El pasado martes, 6 de octubre, celebramos la misa de inicio de curso de los Grupos de Vida de Acción Católica General de nuestra Diócesis.
La Eucaristía, celebrada en la parroquia de San Bartolomé de Jaén, estuvo presidida por el Vicario General, D. Juan Ignacio Damas, concelebrada junto a D. Antonio José Morillo, Consiliario diocesano de ACG y D. Domingo Pérez, párroco de dicha comunidad parroquial. A la misma asistieron miembros de los Grupos de Vida de distintas comunidades parroquiales de Jaén, así como fieles en general.
Los Grupos de Vida nacen de la experiencia vivida en los encuentros de Cuatro40, una propuesta que busca avivar la fe en quienes ya la tienen y despertarla en quienes comienzan a descubrirla. Como herramienta de Acción Católica General, donde se hace presente la figura de Manuel Lozano Garrido “Lolo”, reconocido por la Iglesia universal como modelo de laico comprometido, al cual veneramos como beato y amigo para que nos acompañe e ilumine para llevar a cabo los Grupos de Vida, donde el acompañamiento personal favorece la incorporación activa en la comunidad parroquial.
En su homilía, D. Juan Ignacio nos ayudó a descubrir cómo estos grupos de las distintas comunidades hacen realidad el sentimiento de responsabilidad en la misión que el Señor ha confiado en su Iglesia, eje central del curso pastoral recientemente inaugurado.
Nos animó también, como laicos, a transmitir la alegría del Evangelio a través del servicio a la comunidad y a los hermanos, y a seguir evangelizando nuestra sociedad sin desfallecer, sostenidos por la fuerza que nace del encuentro personal con el Señor, a través del Espíritu Santo. Sus palabras fueron un estímulo para afrontar este nuevo curso y seguir creciendo en la fe, reconociéndola como un auténtico regalo de Dios que nos impulsa a seguir adelante y a continuar dando a conocer las actividades pastorales de la comunidad parroquial con un laicado maduro, integrado en la vida parroquial y diocesana.
Finalizada la Eucaristía, pasamos a compartir pequeño ágape fraterno en el salón parroquial, donde destacaron la alegría, la hermandad, la fe y el deseo de anunciar a Cristo a través de la oración y la eucaristía vividas en los Grupos de Vida de cada comunidad parroquial allí presentes.
El Monasterio de la Cartuja de Santa María de la Defensión continúa avanzando en su recuperación y puesta en valor, con actuaciones destinadas tanto a la conservación de su patrimonio como a mejorar la experiencia de quienes lo visitan y potenciar su dimensión pastoral. Así lo ha explicado Manolo Pareja, gestor del Equipo de Gestión del Monasterio, quien ha destacado los progresos realizados en diferentes espacios del conjunto monumental y los proyectos en los que se continúa trabajando.
Uno de los principales objetivos es seguir enriqueciendo el recorrido turístico del monasterio mediante la incorporación de nuevos recursos que permitan a los visitantes conocer mejor su historia y comprender el significado de los espacios que recorren. Entre estas iniciativas se encuentra la incorporación de cartelería informativa y cronológica, que permitirá completar tanto la experiencia visual como el relato histórico del monumento.
Asimismo, se contempla una experiencia inmersiva a través de un breve relato que los visitantes podrán escuchar al comienzo o al final de su recorrido, ofreciendo una nueva forma de acercarse a la historia y al significado de la Cartuja.
Junto a estas novedades, Pareja ha querido poner de relieve el esfuerzo que se está realizando en el mantenimiento y cuidado del conjunto monumental. La limpieza, la jardinería y la conservación de los diferentes espacios constituyen algunas de las actuaciones que están siendo especialmente valoradas por quienes visitan el monasterio.
Un monasterio abierto también a la vida pastoral de la Diócesis
Más allá de su dimensión histórica y patrimonial, otro de los grandes objetivos es continuar poniendo en valor la Cartuja como centro pastoral de la Diócesis de Asidonia-Jerez, favoreciendo que este espacio pueda acoger a grupos, comunidades y personas que deseen vivir una experiencia de espiritualidad, tanto individual como comunitaria.
En esta línea, se trabaja en potenciar la acogida de quienes buscan un lugar para la oración, el encuentro y la vida de fe, aprovechando las posibilidades que ofrece el monasterio.
Asimismo, entre las próximas iniciativas se encuentra la puesta en marcha de pequeños retiros organizados por las Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo, cuya presencia en el monasterio contribuye a mantener viva su dimensión espiritual.
De este modo, la recuperación de la Cartuja no se limita únicamente a la conservación de sus elementos arquitectónicos, sino que contempla también su utilización como un espacio al servicio de la vida pastoral diocesana.
Avances en las obras de restauración y recuperación de espacios
Otro de los aspectos destacados por Manolo Pareja ha sido el progreso de las actuaciones de restauración que se están desarrollando en diferentes zonas del monasterio.
