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Presentación en Granada del libro “Papa Francisco. El sucesor”

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El 8 de abril, en la Curia Metropolitana, con la participación de su autor y el arzobispo de Granada Mons. Gil Tamayo, entre otros.


La Curia Metropolitana de Granada acogerá el próximo lunes 8 de abril la presentación del libro “Papa Francisco. El sucesor. Mis recuerdos de Benedicto XVI”, escrito por el periodista y corresponsal en el Vaticano Javier Martínez-Brocal, volumen que acaba de publicarse bajo el sello de Planeta Testimonio.

La presentación tendrá lugar el lunes 8 de abril, en la Curia Metropolitana (Plaza Alonso, frente a la Catedral), a las 20 horas. La entrada es libre hasta completar aforo. La presentación contará con la participación del autor, con quien dialogarán el arzobispo de Granada, Mons. José María Gil Tamayo, el psiquiatra y escritor Luis Gutiérrez Rojas y el periodista del Diario Ideal de Granada José Antonio Muñoz.

El libro es “un relato en primera persona de un escenario vaticano insólito”, durante la convivencia, durante casi una década, de dos papas, Benedicto XVI y Francisco. El libro aborda ese escenario y tiempo, “sin esquivar las polémicas y dificultades que los marcaron”, informó la editorial.

“Benedicto y yo mantuvimos una relación muy profunda y quiero que se sepa, quiero que se conozca sin intermediarios. Él fue un hombre que tuvo el coraje de renunciar y, a partir de entonces, siguió acompañando a la Iglesia y a su sucesor”, señala el Papa Francisco en este libro.

La presentación del libro está organizada por el Centro Cultural Nuevo Inicio, la Librería Dauro y la Fundación Cultura y Sociedad. Podrá verse en directo en el canal Youtube del Centro Cultural.

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La Comisión del Jubileo de la Esperanza nos recuerda las intenciones de oración para este mes de abril

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En el Año de la Oración 2024, la Comisión del Jubileo de la Esperanza nos recuerda para este mes de abril las intenciones con las que nos uniremos en nuestra Iglesia de Jaén a la invitación del Papa Francisco para intensificar el diálogo continuo con el Señor. Las intenciones del Papa, las de la Conferencia Episcopal Española y las particulares de nuestra Diócesis nos ayudarán a hacer de este año una auténtica preparación que nos ayude a experimentar la fuerza de la esperanza de Dios.

El Apostolado de la Oración, encargado de difundir las intenciones mensuales del Papa Francisco para toda la Iglesia, nos indica que en este mes pediremos por el papel de la mujer, para que la dignidad y la riqueza de las mujeres sean reconocidas en todas las culturas, y para que cese la discriminación que sufren en diversas partes del mundo.

También, desde la Conferencia Espiscopal Española se nos invita a pedir por los catecúmenos, en esta Pascua 2024. Por quienes han recibido los sacramentos de la iniciación cristiana en la Pascua y los que recibirán próximamente el bautismo, la primera comunión o la confirmación, para que profundicen cada vez más en su pertenencia a Cristo y a la Iglesia.

La Comisión diocesana para el Año Jubilar en nuestra Diócesis de Jaén, también nos ofrece un motivo más para nuestra oración: Los enfermos. En ellos se prolonga la pasión de Cristo y la prueba del sufrimiento es una ocasión para que se manifieste la Misericordia. 

Oración por los enfermos

Tú quisiste, Señor,

que tu Hijo unigénito

soportara nuestras debilidades,

para poner de manifiesto

el valor de la enfermedad y la paciencia;

escucha ahora las plegarias que te dirigimos

por nuestros hermanos enfermos,

y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor,

la aflicción o la enfermedad,

la gracia de sentirse elegidos

entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos,

y de saberse unidos a la pasión de Cristo

para la redención del mundo.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. 

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Encuentro parroquial con el arciprestazgo Sierra Elvira 

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El 13 de abril, en Moclín, para toda la familia.

Devoción al Cristo del Paño. Imagen de archivo.

Las familias y quienes deseen asistir de las parroquias pertenecientes al arciprestazgo Sierra Elvira están invitadas a participar en el encuentro que se celebrará el 13 de abril en Moclín. El plazo de inscripción está abierto hasta el 7 de abril. Las personas interesadas deben dirigirse a su parroquia y comunicar su participación.

