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A los 89 años fallece el sacerdote diocesano Antonio Labrador Jiménez

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A los 89 años fallece el sacerdote diocesano Antonio Labrador Jiménez

La madrugada de este domingo, 26 de mayo, partió a la Casa de Padre, el sacerdote diocesano Antonio Labrador Jiménez, de 89 años.
Nació en Mairena del Alcor el 9 de diciembre de 1934. Fue ordenado presbitero en Sevilla el 21 de junio de 1959.

Ejerció su ministerio sacerdotal en las parroquias de Santiago de Écija; de Nuestra Señora de las Huertas, de la Puebla de los Infantes; de Nuestra Señora del Carmen, de Isla Mayor; de Nuestra Señora de la Granada, de Puebla del Río; de  San Pablo Apóstol de Aznalcázar y Santa Cruz de Lora.

Su cuerpo está siendo velado en la Casa Sacerdotal Santa Clara, de Sevilla. Mañana lunes será trasladado a la Parroquia Santa María de la Asunción, de Mairena del Alcor. A las cuatro de la tarde están previstas las exequias.

Elevamos una oración por su alma, con la esperanza de que goza ya de Su presencia, agradecidos por su servicio y entrega a la Iglesia en Sevilla. Descanse en paz.

Entrevista publicada en la revista diocesana Iglesia en Sevilla el 15 de marzo de 2020

“Merece la pena ser sacerdote”

 Nació en Mairena del Alcor y a los 17 años de edad, luego de cursar estudios con los salesianos se encendió en su interior la llama de la vocación sacerdotal. Es el quinto de ocho hermanos varones, que supo desde su adolescencia que “Dios se había volcado de amor en su vida”, y que “la manera de corresponder a la grandeza de su misericordia” era a través de la fidelidad del ministerio sacerdotal.

“Merece la pena ser sacerdote, tiene mucho sentido”, es el resumen de una vida entregada al servicio de la Iglesia vista en retrospectiva que hace Antonio desde su habitación en la Casa Sacerdotal Santa Clara de Sevilla, donde “pasa los días leyendo y hablando con Dios en un encuentro de confianza, sin miedo a la muerte, pero con profundo anhelo de estar siempre en su presencia”.

Detalló que, durante la infancia, en compañía de uno de sus hermanos, iba a la iglesia a rezar todas las mañanas, y al término de la misa, se quedaba en el último banco, observando cómo el sacristán se dedicada “con tanto esmero y fervor al altar y al servicio de la liturgia, ritual que terminaba de rodillas ante el sagrario, para mí esa forma de vivir su vocación, me llenaba de admiración, siendo aún un niño me impresionaba mucho”.

Antonio se ordenó con un numeroso curso de 24 diáconos, de manos del Cardenal Bueno Monreal un 21 de junio de 1959. Desde ese momento ejerció su ministerio como vicario parroquial en  Santiago de Écija “una belleza inigualable del gótico mudéjar fuera de serie”, luego fue nombrado párroco de la Parroquia Ntra. Sra de las Huertas en la Puebla de los Infantes, le siguieron la Parroquia San Pablo Apóstol de Aznalcázar y Santa Cruz de Lora, respectivamente.

Además de su vida parroquial en Sevilla, Antonio pasó diez años en Argentina, cerca de las Cataratas de Iguazú, “haciendo misiones en diferentes comunidades con un gran amigo obispo, excepcional”.

“Mi vida ha sido muy satisfactoria porque he vivido ilusionado donde quiera que me he encontrado, he trabajado mucho con la base, quiero decir, con las comunidades, con la feligresía, directo con la gente, formando muchos grupos de profundización en la fe, en América le llamábamos encuentros bíblicos sobre textos de la Palabra de Dios”.

Antonio confiesa que a sus 84 años de edad vive “con profunda paz y serenidad, contento y satisfecho” y a los jóvenes del seminario les recomendaría que “sean mucho de la base y que formen al pueblo cristiano a profundizar en la fe”.

 

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Fallece José Luis López, presidente del movimiento Vida Ascendente de la Archidiócesis de Sevilla

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Fallece José Luis López, presidente del movimiento Vida Ascendente de la Archidiócesis de Sevilla

La noche del pasado 22 de mayo, falleció a los 79 años, José Luis López, presidente del movimiento Vida Ascendente, después de una enfermedad diagnosticada hace dos años. Durante toda su vida sirvió a las cofradías, especialmente a la Hermandad de Santa Marta, de la que fue hermano mayor en 1993.

El vicepresidente, Manuel Montero y el consiliario, Manuel Martínez, en nombre de toda la familia de Vida Ascendente, agradecen la entrega y la fidelidad de José Luis López al frente de este apostolado seglar de mayores y jubilados.

