

Bendijo la restauración del templo y un tractor y aperos agrícolas, como es costumbre durante la procesión
El obispo de Guadix, monseñor Francisco Jesús Orozco, presidió la celebración en honor de San Isidro Labrador en Balax, pedanía de Caniles. Fue en la tarde del sábado 16 de mayo, víspera de la solemnidad de la Ascensión del Señor. Es la primera vez que el obispo acude a esta localidad para celebrar esta fiesta, muy arraigada en la vida agrícola de la zona.
En su homilía, el prelado habló de San Isidro, de su vida de fe y de trabajo en el campo, y exhortó a los fieles a vivir la santidad en la vida matrimonial y en el trabajo cotidiano, siguiendo el ejemplo del santo labrador. También invitó a confiar en la providencia, recordando que «quien pone lo que tiene al servicio de Dios, Dios lo multiplica».
Como la celebración tuvo lugar en el día de víspera de la solemnidad de la Ascension, habló de esta fiesta tan importante al final de la Pascua, recordando que el destino último del creyente es el cielo. «Elevemos nuestras miradas al cielo sin dejar de trabajar en la tierra», señaló, recordando las palabras del Evangelio de ese día y animando al compromiso.
Durante la Eucaristía, bendijo las obras de restauración del templo y de sus dependencias. Al término de la Misa, la imagen de San Isidro recorrió en procesión los caminos cercanos a la ermita, y el obispo bendijo un tractor, siguiendo la costumbre local de bendecir las herramientas de trabajo agrícola durante la procesión.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