El encuentro incluye actividades para niños y se ha puesto a disposición un autobús para las personas mayores, de tal forma que sea accesible su participación. La llegada a Moclín está prevista para las 11 horas, en el santuario del Cristo del Paño, donde tendrá lugar una charla-oración.

Asimismo, tras la comida, se celebrará un via lucis, con el que concluirá la jornada en familia que se prepone para las parroquias de este arciprestazgo.

Las parroquias del arciprestazgo de Sierra Elvira pertenecen a los pueblos de Albolote, Alomartes, Atarfe, Brácana, Caparacena, Casanueva, Escóznar, Maracena, Moclín, Olivares, Pinos Puente, Puerto Lope, Tiena, Tocón, Tózar, Valderrubio y Zujaira.

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La Facultad de Teología celebra su Jornada de Mariología el 11 de abril

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La Facultad de Teología celebra su Jornada de Mariología el 11 de abril

La Cátedra de Mariología de la Facultad de Teología de Sevilla organiza de nuevo la Jornada de Mariología. En su cuarta edición el tema a tratar será ‘La veneración a la Madre del Señor. A los cincuenta años de Marialis Cultus’, en conmemoración de la exhortación apostólica del papa Pablo VI, para “la recta ordenación y desarrollo del culto a la Santísima Virgen María”.

La jornada tendrá lugar el jueves 11 de abril en el aula de Cátedras, a partir de las once de la mañana.

El profesor Juan Miguel Ferrer, presidente de la Sociedad Mariológica Española y canónigo-capellán mozárabe de la Catedral de Toledo, será el encargado de abrir la sesión con una ponencia titulada ‘La bienaventurada Virgen María en la Liturgia’. A continuación, Álvaro Román, vicepresidente de la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla y director de la Cátedra de Mariología, reflexionará sobre ‘La exhortación apostólica Marialis cultus. Entre la promoción y la renovación del culto mariano’.

Desde la facultad se invita a toda la comunidad académica y a otros interesados a participar en esta jornada de reflexión y formación.

Sobre la Cátedra de Mariología

La Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla asumió esta cátedra fundada en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla el 20 de febrero de 2019.

Con ella se busca valorar, investigar y dar a conocer la Mariología. Por otra parte, se persigue crear un fondo bibliográfico especializado en Mariología, en colaboración con la Biblioteca Benedicto XVI y con las publicaciones de la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla. En tercer lugar, la cátedra pretende estar en contacto con todas las instituciones –universidades, diócesis, congregaciones religiosas, seminarios, archivos, etc.– que investiguen o difundan los estudios especializados de mariología. Un último objetivo importante de esta Cátedra es seguir profundizando en el misterio de la Virgen María, dado que la piedad mariana es una nota distintiva de la Archidiócesis de Sevilla.

Más información en el correo info@sanisidoro.net o en el teléfono 95.423.13.13.

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Cáritas y otras cinco entidades de migración y asilo piden limitar los periodos de irregularidad administrativa

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Cáritas y otras cinco entidades de migración y asilo piden limitar los periodos de irregularidad administrativa

Una alianza de seis organizaciones formada por Andalucía Acoge, Cáritas, CEAR, CONVIVE Fundación Cepaim, Red Acoge y Servicio Jesuita a Migrantes, cuya misión es, entre otras, la defensa de los derechos de las personas migrantes y refugiadas, han presentado propuestas de mejora en la consulta pública previa a una modificación del Reglamento de Extranjería, que se prevé para el primer semestre de este año.

La anterior reforma del Reglamento realizada en 2022, teniendo aspectos muy positivos, pudo ser “más ambiciosa”, según las organizaciones. “La evaluación de su aplicación durante los dos últimos años ha permitido detectar cuestiones sin resolver y lagunas jurídicas que se traducen en impedimentos para la regularización administrativa de muchas personas que, aun contando con los requisitos establecidos, el sistema deja en la irregularidad”, señalan.

Las organizaciones valoran positivamente la apertura de un nuevo proceso de modificación del Reglamento, cuya reforma se anunció el pasado mes de diciembre en el marco de la Conferencia Sectorial de Migraciones. Consideran que es necesario aprovechar esta oportunidad para limitar de manera efectiva los periodos de irregularidad administrativa de manera que se garantice el reconocimiento de derechos para todas las personas, ajustar los supuestos de arraigo a las circunstancias reales de las personas migradas, así como eliminar barreras que dificultan los procesos de reagrupación familiar y mejorar el acceso de las autorizaciones de residencia y trabajo para las víctimas de violencia de género, entre otros.