A continuación, reproducimos una entrevista a José Luis López, publicada en la revista diocesana Iglesia en Sevilla el 22 de octubre de 2023:

Sevilla (1945)
Laico, hermano de Santa Marta
Presidente diocesano de Vida Ascendente

La vinculación de José Luis con la Hermandad de Santa Marta, de Sevilla, data de los 60’s. “Me fui integrando poco a poco porque me acogieron perfectamente. Por eso valoro tanto la atención y acogida a los nuevos hermanos. El hermano mayor me dio las llaves y me sirvió de mucho atender a la juventud de entonces. Después he tenido varios cargos como secretario, mayordomo y hermano mayor”.

Santa Marta le llevó a unirse a la Parroquia San Andrés. “Allí he vivido grandes momentos colaborando con los párrocos José Talavera, Manuel Campillo, Jesús Maya y ahora Francisco de los Reyes. También recuerdo al padre Amadeo, una persona extraordinaria a la que quisimos mucho. La historia ha sido muy rica e interesante”, expresa.

Sínodo hispalense de 1973

El sínodo hispalense celebrado en 1973 fue un antes y después en la vida religiosa de José Luis. “El grupo joven de Santa Marta, entonces junta auxiliar, nos reuníamos con don José Talavera, párroco en aquel momento. Hicimos un estudio profundo de los temas del sínodo, fue algo extraordinario. Recuerdo a su impulsor principal, don Antonio Hiraldo Velasco, un sacerdote increíble, con esa capacidad extraordinaria que tenía para todo. Esa experiencia de Iglesia me aportó mucho”.

A nivel personal le edificó profundamente “el esfuerzo comunitario de sacerdotes, religiosos y seglares, en un intento de fidelidad al Vaticano II que acababa de terminar. También fue una respuesta a las necesidades de la Iglesia del momento, se trataba sin duda de una época de cambios. El Vaticano II nos trajo un aire nuevo, renovado y estábamos muy ilusionados. La manera de pensar y de hacer habían cambiado y abordamos muchos temas: del ministerio sacerdotal, de la vida religiosa, del laicado, hermandades y cofradías, organismos diocesanos, fue un programa extraordinario para adaptarnos a la Iglesia de Sevilla a las directrices del Vaticano II”.

Vida Ascendente

José Luis, recientemente elegido presidente diocesano de Vida Ascendente, conoció el movimiento a través del sacerdote Manuel Campillo, párroco en ese entonces de San Andrés. “Me encomendó un grupo de mayores para acompañarlo, entré en el grupo y fue un enamoramiento total. Una manera de estar con personas mayores que buscan formación, culto y oración dentro de un temario que cambia todos los años y que nos sirve para ponernos al día en muchas cosas. También cada persona pueda contar sus experiencias y problemas, para que nos ayudemos unos a otros”.

La comisión diocesana de Vida Ascendente la integran siete miembros junto con el consiliario, Manuel Martínez Alaminos. “En la diócesis unas veinte parroquias han incorporado a sus pastorales los grupos de Vida Ascendente. Había más, pero el COVID hizo que mermara, a muchos familiares les daba miedo que los mayores se juntaran con otros y desparecieron varios grupos, pero estamos intentando organizarlos de nuevo”.

El objetivo de Vida Ascendente es llevar el mensaje evangélico a los mayores y jubilados “para que aporten a la sociedad y a la Iglesia su experiencia y su tiempo disponible. Vida Ascendente nos enseña el arte de envejecer, de seguir siendo útiles, de servir. Estar jubilado del trabajo no es estar jubilado de la vida ni de la fe. Si el tiempo es oro somos millonarios en horas libres y disponibles para los demás”.

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Los 500 años de la fundación del monasterio de la Encarnación, en “Iglesia Noticia”

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En el programa emitido el domingo, 26 de mayo de 2024, en COPE Granada y COPE Motril.

 

El informativo diocesano Iglesia Noticia, emitido en COPE Granada y COPE Motril el 26 de mayo de 2024, dedica su espacio a la Jornada pro orantibus que ese domingo día 26 celebra la Iglesia Noticia, con motivo de la fiesta litúrgica de la Solemnidad de la Santísima Trinidad. Escucharmos al Delegado episcopal para la vida consagrada y las palabras de una monja salesa, con ocasión de esta Jornada pro orantibus.

Asimismo, una hermana del monasterio de monjas clarisas franciscanas de Nuestra Señora de la Encarnación en Granada comparte la alegría de la comunidad porque este domingo 26 de mayo han iniciado su Año Jubilar, con motivo de los 500 años de la fundación de esta comunidad de monjas en dicho monasterio.

