
Hombre de entre 46 y 55 años de edad, con estudios, casado o con pareja y en situación de desempleo. Este es el perfil más habitual de las personas que son atendidas por Cáritas Diocesana de Tenerife en el Proyecto Drago, una Unidad de Atención a las Drogodependencias (UAD) especializada en los trastornos relacionados con el consumo de alcohol.










