
La “mirada del discípulo misionero” de las Orientaciones Pastorales Diocesanas se detiene en una estadística que sitúa a algunos barrios de la capital dentro de lo que denomina “la periferia de la pobreza”. Sevilla ostenta es triste récord de contar con tres de los cuatro barrios más pobres de España, y en esa lamentable panorámica hay que situar la zona de Tres Barrios-Amate. Allí también está la Iglesia.










