«Este templo también se sostiene con tus manos. Para que su Luz siga teniendo casa» es el lema de la Jornada Pro Templos que la Diócesis de Jaén celebra este domingo, 20 de septiembre. Como cada tercer domingo de septiembre, esta iniciativa invita a los fieles a colaborar con el mantenimiento y la conservación de las iglesias y ermitas.
La jornada nació con el nombre de «Nuevos Templos», pero las necesidades actuales de la Iglesia diocesana han llevado a centrar los esfuerzos en el cuidado de los templos que ya existen. Estos edificios no solo son lugares de celebración y encuentro para las comunidades cristianas, sino que también forman parte del patrimonio cultural y de la historia de nuestros pueblos.
En 2025, el Consejo de Asuntos Económicos de la Diócesis de Jaén aprobó ayudas por un importe total de 83.214,30 euros para actuaciones de restauración y mantenimiento en distintas parroquias. Las ayudas se destinaron a La Encarnación, de Mancha Real; La Asunción, de Beas de Segura; Nuestra Señora de la Paz, de El Mármol; Santa Elena, de Santa Elena; y San Francisco, de Linares. De esta cantidad, 30.701,24 euros procedieron de la colecta Pro Templos del año pasado, mientras que los 52.513,06 euros restantes fueron aportados por el Fondo Diocesano. De este modo, la colaboración de los fieles permite atender las necesidades de las parroquias y contribuir a la conservación de los espacios destinados al culto.
Durante las celebraciones eucarísticas del fin de semana del 19 y 20 de septiembre, las colectas estarán destinadas nuevamente a esta finalidad. Cada aportación, con independencia de su cuantía, contribuye a que nuestras iglesias y ermitas puedan seguir abiertas y al servicio de la vida de las comunidades cristianas.
La Jornada Pro Templos es, también, una oportunidad para fortalecer la conciencia de que el cuidado de los templos es una responsabilidad compartida. A través de la comunicación cristiana de bienes, las parroquias pueden apoyarse mutuamente y hacer frente a las necesidades de conservación de aquellos edificios que más lo necesitan.
Desde la Diócesis de Jaén se agradece la generosidad de los fieles y su compromiso con el cuidado de nuestros templos, para que sigan siendo lugares de oración, encuentro y celebración de la fe.