ESCUCHAR PROGRAMA 

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Este domingo se celebra la jornada de la vida contemplativa

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Este domingo se celebra la jornada de la vida contemplativa

En la diócesis de Guadix hay dos conventos de vida contemplativa y los dos están en Baza: el de las Madres Dominicas y el de las Hijas de la Sagrada Familia

El domingo 26 de mayo es la fiesta de la Santísima Trinidad y, en la Iglesia, además, se celebra la Jornada Pro-Orantibus. Se trata de una jornada de oración por la vida contemplativa. Orar en favor de los consagrados y consagradas en la vida contemplativa, dar a conocer la vocación contemplativa y promover iniciativas pastorales dirigidas a incentivar la vida de oración, son algunos de los objetivos de esta jornada.

En todas las parroquias se pedirá por esta vocación tan especial y necesaria en la Iglesia: la de los religiosos y religiosas que dedican su vida a rezar por los demás, por la Iglesia y por el mundo, desde la contemplación de los misterios divinos.

En nuestra diócesis hay dos conventos de vida contemplativa y los dos están en Baza: el de las Madres Dominicas y el de las Hijas de la Sagrada Familia. Hoy es un día para tenerlas muy en cuenta y para rezar por estas religiosas.

El lema de este año es “Contemplando tu rostro, aprendemos a decir: `¡Hágase tu voluntad!´”. Sobre este lema, los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, de la Conferencia Episcopal Española, en su mensaje para esta Jornada, destacan que, un año más, la celebración litúrgica de la solemnidad de la Santísima Trinidad “nos ofrece la ocasión de recordar con gratitud en nuestra oración a aquellos que se han consagrado enteramente a vivir a la luz del misterio eterno. Ellos y ellas son «los que rezan»”.

Y son los que rezan, explican, porque han hecho de la actitud orante —que es inherente a la fe, pero se modula de distintos modos según los carismas— regla y medida de todas las cosas: las internas y las externas, las personales y las comunes, las decisivas y las pasajeras, las del corazón y las del mundo”.

Atravesar los muros de un monasterio, dicen los obispos, permite comprobar que allí la realidad se rige por una ley que “surge de las entrañas del Evangelio. Contemplar para asentir a la verdad y la bondad y la belleza del Dios que se revela a cada instante”.

El obispo de Guadix, Mons. Francisco Jesús Orozco, también ha escrito una carta pastoral con motivo de esta Jornada, en la que, entre otras cosas, dice que “hoy recordamos y oramos por todos los consagrados contemplativos de la Iglesia católica presentes en tantos lugares del mundo. Especialmente, doy gracias y hago mención de la comunidad de religiosas dominicas del Monasterio de la Santísima Trinidad y de la comunidad de las religiosas Hijas de la Sagrada Familia, que viven en el Convento de la Merced, ambas en Baza. Son un regalo precioso que Dios hace a nuestra Diócesis de Guadix, sosteniendo con su oración y sacrificios toda la vida diocesana”.

Y se dirige a las comunidades de vida contemplativa que hay en la diócesis:  “muchas felicidades, queridos consagrados de vida contemplativa en esta Jornada Pro Orantibus. Os necesitamos fieles a vuestra vocación, mirando constantemente el rostro de Dios y educándonos en la alegría de hacer siempre la voluntad del Señor.”.

Termina el obispo su carta invitando a todos a “rezar por ellos y por las vocaciones a esta forma de consagración concreta. La Iglesia las necesita, nuestra Diócesis se sostiene en ellas y nuestra vida cristiana tiene el mejor espejo para no perder nunca el rumbo del cielo, que dirige todas nuestras tareas eclesiales”

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

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Domingo de la Santísima Trinidad. Ciclo B. 26 de mayo de 2024

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Domingo de la Santísima Trinidad. Ciclo B. 26 de mayo de 2024

Con este relato de encuentro de Jesús con sus discípulos, de envío de éstos a la misión y de exposición de su última promesa, el evangelista Mateo concluye su obra.

 

Esta escena tiene lugar en Galilea, donde él comenzó su misión y donde él se despide de los suyos. Es entonces cuando él da por terminada su misión y empieza la misión de los suyos. Aquí es cuando el nuevo pueblo de Dios, la Iglesia, echa a andar, dando sus primeros pasos.

Aquellos que antes habían dudado de él ahora lo adoran. La fe es clave para que exista la Iglesia, aunque algunas veces se mezclen la fe y la vacilación, la claridad y el desconcierto.

La misión de la Iglesia es universal, para todos los pueblos, ofreciendo el discipulado y la salvación, a través del bautismo y de las enseñanzas, a toda la humanidad.

La fórmula “Padre, Hijo y Espíritu Santo” nos recuerda que Dios es ante todo Amor. Su gloria y poder consiste en amar, en donarse. Y el bautismo nos vincula con ese Dios Trinitario y no con otro.

Se trata de un Dios que nunca nos deja solos, ni huérfanos, ni nos abandona, sino que permanece junto a nosotros en medio de la historia. Dios está con nosotros para siempre, y esa es nuestra esperanza que nos mantiene fuertes y constantes en la fe.

