Podemos decir que nuestro “plan de vida” no tiene vacaciones. Al contrario, hemos de “reforzarlo”. Cuando llega el verano, esta “columna” se convierte en “clásica”: “Decálogo vacacional”
1. Abramos nuestras vidas al descanso, nuestras miradas a la naturaleza y a los mejores paisajes, nuestro corazón al mundo entero.
2. Cuando gocemos del mar en la playa, no olvidemos el firmamento.
3. “No se rindan, sueñen”, dijo el papa Francisco, a los jóvenes de Cuba. ¡Soñemos!
4. ¡Felicidad! Fórmula sencilla: “Somos felices cuando nos convertimos en un don para los demás”.
5. ¡Busquemos tiempos de “silencios sonoros”!
6. “¡Esta es la hora del amor!”, gritó el Papa en su primera homilía. ¡Vivámosla!
7. “No busques consuelos humanos, porque Dios que te conoce perfectamente, te dará el consuelo en el momento oportuno”. (Frase en una plática del Curso de Retiro, en Pozoalbero).
8. “¿Apostolado en vacaciones?”. Muy fácil: el de la oración.
9. Realicemos el “viaje más difícil de la vida”: “El viaje hacia dentro, hacia el yo profundo, hacia mi propia identidad” (Fray Moisés Salgado, Prior de Silos).
10. Leamos “La Antorcha” (Junio 2026), revista editada por la Asociación Católica de Propagandistas, dedicada a la “Oración”, sobre todo, la entrevista que se realiza a Jacques Philippe, sacerdote católico francés y escritor, quien nos deja este “clamor”: “Lo más importante en la vida de fe es la oración”.