En concreto, las obras en la cubierta del Capítulo de Padres continúan avanzando, habiéndose instalado ya su estructura y encontrándose los trabajos de la cubierta en una fase avanzada.
Por otra parte, la intervención en la espadaña ha permitido completar su reparación y retirar los andamios que se habían instalado para realizar los trabajos.
Estas actuaciones permitirán recuperar también elementos característicos de la vida del monasterio, como el sonido de sus campanas y el funcionamiento del reloj de la torre.
A ello se suma la recuperación de las fuentes de los claustros. Actualmente, la fuente del claustrillo ya se encuentra en funcionamiento, mientras que se trabaja para que la del gran claustro pueda volver a hacerlo.
Son actuaciones que, además de contribuir a la conservación del patrimonio, buscan recuperar elementos que han formado parte de la identidad y de la vida cotidiana de la Cartuja.
En palabras de Manolo Pareja, el propósito es «ir devolviendo un poquito el alma a lo que fue el monasterio», una expresión que resume el sentido de los trabajos que se están impulsando.
La conservación de la portada y la preocupación por el tráfico pesado
Entre las cuestiones pendientes, el gestor del Equipo de Gestión ha señalado también la situación de la portada monumental de Andrés de Ribera, para cuya intervención se ha solicitado financiación a través del programa del 2% Cultural.
Esta actuación constituye otra de las preocupaciones relacionadas con la conservación del conjunto monumental y la necesidad de continuar impulsando iniciativas que permitan proteger su patrimonio.
Por otra parte, desde la gestión del monasterio se han mantenido reuniones con representantes de la Junta de Andalucía, especialmente del ámbito de carreteras, para trasladar la preocupación existente por la elevada circulación de vehículos y camiones pesados en las inmediaciones de la Cartuja.
Una situación sobre la que se considera necesario llamar la atención por sus posibles repercusiones sobre el monasterio y por la importancia de adoptar medidas que contribuyan a su protección.
De esta manera, la Diócesis de Asidonia-Jerez continúa trabajando en la recuperación y puesta en valor de la Cartuja de Santa María de la Defensión, conjugando la conservación de su patrimonio histórico con nuevas propuestas para los visitantes y el impulso de su dimensión pastoral.
Un camino que busca que este monasterio continúe siendo un espacio vivo, cuidado y abierto, donde la riqueza de su historia pueda seguir encontrándose con la vida de la Iglesia y de quienes se acercan hasta él.
Del 8 al 13 de noviembre, la Casa de Espiritualidad «San Juan de Ávila» de La Yedra acogerá la primera tanda de ejercicios espirituales para sacerdotes de este curso. En esta ocasión, estarán dirigidos por Mons. José María Avendaño Perea, obispo auxiliar de Getafe, al que desde la Delegación para el Clero agradece su generosidad para acompañar a los presbíteros en estos días.
En medio de las responsabilidades y tareas que jalonan la vida del sacerdote, este tiempo de silencio, oración y escucha de la Palabra de Dios es fundamental. Los ejercicios espirituales son para los presbíteros un tiempo para renovar la gracia sacerdotal y disponerse a servir con mayor entrega y fervor al pueblo de Dios que tienen encomendado.
Desde la Delegación Episcopal para el Clero invitamos a los sacerdotes a reservar estos días en su calendario y a aprovechar esta oportunidad para cuidar una dimensión esencial de su vida y ministerio: la relación personal con Jesucristo.
Asimismo, animamos a todos los fieles de la diócesis a acompañar con su oración a los sacerdotes que participen en estos ejercicios, pidiendo al Señor que estos días den abundantes frutos en sus vidas y en el servicio pastoral que desempeñan en nuestras comunidades.
La Basílica y Real Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza acogió en la mañana del domingo, 11 de octubre, la celebración de la Solemne Eucaristía con motivo de la tradicional Peregrinación Blanca, una jornada especialmente dedicada a los enfermos y a las personas mayores, que encontraron en la Santísima Virgen un motivo de consuelo, esperanza y oración.
La Santa Misa estuvo presidida por el provicario general de la Diócesis de Jaén, D. José Antonio Sánchez Ortiz, y concelebrada por el ministro provincial de la Orden Trinitaria, D. Pedro Aliaga; el rector de la Basílica y Real Santuario, el Padre D. Antonio Aurelio Fernández Ostt, y otros religiosos trinitarios de la comunidad del Santuario y de distintas casas de la Orden.
La celebración contó también con la participación de miembros de la Real e Ilustre Cofradía Matriz de Andújar, que colaboraron en la liturgia con las lecturas y la presentación de las ofrendas. El coro de la Cofradía Matriz acompañó musicalmente la Eucaristía, contribuyendo a la solemnidad de este encuentro de fe y devoción mariana.
