
Las campanas del templo catedral de La Laguna, tal como hicieran hace 100 años, volvieron a repicar esta mañana. El Deán de la Catedral, Julián de Armas fue el encargado de hacer sonar el primer tañido desde el andamiaje del campanario, tras gritar a los cuatro vientos: «¡Rómpase el silencio porque es fiesta en la Catedral!».




