

Huéscar vivió un intenso y emotivo fin de semana, en torno al domingo día 3 de mayo, con motivo de los actos organizados en honor a sus Patronas, las Santas Alodía y Nunilón, que han continuado acercándose a lugares donde nunca habían estado, acompañadas, eso sí, de un gran número de vecinos y de fieles.
Durante estos días, las imágenes visitaron la ermita de San Eduardo y la escuela de Duda, donde los asistentes vieron el encuentro con cercanía y mucha devoción. Posteriormente, el recorrido continuó por el paraje de La Parra, procesionando por la calle principal entre los cantos de la Salve y el himno, en un ambiente de recogimiento y fervor.
Uno de los momentos más destacados tuvo lugar en la ermita de la Virgen de la Cabeza, donde se celebró la Santa Misa con el acompañamiento musical del coro Aires de Jubrena, que contribuyó a realzar la solemnidad del acto. La Hermandad de la Virgen de la Cabeza preparó con mucho esmero y cariño esta visita, en la que la ermita se quedó pequeña por el gran número de personas que acudieron.
De regreso a la parroquia de Santa María, las Patronas visitaron las ermitas del Calvario y del Ángel, donde también se hicieron oraciones.
Ya en la tarde del domingo día 3, las Santas visitaron el cementerio, donde se celebró la Santa Misa en memoria de los fieles difuntos, poniendo el broche final a un fin de semana marcado por la tradición, la fe y la participación de muchos oscenses que, una vez más, han mostrado la devoción que le tienen a las Santas Alodía y Nunilón, que en este año, coincidiendo con el nombramiento de alcaldesas perpetuas de la localidad, quieren ampliar su presencia en distintos lugares del municipio, incluso donde antes nunca habían estado. Quieren, así, reforzar los vínculos con los distintos barrios de Huéscar y con todos los oscenses.
Parroquia de Huéscar

