La Hermandad entregó el pasado 4 de febrero su máximo galardón a la Compañía de las Hermanas de la Cruz de Sevilla
La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Santaella ha entregado la medalla de oro de la Hermandad a la Compañía de las Hermanas de la Cruz en el convento de Sevilla. La Hermandad hizo entrega de su máximo galardón honorífico el pasado 4 de febrero en reconocimiento de la labor de la Compañía con los más necesitados, desde que Santa Ángela fundara la Comunidad en 1875.
Desde la Hermandad santaellana tratan de promover la fe en Jesucristo entre los vecinos de la localidad. La concesión de la medalla de oro es uno de los actos que realizan cada año y con la misma reconocen el mérito pastoral, solidario o cofrade a instituciones católicas. Las Hermanas de la Cruz han recibido este distintivo en un acto sencillo en su propio convento porque ellas no acuden a actos públicos. Por ello, un nutrido grupo de la Hermandad de Santaella se desplazó hasta Sevilla para hacerle entrega de la medalla de manera privada. Compartieron con las monjas la misa dominical en la capilla de Santa Ángela y disfrutaron de una visita guiada por una de las hermanas por las dependencias del convento.
La Santa Iglesia Catedral de la Merced de Huelva acogió este miércoles, día 14 de febrero, la Misa de Imposición de Cenizas, que marca el inicio de la Cuaresma, el tiempo litúrgico de preparación para la Pascua. El obispo de Huelva, monseñor Santiago Gómez Sierra, presidió la celebración, que contó con la asistencia de numerosos fieles que llenaron el templo.
Durante la homilía, el obispo recordó el sentido de la Cuaresma como un tiempo de “reconciliarnos con Dios”, y explicó el significado de la imposición de cenizas, que simboliza la fragilidad humana y la llamada a la conversión. Asimismo, invitó a los presentes a vivir este tiempo con intensidad espiritual, practicando el ayuno, la oración y la limosna.
Tras la homilía, el obispo impuso la ceniza a los sacerdotes concelebrantes y a los fieles que se acercaron al altar.
Ha llegado el día. Hoy comienza la Misión Diocesana que, a comienzos de curso, el obispo de Guadix anunció. Desde entonces se ha venido trabajando para ello. Comienza este jueves 15 de febrero, con la Misa de Envío, y se va a prolongar hasta el domingo 3 de marzo. Serán 15 días intensos, en los que un grupo muy numeroso de misioneros recorrerán todas y cada una de las parroquias.
La Misa de Envío de los misioneros será a las 6 de la tarde, del jueves 15 de febrero, en la Catedral. Están invitadas todas las parroquias, de manera especial, los coordinadores parroquiales de la Misión, que serán quienes recojan la Cruz de la Misión, que tendrán que llevar a sus parroquias. Estará presidida por el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, y será concelebrada por los sacerdotes de la diócesis.
También estarán en esta Misa todos los misioneros, unos 80, venidos de diferentes partes del mundo, para anunciar a Jesús en nuestra tierra y dar un impulso a la fe. Sobre todo, hay religiosas, de la Congragación Marta y María, que son las encargadas de dirigir y realizar la Misión Diocesana. Y junto a las religiosas, hay seglares, hombres y mujeres, que están vinculados a esta congregación y que colaboran con las religiosas en las misiones que hacen.
Acompañando al grupo, ha viajado hasta Guadix la fundadora de esta Congregación Marta y María, la madre Ángela Silva, que también participará activamente en la Misión Diocesana. Además, la madre Ángela participó en la Semana del Matrimonio que se celebra estos días en la diócesis accitana, con una charla-coloquio sobre la misión de la familia en nuestro tiempo. Tuvo lugar el martes 13, en la parroquia del Sagrario, de Guadix, y a la charla le siguió un coloquio sobre el tema.
La Misión lleva por lema “Caminando con María hacia Cristo” y es que la devoción a la Virgen, que se extiende por toda la diócesis al ser Patrona de la mayor parte de las parroquias, es la que ha motivado su convocatoria. En concreto, nació como una iniciativa en torno al Centenario de la Coronación de la Virgen de las Angustias, Patrona de Guadix, para el que el papa Francisco ha concedido un Año Jubilar.
Para motivar la Misión Diocesana se ha preparado un himno de la Misión, creado por Alex Baena, que se cantará ya de manera oficial en esta Misa de Envío. Los misioneros se lo saben y en muchas parroquias se está aprendiendo. También se han distribuido unas catequesis, que se han venido trabajando en las últimas semanas en las parroquias, y unos comics para llevar la Misión a los más pequeños.
