
Entró en la Compañía de Jesús con el mismo sueño que el Papa Francisco, ser misionero en Japón, y durante 60 años, el Padre Luis Fontes, ha trabajado dando a conocer el Evangelio en tierras niponas, en las que tan sólo el 0,35% de la población, de más de 127 millones de personas, pertenece a la religión Católica.