Uno de los signos más significativos de esta Peregrinación Blanca ha sido la cercanía de la Virgen a quienes más necesitan su amparo. La Santísima Virgen de la Cabeza ha bajado de su Camarín para acercarse de manera especial a sus hijos enfermos y a las personas mayores, en una iniciativa de la Cofradía Matriz que busca que todos puedan contemplar más de cerca su bendito rostro y elevar ante Ella sus oraciones.
Para ello, la Vocalía de Patrimonio de la Cofradía ha dispuesto un altar de cultos presidido por la Sagrada Imagen, entronizada sobre su conjunto de peana y resplandor. El montaje se completa con el estandarte de la Hermandad, diseñado por el cofrade Pedro Palenciano y estrenado en 2005, y seis banderas que representan los títulos, honores y gracias concedidos a la Cofradía Matriz y a su Patrona. Junto a ellos, los candelabros de su Camarín y un exorno floral de rosas blancas y rosas contribuyen a crear un espacio de recogimiento y oración.
Durante este mes dedicado al Santo Rosario, la Virgen luce un terno bendecido en 1991 y porta en su mano derecha el rosario que le regaló san Juan Pablo II, cuya festividad se celebrará el próximo 22 de octubre. Dos detalles que unen la devoción mariana con la oración y la confianza en la intercesión de María.
Con esta celebración, la Peregrinación Blanca vuelve a poner el foco en quienes, por la enfermedad, la edad o las dificultades de la vida, necesitan una presencia cercana y una palabra de esperanza. Bajo la advocación de Salud de los enfermos y Consuelo de los afligidos, la Virgen de la Cabeza se hace especialmente próxima a sus hijos, acogiendo sus plegarias y acompañándolos en sus necesidades.
En su encuentro periódico se han congregado los obispos de las diócesis de Jaén, Málaga, Almería, Guadix, Cartagena y Granada para abordar asuntos de actualidad pastoral y organización diocesana.
El Seminario Mayor diocesano San Cecilio acogió este martes 13 de octubre una nueva reunión de los obispos de la Provincia Eclesiástica de Granada, integrada por las diócesis de Jaén, Málaga, Almería, Guadix y Cartagena, junto con Granada, sede metropolitana.
Durante la jornada, los obispos trataron diversos asuntos de interés común para las diócesis que conforman esta provincia eclesiástica, con especial atención a cuestiones actuales de pastoral y organización diocesanas. La reunión se enmarca en los encuentros periódicos que mantienen para compartir la realidad de sus Iglesias particulares y favorecer la coordinación en su labor pastoral.
Estas reuniones constituyen un espacio de diálogo y comunión entre los pastores de las distintas diócesis. Permiten poner en común inquietudes y experiencias, así como reflexionar sobre los retos que afrontan las comunidades cristianas en el desarrollo de su misión evangelizadora.
El encuentro concluyó con una comida fraterna en el propio Seminario Mayor de Granada, prolongando así el tiempo de convivencia entre los obispos.
La Parroquia Jesús de Nazaret y Ntra. Sra. de Consolación organiza una charla de inauguración del curso para el próximo miércoles, 21 de octubre. La cita, a las seis de la tarde, lleva por título ‘Cuidarse para cuidarnos. Una propuesta desde la parroquia’ y correrá a cargo de la psicóloga Cindy García. La conferencia, además, contará con dinámicas y tiempo para compartir impresiones.
Este encuentro busca, según el párroco, José Antonio Jiménez, centrarse en la dimensión humana de la persona, basándose especialmente en la “cultural del cuidado” por la que abogaba el papa Francisco y que presentó expresamente el mensaje para la LIV Jornada Mundial de la Paz.
“Con esta charla -explica el párroco- trabajaremos las relaciones humanas, los vínculos y la importancia de cuidarnos a nosotros mismos para poder cuidar a otros. Y todo ello, aterrizado en la comunidad parroquial”.
Esta actividad formativa se suma a la celebración de la Eucaristía del próximo domingo, 18 de octubre, a las doce del mediodía, que servirá como misa de envío a los distintos grupos parroquiales para este curso pastoral.
Proyecto catequético con vidrieras
Además, esta parroquia de la barriada sevillana de Ntra. Sra. de Consolación, conocida como Los Mares, ha emprendido una iniciativa catequética y cultural tomando como referencia las vidrieras del templo. José Antonio Jiménez expone que el objetivo es invitar a colectivos educativos a conocer la parroquia y recibir una catequesis tomando como punto de partida las dos series de vidrieras con las que cuenta el templo.
La primera serie de vidrieras representa los siete sacramentos y fueron realizadas por Ausencio González, con un carácter eminentemente simbólico-litúrgico. La segunda, en la parte inferior, está dedicada a las obras de misericordia, y han sido realizadas al modo tradicional por Jaime Rodríguez. Estas serán bendecidas por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, el próximo sábado, 31 de octubre, a las siete y media de la tarde.