A partir de mañana, 16 de febrero, los misioneros se distribuirán por las parroquias. Se han dividido en grupos y a cada parroquia irán unos 8 misioneros, entro los que habrá religiosas y seglares. Estos serán acogidos en casa particulares, por familias, y convivirán con el pueblo durante los días de Misión. Al final, todas las parroquias recibirán, durante unos días, a los misioneros, que visitarán las casas, celebrarán la Palabra, tendrán momentos de oración y hasta algún viacrucis por las calles de las parroquias.
Así será durante 16 días, para terminar el 3 de marzo con una gran celebración en la Catedral y un día de fiesta con todos los que asistan. Está previsto que cante ese día Unai Quirós y que haya mucha participación de todas las parroquias, para clausurar este tiempo de Misión que está llamado a ser un tiempo de gracia y de renovación.
Por lo pronto, todo comienza esta tarde, con la Misa de Envío de los misioneros, en la Catedral, a las 6 de la tarde. Estamos invitados.
Con su galardón “Guión de Plata” 2024, que se entregará el 26 de febrero, en un acto en la Basílica de la Virgen.
La Obra Social de la Hermandad Nuestra Señora de las Angustias, que atiende la manutención básica mensual de hasta 400 familias de diferentes orígenes y situaciones precarias, ha sido premiada con el “Guión de Plata” 2024, galardón que otorga Canal Sur Radio y Televisión de Granada.
El galardón, que se dio a conocer en la emisión del programa “El Llamador” de la radio pública andaluza, será entregado el 26 de febrero, a las 20:30 horas, “en un sencillo acto en la Basílica”. Dicha entrega se llevará a cabo dos días después de la vuelta al culto del conjunto escultórico de la Sagrada Imagen de la Virgen patronal con Cristo yacente en su regazo, que está en proceso de restauración desde el pasado mes de noviembre.
OBRA SOCIAL
La Obra Social de la Hermandad patronal atiende al mes hasta 400 familias en la prestación de alimentos básicos para familias en situaciones precarias. Esta asistencia, que se realiza sin ánimo de lucro y con el patronazgo de particulares y empresas, se presta fundamentalmente en forma de banco de alimentos y bajo los requisitos y prestaciones sociales que ofrecen las administraciones.
Junto a la Obra Social, la Hermandad también colabora con Cáritas parroquias y diocesana, así como prestando asistencia a otras acciones sociales de Hermandades y Cofradías y organizaciones solidarias granadinas.
Las parroquias de Mancha Real han celebrado las catequesis preparatorias al Sacramento del Matrimonio de 29 de enero al 13 de febrero. Organizadas por el Equipo de Pastoral Familiar interparroquial, dentro del acompañamiento, en el proceso de pastoral vocacional matrimonial, han participado diecisiete parejas de novios en distintas situaciones, algunos ya con hijos que, también, asistieron a la misa de clausura.
Los temas que se han tratado, en clave de primer anuncio, han partido de algo tan humano como la necesidad del diálogo, para continuar con el anuncio de Cristo (kerigma), los fundamentos de la fe cristiana, el proyecto de Dios en el matrimonio y la vida familiar, los sacramentos de la iniciación cristiana junto a los sacramentos del perdón y el matrimonio.
Cuatro celebraciones han jalonado estas dos semanas de catequesis: la bendición de los novios, la entrega de la Palabra de Dios, la penitencial y como fuente y culmen, la Eucaristía participada y servida por los propios novios.
Después de la Santa Misa compartimos una cena de fraternidad, como clausura de estas nuevas jornadas de preparación al matrimonio y la vida familiar.
El Equipo de Pastoral Familiar lo componen nueve matrimonios y los sacerdotes de Mancha Real, D. Mariano Cabeza Peralta, párroco, y D. Miguel Conejero Bachiller, Vicario parroquial.
En la semana del 5 al 11 de febrero, el equipo interparroquial de Manos Unidas Mancha Real ha organizado diferentes actos para presentar, concienciar y recaudar fondos para la campaña de este año: El efecto ser humano.
Durante la semana y en las catequesis de ambas parroquias, se proyectaron los vídeos de la campaña y se les explicaron a los niños los cuatro proyectos comprometidos por nuestra Diócesis. Al finalizar se compartía la merienda solidaria, con el pan y el aceite donado por la Fábrica local «Olivo Real» a la que agradecemos su contribución con las Parroquias.