Emilio J. Fernández, sacerdote

https://elpozodedios.blogspot.com/

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Carta del obispo de Guadix para la Jornada Pro Orantibus 2024

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Carta del obispo de Guadix para la Jornada Pro Orantibus 2024

 

«Contemplando tu rostro, aprendemos a decir:

“¡Hágase tu voluntad!”»

         Queridos hermanos todos:

         El próximo domingo 26 de mayo, solemnidad de la Santísima Trinidad, la Iglesia universal celebra la Jornada Pro Orantibus. Al mismo tiempo que profesamos nuestra fe en el único Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, nos unimos en oración y recuerdo a quienes han sentido la vocación y el carisma específico de la contemplación del Misterio de Dios, dentro de la Iglesia a la que sirven con su entrega diaria, a veces oculta y no siempre valorada.

La vida contemplativa es una vocación que tiene la misión apasionante, necesaria y fecunda de contemplar el rostro de Dios, que se revela a quienes lo buscan de todo corazón. Los contemplativos viven en el recogimiento y el silencio, para hacer de la adoración a Dios el centro de la persona consagrada y de la comunidad o cenobio. Es toda una riqueza presente en la Iglesia desde sus comienzos y un legado de grandes santos que con sus vidas ejemplares y escritos magistrales nos han dejado preciosos conocimientos, enseñanzas y reflexiones sobre el arte de orar en cada una de las épocas, como hijos e hijas de su tiempo y con el empeño en acercar el mundo a Dios y Dios al mundo.

El lema de la Jornada Pro Orantibus de este año, que los obispos españoles hemos elegido y proponemos,” Contemplando tu rostro, aprendemos a decir: “¡Hágase tu voluntad!”», es una de las muchas maneras de definir a los consagrados contemplativos, en su forma monástica (monjes y mojas) o en su forma eremítica (ermitaños y ermitañas).

¿Qué es buscar el rostro de Dios? «Buscar el rostro de Dios es un camino necesario, que se debe recorrer con sinceridad de corazón y esfuerzo constante» (Homilía de San Juan Pablo II, 13 de enero de 1999, en el aula Pablo VI del Vaticano).

La fe es mucho más que creer. La fe es amar al Dios en el que creemos. Esa fe recibida en nuestro bautismo ha de ir madurando cuanto más crece nuestro deseo y anhelo de Dios. Este sentimiento profundo del creyente que lo ha experimentado, aparece recogido en la Sagrada Escritura: «Oigo en mi corazón, “buscad mi rostro”. Tu rostro buscaré, Señor. No me escondas tu rostro» (salmo 27, 8-9). El Rey David, cuando escribió estas palabras, anhelaba la presencia divina como una cuestión de necesidad vital y existencial. El creyente alcanza un momento en su historia personal en el que experimenta la necesidad de contemplar el rostro de Dios. Y en el consagrado contemplativo esta necesidad se convierte en una forma de vida.

«¡Hágase tu voluntad!», es decir, vivir sin negar a Dios lo que nos pide, asumiendo todos los riesgos, entregándole toda la vida. Dos mujeres aparecen en los evangelios como modelos para las consagradas contemplativas: María, la hermana de Marta y Lázaro de Betania; y María, la Madre del Señor. Vidas diferentes, pero ambas han sido discípulas de Jesús, lo han acompañado en el anuncio del Reino de Dios. Ellas supieron, en situaciones en las que se intentaba imponer el dolor, la desolación y lo irracional -como ante la tumba de Lázaro o en el calvario, en la muerte en cruz de su Hijo-, sostener la Esperanza. Contemplar el rostro de Dios nos hace mirar a aquellos hermanos nuestros que sufren la enfermedad, la guerra, el hambre, las injusticias, etc. El consagrado contemplativo no se esconde del mundo sangrante, sino que con su oración, por los últimos de nuestra sociedad y de la humanidad, vive en comunión con Dios y con todos los seres creados: «Sin contemplación es fácil caer en un antropocentrismo desviado y soberbio, el “yo” al centro de todo, que sobredimensiona nuestro papel de seres humanos y nos posiciona como dominadores absolutos de todas las criaturas» (Papa Francisco, Audiencia General, miércoles 16 de septiembre de 2020).

Hoy recordamos y oramos por todos los consagrados contemplativos de la Iglesia católica presentes en tantos lugares del mundo. Especialmente, doy gracias y hago mención de la comunidad de religiosas dominicas del Monasterio de la Santísima Trinidad y de la comunidad de las religiosas Hijas de la Sagrada Familia, que viven en el Convento de la Merced, ambas en Baza. Son un regalo precioso que Dios hace a nuestra Diócesis de Guadix, sosteniendo con su oración y sacrificios toda la vida diocesana.

