Inicio Blog Página 8699

XVIII Semana de la Familia

0

Hoy se inaugura la Semana de la Familia que este año abordará el tema «La Verdad del amor humano» y que se celebrará del 8 al 12 de abril a las 20:00h. en el salón de actos del Palacio Episcopal.

Programa:

Misioneros de la Esperanza cumplen 50 años

0

Una exposición en el Palacio Episcopal muestra la obra de MIES.

Misión en la Plaza de Santa María y en el Bulevar de Jaén

0

Durante el tiempo de Pascua, en el contexto del Año de la Fe, se va a realizar una Misión por parte de las comunidades neocatecumenales, en dos Plazas de Jaén: la Plaza de Santa María, junto a la Catedral, y el Parque del Bulevar, junto a la escultura del Papa Juan Pablo II.

Unos cincuenta jóvenes carmelitas andaluces se reúnen en Jerez en el primer encuentro JUCAR

0

La Basílica del Carmen acogió tanto la parte celebrativa como la formativa de una jornada con visitas a la Catedral y la iglesia de San Miguel.

«Ningún cristiano puede prescindir de la caridad»

0

Misa de acción de gracias en el 60ª aniversario de Cáritas.

Peregrinación diocesana a Tierra Santa (Nazaret)

0

Homilía pronunciada por el Obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, en la peregrinación diocesana a Tierra Santa (Nazaret) el 8 de abril de 2013.

PEREGRINACIÓN DIOCESANA A TIERRA SANTA

 (Nazaret, 8 abril 2013)

Lecturas: Is 7, 10-14; 8, 10; Sal 39; Hb 10, 4-10; Lc 1, 26-38.

1.- En los textos de la liturgia de hoy se hace referencia a este sitio o lugar, Nazaret. El mismo evangelio dice: «El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret» (Lc 1, 26), justo donde estamos.

El primer punto es la referencia a un lugar y a un tiempo. Y el evangelio de Lucas describe personas concretas: la Virgen, su esposo, el lugar, Nazaret, que es el significado de «retoño». ¿Os habéis preguntado por qué el Hijo del hombre quiso encarnarse aquí en Nazaret y no en Roma o en Hispania o en África? ¿Por qué eligió Nazaret? ¿Por qué eligió al pueblo judío? Hay una razón que es la preparación remota de la fe, que lleva a cabo mediante un pueblo con el que Dios ha hecho alianza: Noé, Abrahán, Moisés… Dios ha ido haciendo alianza y ha elegido un pueblo. Durante mucho tiempo ha ido dialogando con él, ha ido preparándolo hasta que llega, en terminología del mismo Nuevo Testamento, «la plenitud de los tiempos» (Gal 4, 4). Cuando llega la plenitud de los tiempos, cuando llega el momento en el que Dios cree que ha alcanzado la madurez, porque hay unas personas capaces de acoger a Dios, es cuando se encarna.

2.- Luego, tras la historia previa del judaísmo, de quienes somos hermanos, como recordó el papa Juan Pablo II: «nuestros hermanos mayores», acontece una historia de preparación a este hecho, tan importante, que no se podía realizar sin más; había que hacer una preparación larga en la historia, preparando a un pueblo que ora y que espera la llegada del Mesías; (aunque después lo reconozcan sólo unos cuantos). Y todo esto culmina aquí.

Por tanto, primer punto, hay un acontecimiento histórico. Esto ha sucedido y Dios ha entrado en la historia. Como decíamos cuando hemos visitado, bajo la gruta, la Basílica que es reciente, de 1969, pero que indica y expresa esa luz de Dios, esa luz del eterno que penetra en la humanidad, que entra en la historia y se hace carne en una doncella de Nazaret.

Demos gracias a Dios por este acontecimiento que hemos podido conocer, porque otros nos lo han transmitido por fe.

3.- Después viene el diálogo de los personajes. Un enviado de Dios, el ángel Gabriel, pues es Dios quien siempre toma la iniciativa en la salvación, en la vida, en nuestra vida, en la fe. Dios sale siempre al encuentro del hombre. Esta vez Dios envía un mensajero suyo, por eso es un ángel, y le dice que vaya a la doncella de Nazaret para darle un mensaje.

