Ismael Salas, seminarista de la diócesis de Málaga
Publicado: 14/03/2024: 56
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Qué te mueve
¿Qué movió a los jóvenes del Seminario Diocesano de Málaga a entrar en él? Aquí te lo cuenta Ismael Salas (19 años), natural de la parroquia de San Sebastián, en Alhaurín de la Torre, y seminarista del Curso Introductorio.
Encarni Llamas Fortes es madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo.
En la iglesia de San Felipe Neri, en Málaga, se encuentra la imagen del Cristo de los Afligidos que se salvó de los ataques de los años 30 en Málaga. Es una de las imágenes que el sacerdote Aaron Benzaquen, experto en Arte, presenta en la sección Entre Arte y Fe en esta Cuaresma. Aquí puedes escuchar el podcast.
Además de las tres prácticas penitenciales (oración, ayuno y limosna) que la Iglesia recomienda para afrontar la Cuaresma, hay que recordar que, este tiempo de preparación para la Pascua es propicio para acudir al sacramento de la reconciliación o de la penitencia.
Además de con estos dos nombres, el Catecismo de la Iglesia Católica se refiere a él también con las denominaciones de sacramento de la confesión, del perdón o de conversión. Y es que la conversión de nuestros corazones, nuestra vuelta a Dios después de haber ido tras otros dioses, es el principal propósito del tiempo cuaresmal: “Conviértete y cree en el Evangelio”, nos dijeron en la imposición de la Ceniza al inicio de estos 40 días.
Los confesionarios tienen ahora mayor afluencia y se multiplican las celebraciones comunitarias de la penitencia. Se trata de tener «la valentía de la conversión, de salir de la esclavitud del pecado» como ha pedido el Papa en su mensaje para la Cuaresma.
Con idéntica expresión de paz, de serenidad y de alegría, que ha mantenido durante toda su actividad pastoral durante más de 56 años, incluso cuando ya estaba visiblemente mermado por su dilatada enfermedad, ha fallecido el padre Jesús Guerrero Amores, un algecireño, un hombre bueno y un sacerdote bondadoso que ha ejercido su vocación sacerdotal como la perentoria llamada a la santidad y como el compromiso irrevocable de hacer partícipe de sus beneficios evangélicos a toda la sociedad.
Estaba firmemente convencido de que su misión como sacerdote consistía en compartir sus experiencias espirituales con personas de toda condición y, por eso, se esforzó hasta el final de su vida por hacer partícipes de sus profundas vivencias a los niños, a los jóvenes, a los adultos y a los ancianos de todas las condiciones. “El gozo que yo experimento –me repitió en varias de mis entrevistas- es un don concedido a toda la Iglesia y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad”. Por eso nunca se le ocurrió reservar sus enseñanzas a algunos escogidos. En estos momentos de dolor, resuenan en nuestra conciencia las palabras medidas con las que, ya balbuciente, nos revelaba su profunda creencia de que no puede definirse la vida sin la muerte. Según él, “vivir plenamente es un desvivirse”. Tan claras como sus palabras han sido esos prolongados e intensos silencios que nos han permitido escuchar el peculiar timbre de su más auténtica voz con la que nos ha descubierto el valor trascendente de la más luminosa fraternidad.
Para Jesús la espiritualidad cristiana consistía en vivir en plenitud y originariamente la fe: su oferta concreta de espiritualidad era contribuir para que los demás, insertos en el mundo de hoy, con sus contrastes, conflictos y desafíos, vivieran lo que él experimentaba. El sacerdote es, me repetía, un cauce por el que discurre la fe, la esperanza, el amor y la alegría a todos los que, en su vida ministerial él sirve.
El padre Jesús Guerrero entendida y vivía la oración como la capacidad, la sensibilidad pare encontrar a Dios, para captar su lenguaje, para sentir su presencia y para quehacer amoroso en la vida cotidiana. Se trata, por lo tanto, -según él explicaba- de una experiencia llamada a desbordar lo conceptual o teórico sobre Dios y de dotar a la fe de fuerza vital capaz de confiarse a la ‘locura’ de la apuesta por los pobres y por débiles: por todo lo que el mundo actual desprecia. Que descanse en paz.
