

Como cada año, en vísperas del inicio de las novenas en honor a las Santas Patronas de Huéscar, Alodía y Nunilón, el municipio ha celebrado con gran fervor sus tradicionales Rogativas, unos días marcados por la devoción, la participación vecinal y un ambiente de alegría en torno a las Santas.
Durante tres intensas jornadas, los oscenses han acompañado a sus Patronas, que han recorrido los distintos barrios de la localidad. Las Rogativas comenzaron el lunes 11 de mayo con la visita a la ermita de la Aurora, sede de la Hermandad de San Juan. El martes 12, las Santas se trasladaron a la Residencia San Jaime, donde residentes, familiares y fieles vivieron un momento de oración y convivencia. El miércoles 13, las Rogativas concluyeron en la puerta de la iglesia de Santiago, junto a la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración, con la esperanza puesta en el próximo año para poder celebrar la Santa Misa en el interior del templo. Finalmente, el jueves 14 de mayo, las Santas Patronas subieron hasta la residencia de Los Morales, acercando una vez más la devoción y el cariño de todo un pueblo a sus mayores.
A lo largo de estos días, los vecinos, conocedores del recorrido de las Patronas, se han volcado en la preparación de altares y en el embellecimiento de fachadas, sacando colchas, colgaduras y refajos para recibirlas. El tiempo primaveral, especialmente radiante este año, ha contribuido a llenar las calles de color y belleza, destacando también las numerosas petaladas que acompañaron el paso de las imágenes. Ante los distintos altares, las Santas se detenían mientras se entonaban la Salve Popular y el himno en su honor, cuyas voces resonaban por las calles cada día, creando un clima de profunda devoción y unión entre los asistentes. El fervor popular volvió a convertirse en protagonista, demostrando el arraigo de estas tradiciones en el corazón de los oscenses.
Los momentos más emotivos de estas jornadas los han protagonizado especialmente los mayores, cuando las Santas se detenían ante casas y rincones donde esperaban. Muchos de ellos, visiblemente emocionados, rompían a llorar al verlas pasar tan cerca, en escenas cargadas de devoción, recuerdos y sentimiento.
Como novedad este año, y en vísperas de la novena —que culminó con la proclamación de las Santas como alcaldesas perpetuas—, se celebró además un Adoremus que contó con una destacada participación de fieles, reflejando una vez más la profunda devoción que Huéscar profesa al Santísimo Sacramento del Altar y a sus Patronas, santa Alodía y santa Nunilón.
Con la finalización de las Rogativas, los oscenses se preparan ya para vivir con intensidad las esperadas novenas en honor a sus queridas Patronas.
Parroquia de Santa María de Huéscar