Recogen asimismo propuestas para garantizar el acceso a la justicia y a la denuncia segura para las personas en situación administrativa irregular que son víctimas de delito, primando la condición de víctima sobre su estatuto de residencia de manera que puedan evitarse situaciones de gran desprotección, expulsión, infradenuncia e impunidad del denunciado/infractor.

Otros puntos que proponen mejorar se refieren a la consolidación de los avances en el acceso a las autorizaciones de residencia y trabajo de las y los menores no acompañados cuando alcanzan la mayoría de edad o en la incorporación de medidas efectivas de seguridad jurídica en los casos de devoluciones en frontera.

En definitiva, apuestan por una reforma legislativa profunda, que no se limite a simplificar los procedimientos administrativos, sino que amplíe el marco de protección y reconocimiento de derechos de las personas migrantes.

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ACdP celebrará las XIII Jornadas Católicos y Vida Pública

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ACdP celebrará las XIII Jornadas Católicos y Vida Pública

Tendrán lugar el 17 y 18 de abril en el Centro Cultural José Luis García Palacios con el lema Vivir, compartir, anunciar: Evangelizar

La Asociación Católica de Propagandistas de Córdoba está preparando las XIII Jornadas Católicos y Vida Pública, que tendrá lugar en el Centro Cultural de la Fundación Caja Rural del Sur (C/ de la Radio, 1) las tardes del 17 y 18 de abril. El Vicario General de la Diócesis, Jesús Daniel Alonso, será el encargado del acto inaugural junto a la Secretaria general de ACdP, Carmen Fernández, y Antonio Muñoz, secretario en Córdoba, el miércoles 27 de abril, a las 17:45 horas. Posteriormente, tendrá lugar la conferencia “Evangelizar: la hora de los laicos”, a cargo de María San Gil, directora del observatorio CEU de víctimas del terrorismo. La tarde del primer día terminará con la entrevista-coloquio “Evangelizar por todos los medios”, que moderará el canónigo de la Santa Iglesia Catedral, José Juan Jiménez, y en la que participarán Jaume Vives, director de la revista La Antorcha, y el periodista José Antonio Méndez.

Asimismo, el jueves, 18 de abril, la jornada comenzará a las 18:00 horas, con la entrevista-coloquio “Defender la verdad en los medios” moderada por Natividad Gavira, Delegada de Medios de la diócesis de Córdoba, y en la que intervendrán Luis Ventoso, director adjunto de El Debate, y el subdirector, Jorge Sanz. En la mesa “Cristianos a tu lado”, que se celebrará posteriormente, intervendrán Darío Reina, Delegado de Familia y Vida de la Diócesis, Pablo Vioque, Delegado de Educación de la diócesis de Córdoba, y el responsable del movimiento Camino de Emaús, Enrique Garrido. La mesa está moderada por Concha Moyano, directora de marketing en COVAP.

Las XIII Jornadas terminarán con una eucaristía en la iglesia Nuestra Señora de la Merced el jueves, 18 de abril, a las 20:15 horas, presidida por el sacerdote diocesano, Fernando Cruz Conde, consiliario de ACdP en Córdoba.

La Asociación Católica de Propagandistas de Córdoba ha resaltado que el objetivo de estas jornadas es analizar y debatir la verdad del evangelio “para dar a conocer la luz de Cristo” porque “nos enfrentamos a una crisis de la verdad, sostenida por la comodidad y el bienestar, pero hemos de comprometernos a la hora de elegir entre una verdad incómoda y una mentira cómoda”.

Programa JCyVP Córdoba 2024

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Homilía en la Vigilia Pascual

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1. Saludos: Queridos hermanos y hermanas presentes en esta celebración: sr. arzobispo, cabildo catedral, presbíteros y diáconos, miembros de la vida consagrada y del laicado; Comunidades neocatecumenales que habéis finalizado el Camino: 6ª Comunidad de Santa María la Blanca de Los Palacios y Villafranca; 1ª Comunidad de Ntra. Sra. de la Victoria de Morón de la Frontera y 1ª Comunidad de San Juan Bautista de Las Cabezas de San Juan; queridos todos en el Señor. ¡Jesús ha resucitado y vive entre nosotros; va por delante a Galilea, y allí lo veremos! (cf. Mc 16, 6-7). ¡Santa y Feliz Pascua!

