
“No le iguala lumbre alguna/ de cuantas bordan el cielo,/ porque es el humilde suelo/ de sus pies la blanca luna:/ nace en el suelo tan bella/ y con luz tan celestial,/ que, con ser estrella, es tal,/ que el mismo Sol nace de Ella”. Con estas hermosas palabras de Lope de Vega, la Iglesia alaba a nuestra Madre en la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María. Y estas alabanzas: “¡dichosa estirpe, raíz santa, bendito su fruto!”, resuenan, desde la Sierra a la Costa, desde el Andévalo al Condado. La Diócesis de Huelva celebra esta fiesta de María, “cuya vida ilustre da esplendor a todas las Iglesias”. También a esta Iglesia de Huelva, que nació bajo el amparo de tan gran Madre y Reina.