El sábado, 10 de febrero, nos visitó la hermana Justina Banda, Misionera hija del Calvario. Participó en la Eucaristía de la parroquia de San Juan Evangelista y dio testimonio en la Cena del Hambre que se celebró en los salones parroquiales.
Al finalizar las eucaristías de las parroquias en el fin de semana, los voluntarios pusieron mesas con merchandising de Manos Unidas, cuya venta suma junto a las colectas extraordinarias, las meriendas y la cena del hambre junto con otros donativos de Cofradías, Hermandades, empresas y particulares.
Equipo de comunicación interparroquial de Mancha Real
Por segundo año consecutivo, en la parroquia de Huéscar, se ha tenido la lectura continuada el Evangelio. Ha sido del Evangelio de San Marcos y tuvo lugar el miércoles 14 de febrero, Miércoles de Ceniza. Feligreses, cofrades, catequistas, voluntarios de caritas, componentes del consejo de pastoral parroquial y las religiosas se unieron para poder leer dicho Evangelio. El acto comenzó con las palabras de bienvenida del consiliario de Federación, José Antonio Martínez, quien animó a escuchar atentamente la Palabra de Dios y a reflexionar sobre los misterios de Cristo. Igualmente, hacía una invitación a los asistentes a vivir la Cuaresma intensamente y a aprovechar este tiempo para encontrase con el Señor, por medio de las Sagradas Escrituras.
Después, se inició la lectura, propiamente dicha, del Evangelio, donde se han seleccionado los capítulos más significativos de la vida de Jesús y la lectura íntegra de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Al finalizar, se celebró la Eucaristía, en la que se impuso la ceniza. Este día marca el comienzo de la Cuaresma, que es tiempo de preparación para la Pascua y la Resurrección de Cristo. Fueron muchos los fieles, entre ellos los niños de catequesis, junto con sus catequistas y sus padres, los que acudieron a la parroquia de Santa María para celebrar la Misa y recibir la imposición de ceniza. La Eucaristía estuvo presidida por el párroco de Huéscar, acompañado del sacerdote José Díaz y del diacono, Guillermo Parra, y de un nutrido grupo de monaguillos. En la homilía destacó la importancia de la oración, para unirnos más a Dios; del ayuno, para controlar nuestra persona; y de la limosna, como la mejor forma de acercarnos a los demás. Durante estos cuarenta días de Cuaresma, la parroquia estará revestida de morado, color litúrgico de este tiempo que nos ayuda a la reflexión y a la penitencia. Es un tiempo de conversión espiritual; de preparación para la Semana Santa y, sobre todo, para la Pascua. También, se han preparado unas catequesis dirigidas a los niños de comunión, para cada domingo, con símbolos en consonancia con el Evangelio de la Misa.
Cáritas parroquial de Huéscar ha realizado, un año más, las tortillas de carnaval, una actividad solidaria en favor de esta institución, que tuvo lugar el pasado jueves 7 de febrero, conocido como jueves lardero.
Fue en la Casa de Pastoral y en la Calle Alhóndiga, desde las 17.00 horas. Este acto consiste en compartir un chocolate y una torta frita a cambio de un donativo para Cáritas parroquial.
Todo esto, cada año, es posible gracias al nutrido grupo de voluntarios que, como en otras muchas ocasiones, se han puesto manos a la obra, para recaudar fondos para Cáritas, porque todos son conscientes de la tremenda realidad social que estamos atravesando y de que toda ayuda es poca para muchas familias que están sufriendo en este momento, en nuestro municipio.
Por ello, desde la parroquia agradecen la colaboración de todas las personas que, día a día y de manera desinteresada, entregan su tiempo a los demás, acogiendo, atendiendo y escuchando a las personas que sufren precariedad en nuestro entorno más cercano. Ellos siguen siendo el motor y la identidad de este compromiso social y cristiano, que hace vivo el Evangelio y posibilita que se materialice la experiencia de estar al lado de quienes más lo necesitan. Agradecimiento que también se hace extensivo al ayuntamiento del municipio, pues siempre está dispuesto a colaborar con esta institución en todo lo que está de su mano.
El miércoles, 14 de febrero, se inauguró en el Museum Jorge Rando la exposición “Ubi Caritas. Una mirada al Amor», un recorrido que conmemora el centenario de la fundación de la Hermandad Amor y Caridad.
