
La Basílica de Candelaria ha acogido este dos de febrero la festividad litúrgica de la Patrona de Canarias. Ofrecimiento y acogida fueron las dos ideas centrales destacadas por el obispo en este día. Bernardo Álvarez señaló que “lo que hoy celebramos es que Dios nos ha regalado a su Hijo naciendo de la Virgen María. La cuestión es: ¿hemos recibido ya este regalo?”, preguntó a los presentes el prelado. En el transcurso de la Misa el obispo bendijo y entregó a la imagen la medalla con el logotipo de la Misión diocesana en marcha.