El sábado 6 de abril la Delegación de Juventud organiza un encuentro Life Teen. Tendrá lugar en el Centro de Magisterio La Inmaculada de 10 h a 19 horas y contará con la participación de Jordi Massegú, responsable de Life Teen en España.
El precio de la inscripción es de 10 euros sin comida incluida, con la posibilidad de que los participantes puedan almorzar juntos con lo que cada uno lleve.
Para realizar la inscripción es necesario rellenar un formulario a través de este enlace. El ingreso de la cantidad mencionada debe hacerse al siguiente número de cuenta: IBAN ES31 2100 8986 9102 0002 2659. Una vez realizado el pago se debe enviar el justificante de pago al correo: delegacion@pastoraljuvenilgranada.es
La Delegación de Pastoral Juvenil se pondrá en contacto con todos los inscritos y resolverá cualquier duda a través del correo electrónico proporcionado.
LIFE TEEN
Es un método de pastoral juvenil que pretende acercar a Cristo a los jóvenes a través de catequesis dinámicas y el encuentro personal con Jesús a través de la Eucaristía. En Life Teen se preparan materiales de formación para catequistas para organizar catequesis atractivas y participativas y así llegar a los jóvenes y mostrarles el camino de encuentro con Jesús.
¡Qué ansiosos esperábamos el día 9 de marzo el grupo de catequistas de la Parroquia de la Asunción de Villargordo! Pues junto con nuestro párroco y Delegado episcopal de Infancia, D. Antonio Blanca, hemos preparado este encuentro tan especial dirigido a los niños y niñas de nuestra Iglesia diocesana de Jaén. Desde el primer momento, desde la primera reunión teníamos claro que la “alegría” se debía respirar, sentir y vivir en el XIII Encuentro diocesano de Niños.
Llegó la mañana del día 9 y ni la lluvia, tan abundante y necesaria, impidió que nuestros corazones se iluminaran y desprendieran un extraordinario calor que recorría toda la Casa de la Iglesia. Jesús estaba allí presente, en las risas de los niños/as, en el cariño de las catequistas, en los sacerdotes, en nuestro Obispo, Don Sebastián. En cada detalle, se vislumbraba la presencia de Dios.
Entre canciones, bailes, oración, talleres…las catequistas le pedíamos al Espíritu Santo que nos ayudase para que de nuestro corazón brotasen palabras y gestos adecuados para poder transmitir todo lo que queremos compartir desde la fe a los más pequeños.
La Eucaristía presidida por Don Sebastián nos animaba a todos los presentes, especialmente a los niños y monaguillos, por medio de sus palabras a tener en nuestra vida las mismas actitudes que Jesús, nuestro Maestro y Señor, empezando por encarnar la humildad y sencillez del samaritano.
En el momento de las ofrendas se presentaron el trabajo realizado durante la mañana en los talleres. La siembra de la alegría dio como frutos unas hermosas flores en cuyos pétalos aparecían reflejados los compromisos y oraciones de nuestros niños.
Un hermoso día de convivencia y encuentro entre los más pequeños de nuestras comunidades parroquiales. Gracias a las más de veinte parroquias que han participado en el encuentro de niños, gracias a sus párrocos y catequistas por considerar estos encuentros una buena oportunidad para sembrar la alegría de Cristo en los corazones de los más pequeños, y por supuesto, gracias a los más de 350 niños/as y monaguillos/as que hicieron posible esta gran fiesta con Jesús.
Tuvo lugar en el Aula García Polavieja de la Universidad Pontificia de Comillas la tarde del martes, 12 de marzo
El Director del Secretariado Diocesano para las Causas de los Santos, Miguel Varona, participó el martes, 12 de marzo, en el “Foro de diálogo y estudio sobre el perdón y la reconciliación” organizado por la Oficina para las Causas de los Santos y el Instituto de espiritualidad de la Universidad Pontificia de Comillas. Varona expuso la ponencia “Testigos de Cristo: la victoria del amor, 127 mártires de Córdoba”.