Casa Diocesana de Málaga acogió el jueves 15 de octubre el acto oficial de apertura del curso de Fundación Victoria, que reunió a equipos directivos de los Colegios Diocesanos y miembros de la comunidad educativa.
Apertura de curso 2026/2027 de la Fundación Victoria
El encuentro, presidido por el obispo de Málaga, D. José Antonio Satué, contó con la participación de los miembros del patronato de Fundación Victoria con su presidente, Miguel Ángel Criado, al frente; del alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, y del delegado territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, Universidad, Investigación e Innovación, Miguel Briones; entre otras autoridades.
La celebración permitió compartir las principales líneas del curso y reunir a quienes hacen posible esta misión educativa al servicio del alumnado y de sus familias.
El discurso de apertura de Mons. Satué giró en torno a tres ejes: creatividad, interioridad y cuidado.
El prelado invitó a los asistentes, en primer lugar, a ser creativos porque «no todos nuestros alumnos aprenden del mismo modo, no todos parten de las mismas condiciones ni todos necesitan lo mismo. Educar de verdad significa mirar a cada persona y preguntarnos qué necesita para crecer, aprender y desarrollar los dones que lleva dentro». En este sentido, señaló que «la creatividad educativa conlleva no dar a ningún alumno por perdido; buscar nuevas metodologías, trabajar de manera coordinada, compartir experiencias que funcionan y atrevernos a revisar aquello que ya no responde adecuadamente a la realidad de nuestras aulas».
En referencia al segundo punto, la interioridad, el obispo recordó que «educamos personas, y una persona no es únicamente una inteligencia que debe adquirir conocimientos: es también un corazón que necesita aprender a amar, una conciencia que debe aprender a discernir, una voluntad que ha de fortalecerse y una libertad que necesita orientarse hacia el bien. La oración, la celebración, la escucha de la Palabra de Dios y el encuentro con Jesucristo pueden ofrecer a nuestros alumnos una fuente de sentido, de consuelo y de esperanza».
Finalmente, D. José Antonio invitó a promover una cultura del cuidado, afirmando que aunque «en nuestros colegios, el cuidado debe comenzar por los alumnos», para cuidar bien de ellos, «debemos cuidar a quienes los cuidan cada día. Pienso sobre todo en los docentes, que soportáis una mayor carga emocional. No podemos pediros que acompañéis con paciencia y que respondáis con creatividad si no nos preocupamos también de vuestras posibilidades reales de llevar adelante la tarea encomendada».
FUNDACIÓN VICTORIA AFRONTA EL CURSO 2026/2027
Fundación Victoria reúne este curso 2026–2027 a más de 7.800 alumnos y alrededor de 900 profesionales en sus 30 centros. Como obra educativa de la Diócesis de Málaga, los Colegios Diocesanos comparten la misión de acompañar a cada persona en su crecimiento académico, humano y espiritual, desde la identidad cristiana y en estrecha colaboración con las familias.
La actividad pedagógica se desarrolla desde los valores del Evangelio y una visión integral de la persona, atendiendo las diferentes necesidades del alumnado y favoreciendo el desarrollo de sus capacidades. El cuidado de la excelencia educativa, el acompañamiento personal y la educación en la responsabilidad y el servicio a los demás orientan el trabajo del profesorado y de los equipos educativos.
Este curso, Fundación Victoria avanza también en la construcción de un Proyecto Educativo-Pastoral común, con el propósito de reforzar la identidad compartida, la cohesión entre los centros y unas líneas comunes de trabajo que integren la labor pedagógica y pastoral.
En este camino, la distinción de nueve alumnos de Fundación Victoria en los Premios de Educación «Ciudad de Málaga» 2026 supone un reconocimiento al alumnado y un estímulo para seguir cuidando el esfuerzo, la constancia y el desarrollo del talento en los colegios.
La acción educativa y pastoral del curso está guiada por el lema «Con Jesús, transformamos el mundo. Educando en familia». Esta propuesta sitúa a la persona en el centro y conecta con el Pacto Educativo Global impulsado por el papa Francisco. Invita a transformar la realidad empezando por uno mismo: dejarse transformar con Jesús y como Jesús, aprendiendo de su manera de mirar, escuchar, servir, cuidar y amar.
Esta orientación se concreta en el acompañamiento al alumnado, el trabajo compartido con las familias y la educación en la fraternidad, la solidaridad y el cuidado de la Casa Común. Una tarea que une el crecimiento personal, académico y espiritual con el compromiso de construir una sociedad más humana y justa.
El cuidado del bienestar emocional del alumnado cobra especial protagonismo con el Proyecto Farola, en colaboración con el Centro Asistencial San Juan de Dios de Málaga. La iniciativa se desarrolla inicialmente en los colegios La Presentación, Espíritu Santo y Divina Pastora, y ofrece formación y acompañamiento a los equipos docentes y de orientación para reforzar la prevención y la detección temprana de dificultades emocionales. También contempla herramientas para las familias, favoreciendo el trabajo conjunto entre el hogar, el colegio y los profesionales especializados.
