Nicaragua, Honduras y Guadix, conectadas en el compromiso y en el anuncio del Evangelio
¡Qué pequeño es el mundo! Lo decimos muchas veces en nuestra vida, sobre todo cuando nos encontramos con alguien inesperado. Y es que, en realidad, no es tan grande.
Lo hemos podido ver hace solo unos días, en la ordenación episcopal de monseñor Patricio Larrosa en Honduras, el pasado 25 de julio. Ese día, Guadix era protagonista, pues un hijo de esta diócesis era consagrado obispo de Danlí, sucesor de los apóstoles. Y también lo era Nicaragua, pues el nuevo prelado pidió por la paz y la normalidad en Nicaragua, algo que alegró a los hondureños y a los nicaragüenses exiliados que había allí. Entre esos exiliados estaba el presidente de la Conferencia Episcopal Nicaragüense, que se encuentra exiliado.
Pues bien, a miles de kilómetros de aquel lugar, Nicaragua y Guadix siguen estrechando lazos y compartiendo destino. Desde hace unos años, dos sacerdotes que fueron exiliados de su país se encuentran en nuestra diócesis, acompañando las comunidades, pastoreando parroquias. Son Gerardo José Rodríguez, que está de párroco en Cortes, Baños y Graena, y Pablo Antonio Villafranca, que está de vicario parroquia en Santiago, de Baza.
Estos dos sacerdotes fueron apresados en la persecución que se vive en su país, fueron torturados y, finalmente expulsados del país. Por mediación del papa Francisco, que los acogió primero en el Vaticano, acabaron acogidos finalmente en la diócesis de Guadix, donde desarrollan su labor en parroquias hasta que puedan volver a su país, cuando pase la represión que se vive allí.
Monseñor Patricio Larrosa, el nuevo obispo de Danlí, en Honduras, natural de Huéneja y por tanto uno de los nuestros, habló allí en defensa de Nicaragua, deseando una pronta normalidad. Y estos dos sacerdotes de Nicaragua están siendo acogidos aquí, entre nosotros, pero también nos están ayudando en la acción pastoral, atendiendo las parroquias, tan necesitadas de sacerdotes. ¡Qué grande es la Iglesia!
Es verdad que entre Honduras o Nicaragua y Guadix hay miles de Kilómetros, más de 8.500 km, pero ya se sabe que el mundo es muy pequeño e interactuamos: compartimos, acogemos y nos ayudamos mutuamente. Lo dicho, el mundo es muy pequeño, un pañuelo. Y mejor que sea así.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