2. Este es el mensaje del joven vestido de blanco que María Magdalena, María la de Santiago y Salomé, encuentran en el sepulcro, que les anuncia la resurrección de Jesús. Ellas acudieron muy temprano, el primer día de la semana, al salir el sol. Habían sobrevivido emocionalmente a la tragedia de la muerte en cruz del Señor en el Calvario, a la tristeza y el desconcierto. Ellas, en la hora de la prueba más difícil, no habían abandonado a su Maestro; al contrario, habían resistido firmes, con María y el apóstol Juan, al pie de la cruz.

3. Van muy temprano con aromas para a embalsamar el cuerpo de Jesús. El amor las impulsa; aquel mismo amor que las llevó a seguirlo por las calles de Jerusalén hasta el Calvario. No podían pensar que aquel sería el amanecer del día más importante de la historia, no podían imaginarse que ellas serían los primeros testigos de la resurrección de Jesús. Cuando llegan al sepulcro, encuentran que la piedra había sido retirada, el sepulcro está vacío y reciben el anuncio de que Jesús ha resucitado. Esta noticia cambió sus vidas como ha cambiado la historia humana, y desde entonces se sigue transmitiendo de generación en generación. Un anuncio antiguo y siempre nuevo que ha resonado una vez más en esta Vigilia Pasqual, y se difunde por toda la tierra en esta noche gozosa y santa.

4. Ha comenzado nuestra celebración con la bendición del fuego nuevo, del cual hemos encendido el Cirio Pascual. Después hemos entrado en la Catedral siguiendo al Cirio Pascual, símbolo de Cristo Luz del mundo, que disipa las tinieblas del corazón y del espíritu, y de él hemos ido encendiendo los cirios que llevábamos en nuestras manos. Después hemos escuchado el Anuncio de la Pascua, con el canto del Pregón, un cántico impregnado de gozo por la resurrección de Cristo. Gozo del cielo y de la tierra, de la creación entera y de la Iglesia.

5. Seguidamente, hemos escuchado las lecturas de la Palabra de Dios que presentan la historia de nuestra salvación. Una historia de amor desde la creación primera hasta la nueva creación en Cristo Jesús. Estas lecturas han sido un resumen de las maravillas que Dios ha realizado en favor de los

hombres, culminando con la resurrección de Jesús. En primer lugar, Dios lleva a cabo la obra de la creación, que culmina con la creación del hombre y la mujer, a su imagen y semejanza. Más adelante, la llamada a Abraham, que será padre de todas las naciones; después, la liberación del pueblo de Israel, que es conducido por Mar Rojo, imagen de la fuente bautismal. Y a pesar de las infidelidades de este pueblo elegido, Dios pactará con ellos una Alianza eterna, los llamará por el camino que lleva a la luz y les dará un corazón nuevo. Y, finalmente, por el Bautismo, nos concede morir con Cristo y resucitar con él para empezar una existencia nueva.

6. La Resurrección de Jesús hace nuevas todas las cosas. Él vive victorioso a la derecha del Padre y nos ofrece la vida eterna, la eterna salvación. La Resurrección nos revela el sentido de la muerte de Jesús como cumplimiento del designio del Padre, muestra a Cristo como instrumento de redención universal y como el camino que lleva a la vida. La Resurrección ha transformado la situación del hombre y del mundo, la situación de la historia universal y de cada historia personal. El encuentro con el Señor resucitado transformó la vida de los apóstoles. Del miedo y la huida en el momento de la pasión llegarán a dar la vida después del encuentro con el Resucitado y de recibir el Espíritu Santo. Ellos predicaron a Cristo resucitado y lo testimoniaron con su vida y la de sus comunidades. San Pablo recuerda también el impacto que el encuentro con Cristo resucitado tiene en su vida y como transforma radicalmente su existencia.

7. Hoy renovaremos las promesas del Bautismo. Renovando las promesas bautismales tenemos que ser conscientes de nuestra condición de hijos de Dios, de miembros de Cristo y templos del Espíritu Santo. Renovamos también nuestro agradecimiento al don de Dios y nuestro compromiso de vivir esta vida de gracia y, por tanto, de ser portadores de la Buena Nueva. Entramos a formar parte del pueblo de los redimidos mediante el Bautismo. En virtud del Bautismo, sumergidos con Cristo en su muerte, resucitamos con Él a la vida eterna. Es un nuevo nacimiento que nos incorpora a la Santa Madre Iglesia, Pueblo de la Nueva Alianza.