Entre las novedades educativas destaca la incorporación, en el Colegio Diocesano Espíritu Santo, de un aula del Programa de Formación para la Transición a la Vida Adulta y Laboral —PTVAL— especializada en Agrojardinería. El espacio se ha acondicionado y equipado para trabajar de forma práctica la autonomía personal y social y la preparación para la vida adulta y laboral.
Durante el verano se han realizado mejoras parciales en las instalaciones de Juan XXIII, en Estepona, y de Obispo San Patricio y La Presentación, en Málaga capital. En Cardenal Herrera Oria, la reforma de las aulas de cinco años completa la renovación de las aulas de Infantil, desarrollada durante tres años. Estas actuaciones se han llevado a cabo junto a otros trabajos de mantenimiento y adecuación en los centros diocesanos.
La formación de los profesionales se refuerza este curso con el inicio de la tercera edición del título de Experto en aprendizaje, valores y competencias en centros educativos católicos no universitarios, organizado junto al Instituto de Posgrado CEU Andalucía. Dirigido a docentes y profesionales de la educación, el programa aborda de forma práctica las metodologías educativas, el acompañamiento al alumnado y la gestión de equipos, vinculando el desarrollo de competencias pedagógicas con la educación en valores y el fortalecimiento de la identidad de los centros.
La Escuela Internacional de Hostelería y Turismo de Málaga —EIHT— afronta su segundo curso académico con una nueva promoción de ingreso y la continuidad del alumnado que comenzó su formación el pasado año. La escuela cuenta ya con estudiantes de primero y segundo en sus dos ciclos de grado superior, Dirección de Cocina y Dirección de Servicios de Restauración.
Ubicada en Casa Diocesana de Málaga e impulsada por Fundación Victoria con la colaboración de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, EIHT conecta el aprendizaje con la realidad profesional de la hostelería y la gastronomía. La formación práctica y la relación con las empresas del sector acompañan una preparación que integra competencias técnicas y desarrollo personal. Junto a los ciclos formativos, sus propuestas para profesionales y personas aficionadas a la gastronomía abren nuevos espacios de aprendizaje y encuentro.
La formación integral de Fundación Victoria continúa fuera del aula a través de sus escuelas y servicios complementarios.
La Escuela de Idiomas Fundación Victoria acompaña el aprendizaje de otras lenguas desde una perspectiva comunicativa, favoreciendo que el alumnado gane confianza y amplíe sus horizontes. La preparación para certificaciones oficiales y las experiencias de inmersión forman parte de esta propuesta.
Por su parte, la Escuela Deportiva Fundación Victoria desarrolla una temporada en la que entrenamientos, competiciones y encuentros deportivos permiten educar en el respeto, la cooperación, el esfuerzo y la responsabilidad. La práctica deportiva contribuye también a crear hábitos saludables y a fortalecer los vínculos entre participantes y familias.
La Piscina Fundación Victoria ofrece propuestas de natación y actividad acuática para todas las edades, tras los trabajos de mantenimiento y mejora realizados durante el verano. Sus actividades permiten aprender, hacer ejercicio y cuidar el bienestar de toda la familia.
Casa Diocesana de Málaga acogió el jueves 15 de octubre el acto oficial de apertura del curso de Fundación Victoria, que reunió a equipos directivos de los Colegios Diocesanos y miembros de la comunidad educativa.
Apertura de curso 2026/2027 de la Fundación Victoria
El encuentro, presidido por el obispo de Málaga, D. José Antonio Satué, contó con la participación de los miembros del patronato de Fundación Victoria con su presidente, Miguel Ángel Criado, al frente; del alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, y del delegado territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, Universidad, Investigación e Innovación, Miguel Briones; entre otras autoridades.
La celebración permitió compartir las principales líneas del curso y reunir a quienes hacen posible esta misión educativa al servicio del alumnado y de sus familias.
El discurso de apertura de Mons. Satué giró en torno a tres ejes: creatividad, interioridad y cuidado.
El prelado invitó a los asistentes, en primer lugar, a ser creativos porque «no todos nuestros alumnos aprenden del mismo modo, no todos parten de las mismas condiciones ni todos necesitan lo mismo. Educar de verdad significa mirar a cada persona y preguntarnos qué necesita para crecer, aprender y desarrollar los dones que lleva dentro». En este sentido, señaló que «la creatividad educativa conlleva no dar a ningún alumno por perdido; buscar nuevas metodologías, trabajar de manera coordinada, compartir experiencias que funcionan y atrevernos a revisar aquello que ya no responde adecuadamente a la realidad de nuestras aulas».