         Muchas felicidades, queridos consagrados de vida contemplativa en esta Jornada Pro Orantibus. Os necesitamos fieles a vuestra vocación, mirando constantemente el rostro de Dios y educándonos en la alegría de hacer siempre la voluntad del Señor.

A todos os invito a rezar por ellos y por las vocaciones a esta forma de consagración concreta. La Iglesia las necesita, nuestra Diócesis se sostiene en ellas y nuestra vida cristiana tiene el mejor espejo para no perder nunca el rumbo del cielo, que dirige todas nuestras tareas eclesiales.

Con mi afecto y bendición

+ Francisco Jesús Orozco Mengíbar,

Obispo de Guadix

 

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Ha fallecido José Luis Huertas Gavilán

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NoticiaÚltima hora

Foto: E. LLAMAS

Publicado: 26/05/2024: 163

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Obituario

Ha fallecido José Luis Huertas Gavilán, padre del trabajador del Obispado José Luis Huertas Rodríguez. Sus restos están siendo velados en la sala 24 de Parcemasa, y el responso está fijado para hoy domingo 26 de mayo a las 16:30 h. en la capilla 2 de Parcemasa y será presidido por el vicario general, Antonio Coronado.

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Monseñor Saiz Meneses ha coronado a la patrona de Cantillana, Nuestra Señora de la Soledad

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Monseñor Saiz Meneses ha coronado a la patrona de Cantillana, Nuestra Señora de la Soledad

La explanada delantera del santuario de la Soledad, de Cantillana, acogió la tarde de este sábado 25 de mayo, la la ceremonia de coronación canónica de  Nuestra Señora de la Soledad, patrona de Cantillana. Una Eucaristía presidida por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses. “Un día tan grande de fiesta para todos nosotros. Demos gracias a Dios y a María Santísima, por nuestra fe, por nuestra historia, por todos los cantillaneros y cantillaneras que nos han precedido en este camino, en la Parroquia, en la Hermandad y en la Villa”.

Durante su homilía, en víspera de la solemnidad de la Santísima Trinidad, el arzobispo de Sevilla expresó que “coronamos hoy a Nuestra Señora de la Soledad porque es verdaderamente Reina. Ella es Reina por ser la Madre de Jesucristo, y porque tiene un papel excepcional en la obra de la salvación”.

En este día de fiesta “damos gracias al Señor por el don de nuestra Madre, y queremos seguir caminando de su mano y bajo su protección; damos gracias a María Santísima, que nos enseña a confiar en Dios y a seguir el camino que conduce a Jesús. Todos nos encomendamos a su protección: María Soledad, Patrona de Cantillana, en tu misterio de dolor el pueblo entero te aclama. Por ser tu Reina y Madre del Redentor, tus hijos te acompañamos. Madre mía en tu dolor y en tu Pasión”.

El arzobispo de Sevilla dijo que “Nuestra Señora de la Soledad nos sostiene en la fe que hemos recibido de nuestros padres, y nos impulsa para crecer en la vida de fe y para transmitirla a los demás, en especial a nuestros niños y jóvenes. Hoy más que nunca es importante la transmisión de la fe en los hogares, la transmisión del amor y fervor a Nuestra Señora de la Soledad”.

Misterio de la Trinidad

Sobre la solemnidad de la Santísima Trinidad explicó  “que es el misterio supremo, central, fundamental, de nuestra fe; el misterio de un solo Dios en tres personas. Un misterio que sobrepasa, que desborda absolutamente nuestra inteligencia humana, al que podemos acceder desde la fe”. Por tanto – prosiguió – “un misterio revelado por Cristo, que debería ocupar la mayor parte de nuestra oración y estudio, que debería ocupar más espacio en nuestra formación, y también debería ser el elemento principal de nuestra vida de fe. Es un misterio de amor de Dios a sus hijos, que debemos contemplar en actitud de adoración”.

Nuestra Señora de la Soledad

Sobre la patrona de Cantillana añadió que “es hija de Dios Padre, madre de Dios Hijo, y Esposa del Espíritu Santo. Ella camina con nosotros y nos lleva de la mano, y nos enseña a vivir esa relación con las tres Personas divinas. Ella es verdaderamente Madre de Dios porque es la Madre del Hijo eterno de Dios hecho hombre”.

En relación a la advocación, manifestó que “es realmente madre nuestra porque Jesús antes de morir en la cruz, le encargó una nueva misión: ser la madre de todos los creyentes, por eso colaboró con su Hijo en la obra de la redención desde el principio hasta el final”.

Finalmente, monseñor Saiz Meneses pidió  “especialmente a Nuestra Señora de la Soledad que ayude y proteja a todos los cantillaneros y a los fieles de toda la Archidiócesis, para que permanezcamos unidos a Cristo y demos frutos de amor. Ayúdanos a mostrar tu amor y piedad de Madre especialmente a los que sufren, a los marginados, a los indefensos, a los más necesitados”.