Por tanto, Dios tiene cuidado de su pueblo. Dios quiere al hombre, quiere redimirlo, quiere salvarlo. De tal manera, que ese hijo se va a llamar Salvador, Joshua, Jesús, Dios Salva. Ese es el gran protagonista.

Y el protagonista de la Salvación, Dios, es siempre la Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu, que son los que deciden salvar al hombre. Y por eso se encarna la segunda persona de la Trinidad, el Hijo.

Y para esto, el mismo Dios Trino, ha preparado a la humanidad, a un pueblo de fe y a una mujer, a la que la hace previamente llena de Gracia. «Salve, alégrate, llena de gracia. El Señor está contigo» (Lc 1, 28).

En un segundo momento, Gabriel se dirige a María diciéndole: «No temas, María, pues has hallado gracia ante Dios» (Lc 1, 30). En la Basílica hemos visto que el artista ha querido simbolizar la cúpula con la forma de un lirio invertido, un lirio. Llena de vida, llena de gracia, sin mancha de pecado, virginal, pura. Eso lo ha preparado Dios.

4.- Y, el tercer personaje: María. Con las dudas de cualquier mujer, a pesar de estar llena de gracia, pero proclamando su «sí». María dice: «Sí. Hágase. Me fío de ti. Haz lo que tú quieras de mi vida». Y gracias a eso, el acontecimiento más importante de la humanidad se realiza. «Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra». (Lc 1, 38).

Podemos pensar que nosotros somos esa humanidad a la que Dios se acerca, perdona, hace hijos suyos, nos llena con su gracia, nos da la luz de la fe, el amor, nos mima como hijos y quiere venir a nosotros, quiere salvarnos. Y nos regala a su hijo salvador, Jesús, Dios-salva.

5.- Y Dios también espera nuestra respuesta. Él espera que hoy le digamos: «Hágase en mí lo que tú quieras». «¿Qué quieres?, ¿que corresponda a la gracia que me has dado? Aquí estoy». «¿Qué me pides?, ¿que perdone? Aquí estoy». «¿Qué me pides?, ¿que te ame? Aquí estoy». Y ahora que cada uno conteste al Señor con su «sí»…

Y se lo pedimos por intercesión de la Santísima Virgen María, la que supo dar su «sí», con el cual cambió la humanidad. La humanidad ya no es la misma, tras el «sí» que ocurrió aquí, cambió y fue renovada.

Que también el Seños nos conceda en esta Pascua que estamos celebrando, en este día de Pascua, porque en la liturgia católica no es sólo el domingo de Pascua, sino que nos permite estar toda la semana celebrando el día de Pascua, ocho días de Pascua. Al ver en este día de Pascua que el Señor quiere renovarnos, digámosle «sí» a su gracia, a la luz e invitación del Señor. Que así sea.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Córdoba celebra ya al nuevo Beato Cristóbal de Santa Catalina

0

La ocasión no era para menos. Más de 5.000 personas han abarrotado las naves de la Catedral, y es que por primera vez en la historia, Córdoba ha acogida una ceremonia de beatificación, la del Padre Cristóbal de Santa Catalina.

Sesenta años de Cáritas

0

Carta Pastoral de Mons. Bernardo Álvarez, Obispo Nivariense, con ocasión del sesenta aniversario de Cáritas diocesana.

Peregrinación diocesana a Tierra Santa (Tabor)

0

Homilía pronunciada por el Obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, en la peregrinación diocesana a Tierra Santa (Tabor) el 7 de abril de 2013.

PEREGRINACIÓN DIOCESANA A TIERRA SANTA

(Tabor, 7 abril 2013)

Lecturas: Dan 7,9-10.13-14; Sal 96; Mt 17,1-9.

1.- Antes me preguntaban si era aquí donde el Señor se transfiguró. El Evangelio no dice que fuera el monte Tabor, dice que «subió a un monte alto» (Mt 17, 1). Lo más normal es que la tradición oral, que es la que se traspasa de boca en boca, (forma popular de transmisión de los judíos y pueblos de aquel tiempo), por ello, era normal que los primeros discípulos preguntaran a los que habían estado, -Pedro, Santiago y Juan-, por los lugares en los que acompañaban al Señor. Y ellos indicarían que en este monte aconteció la Transfiguración. De ahí viene la tradición que aconteció en este monte, el Tabor, donde el Señor se transfiguró.

