
“El mundo no necesita más comida, necesita más gente comprometida” es el lema elegido por Manos Unidas para la campaña de este año, que arranca este domingo, 12 de febrero. La Campaña se centrará en tres cuestiones esenciales en la lucha contra el hambre: el desperdicio de alimentos, la especulación alimentaria y la agricultura sostenible. María Dolores Pérez Carrasquilla, religiosa de la congregación de las Misioneras Hijas del Calvario, ha recorrido esta semana nuestra diócesis siendo el testimonio vivo de que los proyectos de Manos Unidas son reales y el dinero que se da en la campaña llega, hasta el último céntimo, a su destino.






