Con mucho dolor he recibido las noticias del trágico incendio en Bédar y Los Gallardos, pertenecientes a la vecina diócesis de Almería, que ha causado la muerte de varias personas y numerosos heridos. Como obispo de Guadix y en nombre de toda la diócesis, hago llegar a mi hermano D. Antonio Gómez Cantero, obispo de Almería, mis condolencias y el afecto y la cercanía de todos.
Desde la diócesis de Guadix, nos unimos al dolor por los fallecidos, al sufrimiento de los heridos y a la angustia de sus familiares, así como de todas las personas que se están viendo afectadas por el incendio.
Sentimos cercano ese sufrimiento no solo por la proximidad geográfica, sino porque son muchos los fieles de la diócesis accitana que han encontrado en esas tierras, hoy amenazadas por el fuego y la tragedia, un lugar de trabajo o de descanso.
Al mismo tiempo, desde la esperanza a la que nos llama la fe, elevamos una oración por los fallecidos, por los heridos y damnificados, y por todos los que trabajan para combatir el fuego y asistir a los afectados.
Pido a San Torcuato, Patrón de la diócesis de Guadix, que interceda por los afectados y les conceda el consuelo y la ayuda que necesitan en estos momentos de tribulación.
+ Francisco Jesús Orozco
Obispo de Guadix