Los 127 mártires de la persecución religiosa en España fueron beatificados el 16 de octubre en la Santa Iglesia Catedral de Córdoba presidida por el Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos y delegado pontificio para la Beatificación de esos mártires del siglo XX. Con la beatificación de estos 127 mártires pasan ya de 2.000 los mártires en España del siglo XX cuyos nombres quedan inscritos en el Martirologio romano.
En el Foro se abordó la persecución contra los católicos españoles en la II República y la Guerra Civil y participaron monseñorJuan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid, Lourdes Grosso, Directora de la Oficina para las Causas de los Santos de la Conferencia Episcopal Española, el director general de Publicaciones de la CEE, Manuel Fanjul, que presentó el libro “609 mártires del siglo XX en España. Quienes son y de dónde vienen”, que recuerda el rostro y la historia de esos mártires que tuvieron que elegir entre la muerte y su fidelidad a Dios y a la Iglesia, y Sor María Ángeles Infante, HC, vicepostuladora, ha habló sobre “El mayor testimonio de amor, 60 mártires de la Familia Vicenciana”.
La Diócesis de Almería da gracias a Dios por el regalo de nuestro Obispo D. Antonio Gómez Cantero, que hace tres años inició su ministerio episcopal entre nosotros entonces como Obispo coadjutor: pedimos que el Espíritu Santo lo siga iluminando para guiarnos en la fe caminando juntos laicos, religiosos y sacerdotes de modo sinodal en esta Iglesia de Almería y ayudarnos a crecer en la comunión y en la pasión por anunciar al Señor Jesús y la Buena Noticia del Evangelio!
También oramos con la misma petición por el Santo Padre el Papa Francisco, que hace once años fue elegido como Sucesor de Pedro: que sus enseñanzas y su testimonio, guiados por el mismo Espíritu nos sigan confirmando en la fe e iluminando este mundo con el amor y la misericordia de Dios.
Teniendo presente la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en la Línea de la Concepción y celebrándose el Jubileo por los 350 años de las Apariciones de Paray-le-Monial, el obispo diocesano ha decretado declarar «Santuario Diocesano» la Iglesia Parroquial del Sagrado Corazón de Jesús, en la ciudad de La Línea de la Concepción.
En el siglo XVII Cristo mostraba su Corazón a la Hna. Margarita María, religiosa de la orden de la Visitación, en Paray-le-Monial (Borgoña), declarando su amor apasionado por todos los hombres lamentándose de que su amor no fuera amado, pidiendo en reparación una fiesta para honrar su divino Corazón. Estas apariciones tuvieron su continuación en Valladolid, donde el Beato Bernardo de Hoyos recibía la Gran Promesa en 1733.
El 28 de septiembre de 1944 se erige en La Línea de la Concepción una Parroquia con esta advocación, cuya devoción tiene sus cimientos en la ferviente predicación del Beato Tiburcio Arnaiz. Desde entonces la devoción al Sagrado Corazón de Jesús se ha propagado entre la feligresía de la parroquia y de toda localidad, en especial en la celebración de los primeros viernes de mes y la novena de la fiesta, y con la creación de una Asociación del Sagrado Corazón. Gracias a esta creciente devoción, en 2019 se renovó la consagración de la ciudad al Sagrado Corazón.
Los Santuarios son un signo de la presencia activa, salvífica, del Señor en la historia y un refugio donde el pueblo de Dios, peregrino por los caminos del mundo hacia la Ciudad futura (cfr. Heb 13,14), restaura sus fuerzas para continuar la marcha. De este modo, los Santuarios cumplen una función pastoral muy clara, por cuanto actúan como lugares sagrados en los que se celebran los sacramentos, la Liturgia de las Horas y los sacramentales; es centro evangelizador, lugar de caridad, punto de referencia válido que define la cultura de un pueblo y medio para el compromiso ecuménico.