En la solemnidad del Corpus Christi, el Santísimo Sacramento recorrió ayer las calles de la ciudad de Murcia por la mañana y de diferentes municipios de la Región por la tarde, acompañado por numerosos fieles.
Un nutrido grupo de niños y niñas que durante este año han recibido por primera vez la Eucaristía acudieron ayer a la Catedral de Murcia para, vestidos con sus trajes de Primera Comunión, participar desde el coro en la misa del Corpus Christi, a la que también asistieron sus familias, catequistas y un gran número de fieles, además de autoridades locales.
Por encontrarse el obispo de Cartagena en Madrid para la acogida del Papa León XIV en su viaje apostólico a España, la celebración estuvo presidida por el vicario general de la Diócesis de Cartagena, Juan Tudela. «Hoy celebramos la gran solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, el hecho gozoso de que el mismísimo Hijo de Dios está real y substancialmente presente en la Eucaristía, en cuerpo, alma y divinidad», dijo el vicario en la homilía. En ella destacó que «comulgar a Cristo en la misa lleva consigo el compromiso de vivir la comunión de la Iglesia», por existir una «unión indisoluble entre el Cuerpo eucarístico y el Cuerpo místico del Señor». También subrayó que el amor que Cristo mostró al quedarse entre nosotros en la Eucaristía es un amor que lleva a salir al encuentro de quienes sufren, de ahí que la Iglesia también celebre en la solemnidad del Corpus Christi el Día de la Caridad, día de Cáritas, y dio las gracias a Dios «por todas las personas que entregan su tiempo y esfuerzo en las Cáritas de las parroquias, sean grandes o pequeñas». La Eucaristía es, añadió, «sacramento de piedad, signo de unidad y vínculo de Caridad; verdaderamente, como cantamos, Dios está aquí».
Al terminar la Eucaristía, dio comienzo la procesión en la que el Santísimo Sacramento recorrió las calles del centro de la ciudad de Murcia, acompañado por los niños de Primera Comunión, numerosas hermandades y cofradías, y movimientos y asociaciones laicales, además de los fieles que salían al encuentro de Jesús Eucaristía. El Santísimo, además, fue haciendo estación en los altares que, como todos los años, preparan diferentes hermandades y cofradías. El recorrido culminó en la Catedral, donde los fieles pudieron asistir a la bendición y reserva.
A excepción de Archena, que celebra esta solemnidad en jueves, el resto de los municipios de la Región de Murcia celebraron otras procesiones del Corpus Christi por la tarde, en las que el Santísimo Sacramento recorrió las calles de nuevo arropado por numerosos fieles.
El grupo Corazones Solidarios ofrece acompañamiento, escucha y desayunos calientes a personas vulnerables de la ciudad
Cada domingo del año, un grupo de voluntarios cordobeses demuestra que la solidaridad puede expresarse en los gestos más sencillos. Bajo el nombre de Corazones Solidarios – Desayunos Trinitarios, esta iniciativa vinculada a la Parroquia de Nuestra Señora de Gracia y San Eulogio –PP. Trinitarios-, trabaja para acompañar a personas sin hogar y en situación de vulnerabilidad, ofreciendo mucho más que un desayuno.
El proyecto, impulsado por un grupo parroquial comprometido con las necesidades sociales de Córdoba, se inspira en los valores trinitarios de acogida y apoyo a quienes más lo necesitan. Sus integrantes destacan que no se limitan a observar los problemas de su entorno, sino que buscan formar parte activa de la solución.
Cada semana, los voluntarios preparan y sirven desayunos calientes en un ambiente cercano y acogedor. Sin embargo, el objetivo principal va más allá de cubrir una necesidad alimentaria. La iniciativa se centra en tres pilares fundamentales: acompañar a quienes sufren la soledad, escuchar historias que necesitan ser compartidas y devolver esperanza y dignidad a personas que a menudo se sienten invisibles para la sociedad.
Los responsables del proyecto subrayan que la conversación y la atención personal son tan importantes como el propio desayuno. Por ello, cada encuentro dominical se convierte en un espacio de paz donde se fomenta la cercanía humana y el respeto hacia cada persona.
“Creemos firmemente que cada persona merece ser mirada con dignidad y amor. No solo entregamos comida, entregamos respeto”, defienden desde Corazones Solidarios, una filosofía que guía todas sus acciones y que ha convertido la iniciativa en un referente de apoyo comunitario.
El impacto de estos desayunos se refleja tanto en las personas atendidas como en quienes participan como voluntarios. Muchas de las personas beneficiarias encuentran en estos encuentros semanales una de las pocas oportunidades de recibir compañía y atención en medio de situaciones de aislamiento.
