
El 30 de octubre de 1893 el canónigo arcediano de la Santa Iglesia Catedral bendecía la casa y capilla situada en el número uno de la calle Armas de Córdoba, sede fundacional de la congregación delas Siervas de María en Córdoba que daría vida a la ermita de la Consolación, en otro tiempo hospital y asilo de ancianos abandonados.



