La transfiguración tiene un sentido pedagógico. Jesús iba a morir pronto y pidió a sus tres más íntimos que le acompañaran. Quería darles fuerza ante lo que se les aproximaba. Ya que lo iban a ver azotado, maltratado y crucificado. Y esa era una manera de decirles que Él, Jesús, el Hijo de Dios, tenía una fuerza y una virtualidad por la que no iba a sucumbir a la cruz. Así quiso prepararlos y comunicarles fortaleza ante lo que se les aproximaba.

2.- Después del Tabor se baja a la cruz. Hay que volver a la vida cotidiana y hay que seguir luchando. Nosotros vamos a tener un momento de Tabor, de estar con el Señor, de contemplarlo, de verle deslumbrante, luminoso. Y va a iluminar nuestro corazón. Lo haremos en silencio, a modo de meditación.

Pero ahora, deseo compartir con vosotros una regla mnemotécnica de lo que es la transfiguración. Primero vamos a jugar con la palabra figura. Mirad, cuando nos bautizan el Espíritu marca en nosotros la figura de Cristo. El cristiano recibe la figura de Cristo en su alma y queda marcado para siempre. Esa imagen no se borra jamás. Lo que es Jesús queda marcado en el alma del cristiano. El Espíritu Santo, con su unción, graba en el corazón a fuego, ya imborrable, la figura de Cristo.

En ese sentido, quedamos con la figura de Cristo marcada en el corazón, configurados. El bautismo me configura. Estamos jugando con la palabra figura. El Espíritu me configura, me hace a imagen de Cristo. La persona de Cristo queda marcada en nosotros y al cristiano lo configura con su persona. Al cristiano le da la luz, le perdona el pecado, le da la gracia, le otorga los dones del Espíritu. Y, de ese modo, el alma queda configurada.

3.- Después, nosotros emborronamos esa figura con el pecado. Cristo se reviste de humanidad, se abaja y se hace uno de nosotros para transformarnos. Nosotros con el pecado ensuciamos esa vestidura de Cristo. Con lo que queda desfigurada. Hemos sido configurados con Cristo, pero nosotros hemos desfigurado esa imagen porque la hemos emborronado, la hemos traicionado, nos hemos olvidado de Él, hemos ensuciado esa vestidura blanca que nos configuró.

¿Qué hace Cristo una vez que le hemos desfigurado? Nos perdona los pecados, nos invita a su mesa, nos devuelve la gracia y, en ese caso, nos transfigura. Qué proceso más bonito: somos cristianos porque hemos sido configurados con Cristo, y cuando nosotros lo hemos desfigurado, entonces, el Espíritu nos transfigura. Mas esta transfiguración que nos hace día a día, nos la hará de un modo definitivo, después de nuestra muerte temporal. Esta transfiguración temporal la hará completa una vez que alcancemos la muerte; pues una vez muertos ya no podremos desfigurar más la figura de Cristo, ya la tendremos para siempre.

Pensad en esos tres momentos. Con la figura de Cristo en el bautismo, nosotros somos… (Respuesta de los fieles: configurados). Con el pecado, somos… (Respuesta de los fieles: desfigurados). Y, después el Espíritu, nos… (Respuesta de los fieles: transfigura).

Pues ahora estamos para ser transfigurados. Dejémonos transfigurar, transformar. Ese es el núcleo de lo que ahora podemos contemplar y agradecer al Señor. Recordemos y agradezcamos todo lo que nos ha regalado con su vida, con su gracia, con su estilo, con su figura que nos ha marcado para siempre. Amén.

Ver este artículo en la web de la diócesis

San Lorenzo acoge una Vigilia de oración por el Padre Cristóbal

0

El jueves, 4 de abril, numerosos fieles acompañaron a las religiosas Hospitalarias de Jesús Nazareno en una Vigilia de oración celebrada en San Lorenzo como antesala de la beatificación del Padre Cristóbal de Santa.

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.