La Delegación Episcopal para Hermandades y Cofradías ha querido proponer una novedosa iniciativa para el inicio del año cofrade: una convivencia para todos los cristianos de la diócesis implicados en las hermandades y cofradías. El objetivo era ir profundizando en la formación espiritual y doctrinal de aquellos que tienen responsabilidades en la religiosidad popular. El lugar escogido fue la Casa de Espiritualidad “Reina y Señora” de Aguadulce y el día, el pasado sábado 2 de septiembre.
D. Moisés David Mendoza Urrutia, párroco de San Juan Bautista de Bérchules y Administrador parroquial de las parroquias de San Miguel de Mecina Bombarón, Nuestra Señora de Gracia de Golco, Santa María de Alcútar y San Sebastián de Juviles.







