
Domingo de luz y de sol, en el que Jaén se echó a la calle para acompañar a Cristo Eucaristía en la procesión del Día del Señor. Juncias y hierbas aromáticas por las calles donde horas más tarde discurriría la Custodia. Balcones engalanados, preciosas alfombras de sales coloreadas, altares en las calles… una ciudad engalanada para recibir la presencia del Señor.




















