Queridos hermanos en Cristo:
Estamos en «el año de la fe», una fe que es imprescindible para vivir nuestra vida, para encontrar el verdadero sentido a nuestra existencia y el camino claro de la felicidad a la cual nos llama Papi Dios. Pero la fe solamente nos llegará con el encuentro personal con Jesús muerto y resucitado.





