
Ante la falta de información sobre cuántos refugiados se asignarán finalmente a Sevilla, la Delegación diocesana de Migraciones y Cáritas Diocesana han decidido poner los alojamientos y demás recursos materiales, inicialmente dispuestos para atender a los refugiados, «al servicio de los hermanos y hermanas inmigrantes que ya están aquí y que van a seguir llegando a corto plazo». Esta decisión no incluye el dinero de la cuenta de emergencia para los refugiados, que permanecerá intacto para atenderlos en el momento en que sea necesario o, en su caso, será transferido a Cáritas Española para colaborar con los programas de ayuda a refugiados coordinados por Cáritas Internacional.





