Dossier de prensa diario elaborado por la Delegación diocesana de Medios de Comunicación Social de la diócesis de Córdoba.
La entrada Miércoles, 7 de mayo apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis
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Entre los docentes está el obispo de Guadix
La comunicad de Hermanos Fossores de la Misericordia, de Guadix, ha iniciado un proceso de formación para los nuevos aspirantes con los que cuenta. Se trata de una formación necesaria para el conocimiento de su carisma, pero, también, para el conocimiento de la vida consagrada en la Iglesia y en el mundo
La primera de esas clases de formación la ha impartido el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, que ya cuenta con experiencia académica pues ha sido profesor en el Seminario Conciliar de “San Pelagio” y en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas “Beata Victoria Díez”, ambos de Córdoba.
En este camino de formación que irán recorriendo los aspirantes a fossores se tratarán temas fundamentales de la vida consagrado y del carisma propio. Y para ello, se contará con sacerdotes de la diócesis de Guadix.
Además, a estas clases se han unido también, de manera telemática, los hermanos fossores de la comunidad de Logroño. Una formación necesaria para los que comienzan y conveniente para los que ya están, pues siempre es bueno actualizar lo que ya se sabe y, en este caso, también se vive.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

Monseñor Chico Martínez, Obispo de Jaén, ha pedido a los fieles de Jaén que se unan en oración con la Iglesia universal ante el cónclave que se abrirá en la Capilla Sixtina esta tarde y del que saldrá el sucesor de Pedro, el nuevo Papa que guíe a la Iglesia Católica.
En este sentido, se ha enviado una carta al presbiterio diocesano para que junto con las comunidades parroquiales imploren para que “el Espíritu del Señor guíe a los cardenales en su discernimiento y elección”.
Por lo que se recomienda desde el inicio del cónclave:
Organizar momentos de oración, adoración y otros actos de piedad para pedir por el cónclave y por la elección del nuevo papa.
Celebrar la eucaristía usando el formulario incluido entre las misas y oraciones por diversas necesidades, en el Misal Romano, con el número 4: “Para elegir un papa o un obispo”
Por su parte, el Colegio de los cardenales reunidos en Roma, que han estado participando en las congregaciones generales para la preparación del cónclave, desea invitar al Pueblo de Dios a vivir este acontecimiento eclesial como un momento de gracia y de discernimiento espiritual, a la escucha de la voluntad de Dios.
Por esta razón los cardenales, conscientes de la responsabilidad a la que están llamados, perciben la necesidad de ser sostenidos por la oración de todos los fieles. Esta es la verdadera fuerza que en la Iglesia favorece la unidad de todos los miembros en el único Cuerpo de Cristo (cf. 1 Co 12,12).
Ante la grandeza de la tarea inminente y a las urgencias de los tiempos presentes, es necesario en primer lugar hacerse instrumentos humildes de la infinita sabiduría y providencia del Padre celestial, en la docilidad a la acción del Espíritu Santo. Él es, en efecto, el protagonista de la vida del Pueblo de Dios, es a Él a quien debemos escuchar, acogiendo lo que dice a la Iglesia (cf. Ap 3,6).
Al conocer la elección del nuevo Pontífice, las campanas de las iglesias de toda la Diócesis repicarán como gesto de alegría y gozo. Y desde la Diócesis de Jaén se anuncia que se celebrará en la Catedral de Jaén una misa de acción de gracias, con fecha a determinar, así como en todas los templos parroquiales y otras iglesias abiertas al culto una eucaristía por el nuevo papa. Del mismo modo, se informa que pueden celebrarse también otros actos de piedad y devoción para dar gracias por el nuevo pastor universal y para pedir por él.
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Abril terminó en la parroquia del Santo Ángel, de Baza, con un viaje del grupo de Mayores en Marcha al santuario diocesano del Saliente, en Albox (Almería). Fue el 25 de abril. Allí el grupo visitó las instalaciones del templo. Los guías Pedro y Natalia comentaron la historia del lugar, que acoge la principal devoción de Albox. Desde la parroquia bastetana se agradece la buena acogida, su comprensión y cariño.
Este santuario, además de albergar la imagen de la Virgen del Buen Suceso, más conocida como del Saliente, también contó con una hospedería y el proyecto de un palacio episcopal. Este último nunca llegó a funcionar como palacio episcopal y hoy en día está destinado a espacio museístico del santuario.
