
Hace casi tres años que el Proyecto Raquel inició su andadura en Sevilla. Desde entonces consejeros, psicólogos y sacerdotes han ayudado y acompañado a 23 mujeres que sufren el síndrome post-aborto. Éste consiste en “un conjunto de síntomas que experimenta la mujer que ha abortado”. Aunque durante años se ha negado su existencia, ya hay investigaciones científicas que confirman que “la incidencia del trauma post-aborto, para jóvenes de abortos quirúrgicos, puede llegar a alcanzar hasta el 91% de los casos”. Los datos lo respaldan: más del 40% de las mujeres que han abortado ha pensado en suicidarse. Precisamente, el número de suicidios que se da en este colectivo es entre seis y siete veces mayor que en las mujeres que dan a luz. El 80% sufre síntomas depresivos, el 40% trastornos de la sexualidad, el 60% alteraciones de la conducta y el 70% irritabilidad.