El hermano mayor del Amor, Álvaro Guardiola Guerrero-Strachan. señala que “el objetivo principal de la exposición es poner en valor la imagen de la cofradía y, desde la perspectiva del artista Jorge Rando, celebrar su centenario, otorgando importancia a la imagen del Cristo del Amor y sus cien años de devoción.”
La exposición reúne obras de Raúl Berzosa, Eugenio Chicano, Francisco Naranjo, Fernando Vaquero, Carlos Ciriza y Jorge Rando, quien es ”hermano honorario de la cofradía y tiene una vinculación especial con el Cristo del Amor”, concluye Guardiola.
La muestra permanecerá abierta hasta el 29 de marzo en la Sala 9 del Museum Jorge Rando, la entrada es gratuita, y puede visitarse de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas, y los sábados de 10:00 a 14:00 horas.
El Sr. Obispo presidió el Miércoles de Ceniza la Eucaristía en la Santa Iglesia Catedral en la que impuso la ceniza a los fieles en este inicio de la Cuaresma 2024. En su homilía, Mons. Catalá afirmó que «la Cuaresma tiene un sentido y un contenido gozoso; no es triste el tiempo cuaresmal, porque invita a crecer en libertad, abandonando las cadenas que nos atan, siguiendo con alegría a Jesucristo».
El Obispo de Málaga comenzó su intervención saludando a Mons. Francisco Pérez González, arzobispo emérito de Pamplona y Tudela, del que anunció «que ha venido a quedarse con nosotros al dejar el gobierno de su Diócesis. ¡Bienvenido, D. Francisco!».
Continuó señalando que «Cuaresma es tiempo para una escucha y meditación más frecuente de la Palabra de Dios. Es tiempo para renovar nuestro bautismo y el compromiso adquirido; es tiempo de conversión y de reconciliación con Dios y con los hermanos; es tiempo de recurrir más frecuente a la oración, al ayuno y a la limosna, como hemos escuchado en el evangelio».
Con respecto al rito de la imposición de la ceniza, Mons. Catalá recordó que «se usaba ya en los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia. El gesto de la ceniza significa reconocer la propia fragilidad moral, la mortalidad y el pecado, que necesita ser redimido por la misericordia de Dios. No se trata de un gesto puramente exterior. La Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente de cada bautizado, que está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Este gesto abre a la conversión y a la renovación pascual».
El tiempo de Cuaresma, para el prelado, no es un tiempo gris y melancólico, sino un tiempo de libertad: «Con Él salimos de la mediocridad de nuestra vida hacia la novedad creativa –dijo– recuperando y profundizando nuestro bautismo, abriendo nuestros brazos a Dios, que nos transforma. Permitamos al Señor que haga esa transformación en nosotros; y que podamos celebrar la Pascua siendo mejores, más humanos y más divinizados a la vez. Es tiempo de acortar nuestra lejanía de Dios, rompiendo las ataduras, sutiles o grandes, que nos retienen y nos impiden mirar con libertad a lo alto, reconociendo que Dios nos ama y nos perdona. Por eso la Cuaresma no puede ser triste».
Mons. Catalá terminó su enseñanza invitando a los malagueños a que, en este tiempo de Cuaresma, recurramos «más frecuentemente a las «armas de la penitencia cristiana», que son: la oración, el ayuno y la limosna».
40 días nos separan de la Pascua de Resurrección. Un camino de oración, ayuno y penitencia que, como recuerda el Evangelio de este Miércoles de Ceniza, debe alejar a todo cristiano de la tristeza y mostrarlo alegre por este tiempo de conversión.
Como cada año, la Catedral de Jaén ha congregado a miles de jiennenses que han querido recibir el símbolo de la Cuaresma, como signo de contrición y cambio. Una celebración que ha estado presidida por el Obispo de Jaén, Monseñor Chico Martínez, y a la que se han unido miembros del Cabildo Catedral y párrocos de la ciudad. Una Eucaristía que ha estado acolitada por los seminaristas y los colaboradores del primer Templo diocesano.
Este 2024, la talla escogida ha sido el imponente Cristo de las Aguas de la Hermandad Sacramental del Dulce Nombre de Jesús, Santísimo Cristo de las Aguas en su Sagrada Lanzada, Purísima e Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, María Stma. Reina de los Ángeles, San Juan Evangelista y San Francisco de Asís, que tiene sede canónica en la parroquia de San Pedro Pascual, y que fue erigida Cofradía el pasado mes de abril, después de pasar por Prohermandad y Grupo Parroquial. Una imagen que fue bendecida por el propio Obispo Don Sebastián en marzo de 2022 y que fue tallada por el imaginero toxiriano, José Miguel Tirao Carpio, para esta Hermandad de Pasión de la capital.