Después, el grupo accedió al camarín de la Virgen del Saliente. La imagen está atribuida a la Roldana y es objeto de varias leyendas. Una de ellas la relaciona con la diócesis accitana, pues dice que la talla fue traída desde Guadix. Su iconografía está vinculada al Apocalipsis, algo poco común en las imágenes marianas. Y, antes de concluir la visita, todos juntos rezaron una Salve.
Mayores en Marcha
Parroquia del Santo Ángel. Baza
La Renovación Carismática Católica de Huelva invita a todos los fieles a participar en su próximo encuentro mensual de alabanza y adoración, que se celebrará el viernes 9 de mayo de 2025, a las 19:15 horas, en la parroquia de Santa Teresa de Jesús, ubicada en Huelva capital.
Durante la jornada, los participantes podrán disfrutar de momentos de alabanza, adoración ante Jesús Eucaristía y la celebración de la Santa Misa. Estas reuniones se desarrollan en un ambiente de fraternidad, donde los asistentes cantan, alaban y oran juntos, fortaleciendo así la comunidad de hermanos en la fe.
La Renovación Carismática Católica de Huelva anima a todos los interesados a unirse a este espacio de gracia y comunión, abierto a quienes buscan profundizar en su relación con Dios y compartir su fe con otros creyentes.
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A las 10.00 horas del miércoles 7 de mayo, se celebró la Misa Pro Eligendo Pontifice en la Basílica de San Pedro, con la que daba inicio el Cónclave para elegir al Sucesor de San Pedro número 267. Aquí te contamos cómo fueron sucediendo los acontecimientos.
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En la Misa Pro Eligendo Pontifice, presidida en la basílica vaticana, el cardenal decano del Colwgio Cardenalicio, Giovanni Battista Re, esbozó las tareas de cada sucesor de Pedro, marcadas por el «mandamiento nuevo» del amor; y recordó a los cardenales electores que eligieran con «la mayor responsabilidad humana y eclesial», evitando consideraciones personales y mirando al bien de la Iglesia y de la humanidad.
«Suscitaré un sacerdote fiel, que obrará según los deseos del corazón de Dios» fue la antífona inicial que acompañó la larga procesión que entró lentamente en la basílica vaticana, en la mañana del 7 de mayo, para celebra la Misa Pro Eligendo Romano Pontifice. Presidió el rito en el Altar de la Confesión el Cardenal Giovanni Battista Re, Decano del Colegio Cardenalicio, en el lugar de culto que custodia los restos de Pedro, cuyo sucesor está llamado a elegir el Cónclave, concelebraron 220 cardenales, electores y no electores. Entre ellos, también el 267º Pontífice. En la «confiada espera» de estas horas, el cardenal Re invocaba la ayuda del Espíritu Santo, porque «rezar es la única actitud justa y necesaria».
La responsabilidad de los cardenales electores es «un acto de la máxima responsabilidad humana y eclesial -subrayó el cardenal Re- y una decisión de excepcional importancia». «Acrecentar la comunión» es otra de las tareas del Sucesor de Pedro destacadas por el cardenal decano: «comunión de todos los cristianos con Cristo, -explicó- comunión de los obispos con el Papa y entre sí: no una comunión autorreferencial, sino dirigida totalmente a la comunión entre las personas, los pueblos y las culturas, velando para que la Iglesia sea siempre «casa y escuela de comunión».
Igualmente fuerte es la llamada a «mantener la unidad de la Iglesia en la senda trazada por Cristo a los Apóstoles».
La elección de un Papa «no es una simple sucesión de personas, sino que es siempre el apóstol Pedro que regresa. Recemos para que Dios conceda a la Iglesia el Papa que mejor sepa despertar las conciencias de todos y las fuerzas morales y espirituales en la sociedad actual, caracterizada por un gran progreso tecnológico, pero que tiende a olvidarse de Dios», añadía.
Entrada de los cardenales en el Cónclave y primera fumata negra
A las 16.10 de la tarde de este miércoles 7 de mayo tuvo lugar la procesión de los cardenales desde la Capilla Paulina hasta la Capilla Sixtina y la entrada en Cónclave.
Los 133 cardenales electores, alrededor de las 15.45, abandonaron la Domus Sanctae Marthae, donde residen durante el Cónclave, y se dirigieron al Palacio Apostólico. Juntos rezaron en la Capilla Paulina y juntos caminaron la corta distancia desde la Sala Regia hasta llegar a la Capilla Sixtina, con las Letanías de los Santos sonando de fondo.
