Amaneció el primer día de mayo con un cielo azul que había sucedido a una noche de inquietos luceros hasta que “la estrella matutina”, aquella que anuncia el nacimiento del sol, se retiró para ir a esconderse en una Ermita levantada en el Llano de la Estrella desde finales del siglo XIII, conocida como la “Casa de Nuestra Señora de la Estrella”. Desde entonces han pasado muchos siglos y en uno de ellos, “el segundo día de pascua de la Natividad de Nuestros Señor Jesucristo de mil quinientos y dos años”, se erigió canónicamente en la iglesia parroquial de Santa María del Collado, la Cofradía de Nuestra Señora de la Estrella, Patrona de Navas de San Juan, entonces lugar que pertenecía a la jurisdicción de la Villa de Santisteban del Puerto.