
Cuando vino la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena, en la que expiró Jesucristo. Cada Viernes Santo se rememora la Pasión, Muerte de Cristo. Con una Catedral en penumbra, se celebró el segundo día del Triduo Pascual. Primero, la Liturgia de la Palabra, que fue leída por el pueblo fiel. Después, la Pasión Muerte del Señor, fue cantada por los seminaristas y uno de los canónigos.




