8. En esta celebración participan miembros de varias comunidades del Camino Neocatecumenal: 6ª Comunidad de Santa María la Blanca de Los Palacios y Villafranca; 1ª Comunidad de Ntra. Sra. de la Victoria de Morón de la Frontera, y 1ª Comunidad de San Juan Bautista de Las Cabezas de San Juan, que en esta noche renuevan con nosotros, solemnemente, las promesas bautismales. Ellos, durante años, han recorrido un camino de redescubrimiento de la fe, de la fe que un día recibieron de pequeños. Han caminado a la luz de la Palabra de Dios y de la Eucaristía y, acompañados por la Iglesia, han seguido el itinerario de fe que nos propone el Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos.

9. Queridos miembros del Camino: Hoy, ante vuestro pastor renovaréis solemnemente las promesas del Bautismo después de este largo periodo de

formación. En el seno de la Iglesia habéis descubierto a Jesucristo, muerto y resucitado por vuestra salvación. Lo habéis podido experimentar vivo y presente en vuestras vidas. Después de este camino de conversión habéis entendido qué significó el bautismo que recibisteis un día: el despojamiento del hombre viejo y la regeneración en Cristo como criaturas nuevas; la túnica blanca que lleváis os lo recordará siempre. Cómo decimos en el ritual del Bautismo: «que este traje blanco sea para vosotros signo de vuestra dignidad; guardad esta dignidad sin mancha hasta la vida eterna».

10. Cristo ha resucitado. Él es la respuesta a todos los interrogantes, a las dudas, a las crisis personales y comunitarias, a la necesidad de sentido y plenitud del ser humano. Él nos da la fuerza para madurar y crecer como hijos de Dios, para renovar la Iglesia y para construir un mundo nuevo. A pesar de que somos pobres y débiles, su presencia en medio de nosotros día tras día, hasta el fin del mundo, es nuestra fortaleza y esperanza. Él es salvación y vida nueva, y esta buena noticia la tenemos que comunicar a través de un estilo de vida gozoso, solidario, esperanzado.

11. Recordamos, finalmente, que esta noche de alegría y esperanza es una noche especialmente de María, la Madre. No hay palabras para expresar el gozo y el amor del encuentro de Jesús resucitado y María. Ella, que al pie de la cruz recibió una nueva misión, la de ser Madre de los creyentes, nos ayudará a vivir como a hombres y mujeres nuevos, coherentes con la vida nueva que hemos recibido de Cristo. ¡Santa Pascua!

Carta Pastoral Pascua 2024: «Triunfa la vida»

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«Cuando aparezca Cristo, vida vuestra,
entonces también vosotros apareceréis gloriosos,
juntamente con él» Col 3,4

Queridos fieles diocesanos:

Desde hace veinte siglos la Iglesia viene anunciando esta gran noticia: el mismo que expiró en la cruz, el que fue envuelto en lienzos y sepultado, cumplió su palabra: «Al tercer día resucitaré» (Mt 27,63). La muerte ha sido vencida y ha triunfado la vida. Su nueva vida ya no es vida terrena sino vida en plenitud, propia de Dios. Pero más allá de este hecho histórico, el triunfo de Cristo trasciende las leyes de la historia y es la parte central del mensaje cristiano. Es el triunfo del Nuevo Adán sobre el poder del pecado y de la muerte. Abre las puertas a una nueva humanidad que camina con Él hacia la eternidad. El mensaje cristiano, como escribe san Pablo, carecería de sentido sin este triunfo definitivo del Hijo de Dios (cf. 1Co 15, 14-17).

Para nosotros, los cristianos, la Resurrección de Cristo es un verdadero acontecimiento de gracia, porque en Él hemos resucitado todos sus discípulos: Él es la Cabeza y el primero de los hermanos; Él es la vid en la que nosotros fuimos injertados como sarmientos vivos. «Los que por el Bautismo nos incorporamos a Cristo, fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con Él en su muerte para que, así como Cristo fue sepultado de entre los muertos, por la gloria del Padre, así nosotros andemos en una vida nueva» (Rm 6, 3-5). En el Bautismo, y luego en los demás Sacramentos, somos regenerados y reengendrados en el triunfo de Cristo. La Resurrección de Cristo, por tanto, no solamente es el triunfo personal de Jesús, lo es de toda la humanidad. Solamente desde una fe viva podemos comprender y gozar del alcance trascendental universal y eterno de este gran misterio, base y motor de la vida cristiana.