Autoridades, como el alcalde de la ciudad, miembros de la Corporación Municipal, autoridades autonómicas y militares, cofrades y fieles se han sumado a esta celebración con la que arranca la Cuaresma. Las lecturas han estado participadas por miembros de la Agrupación de Cofradías y el Evangelio lo ha proclamado, D. Raúl Contreras como párroco in solidum de San Pedro Pascual.
Homilía
Don Sebastián ha querido trasladar al Teniente Coronel de la Guardia Civil, en nombre de toda la Diócesis, su pésame por los dos guardias civiles muertos en acto de servicio en Barbate, la pasada semana. Y ha querido resaltar que han dado su vida luchando contra una lacra de la sociedad como es el narcotráfico.
En su homilía, el Prelado jiennense ha comenzado definiendo la Cuaresma como un tiempo recio, pero a la vez, como un tiempo de gracia: “en el tiempo recio de la Cuaresma, tiempo singular, tiempo santo y santificador. Un tiempo en el que se siente la presencia y la llamada de Dios. Por tanto, un tiempo de gracia”.Después, ha querido significar este camino hacia la Pascua como un tiempo de esperanza y oportunidades: “el recuerdo de la Muerte y Resurrección de Jesús. Es el gran acontecimiento de nuestra salvación. La gran revelación/acción de Dios en favor nuestro; la cumbre y la coronación de la vida de Jesús, de su amor y su obra por nosotros, la cumbre de la creación. La derrota de todos los males y la gran victoria de la salvación para todos nosotros. Desde entonces hay salvación y esperanza”.
Don Sebastián ha profundizado en el significado de este tiempo y ha expresado la necesidad del cambio, marcado por dos rasgos generales. El primero, “Se nos pide el esfuerzo de reconocernos pecadores”. Y el segundo, “el esfuerzo de intentar ser mejores. No podemos resignarnos a ser siempre así. No podemos perder la esperanza ni renunciar a los deseos de nuestro corazón, de nuestra conciencia, de ser mejores”, ha aseverado el Obispo de Jaén.
Del mismo modo ha animado a los presentes a acercarse al sacramento del Perdón. “La Cuaresma es tiempo de reconciliación. Busquemos de corazón esa alegría suprema de estar en paz con Dios, ese gozo interior de sentirle cerca de nosotros y de vivir de acuerdo con Él en la verdad profunda de nuestra vida, en la familia, en el trabajo, en las relaciones con los demás, en el uso de nuestros bienes, en la distribución de nuestro tiempo y en el desarrollo real y diario de nuestra vida”.
En definitiva, el Prelado jiennense ha pedido vivir este tiempo abiertos al cambio, añadiendo al quehacer de cada día un esfuerzo en la oración, el ayuno y la ayuda a los más desfavorecidos. “Un programa de vida justa, recta y santa, digno de un cristiano y de una cristiana, en el que haya: tiempo para la oración, para la lectura del evangelio y de libros de devoción, para rezar nuestras oraciones y participar piadosamente en la Eucaristía; tiempo para el servicio al prójimo, para la limosna, para visitar a los enfermos, para ayudar a los necesitados; tiempo para la renuncia, el ayuno, para la abnegación, que es tanto como tiempo para el servicio, para el amor a los demás, para el perdón y la misericordia”.
Para concluir, ha animado a los jiennenses a participar en las “24 horas pare el Señor” que se celebrará entre los días 8 y 9 de marzo.
Rito de la Ceniza
Al finalizar la predicación, se realizó el rito de la imposición de la ceniza. El Obispo fue el primero en recibirla, de la mano del Deán de la Catedral, para después, él imponerla a los sacerdotes, seminaristas y al resto de los fieles, mientras pronunciaba, “Conviértete y cree en el Evangelio”
Cuando el Obispo ha impartido la bendición ha comenzado el Vía Crucis, cuya primera Estación ha sido el propio templo catedralicio.
Después, ha comenzado un recorrido por las distintas estaciones del ejercicio del Vía Crucis que ha realizado el recorrido desde la Plaza de Santa María, a Obispo González, Plaza Cruz Rueda, Conde, Cantón de Jesús, Carrera de Jesús, Glorieta Doña Lola Torres, Juan Montilla, Carretera de la Circunvalación, Doctor Azpitarte, a su Iglesia, la parroquia de San Pedro Pascual en el barrio de La Glorieta.