Además de los desayunos semanales, el colectivo organiza otras actividades de convivencia como el tradicional perol navideño y diversos espacios de acogida destinados a fomentar la escucha activa y el fortalecimiento de la comunidad.
Con 52 domingos de servicio al año y un compromiso que se mantiene durante los 365 días, Corazones Solidarios continúa demostrando que pequeños gestos pueden generar grandes cambios.
El Deán presidente del Cabildo Catedral, Joaquín Alberto Nieva, ha presidido la misa exequial en la Santa Iglesia Catedral
La mañana de este lunes, 8 de junio, ha tenido lugar en la Santa Iglesia Catedral la misa exequial por el sacerdote diocesano Juan Moreno, fallecido el pasado domingo, 7 de junio, a los 94 años de edad (enlace). El Deán presidente, Joaquín Alberto Nieva, ha presidido la misa en la que han participado familiares, un importante número de sacerdotes de la Diócesis y amigos. En su homilía, Joaquín Alberto, ha dado las gracias por la vida ministerial de Juan Moreno, y ha compartido con familiares y amigos la grata sorpresa que le causó al obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, la actitud del sacerdote cuando hace unos días lo visitó, visita en la que éste, en sus últimas palabras, le dijo al señor Obispo, “aquí estoy para lo que usted necesite”. Por motivos de agenda el prelado no ha podido presidir la misa al encontrarse en Madrid en la visita del Papa León XIV a España, no obstante, Joaquín Alberto, ha transmitido a los familiares el pésame del Obispo.
Juan Moreno, como ha recordado el Deán, ha formado parte de una generación de sacerdotes que ha marcado la historia de la diócesis de Córdoba con su aportación tan diversa. Ha sido profesor de muchos de los sacerdotes que actualmente forman parte del presbiterio cordobés, para los que ha sido un ejemplo de fidelidad y obediencia con una vida “entregada al Señor y a la Iglesia” en los diversos cargos que ha ostentado. Joaquín Alberto ha destacado que Juan Moreno “ha servido a Dios, a los hombres y a la sociedad” y ha agradecido su entrega al Señor, un agradecimiento que ha hecho extensible a gran parte de los sacerdotes de la Diócesis, que le agradecen su labor como “hermano mayor, profesor, amigo y padre”.
El Deán presidente ha terminado su alocución pidiendo a Dios que “lo purifique de sus faltas y cumple en él la promesa de la vida eterna”, una vida eterna que es en estos momentos motivo de esperanza y consuelo.
Disponible el programa emitido en COPE Granada el pasado viernes día 5, en el que contamos con la visita del director internacional de la Red Mundial de Oración con el Papa, el sacerdote jesuita y músico padre Cristóbal Fones S. J, con ocasión de su visita a Granada para participar en una “Oración cantada” en la iglesia del Sagrado Corazón y en el Corpus Christi el pasado jueves. El padre Cristóbal nos habló de la oración, de esta entidad pontificia que preside el Papa y su intención de oración y de la Visita apostólica que el Papa León XIV está realizando en España.
Serán del 19 al 25 de junio, dirigidos por el Seminario Conciliar “San Pelagio”
Los sacerdotes de la Diócesis que lo deseen podrán participar en la próxima tanda de Ejercicios Espirituales que tendrán lugar en Córdoba, del 29 al 25 de junio, en la Casa de Espiritualidad “San Antonio”.
Estarán dirigidos por el Seminario Conciliar “San Pelagio” y los presbíteros que deseen asistir deberán inscribirse previamente a través del teléfono: 957 49 64 74 (Ext. 614) o por email: obispadodecordoba@diocesisdecordoba.es.
El Colegio Diocesano de Educación Especial Niño Jesús de Cabra acogió la asamblea de final de curso
Los militantes de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) de la diócesis de Córdoba celebraron el pasado sábado, 6 de junio, su asamblea de final de curso en el Colegio Diocesano de Educación Especial Niño Jesús de Cabra, en una jornada marcada por el trabajo, la reflexión compartida y la convivencia fraterna.
El encuentro comenzó con la intervención de la presidenta diocesana, Soledad Crespo Rueda, quien agradeció la acogida del equipo Renacer de la HOAC de Cabra y la cesión de las instalaciones a la Fundación Termens y la Comunidad de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.
En su intervención, situó la asamblea diocesana a las puertas del verano, entendido no como un simple tiempo de descanso, sino como un auténtico “kairós”: un momento propicio para el encuentro con Dios, la revisión del camino recorrido y el fortalecimiento de la vida comunitaria.
