JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
Y JORNADA DE VOCACIONES NATIVAS
JUEVES: LA VID
Sin Él no podemos nada: Jn 15, 1-8
Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador. Los sarmientos que en mí no dan fruto los arranca; los que dan fruto los poda, para que den aún más fruto. Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he dicho. Permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí solo, si no permanece en la vid, tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos: quien permanece en mí y yo en él dará mucho fruto; pues sin mí no podéis hacer nada. Si uno no permanece en mí, lo tirarán afuera como el sarmiento y se secará: los recogen, los echan al fuego y se queman. Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis lo que queráis y os sucederá. Mi Padre será glorificado si dais fruto abundante y sois mis discípulos.
Jesús lo dice claro: “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos”. Por tanto, si un sarmiento está separado, ese sarmiento se seca. Ocurre lo mismo, si un cristiano está desconectado se vacía.
La Eucaristía no es un símbolo bonito. La Eucaristía es comunión real. Nos conecta con Cristo, que entre en tu vida para que vivas como Él. Y la adoración eucarística, tan bellamente practicada por los jóvenes, es esto: “Jesús, quiero que mi vida sea tuya”.
Entonces, cuando muchos jóvenes viven así, empieza algo grande: una auténtica cultura vocacional, donde la pregunta por la voluntad de Dios se vuelve normal. Mejor dicho, ¡es necesaria! Por tanto, esta pregunta:
- No rara.
- No exagerada.
- Es un cuestionamiento normal.
- Porque la vida como vocación no es solo para sacerdotes o religiosas.
- La vocación es para todos.
Preguntas que despiertan
- ¿Cómo comulgo?
- ¿Me preparo bien?
- ¿Doy gracias después?
- ¿Mi vida cambia porque Jesús está en mí?
- ¿Siento que cada vez que recibo a Jesús mi vida está más conectada con Él?
Iluminación
- Jesús asegura: “Sin mí no podéis hacer nada.”
- La Eucaristía no es rutina.
- La Misa es la «autopista hacia el cielo», una conexión vital y diaria con Jesús que santifica y transforma (San Carlo Acutis).
- Participar de la Eucaristía es estar en conexión vital.
- Mi vida como vocación solo se entiende si estoy unido a Cristo.
Oración vocacional
Oh Dios, Padre bueno,
Señor y dueño de la mies,
escucha la oración de tu Iglesia,
«asamblea de llamados».
Concédenos abundantes y santas vocaciones
sacerdotales, consagradas y contemplativas,
al matrimonio y vida familiar,
misioneras, apostólicas y laicales,
garantía de vitalidad para el porvenir de tu Iglesia,
aquí y en cualquier parte del mundo.
Haz que vivamos «la vida como vocación»,
a la que Tú nos llamas.
Para que respondamos a tu llamada
en la variedad de vocaciones y carismas.
Danos sabiduría para anunciar
el Evangelio de la vocación;
discernimiento para acompañar a todos
en su camino vocacional;
y generosidad para servirte
en una renovada «pastoral de la llamada». Amén.