En referencia al segundo punto, la interioridad, el obispo recordó que «educamos personas, y una persona no es únicamente una inteligencia que debe adquirir conocimientos: es también un corazón que necesita aprender a amar, una conciencia que debe aprender a discernir, una voluntad que ha de fortalecerse y una libertad que necesita orientarse hacia el bien. La oración, la celebración, la escucha de la Palabra de Dios y el encuentro con Jesucristo pueden ofrecer a nuestros alumnos una fuente de sentido, de consuelo y de esperanza».
Finalmente, D. José Antonio invitó a promover una cultura del cuidado, afirmando que aunque «en nuestros colegios, el cuidado debe comenzar por los alumnos», para cuidar bien de ellos, «debemos cuidar a quienes los cuidan cada día. Pienso sobre todo en los docentes, que soportáis una mayor carga emocional. No podemos pediros que acompañéis con paciencia y que respondáis con creatividad si no nos preocupamos también de vuestras posibilidades reales de llevar adelante la tarea encomendada».
FUNDACIÓN VICTORIA AFRONTA EL CURSO 2026/2027
Fundación Victoria reúne este curso 2026–2027 a más de 7.800 alumnos y alrededor de 900 profesionales en sus 30 centros. Como obra educativa de la Diócesis de Málaga, los Colegios Diocesanos comparten la misión de acompañar a cada persona en su crecimiento académico, humano y espiritual, desde la identidad cristiana y en estrecha colaboración con las familias.
La actividad pedagógica se desarrolla desde los valores del Evangelio y una visión integral de la persona, atendiendo las diferentes necesidades del alumnado y favoreciendo el desarrollo de sus capacidades. El cuidado de la excelencia educativa, el acompañamiento personal y la educación en la responsabilidad y el servicio a los demás orientan el trabajo del profesorado y de los equipos educativos.
Este curso, Fundación Victoria avanza también en la construcción de un Proyecto Educativo-Pastoral común, con el propósito de reforzar la identidad compartida, la cohesión entre los centros y unas líneas comunes de trabajo que integren la labor pedagógica y pastoral.
En este camino, la distinción de nueve alumnos de Fundación Victoria en los Premios de Educación «Ciudad de Málaga» 2026 supone un reconocimiento al alumnado y un estímulo para seguir cuidando el esfuerzo, la constancia y el desarrollo del talento en los colegios.
La acción educativa y pastoral del curso está guiada por el lema «Con Jesús, transformamos el mundo. Educando en familia». Esta propuesta sitúa a la persona en el centro y conecta con el Pacto Educativo Global impulsado por el papa Francisco. Invita a transformar la realidad empezando por uno mismo: dejarse transformar con Jesús y como Jesús, aprendiendo de su manera de mirar, escuchar, servir, cuidar y amar.
Esta orientación se concreta en el acompañamiento al alumnado, el trabajo compartido con las familias y la educación en la fraternidad, la solidaridad y el cuidado de la Casa Común. Una tarea que une el crecimiento personal, académico y espiritual con el compromiso de construir una sociedad más humana y justa.
El cuidado del bienestar emocional del alumnado cobra especial protagonismo con el Proyecto Farola, en colaboración con el Centro Asistencial San Juan de Dios de Málaga. La iniciativa se desarrolla inicialmente en los colegios La Presentación, Espíritu Santo y Divina Pastora, y ofrece formación y acompañamiento a los equipos docentes y de orientación para reforzar la prevención y la detección temprana de dificultades emocionales. También contempla herramientas para las familias, favoreciendo el trabajo conjunto entre el hogar, el colegio y los profesionales especializados.
Entre las novedades educativas destaca la incorporación, en el Colegio Diocesano Espíritu Santo, de un aula del Programa de Formación para la Transición a la Vida Adulta y Laboral —PTVAL— especializada en Agrojardinería. El espacio se ha acondicionado y equipado para trabajar de forma práctica la autonomía personal y social y la preparación para la vida adulta y laboral.
Durante el verano se han realizado mejoras parciales en las instalaciones de Juan XXIII, en Estepona, y de Obispo San Patricio y La Presentación, en Málaga capital. En Cardenal Herrera Oria, la reforma de las aulas de cinco años completa la renovación de las aulas de Infantil, desarrollada durante tres años. Estas actuaciones se han llevado a cabo junto a otros trabajos de mantenimiento y adecuación en los centros diocesanos.
La formación de los profesionales se refuerza este curso con el inicio de la tercera edición del título de Experto en aprendizaje, valores y competencias en centros educativos católicos no universitarios, organizado junto al Instituto de Posgrado CEU Andalucía. Dirigido a docentes y profesionales de la educación, el programa aborda de forma práctica las metodologías educativas, el acompañamiento al alumnado y la gestión de equipos, vinculando el desarrollo de competencias pedagógicas con la educación en valores y el fortalecimiento de la identidad de los centros.