Durante la jornada se hizo memoria agradecida de los avances del curso. Entre ellos, el cierre de las aportaciones diocesanas a los procesos impulsados por la Comisión Permanente y la implicación en las acciones diocesanas. De manera especial, se subrayó el esfuerzo realizado en la construcción del Plan Pastoral, un proceso clave para la Iglesia local que encarna el deseo de avanzar hacia una Iglesia más participativa, horizontal y verdaderamente sinodal.
Asimismo, en la asamblea se realizó una llamada a revisar la participación real en la vida del movimiento y se invitó a reavivar el compromiso militante.
La jornada concluyó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el sacerdote consiliario de la HOAC de Córdoba, Fernando Lavirgen.
Se han abierto las inscripciones libres en el Gran Canaria Arena y en el Anexo (hasta completar aforo).
Pasos a seguir:
– Accede a entradascanarias.com
– Selecciona tu asiento.
– Introduce los datos de los miembros del grupo.
– Descarga e imprime el PDF de tus entradas.
– Acude al estadio para retirar tu pulsera de acceso.
Cambios en los puntos de atención:
Para facilitar la gestión, los puntos de atención se organizarán de la siguiente manera: – Sábado 6 de junio (Estadio de Gran Canaria):
– Taquillas 1 y 2: Entrega de pulseras.
– Taquillas 3 y 4: Incidencias. Horario: 09:00 a 13:00 h y 16:00 a 19:00 h.
Domingo 7 de junio (Plaza Norte del Gran Canaria Arena):
Entrega de pulseras e incidencias.
Horario: 09:00 a 13:00 h.
Lunes 8 de junio (Plaza Norte del Gran Canaria Arena):
Entrega de pulseras e incidencias.
Horario: 09:00 a 13:00 h y 16:00 a 19:00 h.
Importante: El día de la visita es obligatorio presentar: DNI, entrada impresa y llevar la pulsera puesta.
Bajo el lema «Elige amar, elige comunidad», propuesto por Cáritas para la celebración del Día de la Caridad en la solemnidad del Corpus Christi, cientos de jiennenses han respondido a la invitación congregándose desde primera hora de la mañana en la Catedral de Jaén para participar en una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico.
La Santa Misa ha estado presidida por el Obispo emérito de Jaén, Don Ramón del Hoyo López, debido a que el Obispo diocesano, Don Sebastián Chico Martínez, se encuentra en Madrid participando en los actos de la visita apostólica de Su Santidad el Papa León XIV a España. Junto al Obispo emérito han concelebrado numerosos sacerdotes de la ciudad, así como los miembros del Cabildo Catedralicio. También han participado el Vicario General, D. Juan Ignacio Damas, y el Provicario General, D. José Antonio Sánchez Ortiz.
Como es tradición en esta solemnidad, la celebración ha contado con una amplia representación de la sociedad jiennense. Entre los asistentes se encontraban autoridades civiles, militares y académicas de la provincia, entre ellas el subdelegado del Gobierno en Jaén, Manuel Fernández Palomino; miembros de la Corporación Municipal; el subdelegado de Defensa; representantes de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Local; así como una destacada representación de la Universidad de Jaén.
La Eucaristía ha reunido igualmente a miembros de Cáritas Diocesana e Interparroquial de Jaén, niños que han recibido este año su Primera Comunión, representantes de las cofradías de Pasión y Gloria de la capital, de la Agrupación de Cofradías y de diversos movimientos eucarísticos de la diócesis.
Las lecturas han sido proclamadas por la Hermana María Carolina, de la Unión Eucarística Reparadora (UNER), y la Hermana Pilar, de las Mercedarias del Santísimo Sacramento, congregaciones profundamente vinculadas a la espiritualidad eucarística. Junto a ellas han participado dos seminaristas diocesanos. El Evangelio ha sido proclamado por el Vicario General, D. Juan Ignacio Damas.
Homilía
En su homilía, el Obispo emérito de Jaén, Don Ramón del Hoyo López, recordó que la solemnidad del Corpus Christi permite contemplar con especial intensidad el misterio que la Iglesia celebra cada día en la Eucaristía. En este sentido, explicó que «Dios mismo se nos da como alimento sagrado, remedio en favor de nuestra inmortalidad y prenda de nuestra futura resurrección», advirtiendo de que la familiaridad con este sacramento puede llevar a olvidar la grandeza del don que encierra.
Asimismo, señaló que la procesión del Corpus manifiesta públicamente la fe de la Iglesia en la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Por ello, afirmó que «la Eucaristía es un sacramento permanente que debe ser mostrado y adorado para que sea cada vez más deseado», invitando a todos los fieles a acercarse a la fuente de vida que es Cristo Sacramentado.
