
Están invitadas todas las madres que esperan un hijo, sean de Guadix o de los pueblos de la comarca. No hace falta inscribirse, solo manifestarlo antes de la celebración. Al final, recibirán un patuco de regalo para el hijo o hija que esperan.

Están invitadas todas las madres que esperan un hijo, sean de Guadix o de los pueblos de la comarca. No hace falta inscribirse, solo manifestarlo antes de la celebración. Al final, recibirán un patuco de regalo para el hijo o hija que esperan.
Homilía del obispo de Guadix, Mons. Ginés García
Homilía del obispo de Guadix, Mons. Ginés García
Alocución de D. Juan Gutiérrez ante la Sagrada Imagen del Santísimo Cristo Resucitado y Ntra. Sra. de la Alegría con su Cofradía a su llegada a la Catedral el Domingo de Resurrección.
Alocución de D. Juan Gutiérrez ante la Sagrada Imagen del Señor de la Resurrección y María Santísima del Triunfo con su Cofradía a su llegada a la Catedral el Domingo de Resurrección.
La Semana Santa granadina concluyó ayer con la celebración de la Eucaristía del Domingo de Resurrección en la Catedral y la llegada al templo de las procesiones del Dulce Nombre de Jesús, los “Facundillos”, cuya imagen presidió la Misa, la hermandad de Ntro. Señor de la Resurrección y la cofradía de Cristo Resucitado.
Nos, don BERNARDO ÁLVAREZ AFONSO, por la Gracia de Dios y de la Sede Apostólica, Obispo de San Cristóbal de La Laguna, Tenerife.

La mañana del Viernes Santo comenzaba en la S. I. Catedral de Jaén con el rezo de Laudes, presidido por el Obispo de la Diócesis, Don Amadeo Rodríguez Magro, y concelebrado por miembros del Cabildo Catedralicio y el Rector del Seminario.

En la ciudad de Baeza, el Martes Santo está indisolublemente unido al Miserere, compuesto por Hilarión Eslava en la primera mitad del siglo XIX, dedicado a la S.I. Catedral de Baeza. Y ayer, Martes Santo, se volvió a cumplir con la tradición.
La noche más oscura del año dio paso a la luz de Cristo resucitado que ilumina el mundo. La Catedral de Jaén acogió, como cada año, la Vigilia Pascual en la noche del Sábado de Gloria. Una Catedral totalmente a oscuras, sólo iluminada por el fuego nuevo, desde donde se tomaría la llama que encendiera el cirio pascual.