Puede visualizar la ceremonia de coronación aquí 

Homilía íntegra aquí 

Fotografías Tomás Quifes 

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Homilía de la coronación canónica de Nuestra Señora de la Soledad, patrona de Cantillana (25-05-2024)

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Homilía de la coronación canónica de Nuestra Señora de la Soledad, patrona de Cantillana (25-05-2024)

Homilía de Mons. José Ángel Saiz Meneses en la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Soledad, patrona de Cantillana. 25 de mayo de 2024. Lecturas: Deuteronomio 4,32-34. 39-40; Sal 32; Romanos 8,14-17; Mateo 28,16-20.

Saludos: Queridos hermanos y hermanas presentes en esta celebración: Sr. Párroco, Delegado Episcopal, sacerdotes concelebrantes, diácono; Sr Alcalde y Corporación Municipal de Cantillana; Consejo Pastoral; Muy Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad Servita y Cofradía de Nazarenos del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora de la Soledad, Patrona Canónica apud Deum y Alcaldesa Mayor Perpetua de la villa de Cantillana; Representaciones de Hermandades de Gloria y Penitencia; hermanos y hermanas presentes en este día de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Soledad, un día tan grande de fiesta para todos nosotros. Demos gracias a Dios y a María Santísima, por nuestra fe, por nuestra historia, por todos los cantillaneros y cantillaneras que nos han precedido en este camino, en la Parroquia, en la Hermandad y en la Villa.

Coronamos hoy a Nuestra Señora de la Soledad porque es verdaderamente Reina. Ella es Reina por ser la Madre de Jesucristo, y porque tiene un papel excepcional en la obra de la salvación. Esta tarde, con la celebración de la Eucaristía y la Coronación Canónica, expresamos nuestro fervor y amor de hijos, y reafirmamos nuestro compromiso de fidelidad hacia ella, que en todas las circunstancias de la vida nos acompaña con su protección y amparo. Nuestra Señora de la Soledad nos sostiene en la fe que hemos recibido de nuestros padres, y nos impulsa para crecer en la vida de fe y para transmitirla a los demás, en especial a nuestros niños y jóvenes. Hoy más que nunca es importante la transmisión de la fe en los hogares, la transmisión del amor y fervor a Nuestra Señora de la Soledad.

Hoy celebramos en la Iglesia universal una fiesta muy importante, la solemnidad de la Santísima Trinidad, que es el misterio supremo, central, fundamental, de nuestra fe; el misterio de un solo Dios en tres personas. Un misterio que sobrepasa, que desborda absolutamente nuestra inteligencia humana, al que podemos acceder desde la fe. Un misterio revelado por Cristo, que debería ocupar la mayor parte de nuestra oración y estudio, que debería ocupar más espacio en nuestra formación, y también debería ser el elemento principal de nuestra vida de fe. Es un misterio de amor de Dios a sus hijos, que debemos contemplar en actitud de adoración.

El Padre es el origen, el Hijo es la revelación y el Espíritu Santo es la comunicación. Contemplamos al Padre como Creador y Padre misericordioso, que conoce, que actúa, que ama. Es la Vida misma, el Santo, es la misericordia, el Amor. Su paternidad respecto al ser humano es real, es eterna y total, consciente y continua. Es decir, que nada poseemos que no proceda de Él. En esto consiste la Buena Nueva del Evangelio, en que somos hijos de Dios, llamados a formar una familia en comunión y fraternidad.

Cristo es el Hijo unigénito, eterna Sabiduría encarnada. Contemplamos su realidad humana, su cuerpo real, su conocimiento, su voluntad, su amor, su sensibilidad. Contemplamos su realidad personal divina, como el Hijo de Dios. Contemplamos al Hijo, que es apertura a la comunicación del Padre, eternamente engendrado, que todo lo recibe del Padre. Nosotros, sólo podremos vivir nuestra filiación y desarrollar nuestra personalidad de hijos de Dios en apertura al Padre y al Hijo. Contemplamos al Espíritu Santo, que posee la misma divinidad del Padre y del Hijo, y que, por lo tanto, es infinito, omnipotente, y sobre todo, es amor.

El Espíritu Santo es como el fruto del amor recíproco del Padre y del Hijo. Él guía al creyente hacia la verdad y el bien, y mueve el cosmos y la Historia hacia la plena recapitulación final. Bajo su luz, el creyente avanza en el conocimiento de Cristo y del Padre, y por su impulso es capaz de ser ante el mundo testigo de la Verdad. El fundamento de la vida y de la espiritualidad cristiana es la realidad de que Padre, Hijo y Espíritu Santo han querido constituirse en principio de vida nueva para nosotros. Por eso, todos los elementos que componen nuestra vida han de estar referidos a esta relación personal. Que la gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo nos ayuden a penetrar en este misterio de amor y a dejar que transforme nuestra existencia.

