Los trabajadores de Cáritas celebran en Arjona el día de la caridad con una reflexión sobre la Eucaristía

Diócesis de Jaén
Diócesis de Jaénhttp://diocesisdejaen.es/
La diócesis de Jaén es una iglesia particular española sufragánea de la archidiócesis de Granada. Sus sedes son la Catedral de la Asunción de Jaén y Catedral de la Natividad de Nuestra Señora de Baeza.

 

El sacerdote Luis María Salazar aborda en una ponencia las tres grandes tensiones teológicas y pastorales que ha habido en la historia de la Iglesia en torno a la Eucaristía.

En vísperas de la celebración del Corpus Christi, Día de la Caridad, cerca de medio centenar de trabajadores de Cáritas Jaén, encabezados por su equipo directivo, han celebrado una jornada de reflexión y convivencia en Arjona. La cita comenzó con un desayuno de acogida por parte de los agentes de Cáritas Arjona y el párroco, Juan Mena, celebrado en la sede de la Fundación Angustias Verdejo-Santísima Trinidad.

La jornada continuó con una charla a cargo del sacerdote diocesano Luis María Salazar, párroco de San Félix de Valois, canónigo de la Catedral de Jaén y profesor del Centro de Estudios San Eufrasio de Jaén y de la Facultad de Teología de Granada (Universidad Loyola-Andalucía). La ponencia giró en torno a las tres tensiones teológicas y pastorales que ha habido a lo largo de la historia de la Iglesia.

La primera de ellas fue el conflicto sobre la presencia, a comienzos del segundo milenio. «Surgen en los siglos XII y XIII ante la necesidad de resolver quién está en ese trozo de pan», señaló Salazar. Así, desgranó las teorías que se abordaron desde un punto de vista teológico para explicar cómo el pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo. «La primera de ellas fue la de la aniquilación, que defiende que la sustancia del pan desaparece y solo queda su apariencia», explicó el sacerdote. La segunda, la consubstantación, consideraba que Jesucristo está «abrazo al pan», pero coexisten ambas sustancias. Finalmente, en tercer lugar, abordó la transubstanciación, que fue la postura adoptada, que determina que «la sustancia del pan no se destruye ni se anula, sino que se transforma profundamente». «El pan sigue estando ahí, pero su realidad más profunda ahora es Cristo», concretó Luis María Salazar. Aplicado a los pobres o a la acción social, argumentó que esto significa que «la presencia de Dios no anula la identidad, las circunstancias, ni la humanidad de la persona, sino que las potencia y las eleva». «La gracia no destruye la naturaleza», apostilló.

El segundo conflicto fue en torno al sacrificio, que se desata principalmente con la llegada de la reforma protestante de Martín Lutero. El debate se centró en discutir si la Eucaristía es o no el sacrificio de la cruz, y qué significado tiene el sacrificio dentro de la vida cristiana. «La Iglesia respondió y fijó su postura en el Concilio de Trento», explicó el sacerdote.

Finalmente, el conflicto de hoy se centra en la comunión. «Mientras que el problema de la presencia se cerró en la Edad Media y el del sacrificio en Trento, al cristiano de hoy le corresponde resolver el problema de la comunión. Abordó la realidad la Eucaristía como banquete e hizo hincapié en la reflexión sobre que la Eucaristía es un banquete comunitario, una experiencia de unidad. «El conflicto de la comunión es la lucha por evitar que la Eucaristía se convierta en un rito estéril, estético o puramente intimista, devolviéndole su fuerza original: ser el motor que crea una comunidad unida, solidaria y comprometida con el sufrimiento del mundo», defendió. En esta línea, señaló que debe haber coherencia entre «el altar y la calle». «El conflicto actual es que se ha disociado la fe de la justicia social. Comulgar compromete radicalmente con los más vulnerables. Si compartimos el pan del cielo, es incoherente no compartir el pan de la tierra. La verdadera comunión eucarística obliga al creyente a salir del templo con la mirada transformada para ver las necesidades del prójimo, especialmente de los excluidos», concluyó Luis María Salazar.

Celebración eucarística

Al término de la charla, los participantes se trasladaron a la parroquia de San Martín de Tours, donde tuvo lugar la celebración de la Eucaristía. Estuvo presidida por Luis María Salazar y concelebrada por el vicario de Caridad y delegado de Cáritas, Juan Raya, y por el párroco de Arjona, Juan Mena. En la homilía, Salazar abordó la comunión y la Eucaristía como unión familiar. Recordó que San Pablo defendió que esta solo tiene sentido si es capaz de convertir a la comunidad en un solo cuerpo y una sola familia. La vida verdaderamente valiosa es aquella que se entrega y se derrama por los demás, en lugar de retenerla por miedo a perderla», argumentó.

También profundizó en la Eucaristía como memorial. Explicó que este no es simplemente recordar el pasado, sino el lugar donde el tiempo se concentra. Utilizó el ejemplo de la Pascua judía para ilustrar que, en el memorial, los acontecimientos de la salvación ocurren en el aquí y el ahora. «El maná del camino pasado es el mismo pan que sostiene al caminante de hoy. La Eucaristía es, por tanto, el alimento esencial para cuando el camino supera las fuerzas humanas», reflexionó. «El memorial también anticipa la justicia futura y el cielo nuevo que se anhelan. Aunque el mundo sea injusto, cometer ese pan permite vivir, aunque sea por un instante, la certeza de que esa sed de justicia será saciada», añadió.

Finalmente, definió la Eucaristía como el momento del presente y del amor. Citando una reflexión atribuida al Padre Pío, concluyó con una guía para vivir el instante actual: «Poner el pasado en manos de la misericordia de Dios, el futuro en manos de la Providencia, y el presente vivirlo con caridad, servicio y amor mutuo».

Visita religiosa

Al término de la celebración, los participantes en la jornada realizaron un recorrido por los templos de Arjona, guiados por el párroco, Juan Mena, y el coordinador de Animación en el Territorio de Cáritas y urgavonense, Cristóbal Barranco. Así, conocieron los aspectos más significativos de San Martín de Tours, la Santuario de los Santos y de las Sagradas Reliquias, Santa María del Alcázar y San Juan Bautista. Durante el recorrido, profundizaron en las principales expresiones de religiosidad, su historia y sus curiosidades. Un almuerzo de convivencia puso fin a la jornada de celebración en Arjona.

Cáritas Diocesana de Jaén

Contenido relacionado

La HOAC celebró su día diocesano renovando su compromiso con el mundo obrero y...

La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) ha celebrado este domingo...

Alrededor de 500 fieles diocesanos participarán en Madrid en la visita del Santo Padre...

  La Diócesis de Jaén se prepara para vivir con alegría la...

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.