La explanada situada junto a la Ermita de los Dolores, en Mancha Blanca, acogió este martes, 15 de septiembre, la Eucaristía en la festividad de Ntra. Sra. de los Dolores, patrona de Lanzarote. La celebración estuvo presidida por el obispo de Canarias, Mons. José Mazuelos, y concelebrada por el obispo auxiliar, Mons. Cristóbal Déniz, y varios sacerdotes.
A pesar del intenso calor, numerosos fieles se acercaron para compartir este día junto a la Virgen. Debido a las altas temperaturas, la Eucaristía, prevista inicialmente para las doce del mediodía, se trasladó a las seis de la tarde.
En su homilía, Mons. Mazuelos recordó la presencia de María al pie de la cruz y su cercanía a quienes atraviesan momentos de sufrimiento. La Virgen de los Dolores, señaló, acompaña la vida de sus hijos y ayuda a mantener la esperanza incluso cuando llegan las dificultades.
La celebración estuvo animada por un coro dirigido por Rubén Fariña y contó con el acompañamiento al órgano de Alejandro Rodríguez. La música acompañó una Eucaristía marcada por la participación y la devoción de los lanzaroteños hacia su patrona.
Una jornada para volver la mirada hacia María, confiarle las preocupaciones de cada día y pedirle que siga acompañando el caminar de Lanzarote.

