Reflexión de la Pastoral Obrera de Sevilla sobre la reforma laboral en España

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Reflexión de la Pastoral Obrera de Sevilla sobre la reforma laboral en España

La Delegación diocesana de Pastoral Obrera ha hecho pública recientemente su opinión a propósito del acuerdo anunciado el pasado mes de diciembre de la reforma laboral en España. Un pacto que consideran “va en buena dirección”.

“Después de nueve meses de negociación sobre la modernización del mercado de trabajo, el diálogo social tripartito genera uno de los principales acuerdos en materias como contratación, negociación colectiva y la nueva figura de los ERTE para reducir la temporalidad y potenciar la contratación indefinida, mejorar los derechos colectivos y proteger el empleo”, han señalado. Asimismo, ha difundido varios documentos con el objetivo de “ayudar en la misión evangelizadora en el mundo obrero y del trabajo”.

El trabajo, clave de la cuestión social

Entre estos destaca el comunicado emitido por la Conferencia Episcopal Española bajo el título ‘Reforma laboral: la dignidad del trabajo y el trabajo digno’.

El texto comienza recordando las palabras del papa Francisco en su Mensaje a la OIT, en junio de 2021, en el que insiste en la necesidad de buscar soluciones que “nos ayuden a construir un nuevo futuro del trabajo fundado en condiciones laborales decentes y dignas, que provenga de la negociación colectiva, y que promueva el bien común, una base que hará del trabajo un componente esencial de nuestro cuidado de la sociedad y de la Creación”.

Además, subrayó la importancia de dar prioridad a las personas que trabajan en situaciones precarias y de atender la relación entre trabajo y cuidado. Al respecto, la CEE toma las palabras de san Juan Pablo II en su Encíclica ‘Laborem Exercens’, en la que asegura que “el trabajo humano es la clave esencial de toda la cuestión social” y, por tanto, “hay que valorarlo siempre desde la dignidad de la persona que lo realiza”.

Aplicando este principio a las relaciones laborales, el papa Juan Pablo II afirmó que una política laboral es correcta cuando los derechos de la persona trabajadora son plenamente respetados. “Esto es lo que está en juego en la reforma laboral en nuestro país –mantienen desde la Conferencia Episcopal Española. La legislación laboral tiene como objetivo fundamental colaborar a que se respete la dignidad del trabajo y que se realice en condiciones dignas, en definitiva, que el trabajo sea humano”. Concretamente, enumeran una serie de principios que no debe obviar: “Eliminar las desigualdades en las relaciones laborales, acabar con la temporalidad, la precariedad y la inseguridad laboral, reforzar la negociación colectiva en condiciones justas y eliminar las desigualdades que deterioran las condiciones laborales de muchos trabajadores y trabajadoras”.

Por otro lado, en el comunicado también describen como “muy positivo” que el Gobierno y las organizaciones empresariales y sindicales “hayan recuperado con fuerza el diálogo social que ya ha dado resultados muy importantes en diversos acuerdos”.

No obstante, advierten que “no todo se acaba” con la nueva reforma laboral, sino que “es responsabilidad de toda la sociedad dar al trabajo la importancia decisiva que tiene, empeñándonos cada día en la defensa del trabajo digno, redescubriendo la dignidad de todo trabajo, no solo del empleo, haciendo realidad que “el gran tema es el trabajo”.

Centralidad del trabajo y diálogo social

Por otro lado, la Pastoral Obrera de la Archidiócesis de Sevilla también propone la lectura de la nota de prensa publicada por la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).

En ésta apuntan que “los cambios acordados rompen con la lógica de atender las relaciones laborales precarizando el empleo, abaratando los costes laborales, otorgado más poder a las empresas, debilitando la negociación colectiva y la tarea de las organizaciones de los trabajadores”. En cambio, el acuerdo alcanzado recientemente “recupera la centralidad del trabajo y el diálogo social”.

Sin embargo, indican que el mundo del trabajo “sigue teniendo desequilibrios y enormes dificultades”. Uno de los más preocupantes es “el elevado desempleo estructural”. Un problema que no se soluciona con los cambios promovidos por la reciente reforma laboral.

Por otra parte, desde la HOAC también sostienen que hay materias que han quedado fuera de la negociación, como “todo lo relacionado con el despedido”, o que son manifiestamente mejorables, como “las cuestiones relacionadas con la subcontratación”. Por este motivo, -citando al papa Francisco- instan a las partes a que, “mediante un trabajo decente, se promueva el bien del pueblo y permita a todos hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Esa es la mejor ayuda para el pobre, el mejor camino hacia una existencia digna”.

Finalmente, concluyen la nota de prensa denunciando que en una sociedad realmente desarrollada “el trabajo es una dimensión irrenunciable de la vida social, ya que no solo es un modo de ganarse el pan, sino también un cauce para el crecimiento personal, para establecer relaciones sanas, para expresarse a sí mismo, para compartir dones, para sentirse corresponsable en el perfeccionamiento del mundo y, en definitiva, para vivir como pueblo”. En este sentido, en continuidad con la propuesta del papa Francisco, reclaman que “se analice seriamente la posibilidad de reducir la jornada laboral, como medida para crear trabajo”.

 

 

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