La Escuela Internacional de Hostelería y Turismo de Málaga —EIHT— afronta su segundo curso académico con una nueva promoción de ingreso y la continuidad del alumnado que comenzó su formación el pasado año. La escuela cuenta ya con estudiantes de primero y segundo en sus dos ciclos de grado superior, Dirección de Cocina y Dirección de Servicios de Restauración.
Ubicada en Casa Diocesana de Málaga e impulsada por Fundación Victoria con la colaboración de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, EIHT conecta el aprendizaje con la realidad profesional de la hostelería y la gastronomía. La formación práctica y la relación con las empresas del sector acompañan una preparación que integra competencias técnicas y desarrollo personal. Junto a los ciclos formativos, sus propuestas para profesionales y personas aficionadas a la gastronomía abren nuevos espacios de aprendizaje y encuentro.
La formación integral de Fundación Victoria continúa fuera del aula a través de sus escuelas y servicios complementarios.
La Escuela de Idiomas Fundación Victoria acompaña el aprendizaje de otras lenguas desde una perspectiva comunicativa, favoreciendo que el alumnado gane confianza y amplíe sus horizontes. La preparación para certificaciones oficiales y las experiencias de inmersión forman parte de esta propuesta.
Por su parte, la Escuela Deportiva Fundación Victoria desarrolla una temporada en la que entrenamientos, competiciones y encuentros deportivos permiten educar en el respeto, la cooperación, el esfuerzo y la responsabilidad. La práctica deportiva contribuye también a crear hábitos saludables y a fortalecer los vínculos entre participantes y familias.
La Piscina Fundación Victoria ofrece propuestas de natación y actividad acuática para todas las edades, tras los trabajos de mantenimiento y mejora realizados durante el verano. Sus actividades permiten aprender, hacer ejercicio y cuidar el bienestar de toda la familia.
El sábado 31 de octubre tendrá lugar la celebración, a las 11:00 horas, en una explanada junto a la carretera de Alicante.
La Diócesis de Cartagena renovará su consagración al Sagrado Corazón de Jesús el sábado 31 de octubre. Lo hará durante la celebración que presidirá el obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, a las 11:00 horas en Monteagudo.
«Hace cien años, la Iglesia de Cartagena se consagró al Sagrado Corazón de Jesús, por la misericordia, el amor y el perdón de Dios. Y por eso se erigió ese monumento que todos conocemos en Monteagudo. Este año, en el centenario de esa efeméride, renovaremos juntos, como Iglesia diocesana, esa consagración al Corazón de Jesús. Será una fiesta, un regalo extraordinario y una oportunidad para aprender del corazón misericordioso de Cristo». Así invita Mons. Lorca Planes a todos los sacerdotes, religiosos y laicos de la Diócesis a participar en esta gran celebración.
El párroco de Nuestra Señora de la Antigua de Monteagudo, Carlos Casero, asegura que la renovación de la consagración de la Diócesis al Corazón de Jesús es «una renovación de la propia vida»: «La Iglesia tiene que renovarse. El Vaticano II decía que esa renovación implica volver a las fuentes y eso es regresar al lugar donde brotó la Iglesia: el costado abierto de Cristo. Esta Iglesia de Cartagena quiere volver al lugar de donde brotó, al corazón de Cristo para vivir esa experiencia de intimidad a través de los sacramentos, de la oración, de la vida fraterna».
La celebración tendrá lugar en una explanada a la que se accede por la calle Madre Teresa de Calcuta desde la carretera de Alicante (antes de llegar a la parroquia de Monteagudo). El Ayuntamiento de Murcia está colaborando activamente con la Diócesis para la realización de esta celebración. «Estamos muy agradecidos con el Ayuntamiento por su gran colaboración y también con la UCAM que nos ayudará en la acogida de los participantes a través de sus voluntarios», destaca el vicario de Murcia, José Sánchez.
Previa a la celebración diocesana del 31 de octubre, en la parroquia de Monteagudo se realizarán 24 horas de adoración ante el Santísimo Sacramento. Un tiempo de oración y preparación en el que participarán grupos de diferentes realidades eclesiales.
Esta celebración se realiza dentro del Año Jubilar que el obispo de Cartagena concedió a la Parroquia Nuestra Señora de la Antigua de Monteagudo por este centenario, por lo que quienes participen en la misa del día 31 podrán lucrar las indulgencias plenarias siguiendo los requisitos establecidos por la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede: comunión eucarística durante la celebración; confesión sacramental; y orar por las intenciones del Santo Padre.
Desde la comisión que está preparando esta celebración diocesana se invita a las parroquias y demás grupos eclesiales que vayan a participar en la misma a que se inscriban previamente (inscripción aquí).
El 18 de octubre, la Iglesia celebra una Jornada Mundial de las Misiones muy especial. Porque el DOMUND cumple cien años y lo hace bajo un lema que expresa el corazón mismo de la misión de la Iglesia: ‘Uno en Cristo, unidos en la misión’. Un siglo después, el DOMUND mantiene su actualidad y sigue invitando a rezar por los misioneros, a conocer su labor y a colaborar con la evangelización de los pueblos.