La Resurrección de Cristo no es solamente un dogma, sino el motivo y supremo principio de una nueva forma de vida. La Pascua es plenitud de vida, alegría perfecta, esperanza segura, purificación profunda, compromiso renovado, amor desbordante. La Pascua de Cristo es el punto culminante de la historia y el principio de una nueva historia; es la clave para interpretar la vida y la razón de ser de todas las cosas.

Pero celebrar la Pascua es poco; la Pascua hay que vivirla, hay que asumir su mensaje y llegar a “ser pascua” para nuestro mundo. Que la Pascua no sea solo una fiesta del calendario, un rito, sino un talante, un espíritu, una manera de ser y de vivir. No basta únicamente con creer que Cristo es la Vida, sino que hemos de esforzarnos para que Cristo sea vida en mí, en cada uno de los que nos llamamos cristianos. Y esto quiere decir, entre otras cosas, que:

Cristo, nuestra vida, nos sonríe y no hay lugar para la tristeza. Déjate llenar por su gozo que es inagotable, y que nada ni nadie nos puede quitar. Sí, todavía habrá pasión y sufrimiento, pero ya están redimidos. «Vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría» (Jn 16,20). Recordemos cómo iba llenando de alegría a Magdalena, después de la búsqueda y el llanto; a Pedro y Juan, después de las carreras nerviosas o la noche con fatiga inútil; a los de Emaús, después del camino desesperanzado y amistoso; a Tomás, después de sus dudas y su soledad; y a todos los discípulos, después de sus miedos e incredulidades. Era alegría recién estrenada, una fuente que el Resucitado introdujo en sus entrañas, y ya no se secaría nunca. Una alegría que era compatible incluso con las persecuciones y los sufrimientos. Una alegría que nada ni nadie les podría quitar. Eso es la Pascua: sé tú también sonrisa y alegría de Cristo para los demás.

Cristo, nuestra vida, nos sostiene y no hay lugar para la desesperanza. Él es tu sentido, tu ilusión y tu esperanza. No faltarán problemas, fracasos y desengaños, pero todo tiene ya una razón y una orientación; todo se orienta hacia la Pascua, todo se ilumina desde la Resurrección de Jesucristo. La respuesta de Dios es siempre «al tercer día». Hay un día de muerte y un día de espera. Siempre al tercer día resucitamos. La Resurrección de Cristo es un sí a la vida y a todas nuestras más profundas aspiraciones. Eso es la Pascua: sé tú también un signo de esperanza.

Cristo, nuestra vida, nos acompaña e ilumina y no hay lugar para la soledad. Él es la luz en medio de nuestras tinieblas, la compañía en nuestras soledades más profundas. «Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan» (Sal 23,4). Aunque todos te abandonen, nunca te sientas solo. Incluso, aunque tú olvidaras a Cristo, Él no te olvida. Eso es la Pascua: sé tú también presencia de Cristo para los demás, mano tendida a todos.

Cristo, nuestra vida, es nuestra justificación y no hay lugar para el pecado. Cristo cargó con todos tus pecados, los clavó en la cruz y te purificó con su sangre. Ahora te repite: yo te perdono, no temas; yo te perdono y te quiero; hoy estarás conmigo en el paraíso. Él es nuestra justificación ante Dios, nuestro puente hacia la salvación. Eso es la Pascua: perdónate también a ti mismo, ten paciencia con tus limitaciones y tus fallos; y después extiende a los demás el perdón y la paz. Sé presencia misericordiosa para todos.

Cristo, nuestra vida, nos ama y no hay lugar para el desamor. Cristo Resucitado es la victoria del amorAl dar la vida por nosotros, la recuperó renovada, porque el amor no muere. Jesús nos ama con un amor completo, eterno y sin condiciones. No importa quiénes somos, de dónde venimos o qué hemos hecho en el pasado, su amor por nosotros nunca disminuye. Él te ama, aunque tú no lo merezcas; te capacita para amar, derramando todo su amor en ti. Eso es la Pascua: ser capaz de amar hasta el extremo.