Nuestra Señora de la Soledad es hija de Dios Padre, madre de Dios Hijo, y Esposa del Espíritu Santo. Ella camina con nosotros y nos lleva de la mano, y nos enseña a vivir esa relación con las tres Personas divinas. Ella es verdaderamente Madre de Dios porque es la Madre del Hijo eterno de Dios hecho hombre. Es realmente madre nuestra porque Jesús antes de morir en la cruz, le encargó una nueva misión: ser la madre de todos los creyentes, por eso colaboró con su Hijo en la obra de la redención desde el principio hasta el final. Nosotros también tenemos una misión en la vida, en el mundo, en la Iglesia. Nuestra Señora de la Soledad nos enseña a llevar a cabo nuestra misión con confianza. Hoy, con la Coronación Canónica, hacemos el firme propósito de que reine en nuestros corazones, en nuestros hogares, en Cantillana, nuestra Villa.

Hoy pedimos especialmente a Nuestra Señora de la Soledad que ayude y proteja a todos los cantillaneros y a los fieles de toda la archidiócesis, para que permanezcamos unidos a Cristo y demos frutos de amor. Ayúdanos a mostrar tu amor y piedad de Madre especialmente a los que sufren, a los marginados, a los indefensos, a los más necesitados. Ayúdanos a defender la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, a servir a los más pobres, los enfermos, los ancianos que están solos; a los niños y jóvenes desfavorecidos, a los que sufren en medio de situaciones familiares rotas; a los inmigrantes, a las personas que no tienen trabajo. Enséñanos, Madre, a trabajar por una sociedad más justa y fraterna, danos fuerza para trabajar por la paz, para construir un mundo en paz. Enséñanos a mantenernos firmes cuando llegue el momento de la cruz, y danos la fuerza para no caer en el desánimo cuando el sufrimiento y la oscuridad se hagan presentes en el camino.

Queridos hermanos: hoy tiene lugar aquí un acontecimiento histórico: la Coronación Canónica Nuestra Señora de la Soledad. Una corona para la Madre que tanto amamos y veneramos. Coronar una imagen de María significa aceptarla como Reina de cielos y tierra, y acogerla en nuestro corazón como Reina y Madre. Contemplad su imagen. Ella conoce vuestras penas y problemas, vuestro dolor; ella os entiende, os escucha y os espera. Ella sabe más que nadie de piedad y misericordia. Cuando estéis cansados y agobiados, acudid a ella, que os reconfortará; en los momentos de soledad, de crisis, de oscuridad, acudid a ella, que sabe más que nadie de amparo y de consuelo; y cuando estéis alegres y felices, acudid también a ella, para reforzar aún más la esperanza y la alegría.

En este día de fiesta damos gracias al Señor por el don de nuestra Madre, y queremos seguir caminando de su mano y bajo su protección; damos gracias a María Santísima, que nos enseña a confiar en Dios y a seguir el camino que conduce a Jesús. Todos nos encomendamos a su protección: “María Soledad, Patrona de Cantillana, en tu misterio de dolor el pueblo entero te aclama. Por ser tu Reina y Madre del Redentor, tus hijos te acompañamos. Madre mía en tu dolor y en tu Pasión”. Nuestra Señora de la Soledad, ruega por nosotros.

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CONFER | Padres Filipenses

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CONFER | Padres Filipenses

San Felipe Neri, conocido como el “Apóstol de Roma”, “el Santo de la alegría” o el “Patrono de los humoristas”, fue el fundador de la Congregación del Oratorio. Felipe es cristiano de calle y de silencio a la vez, evangelizador nato que lleva y promueve la caridad; no hay obra de misericordia que deje que practicar.

La moción del Espíritu Santo que tanto suplicó para él, da origen al Oratorio. San Felipe Neri buscaba despertar en la Roma del siglo XVI el espíritu de la Iglesia primitiva. Él no pensó en fundar, sino en formar cenáculos donde contagiar a Cristo y sentir viva la comunidad. Quiso vivir la Iglesia de los orígenes, por eso en las reuniones del Oratorio se pone la Palabra y la oración en el centro de la vida de quienes buscaban la santidad. Sacerdotes seculares y laicos se reúnen para orar, cantar, rezar, tratando familiarmente la Sagrada Escritura para unirse a Cristo y de allí salir dispuestos a vivir las obras de misericordia.

La atención y acompañamiento de estos laicos del Oratorio demandó la dedicación de sacerdotes que los atendiesen y acompañasen; necesitaban recibir el perdón y el Pan de la Eucaristía. Surge así la Congregación del Oratorio. Se trata de una comunidad sin votos, autónoma, sin superior jerárquico más allá del de la propia casa, llamado prepósito, y de la Santa Sede. Su única norma, la caridad. Se convierte así en la primera Sociedad de Vida Apostólica surgida en la Iglesia.