Una larga fila de hábitos corales, con excepción de los hábitos negros de los cardenales de las iglesias de rito oriental y el hábito blanco del cardenal dominico Timothy Radcliffe desfilaron por los pasillos del Palacio Apostólico. El más joven de los electores tiene 45 años y es el ucraniano Mykola Byčok, obispo de la eparquía greco-católica de Melbourne. El mayor es Carlos Osoro Sierra, arzobispo emérito de Madrid, de 79 años, próximo a cumplir 80. Es el Cónclave más concurrido y variado de la historia. Los votantes proceden de 70 países de los cinco continentes.
Una vez llegados a la Capilla Sixtina, entraron y se dispusieron en el mismo orden que la procesión, por rango y creación, cerrando la procesión el primer cardenal entre los obispos, el ex secretario de Estado Pietro Parolin.
El juramento lo realizaron en orden inverso: la larga fórmula introductoria en latín la pronunció el cardenal Parolin y después, cada uno de los cardenales juró en latín sobre el libro abierto del Evangelio, colocado en un atril delante del altar diciendo: “Y yo… cardenal… prometo, hago voto y juro. Que Dios me ayude y estos Santos Evangelios de Dios, que toco con mi mano”.
Con el “Extra Omnes” (todos fuera), pronunciado por el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, Mons. Diego Ravelli, se cerraron las pesadas puertas de la Capilla Sixtina, custodiadas por dos guardias suizos y comenzó el proceso de elección.
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Desde las 19.00 horas se esperaba la primera fumata, que se hizo visible a las 21.00 horas y fue fumata negra.
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Segunda fumata negra
En la mañana del segundo día del Cónclave, los 133 cardenales aún no eligieron al Sucesor de Pedro. Un humo negro salió de la chimenea de la Capilla Sixtina a las 11.51 horas, ante unas 15.000 personas congregadas en la Plaza de San Pedro. Esa mañana, los cardenales electores se reunieron en la Capilla Paulina para celebrar la Misa y rezar Laudes, en la Capilla Sixtina rezaron la Hora Media y luego procedieron a las votaciones.
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A las 10.00 horas del miércoles 7 de mayo, se celebró la Misa Pro Eligendo Pontifice en la Basílica de San Pedro, con la que daba inicio el Cónclave para elegir al Sucesor de San Pedro número 267. Aquí te contamos cómo fueron sucediendo los acontecimientos.
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En la Misa Pro Eligendo Pontifice, presidida en la basílica vaticana, el cardenal decano del Colwgio Cardenalicio, Giovanni Battista Re, esbozó las tareas de cada sucesor de Pedro, marcadas por el «mandamiento nuevo» del amor; y recordó a los cardenales electores que eligieran con «la mayor responsabilidad humana y eclesial», evitando consideraciones personales y mirando al bien de la Iglesia y de la humanidad.
«Suscitaré un sacerdote fiel, que obrará según los deseos del corazón de Dios» fue la antífona inicial que acompañó la larga procesión que entró lentamente en la basílica vaticana, en la mañana del 7 de mayo, para celebra la Misa Pro Eligendo Romano Pontifice. Presidió el rito en el Altar de la Confesión el Cardenal Giovanni Battista Re, Decano del Colegio Cardenalicio, en el lugar de culto que custodia los restos de Pedro, cuyo sucesor está llamado a elegir el Cónclave, concelebraron 220 cardenales, electores y no electores. Entre ellos, también el 267º Pontífice. En la «confiada espera» de estas horas, el cardenal Re invocaba la ayuda del Espíritu Santo, porque «rezar es la única actitud justa y necesaria».
La responsabilidad de los cardenales electores es «un acto de la máxima responsabilidad humana y eclesial -subrayó el cardenal Re- y una decisión de excepcional importancia». «Acrecentar la comunión» es otra de las tareas del Sucesor de Pedro destacadas por el cardenal decano: «comunión de todos los cristianos con Cristo, -explicó- comunión de los obispos con el Papa y entre sí: no una comunión autorreferencial, sino dirigida totalmente a la comunión entre las personas, los pueblos y las culturas, velando para que la Iglesia sea siempre «casa y escuela de comunión».
Igualmente fuerte es la llamada a «mantener la unidad de la Iglesia en la senda trazada por Cristo a los Apóstoles».
La elección de un Papa «no es una simple sucesión de personas, sino que es siempre el apóstol Pedro que regresa. Recemos para que Dios conceda a la Iglesia el Papa que mejor sepa despertar las conciencias de todos y las fuerzas morales y espirituales en la sociedad actual, caracterizada por un gran progreso tecnológico, pero que tiende a olvidarse de Dios», añadía.
