
La S.I. Catedral de Jaén acogía el pasado sábado, 16 de mayo, la celebración del 150 aniversario de la fundación del Instituto de las Hijas de Cristo Rey, una Eucaristía marcada por la acción de gracias y el recuerdo agradecido de siglo y medio de presencia evangelizadora y educativa.
La celebración, que dio comienzo a las 18:00 horas, estuvo presidida por el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, y concelebrada por el Obispo emérito, Don Ramón del Hoyo López; el Vicario Territorial de Jaén y Mágina, D. Jesús Millán; el Deán de la Catedral, D. Francisco Juan Martínez Rojas; miembros del Cabildo Catedral y otros sacerdotes diocesanos.
Alrededor de 500 personas participaron en esta significativa efeméride, entre ellas religiosas de las comunidades de Cristo Rey de Jaén, Alcalá la Real y Villanueva del Arzobispo, así como alumnado, profesorado y familias de los colegios de la provincia quienes participaron activamente en las lecturas, peticiones y ofrendas. El Evangelio fue proclamado por D. Jesús Millán y el acompañamiento musical corrió a cargo del Coro del Colegio Cristo Rey.

Homilía
Durante su homilía, el Obispo destacó la trayectoria y el legado espiritual del Instituto de las Hijas de Cristo Rey. “Celebramos la Eucaristía, que es acción de gracias, memorial de amor y sacramento de entrega. Y en esta tarde damos gracias a Dios por la presencia, la misión, el testimonio y la huella de las Hijas de Cristo Rey, al celebrar el aniversario fundacional de la Congregación. Conmemoramos 150 años de una semilla que, sembrada el 26 de mayo de 1876, no ha dejado de dar fruto. Celebramos siglo y medio de gracia, de fidelidad, de educación cristiana, de vida entregada, de mujeres consagradas que han querido decir con su vida que: Cristo es Rey, Cristo vive, Cristo ilumina, Cristo transforma”.
Asimismo, Don Sebastián quiso recordar la fundación de las Hijas de Cristo Rey en la Diócesis del Santo Reino. “Nuestra Diócesis tiene la dicha de contar con tres comunidades de Hijas de Cristo Rey, que forman parte viva de nuestra historia y de la vida de muchos. Primero en Alcalá la Real, desde 1899; después en Villanueva del Arzobispo, desde 1910; y más tarde en Jaén, desde 1942. Tres lámparas encendidas en nuestra tierra, donde el carisma recibido por el padre José Gras ha ido echando raíces, educando generaciones, acompañando familias y sembrando en tantos corazones el deseo de que Cristo reine”.

Igualmente, profundizó en el carisma fundacional, subrayando que “en el corazón del padre José Gras ardía una llama que partía del deseo de Dios: ‘Que Cristo reine en las inteligencias y en los corazones’. Este lema resume una vida, una misión y una espiritualidad. Es una respuesta cristiana a una pregunta decisiva: ¿quién debe ocupar el centro de la persona humana, de la familia, de la escuela, de la sociedad y de la historia?”. Y en este sentido, añadió: “La respuesta de José Gras fue clara, valiente y profundamente evangélica: Cristo. Sólo Cristo reine. Cristo en la inteligencia, para que el pensamiento no camine a oscuras. Cristo en el corazón, para que el amor no se extravíe. Cristo en la educación, para que el saber no se separe de la verdad. Cristo en la sociedad, para que la convivencia no se edifique sobre arena. Cristo en la historia, porque sólo Él es el Señor del tiempo y de la eternidad”.
El Prelado, además, quiso poner el acento en la misión educativa de las Hijas de Cristo Rey. “Educar es ayudar a una persona a descubrir la verdad de su vida; es acompañar el crecimiento de la inteligencia y del corazón; es enseñar a mirar el mundo con ojos limpios, a elegir el bien, a amar lo noble, a reconocer a Dios, a servir a los demás; es abrir ventanas para que entre la luz de Cristo, que ensancha la razón, purifica los afectos, fortalece la voluntad, eleva la dignidad y despierta la esperanza”.
Finalmente, el Pastor diocesano concluyó animando, a los allí presentes, a mantener a Cristo en el centro de la vida personal y comunitaria. “Queridos hermanos, 150 años son una historia de gracia: memoria agradecida, presente fecundo y llamada al futuro. Damos gracias por el padre José Gras, por su mirada profética, su amor a Cristo y su pasión educativa. Damos gracias por las primeras hermanas y por todas las Hijas de Cristo Rey que han entregado su vida en la fidelidad sencilla”.

Acción de gracias
Al término de la celebración, la superiora de la comunidad de Jaén dirigió una emotiva acción de gracias, dando gracias “al Señor y Dios de la Historia” por los 150 años de vida del Instituto de Hijas de Cristo Rey y por el carisma recibido a través de José Gras. Además, quiso pedir al Señor que siga manteniendo vivo el sueño del fundador en cada una de las religiosas y recordar a tantas generaciones de niños, jóvenes y familias formadas en el espíritu de Cristo Rey desde 1876.
La superiora tuvo, también, palabras de agradecimiento para el Obispo de Jaén, así como para todas las autoridades eclesiales y fieles presentes en esta celebración tan significativa para la congregación.
La Eucaristía concluyó entre aplausos emocionados y una fotografía de familia a los pies del altar.
Posteriormente, pasadas las 19:30 horas, la procesión partió desde la Catedral hacia el Colegio Cristo Rey con la imagen del Niño Cristo Rey, acompañada musicalmente por la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención, de Sevilla, poniendo así el broche de oro a una jornada histórica para la familia de Cristo Rey en la Diócesis de Jaén.

Galería fotográfica: “150 aniversario de la fundación del instituto de las Hijas de Cristo Rey”
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