
El domingo 17 de noviembre, se ha celebrado el Día de la Iglesia Diocesana, de la Iglesia más cercana y visible. La que custodia la memoria de Jesucristo y ofrece los sacramentos, la que atiende a los necesitados y nos impulsa al apostolado, la que, en definitiva, está al servicio de todos y a nadie excluye.