Entrada de los cardenales en el Cónclave y primera fumata negra
A las 16.10 de la tarde de este miércoles 7 de mayo tuvo lugar la procesión de los cardenales desde la Capilla Paulina hasta la Capilla Sixtina y la entrada en Cónclave.
Los 133 cardenales electores, alrededor de las 15.45, abandonaron la Domus Sanctae Marthae, donde residen durante el Cónclave, y se dirigieron al Palacio Apostólico. Juntos rezaron en la Capilla Paulina y juntos caminaron la corta distancia desde la Sala Regia hasta llegar a la Capilla Sixtina, con las Letanías de los Santos sonando de fondo.
Una larga fila de hábitos corales, con excepción de los hábitos negros de los cardenales de las iglesias de rito oriental y el hábito blanco del cardenal dominico Timothy Radcliffe desfilaron por los pasillos del Palacio Apostólico. El más joven de los electores tiene 45 años y es el ucraniano Mykola Byčok, obispo de la eparquía greco-católica de Melbourne. El mayor es Carlos Osoro Sierra, arzobispo emérito de Madrid, de 79 años, próximo a cumplir 80. Es el Cónclave más concurrido y variado de la historia. Los votantes proceden de 70 países de los cinco continentes.
Una vez llegados a la Capilla Sixtina, entraron y se dispusieron en el mismo orden que la procesión, por rango y creación, cerrando la procesión el primer cardenal entre los obispos, el ex secretario de Estado Pietro Parolin.
El juramento lo realizaron en orden inverso: la larga fórmula introductoria en latín la pronunció el cardenal Parolin y después, cada uno de los cardenales juró en latín sobre el libro abierto del Evangelio, colocado en un atril delante del altar diciendo: “Y yo… cardenal… prometo, hago voto y juro. Que Dios me ayude y estos Santos Evangelios de Dios, que toco con mi mano”.
Con el “Extra Omnes” (todos fuera), pronunciado por el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, Mons. Diego Ravelli, se cerraron las pesadas puertas de la Capilla Sixtina, custodiadas por dos guardias suizos y comenzó el proceso de elección.
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Desde las 19.00 horas se esperaba la primera fumata, que se hizo visible a las 21.00 horas y fue fumata negra.
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Segunda fumata negra
En la mañana del segundo día del Cónclave, los 133 cardenales aún no eligieron al Sucesor de Pedro. Un humo negro salió de la chimenea de la Capilla Sixtina a las 11.51 horas, ante unas 15.000 personas congregadas en la Plaza de San Pedro. Esa mañana, los cardenales electores se reunieron en la Capilla Paulina para celebrar la Misa y rezar Laudes, en la Capilla Sixtina rezaron la Hora Media y luego procedieron a las votaciones.
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Publicado: 07/05/2025: 325
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Vaticano
A las 16.10 de la tarde de este miércoles 7 de mayo tuvo lugar la procesión de los cardenales desde la Capilla Paulina hasta la Capilla Sixtina y la entrada en Cónclave. Desde las 19.00 horas se esperaba la primera fumata, que se hizo visible a las 21.00 horas y fue fumata negra.
Así fue la entrada de los cardenales en el Cónclave
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A las 10.00 horas del miércoles 7 de mayo, se ha celebrado la Misa Pro eligendo Pontifice en la Basílica de San Pedro, que se pudo seguir en directo gracias a la señal de Vatican Media. Aquí pueden ver la retransmisión.
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En la Misa Pro Eligendo Pontifice, presidida en la basílica vaticana, el cardenal decano esbozó las tareas de cada sucesor de Pedro, marcadas por el «mandamiento nuevo» del amor. El recordatorio a los cardenales electores: elegir con «la mayor responsabilidad humana y eclesial», evitando consideraciones personales y mirando al bien de la Iglesia y de la humanidad.
«Suscitaré un sacerdote fiel, que obrará según los deseos del corazón de Dios»: la antífona inicial acompaña la larga procesión que entra lentamente en la basílica vaticana esta mañana, 7 de mayo, para la misa Pro eligendo Romano Pontifice. Presidió el rito en el Altar de la Confesión el Cardenal Giovanni Battista Re, Decano del Colegio Cardenalicio. En el lugar de culto que custodia los restos de Pedro, cuyo sucesor está llamado a elegir el Cónclave, concelebran 220 cardenales, electores y no electores. Entre ellos, también el 267º Pontífice: su nombre sigue guardado en el corazón del Señor, pero las oraciones y los ojos del mundo se dirigen a él.
