la Iglesia. El papa Francisco ha señalado en varias ocasiones que nuestra sociedad se encuentra en una situación de crisis grave, y ha utilizado la imagen de un hospital de campaña después de una batalla: “Veo con claridad que lo que hoy la Iglesia necesita más es la capacidad de curar heridas y dar calor al corazón de los fieles, cercanía, proximidad. Veo la Iglesia como un hospital de campaña tras una batalla. ¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas. Ya hablaremos luego del resto. Curar heridas, curar heridas… Y hay que comenzar por lo más elemental”. Así lo expresó en una entrevista concedida al P. Antonio Spadaro, director de la revista Civiltà Cattolica.

La Iglesia ha de ser una casa siempre abierta; ha de ser una familia que privilegia a los caídos al borde del camino; ha de ser una comunidad atenta, en salida, llena de dinamismo misionero. Oremos con intensidad durante esta semana, para que nuestra Iglesia, y cada una de nuestras comunidades, sea de verdad casa de acogida, hospital que sana, posada que recibe a todos, una auténtica casa y escuela de comunión.

+José Ángel Saiz Meneses

Arzobispo de Sevilla

COPE ESPEJO ALMERÍA: Celebramos el 350 cumpleaños de la parroquia de San Sebastián

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El Arzobispo bendecirá hoy un nuevo oratorio en la parroquia de San Sebastián

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El Arzobispo bendecirá hoy un nuevo oratorio en la parroquia de San Sebastián

La Parroquia de San Sebastián de Sevilla celebra hoy sábado, 20 de enero la fiesta de su titular San Sebastián.

El Arzobispo de Sevilla Monseñor José Ángel Saiz Meneses presidirá a las 20.00h la  Santa Misa ofrecida por la Hermandad de la Paz, que tiene por titular al santo mártir.

Previamente, a las 19,45, Mons. Saiz bendecirá el  nuevo Oratorio dedicado a la Sagrada Familia que a partir de ahora estará a disposición de los feligreses como lugar de oración ante Jesús Sacramento.

Os invitamos a participar de tan gozosos acontecimientos.

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