Unidas en confederación, hoy existen 96 Congregaciones del Oratorio. Las últimas seis nacidas este mismo año en Europa, Estados Unidos y Australia. Su encanto está, no en que todos sus miembros gocen de un mismo don para una misión, sino que “como Congregación del Oratorio, viven la doble vocación: a la libertad y a la familia/comunidad”. He ahí el carisma y originalidad del Oratorio.

Esta dupla, difícil de compaginar a veces, se apoya en un elemento unificador, la caridad que unida a la humildad forjan un estilo de vida que da origen a comunidades empeñadas en traer al presente el espíritu de las primigenias comunidades cristianas.

Es esta atmósfera la que respiraron Pío XII, san Juan XXIII en el Oratorio Secular, San Pablo VI en su infancia, adolescencia y juventud en el Oratorio de Brescia (Italia), y es este mismo espíritu el que se apoderó del corazón del buscador de la verdad san J. H. Newman.

Y a Sevilla, ¿cómo llega el Oratorio? En noviembre de 1698 procedente del Oratorio granadino llega el padre Francisco Navascués Pérez y otro sacerdote, Félix Arroyal. Pronto echa raíces y ya en el siglo XVIII alcanza gran renombre con la Real Casa de Ejercicios fundada por el padre Teodomiro Ignacio Díaz de la Vega. Otros nombres destacados fueron el padre Cayetano Fernández Cabello, que fue vicario general de la Diócesis, preceptor del rey Alfonso XII y director de la Biblioteca Colombina; y el padre Francisco García Tejero, predicador y confesor de los beatos Cardenal Marcelo Spínola y el padre Torres Padilla, cofundador de las Hermanas de la Cruz.

Tras perder la Congregación casa e iglesia por los avatares que padece la ciudad, en 1893 el papa León XIII le concede la propiedad de la iglesia de San Alberto de Sicilia. Los padres filipenses viven comunitariamente en casas de la calle Fabiola, más tarde en la calle San Isidoro y a día de hoy en el antiguo convento de la Orden del Carmen Calzado adjunto a la iglesia adquirido en 1946.

En todo esto el padre Francisco García Tejero, (1825- 1909), cuyo II centenario de su nacimiento abrimos el pasado 11 de mayo, tiene una gran intuición evangélica. Siente que hay evangelizar llevando la Doctrina Cristiana, atendiendo la gran ignorancia que encontraba en la ciudad. Comienza entonces su tarea en la parroquia de San Roque y enseña el catecismo en las casas de los vecinos, en los corrales. Su propuesta se extiende a otras parroquias y llega hasta el Hospital de la Sangre o de las Cinco Llagas donde, con mirada de misericordia, descubre el dolor y sufrimiento de la mujer vejada y utilizada. Nuevo quehacer: hay que liberar, sanar y evangelizar. Aparece así la Casa de las Arrecogidas que, con ayuda de una señora, atiende a estas “desgraciadas” mujeres. Nacen así dos congregaciones femeninas: las Hermanas de la Doctrina Cristiana y las  Religiosas Filipenses Hijas de María Dolorosa.

El Concilio Vaticano II se vivió intensamente en la Congregación del Oratorio sevillano. En este clima y con gran crecimiento vocacional, en la década de los 70-80, algunos padres se implican tras las Misiones Populares de 1964 y se hacen presentes en lugares como Los Chapatales (San José de la Rinconada), en la zona de Pino Montano-Los Carteros donde se erigirá la Parroquia de San Felipe Neri; otros se dedican a la animación de los Cursillos de Cristiandad, atención en hospitales, acompañamiento espiritual en conventos, y muchas horas de confesonario…

Tanta actividad pastoral, siempre en comunión y al servicio de obras diocesanas, da lugar a nuevas comunidades. Una de ellas atiende por poco tiempo la Parroquia Ntra. Sra. de Lourdes en el Polígono Norte, teniendo por lugar de culto y acogida el piso piloto de la urbanización; lo hacen en unión con los Hnos. Maristas y las Carmelitas de Vedruna; posteriormente, se asume la encomienda de la parroquia, con su colegio, de la Blanca Paloma en la barriada de los Pajaritos.

El nuevo florecer vocacional en la comunidad y la nueva propuesta de la diócesis para servir en la zona Este de Sevilla que está en plena expansión, llevará a asumir una nueva parroquia, la de San José y Santa María.

Actualmente los padres Filipenses atienden pastoralmente la iglesia de San Alberto en el centro de Sevilla, cada vez más despoblado; la cincuentenaria parroquia de San Felipe Neri y la de San José y Santa María en Sevilla Este, vecina de Torreblanca, amén de presencias en el mundo de la enseñanza, la Facultad de Teología de Sevilla y otros organismos diocesanos.

Todo para gloria de Dios.

Padre Domingo Velasco, CO.

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