En confiada espera
En la «confiada espera» de estas horas, el cardenal Re invoca la ayuda del Espíritu Santo, porque «rezar -dice- es la única actitud justa y necesaria»: Que sea elegido el Papa que la Iglesia y la humanidad necesitan en este momento de la historia tan difícil y complejo.
Máxima responsabilidad humana y eclesial
La de los cardenales electores, que a las 16:30 se reunirán en la Capilla Sixtina e iniciarán el Cónclave, es «un acto de la máxima responsabilidad humana y eclesial -subrayó el cardenal Re- y una decisión de excepcional importancia»: Un acto humano por el cual se debe abandonar cualquier consideración personal, y tener en la mente y en el corazón sólo al Dios de Jesucristo y el bien de la Iglesia y de la humanidad.
El amor cambia el mundo
El purpurado se detuvo después en el Evangelio de Juan, proclamado en latín durante la celebración: es el pasaje en el que Jesús invita a los discípulos a permanecer en su amor, el mandamiento «nuevo» que «no conoce límites y debe caracterizar los pensamientos y la acción de todos sus discípulos». «El amor es la única fuerza capaz de cambiar el mundo», prosiguió el cardenal decano, reiterando que «la cualidad fundamental de los Pastores es el amor hasta el don total de sí», junto con «la ayuda mutua y el compromiso por la comunión eclesial y la fraternidad humana universal»
Acrecentar la comunión
«Acrecentar la comunión» es otra de las tareas del Sucesor de Pedro destacadas por el cardenal decano: comunión de todos los cristianos con Cristo, -explicó- comunión de los obispos con el Papa y entre sí: No una comunión autorreferencial, sino dirigida totalmente a la comunión entre las personas, los pueblos y las culturas, velando para que la Iglesia sea siempre «casa y escuela de comunión».
Unidad en la diversidad
Igualmente fuerte es la llamada a «mantener la unidad de la Iglesia en la senda trazada por Cristo a los Apóstoles»: La unidad de la Iglesia es querida por Cristo; una unidad que no significa uniformidad, sino una firme y profunda comunión en la diversidad, siempre que se mantenga en plena fidelidad al Evangelio.
La elección de un Papa no es una simple sucesión
Un nuevo Papa «según el corazón de Dios para el bien de la Iglesia y de la humanidad» es, por tanto, la invocación del cardenal decano, porque la elección de un Papa «no es una simple sucesión de personas, sino que es siempre el apóstol Pedro que regresa»: Recemos para que Dios conceda a la Iglesia el Papa que mejor sepa despertar las conciencias de todos y las fuerzas morales y espirituales en la sociedad actual, caracterizada por un gran progreso tecnológico, pero que tiende a olvidarse de Dios.
Que los cardenales concuerden en su elección
Por último, el deseo de que los cardenales electores reunidos en la Capilla Sixtina -donde el Juicio Final de Miguel Ángel recuerda a cada uno «la grandeza de la responsabilidad» de poner el Pontificado «en las manos adecuadas»- estén de acuerdo «en elegir al Papa que necesita nuestro tiempo».

Hoy comienza el cónclave para elegir al nuevo Papa, conforme a las disposiciones de la constitución apostólica Universi Dominici Gregis, promulgada por san Juan Pablo II en 1996. Este documento, piedra angular del proceso de sucesión papal, regula cada etapa del periodo de Sede Vacante y la elección del nuevo Sucesor de Pedro.
Lee el documento completo Universi Dominici Gregis
Entre sus puntos centrales, la constitución establece que solo los cardenales menores de 80 años pueden votar, y que el cónclave debe comenzar entre 15 y 20 días después de la vacante de la Sede Apostólica. Durante este tiempo, la Curia Romana limita sus funciones a lo estrictamente ordinario y urgente, bajo la coordinación del Colegio Cardenalicio.
Universi Dominici Gregis detalla minuciosamente el desarrollo del cónclave: el aislamiento de los cardenales en la Casa Santa Marta y la Capilla Sixtina, las medidas para preservar el secreto del proceso, y las normas para la votación, que requiere una mayoría de dos tercios. Si tras varias rondas no se alcanza acuerdo, la constitución prevé continuar con votaciones hasta lograr el consenso necesario.
San Juan Pablo II subrayó la importancia de la oración, el discernimiento y la libertad de conciencia en este proceso, recordando que la elección del Papa no es una cuestión de poder humano, sino de fidelidad al Espíritu Santo.
En este día histórico, la Iglesia reza para que los cardenales electores, guiados por el mismo Espíritu que condujo a Pedro, elijan al Pastor que mejor pueda servir al Pueblo de Dios en nuestro tiempo.