Don Ramón subrayó también la estrecha relación entre la adoración eucarística y el compromiso con los hermanos. Así, recordó que «el encuentro con Dios no es completo ni sincero si no existe una voluntad eficaz de encuentro con todos nuestros hermanos». Del mismo modo, insistió en que la Eucaristía es fuente de gracia y de alegría, pero solo cuando se vive desde la fraternidad y la renuncia al egoísmo.
En referencia al Día de la Caridad, el Obispo emérito llamó a tomar conciencia de las numerosas situaciones de vulnerabilidad presentes en la sociedad actual. Ancianos, enfermos, personas sin hogar, inmigrantes, mujeres desamparadas o niños abandonados fueron algunos de los rostros del sufrimiento que evocó durante su predicación. Frente a esta realidad, recordó que la atención a los más necesitados «no es una cuestión de mayor o menor generosidad, sino un signo indispensable para quien quiere seguir verdaderamente a Jesucristo».
Igualmente, destacó que el Señor siempre estuvo cerca de los pobres y excluidos, por lo que la celebración del Corpus Christi y del Día de la Caridad constituye una llamada a vivir una caridad auténtica y comprometida. En este sentido, exhortó a los fieles a no dejarse dominar por el egoísmo ni por el afán de poseer, sino a cultivar una verdadera fraternidad cristiana.
Finalmente, animó a los presentes a colaborar generosamente con la colecta destinada a Cáritas Diocesana, haciendo que la ayuda material sea expresión de un amor sincero y evangélico. También tuvo un recuerdo especial para el Santo Padre, el Papa León XIV, presente estos días en España, destacando además una de las ideas que el Pontífice compartió en su visita a un centro de Cáritas en Madrid: «La caridad es el alma que cambia la historia».
Tras la comunión, Jesús Sacramentado fue colocado en la Custodia para salir al encuentro de su pueblo. Bajo una lluvia de pétalos y el repique de las campanas de la Catedral, el Señor cruzó las puertas de la Seo jiennense para recorrer las calles del casco histórico de la ciudad, acompañado por cientos de fieles que quisieron participar de este acto de fe y adoración al Pan del Cielo. En un recorrido salpicado por bellos altares con referencias eucarísticas.
Niños de Primera Comunión, cofradías, movimientos eucarísticos y numerosos fieles acompañaron el cortejo procesional, mientras los sacerdotes custodiaron el trono eucarístico a lo largo del recorrido. Las calles engalanadas y los altares levantados para la ocasión se convirtieron en expresión visible de una fe que sigue viva y que reconoce en la Eucaristía la presencia real de Cristo.
La procesión concluyó en la Plaza de Santa María, donde con el Santísimo Sacramento se bendijo a los fieles congregados desde el balcón central de la Catedral. Así terminaba una jornada en la que Jaén volvió a echarse a la calle para proclamar su amor a Cristo Eucaristía, fuente de comunión, esperanza y caridad para el mundo.
Coincidiendo con la celebración de la solemnidad del Corpus Christi, que tuvo lugar ayer domingo 7 de junio, Cáritas ha lanzado su tradicional campaña de caridad, en la que invita a “redescubrir y vivir la fraternidad como un motor de transformación social”.
Bajo el lema ‘Elige amar. Elige comunidad’, la Confederación de Cáritas Diocesanas ha puesto en marcha esta campaña en la que constata “el poder transformador de la fraternidad”. Para Eva San Martín, responsable nacional de esta campaña, “vivir promoviendo un estilo de vida basado en la fraternidad implica reconocernos iguales en dignidad y asumir el cuidado del otro como una responsabilidad compartida. Estos vínculos que nacen del encuentro con los demás son los que nos sostienen frente a los retos de estos tiempos tan complejos”.
Hacer hueco a los más pobres y a los que vienen de fuera
Cáritas señala que la fraternidad no se construye únicamente a base de proyectos, sino con gestos cotidianos de solidaridad “como hacer hueco a los más pobres; a los que vienen de fuera buscando refugio y hogar; o a quienes viven enfermos o soportan el peso de múltiples formas de sufrimiento y exclusión”.
Sin embargo, estos perfiles y colectivos que se van quedando al margen de la sociedad siguen creciendo. Según el IX informe FOESSA, la exclusión severa afecta a 4,3 millones de personas, un 52 % más que en 2007. La población de origen inmigrante presenta una tasa de exclusión del 47 % triplicando la de la población autóctona, mientras que el riesgo de pobreza golpea con mayor intensidad a los hogares encabezados por mujeres.