El DOMUND cumple un siglo. Nació en 1926 de manos del papa Pío XI, que instituyó el penúltimo domingo de octubre como Jornada Mundial de las Misiones. La iniciativa respondió entonces a la necesidad de implicar a toda la Iglesia en el sostenimiento de la misión evangelizadora, especialmente en aquellas comunidades jóvenes que necesitaban ayuda para crecer. A lo largo de estos cien años, el DOMUND ha cambiado su presentación, con lenguajes y estilos acordes a cada tiempo, pero ha mantenido intacta su finalidad: rezar, sensibilizar y colaborar.
Según Obras Misionales Pontificias (OMP), durante estos cien años se han producido avances llamativos. Los informes anuales hablan de miles de bautizados cada día y la construcción de escuelas y parroquias. Detrás de estas evidencias late la vida de los misioneros y las comunidades en las que están destinados, grupos que han crecido gracias al trabajo de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos. Gracias, en suma, al apoyo de toda la Iglesia.
Por eso, como se subraya desde la OMP, el DOMUND no es simplemente una colecta. Lo que se entrega en las parroquias o en las numerosas huchas que vemos estos días por las calles de Sevilla, puede contribuir a sostener una comunidad cristiana en África, Asia, América Latina u Oceanía.
Sevilla, diócesis profundamente misionera
La Archidiócesis de Sevilla cuenta con una larga tradición misionera. Durante décadas, numerosos sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, nacidos o vinculados a Sevilla, han llevado el Evangelio a otros continentes. El cómputo total de misioneros asciende, según el último recuento, a 9.482. De ellos, 93 han sido enviados desde Sevilla. La mayoría (48) están en países del continente americano, 19 en misiones africanas, 17 en Europa (Italia, Francia, Ucrania y Croacia), ocho en Asia y uno en Oceanía, concretamente en Papúa Nueva Guinea.
¿Cómo es el misionero sevillano? La mayoría son mujeres (62 mujeres y 31 hombres), con 49 consagradas, 19 sacerdotes, 13 laicas y 12 laicos. La realidad misionera sevillana es muy diversa. Como se puede comprobar, entre quienes han partido a las misiones no faltan laicos, consagrados e incluso familias. Y a esta presencia estable se suman quienes participan en experiencias misioneras temporales y voluntariados, generalmente en período estival.
Más allá de las cifras, el perfil del misionero sevillano es, ante todo, el de una persona que ha experimentado una fuerte llamada al encuentro con Cristo y al servicio. Son hombres y mujeres que, según Eduardo Martín Clemens, delegado diocesano de Misiones, se caracterizan por su inquietud, alegría, capacidad de riesgo, espíritu de servicio y experiencia de comunión eclesial.
La generosidad de Sevilla
Esta vocación misionera también se refleja en la respuesta económica de los sevillanos. Según los datos de la Delegación de Misiones correspondientes al ejercicio 2025, la Archidiócesis de Sevilla aportó 639.211,02 euros a las misiones, convirtiéndose en la tercera diócesis española en este cómputo (a esta cantidad hay que añadir lo que destina cada año a las campañas de la Infancia Misionera y el Clero Nativo). Todos los datos de las colectas han sido recogidos de forma pormenorizada en una publicación que la propia delegación ha difundido por todas las parroquias. Pero esta colaboración no se limita a lo económico. Colegios, parroquias, hermandades, comunidades religiosas y numerosas familias participan cada año en las actividades de sensibilización y oración que organiza la Delegación Diocesana de Misiones.
Esta etapa final de la campaña misionera cuenta con varias citas ineludibles en Sevilla. La Parroquia de Santa Cruz acoge el sábado 17 de octubre la vigilia misionera a partir de las nueve de la noche. Además, el mismo domingo 18, a las doce del mediodía, se proyectará la película ‘El pintor de los milagros’ en los cines Nervión Plaza. Y, finalmente, la clausura de la campaña del DOMUND será el viernes 23 de octubre a las ocho de la tarde en la capilla de la Hermandad de Pasión, a los pies de san Francisco Javier, patrono de las misiones. Este cierre de campaña consistirá en una Eucaristía a la que seguirá una meditación sobre la misión ad-gentes como propósito central de la vida de un cristiano.
En tiempos de inteligencia artificial, el DOMUND continúa teniendo plena actualidad. Los misioneros siguen haciendo presente a Cristo junto a quienes más necesitan esperanza. Evangelizan, acompañan, educan, atienden a enfermos, forman comunidades, promueven la dignidad humana y, sobre todo, comparten la vida con los pueblos a los que han sido enviados. La celebración del 18 de octubre quiere ser, por tanto, una oportunidad para dar gracias por estos cien años de misión y para renovar una convicción fundamental: la misión es tarea de toda la Iglesia.