Cristo, nuestra vida, resucita en ti y no hay lugar para la muerte. Es verdad que la muerte nos rodea y no para de conseguir victorias: ahí están las violencias de la guerra o el terrorismo, la muerte de inocentes, el hambre y las enfermedades. Pero Cristo ha resucitado y nos ofrece semillas de inmortalidad. Todas las muertes pueden ser redimidas, superadas y resucitadas. Eso es la Pascua: sigue esparciendo tú esas semillas de Cristo, sigue sembrando la vida, sigue luchando contra la muerte, sé testigo de la resurrección.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

¡Feliz Pascua de Resurrección!

+ Sebastián Chico Martínez
Obispo de Jaén

Palabra de Vida de la 5º semana de marzo de 2024

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Como el primer Domingo de la historia, la celebración anual de la Pascua pone al descubierto la miseria humana. Pero lo hace para renovar la experiencia que ha cambiado definitivamente la historia: el encuentro con Cristo Resucitado. Miseria humana es la traición que llevó a muerte ignominiosa al Maestro con el beso cobarde del discípulo. Miseria humana es el oprobio y desprecio del mundo que se obstina en vivir como si Dios no existiera. Miseria humana es la burla del Inocente en su debilidad extrema. Miseria humana es el desprecio del llanto de los sencillos y humildes. Miseria humana es el pecado y sus consecuencias: la dignidad de la vida humana despreciada, la verdad del amor humano negada, la maldad y la iniquidad convertidas en derechos. Si la cruz hubiera sido el último acto de Cristo seríamos los más desgraciados, permaneceríamos en nuestros pecados y no habría esperanza. Pero la confianza de los cristianos está en la resurrección de los muertos: no somos seguidores de un muerto, sino de Quien vive para siempre.

El amanecer de su primer día ha disipado para siempre la oscuridad de la noche. El alba trae la noticia que todo lo cambia: Jesucristo resucitado; Satanás derrotado; el pecado redimido; la muerte muerta; el llanto, por fin y para siempre, consolado. La celebración más importante del año, la Vigilia pascual, tiene lugar entrada la noche. La primera luna llena de la primavera anuncia la victoria de la luz sobre la oscuridad, de la vida sobre la muerte, de la gracia sobre el pecado. En esta noche santa los cristianos renuevan las promesas de su bautismo y los que han respondido a la llamada del Señor abrazando la fe renacen a la vida por los sacramentos de la iniciación cristiana. Para rescatar al siervo, envió el Padre al Hijo amado. El pecado y la muerte, definitivamente derrotados. Cristo vive para siempre. La cincuentena pascual será marco privilegiado para el encuentro renovado con el Resucitado.

En la mañana de Pascua las mujeres reciben una misión superior a la de los apóstoles. Serán ellas las que lleven a éstos el anuncio de la resurrección. Las que madrugaron para ofrecer los últimos auxilios al cuerpo sin vida de su Señor, se encontraron llevando las primicias de la esperanza para toda la humanidad. El corazón madrugador de aquellas mujeres despertó del sueño de la desesperanza a los que debían ser los cimientos de la Iglesia. Para confirmar el anuncio, Cristo mismo sale al encuentro de las mujeres. A ellas las hace las primeras portadoras de la alegría de la resurrección, les regala la presencia que vence todos los miedos y les confía la misión de comunicar a otros la única noticia que no se desgasta con el tiempo: El Señor ha resucitado de entre los muertos, como lo había dicho.

El evangelio de este Domingo nos hace partícipes de lo que sucedió en el primer Domingo de la historia. Es mañana de encuentro, de prisas y de anuncios. Bendita mañana de Pascua que, con el anuncio de Cristo resucitado, nos trae la imagen bella de la Iglesia portadora de esperanza. Una pregunta, que no envejece, propone cada año la Iglesia durante el Tiempo santo de Pascua a María Magdalena: “¿Qué has visto de camino, María en la mañana?” y una respuesta, siempre nueva, recibe de sus labios la Iglesia con inmensa alegría: “Resucitó de veras, mi amor y mi esperanza”. “Rey vencedor, apiádate de la miseria humana y da a tus fieles parte en tu victoria santa”. ¡Feliz Pascua!

 

+ José Rico Pavés

Obispo de Asidonia-Jerez

«La vida, buena noticia»

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«La vida, buena noticia»

¿Cuál es el mensaje de los obispos?