Frente a la tentación de mirar hacia otro lado para protegernos de la angustia y la impotencia que nos genera la realidad, Cáritas exhorta a asumir la fraternidad, la corresponsabilidad y el cuidado muto “como un signo contracultural profundamente transformador, capaz de anunciar la cercanía de Dios y su amor a toda la humanidad”.
‘Alzar la mirada para encontrarse con la paz de Cristo’
Por su parte, como es habitual en el Día de la Caridad, los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social han publicado un mensaje en el que animan a todos los españoles a alzar la mirada a Cristo desde “esa escuela de la santidad que son las víctimas de este sistema injusto”.
“Al igual que el grano triturado forma el pan que se transformará en el cuerpo y la sangre de Cristo en la Eucaristía, así la vida quebrada de tantas personas víctimas de violencia nos facilita poner la mirada en el Dios que reconocemos en los pobres y sufrientes”, señalan en su nota bajo el título ‘Alzar la mirada para encontrarse con la paz de Cristo’.
Ante la realidad de tantas personas que se encuentran en un estado de sometimiento, los prelados instan a realizar gestos de fraternidad que hagan presente el Reino de Dios: “favorecer que la comunidad sea un espacio para tejer relaciones de amistad, realizar signos de entrega y servicio verdadero, y abrir espacios nuevos y acogedores donde activar la caridad para atender mejor, cuidar unos de otros y celebrar agradecidos el don de la vida”.
Por primera vez un Papa visitará tierra canaria y, aunque Robert Prevost ya ha estado en Tenerife, es la primera vez que lo hace como sucesor del apóstol Pedro. Esto es lo que más llena de alegría a toda la diócesis nivariense, que el próximo 12 de junio recibirá al Santo Padre y celebrará junto a él la Eucaristía.
León XIV concluye su visita a España con una celebración que tendrá lugar en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, justo al mediodía. Para esta experiencia de iglesia son muchos los que están trabajando desde el anonimato. Junto al obispo, Eloy Santiago, sacerdotes, religiosas y, sobre todo laicos, han estado detrás de la preparación de la visita del Santo Padre a la diócesis.
Los elementos del altar, la música, las imágenes religiosas nos hablarán de la idiosincrasia de un pueblo que vive la fe con entusiasmo. Pero son los miles de fieles que estarán presentes este día quienes manifestarán el testimonio cristiano que se evidencia cada día en esta diócesis cuatro veces insular.
Junto al voluntariado, tendrán una labor importante en esta celebración un número más reducido de mujeres y hombres cuyo servicio será distribuir la comunión entre los presentes. Así, para Ana Delia Febles , quien ha colaborado en la coordinación de estos cerca de 300 ministros extraordinarios de la Comunión, ha sido un momento de apelar a la «generosidad de todas estas personas». «Me ha conmovido tanta disponibilidad para este servicio». Sobre todo, percibe humildad y agradecimiento ante esta invitación que se ha hecho a miembros de diferentes parroquias, movimientos laicales y comunidades de consagradas.
Rubén García Dorta, laico de la Parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria en el barrio de La Vera, estará al frente de una de las catorce carpas donde se reservará la Sagrada Comunión desde horas antes de iniciar la celebración. Nos cuenta de la emoción que siente, pues será el encargado de dar la comunión y de guiar a un subgrupo de ministros extraordinarios. Estos, acompañados de voluntarios que portarán un paraguas, tras el momento del Padre Nuestro se irán colocando en los sitios ya habilitados para la distribución de la comunión.
El resto de las carpas estarán bajo la custodia y coordinación de otros laicos y de miembros de la Vida Consagrada. Destacan, al menos, siete hermanas del instituto religioso de Marta y María. Junto a ellas hay alrededor de otras cuarenta religiosas quienes, desde un inicio, según Febles, han mostrado total disponibilidad para prestar este servicio. A estos laicos y consagradas se les ha insistido del carácter extraordinario de la celebración. Además, se les ha ofrecido una formación especial que tuvo lugar en el Seminario Diocesano en días pasados. El servicio que les corresponde, demanda no solo tener presente cuestiones logísticas sino que, sobre todo, implica una preparación espiritual. Son ellos quienes, en definitiva, serán portadores del bien más grande que puede ofrecer la Iglesia a este mundo, Cristo mismo.
No solo este servicio, la visita en general muestra «un momento de gracia para la diócesis, un kairós sinodal», sostiene Ana Delia. «Cuando ponemos nuestros dones en servicio y somos capaces de trabajar en equipo, brilla la luz de cada uno a través de la de todos, porque todos somos Iglesia»- finalizó