Los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida plantean la vida como una buena noticia siempre. Y así, afirman, “debe ser recibida y valorada y cuidada, desde su concepción hasta su muerte natural”.

¿Por qué la vida es una buena noticia?

La vida no es “un derecho absoluto a la libre disposición del criterio humano” es “un don de Dios” y este es el motivo “más profundo” para que sea considerada “una buena noticia”. Los obispos distinguen entre el don que “es algo que acogemos porque se nos entrega” y el derecho que “es algo que nosotros podemos exigir, con sus límites en el caso de la vida”. También señalan la diferencia entre regalo y don. El primero, “es algo que se me da para que disponga de ello como quiera”, mientras que el don “implica una tarea, una responsabilidad”, con unas implicaciones al inicio, en el transcurso y al final de la vida. 

Al inicio de la vida

El hecho de que la vida sea un don y una buena noticia “nos invita a acogerla siempre, incondicionalmente”. Por eso hay que ayudar a las madres a descubrir “que la vida que llevan en su seno realmente es una buena nueva”.

Los obispos defienden una valoración positiva de la maternidad y de la vida humana naciente que se visibilice con “ayudas efectivas integrales” para que las madres que afrontan un embarazo inesperado “puedan seguir gestando a su hijo sin apuros” y para que las familias “puedan plantearse libre y responsablemente la posibilidad de concebir un nuevo hijo”.

Que la vida sea un don también implica que “no hay un derecho absoluto a tener un hijo”. En este sentido, acogen “los avances médicos que ayuden a detectar las causas de la esterilidad, intentando remediarlas”, pero recuerdan que “no se deberá emplear la técnica para producir de manera artificial la fecundación”.

Consideran que es más grave cuando “para obtener un bebé, se acude a un vientre de alquiler”. Así, se unen a la petición del papa Francisco, en su discurso a los miembros del cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sedepara que la comunidad internacional se comprometa a prohibir universalmente la práctica de la maternidad subrogada. Una práctica “deplorable”, como señaló el Santo Padre que “ofende gravemente la dignidad de la mujer y del niño”, y que “se basa en la explotación de la situación de necesidad material de la madre”. Un hijo “es siempre un don y nunca el objeto de un contrato”.

En el transcurso de la vida

El hecho de que la vida sea un don y una buena noticia implica, durante el transcurso de la vida, “el cuidado de cada vida humana especialmente en las situaciones de fragilidad”.

Los obispos denuncian la trata de personas y la esclavitud moderna “porque son claras violaciones de la dignidad humana, ya que reducen a las personas a meros objetos de explotación económica y física”.

También piden paliar las situaciones de pobreza extrema, “porque son muchos los que no tienen acceso a recursos básicos como alimentos, agua potable, atención médica y vivienda digna”. Revisar “nuestras actitudes hacia las personas migrantes, evitando el desinterés y los prejuicios. Y evitar “que haya personas en condiciones de trabajo inhumanas, con salarios injustos y falta de derechos laborales básicos, lo que priva a los trabajadores de su dignidad al tratarlos como meros instrumentos de producción en lugar de seres humanos con necesidades y aspiraciones legítimas”. En definitiva, “es necesario fomentar la coherencia en nuestro planteamiento de concebir la vida como buena noticia, porque esto no se refiere solo a algunas realidades”.

Al final de la vida

También en la ancianidad y la enfermedad terminal la vida sigue siendo una buena noticia, lo que implica “tener cuidado para no actuar según el criterio de que en esos momentos la vida ya es una carga pesada que debe eliminarse”.

Los obispos entienden que este cuidado “debe darse principalmente en el contexto de la familia” y reclaman apoyo para que las familias “puedan atender a sus mayores”.

Los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida concluyen su mensaje “invitando a levantar la mirada a la vida eterna porque nuestra existencia trasciende los límites temporales de este mundo”. A través de la encarnación de Jesucristo, “Dios se hizo hombre para redimirnos y abrirnos las puertas del cielo”. La encarnación “no solo nos revela el amor infinito de Dios por cada uno de nosotros, sino que también nos ofrece la esperanza y la promesa de la vida eterna, donde encontraremos plenitud y felicidad junto a él para siempre. Que santa María, Madre de la Vida, interceda para que seamos constructores de la cultura de la vida”.

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